Atmósfera de Voces

José Ruiz Mercado

   Esta es la respuesta. Este es el llamado, la atmósfera de las voces que danzan. Bienvenida al movimiento. Elaboración de un conjunto de expresiones, los ciudadanos de la escena, la capacidad del llamado.  Cinco palabras en el proceso dancístico. Cinco estructuras en el hacer, el gran acontecimiento. La fiesta del movimiento en su carisma antropológico, la unión humana, la persistencia. La Atmósfera creada en un instante de universo.

Primera Atmósfera
Para el día internacional de la danza
Dra. Sarahí Lay Trigo:
En este día tan especial, quiero subrayar la vital importancia que tiene la danza en el ser humano, no sólo como manifestación artística profesionalizante sino como práctica social, cultural, ritual y religiosa en la que los seres humanos pueden compartir el movimiento con los otros en eventos especiales —como fiestas y/o reuniones familiares—, en lugares y/o actividades religiosas —como las Romerías—, en lugares de convivencia con amigos —o desconocidos— y/o simplemente en la intimidad, sea en la soledad o en compañía, en donde dos personas se disponen a moverse al ritmo de la música para dejarse llevar por el momento Así pues, la danza como profesión y/o como momento de convivencia a través del movimiento, nos lleva a colocar este arte en un lugar privilegiado de encuentro con los otros, sea a través del escenario con la audiencia y/o a través de cualquier otro espacio que le permite, a aquel que danza, entrar en contacto con los otros (su pareja, su familia, sus amigos, sus compañeros, por señalar los más importantes). La danza es pues, una manifestación importantísima para la convivencia humana. Sobre esto, es importante recordar la necesidad de tener espacios adecuados para el encuentro de los seres con la danza, el movimiento, el ritmo, el sonido y todo aquello que entra en interacción con esta manifestación. Pues, además de que es un arte que favorece la socialización, es también una poderosa herramienta para la salud y el bienestar humano —tal y como lo han demostrado diversos estudios como Lynne Hanna (2007), Ward (2013) y Olvera (2008)—. Por eso, en este día internacional de la danza, mi deseo es que existan más espacios en los que se pueda bailar, de manera recreativa, educativa y/o profesionalizante. Sólo así se podrá favorecer más el encuentro de los seres humanos con el arte del movimiento. Algo que se vuelve aún más necesario en estos momentos en los que hemos regresado a la presencialidad después de una pausa de la actividad y de un encierro forzado que nos separó de los otros y de nosotros mismos. De manera que, en este día sólo me queda decir, sigamos adelante con la promoción y difusión de la danza. ¡Por un arte del movimiento vivo en todos los rincones!

Segunda Atmósfera                           
Complejos tintes de la actividad creadora
Dra. Reyna Janette Barba Pérez
La danza como forma sublime y creativa nos lleva a transformar el mundo conocido en otras realidades, mezclas de recuerdos, imágenes, aromas, sueños o fantasías mostradas en voces, sonidos, movimientos, formas tangibles e intangibles que en su faceta efímera reconocen el interior del propio ser.

   En el entretejido de cada pensamiento, el bailarín, crea un mundo de posibilidades bajo una visión unificadora, excluyente de toda reducción de acciones o consecuencias, localiza distintos puentes de conexión entre reflexiones y acciones visibles ante el boceto creativo del coreógrafo.

   Recuerdos y situaciones se dispersan en el aire, segundo a segundo en el enorme laboratorio de la mente. Un juego de instantes, guardados desordenada y convenientemente en una pequeña cajita de realidades múltiples, a la que el ser accede como acción motivadora a partir de interacciones y retroacciones que constituyen una compleja organización coreográfica.

   Compuestas facetas del pensar y del actuar, son diluidas en innumerables posibilidades, una transdisciplinariedad de eventos conduce al sendero creativo, donde el artista encuentra lo no buscado al reconocer su propia humanidad a través del movimiento, la respiración y el ritmo, dotando a la danza de una nueva voz que habla por sí misma bajo un lenguaje universal.

   El punto de llegada traducido al término de la escultura rítmica o la presentación de una danza escénica; parecen entonces ideales de simplificación, pero ese acto final lleno de convicciones y perfección es proveedor de nuevas formas inestables, un punto de partida incierto y excitante, capaz de desentrañar nuevos riesgos, que conducen a la construcción de efímeros movimientos asimétricos y simétricos en un devenir de posibilidades.

   Sin duda parece que la complejidad es inherente al pensamiento del bailarín, una necesidad armónica ligada al caos y viceversa, capaz de mostrarse tanto en lo diverso como en lo particular, que advierte la búsqueda incansable por una cadenciosa complicidad entre el espectador y la misma danza.

Tercera Atmósfera
CUERPO
Antonio González:
El cuerpo, prótesis de la intensión humana en el mundo, discurso en el que se sustenta la danza para construir una realidad que podamos abrazar, que nos permita tener tomado, aunque sea por un instante, el hilo de la eternidad.

Cuarta Atmósfera
In memoriam José Rafael Bravo
Autor del monologo Isadora
Sandra Ponce, Actriz
La danza es un fuego solitario. Rio anchuroso que se inicia con un movimiento de manos, con una mirada que se eleva, con una mano que desea asirse a lo imposible. Ardor consumido en la memoria de los hombres, grito escondido en el tiempo; para elevarse, dejar el suelo: ¡Danzar!
La danza como sinuoso camino de descubrimientos, nuestro espejo colmado de diversidad de explicaciones. Va con la vida como la compañera de siempre, gusta acompasar los latidos de los instantes, en el movimiento que lo envuelve todo, que todo lo conforta.
Tiempo suspendido en movimiento que se apresa en un constante latido del infinito glorioso cuando la vida es solamente un instante en el escenario y el escenario es el tiempo vital que nos abarca. La danza es un fuego solitario que nos consume y nos hace ser distintos, conforta los instantes de duda y conturba las conciencias.
Mi danza es el placer que dura solo un instante, construido por estrellas vagabundas que viven en el interior del interprete. Vida y danza, la danza de la vida donde el escenario es el vacío constante de las alboradas

Quinta Armósfera
Diapasón de la danza
Reyna Barrera López
La danza como la palabra, se enfrenta a tantos espacios como los deseos que se multiplican a través del movimiento y a veces de la música que la acompaña. En la danza vibran los sentimientos y los deseos en el escenario, todo es movimiento. El movimiento en la danza obedece a un pensamiento que se silencia pero que se expresa de mil maneras como las hojas de un árbol que vibran ante el delicado y sutil aroma de una briza. Bailarinas, bailarines, expresan la conmoción interna a que el diario vivir nos obliga, son capases de arrostrar tras de sí una música arrolladora o un silencio complementario y audaz. La fuerza de sus cuerpos no desmaya sino hasta el palpitar de una lagrima, a pesar de que sus manos y pies hagan todo por retenerla Porque la danza y el amor se entrelazan en la lluvia continua de salpicaduras de sol y notas estridentes, en un diapasón donde cuerpos agitados o próximos al desmayo se encuentran, mientras los espectadores se mantienen cercanos en el alto grado de la sensibilidad y la admiración absoluta de mirar ante sus ojos cómo danza el mundo, cómo realiza una coreografía hasta el astro más lejano y todo se detiene ante la punta de un pie inalcanzable que señala el horizonte. ¡El mundo danza!

29 de Abril 2023, Día Internacional de la Danza.

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