40 años de la FIL: 27 autores en el Salón de la Poesía

Guadalajara, Jalisco 14 de octubre 2026.- De 14 países, 27 autores estarán presentes en la FIL Guadalajara 2026 en el salón de la Poesía, celebrando el cuadragésimo aniversario de esta Feria. Del 28 de noviembre al 6 de diciembre, nueve días de lectura celebrando la diversidad de la poesía contemporánea dentro del programa literario.

Con Italia como invitado especial, en esta edición número 19, se tendrá la participación de 27 poetas provenientes de Chile, Colombia, Egipto, España, Estados Unidos, Grecia, México, Nicaragua, Polonia, República Dominicana, Ucrania-Austria y Uruguay.

Las sesiones estarán distribuidas en tres sesiones diarias, en las que estará presente la pluralidad de voces, lenguas y tradiciones de la literatura contemporánea.

Entre las figuras destacadas se encuentra la escritora nicaragüense Gioconda Belli, ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026.

La programación internacional contará con una destacada presencia de autores como Laura Pugno, Davide Rondoni, Guido Mazzoni y Alessandro Raveggi, representantes de la poesía italiana contemporánea. A ellos se suman Tanya Huntington, de Estados Unidos; el poeta dominicano Frank Báez; la poeta gallega María Lado; la poeta polaca Małgorzata Lebda; la escritora ucraniana afincada en Austria, Yulia Iliukha, además de la poeta española Alejandra Martínez de Miguel. Sus participaciones contribuirán a enriquecer el diálogo entre distintas tradiciones literarias y ofrecerán al público una perspectiva amplia de la creación poética contemporánea.

La poesía escrita en México y América Latina estará representada por Minerva Reynosa, Claudina Domingo, María Baranda, Kenia Cano, Regina Ramos, John F. Galindo, Claudia Sandoval Zamorano, Arístides Luis, Michelle Pérez-Lobo y María Gómez de León, ganadora más reciente del Premio de Literatura Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco. Con la intención de destacar la riqueza de las lenguas y las expresiones poéticas de los pueblos originarios, el programa tendrá la participación de Mikeas Sánchez, así como de Juana Karen Peñate y Florentino Solano, ambos ganadores del Premio de Literaturas Indígenas de América en 2020 y 2021, respectivamente.

La edición 19 del Salón de la Poesía es posible gracias al apoyo de Italia, Invitado de Honor; el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Gobierno de Chile; el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay; el Festival LEA de Atenas, Grecia; el Ministerio de las Culturas las Artes y los Saberes de Colombia; Acción Cultural Española (AC/E); la Xunta de Galicia; el Foro Cultural de la Embajada de Austria en México y Ukrainian Institute; el Claustro Sor Juana y el Polish Book Institute; la Embajada de Polonia en México; la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como las editoriales Sexto Piso, Fondo de Cultura Económica, Elefanta y Ediciones Castillo.

Para participar en alguna de las sesiones del Salón de la Poesía es imprescindible registrarse al correo registro.poesia@fil.com.mx.

Con información de Fil Guadalajara.

Buenos Aires llegará a Guadalajara: la ciudad será Invitada de Honor de la FIL 2027

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón

La capital argentina llevará a la Feria su tradición literaria, nuevas voces, producción editorial y una escena cultural que va mucho más allá de los libros.

Hay ciudades que se leen en sus libros, pero también en sus calles, librerías, teatros y cafés. Buenos Aires será la próxima en llegar a Guadalajara con toda esa identidad cultural a cuestas.

La Ciudad de Buenos Aires será Invitada de Honor de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2027, en una edición que se celebrará del 27 de noviembre al 5 de diciembre de 2027.

El anuncio se realizó este viernes 11 de septiembre en el Salón Dorado del Teatro Colón, en Buenos Aires, con la presencia de autoridades culturales, escritores y representantes del sector editorial de ambas ciudades.

La participación porteña buscará mostrar una escena literaria que combina tradición y nuevas voces: desde autores con una trayectoria consolidada hasta generaciones que están renovando la literatura argentina y los espacios desde donde se produce, circula y se lee.

“Vamos a llevar nuestra tradición literaria, las nuevas voces y la diversidad de la producción editorial, junto con otras expresiones artísticas”, señaló Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

Y es que la apuesta no se limitará a los libros. Buenos Aires llegará a la FIL con una muestra de su producción editorial, librerías, bibliotecas, festivales, espacios de lectura y distintas expresiones de su vida cultural contemporánea.

Para Marisol Schulz Manaut, directora general de la FIL Guadalajara, recibir a Buenos Aires representa también reconocer una tradición literaria que continúa transformándose.

“Será mucho más que una celebración literaria: será un encuentro entre dos ciudades que reconocen en la cultura una herramienta fundamental para el diálogo y el entendimiento entre nuestros pueblos”, afirmó.

La relación entre Argentina y la FIL Guadalajara no es nueva. El país fue Invitado de Honor en 1997 y 2014, dos participaciones que dejaron una importante presencia de autores y editoriales argentinas en la Feria.

Además, dos figuras fundamentales de la literatura argentina han sido reconocidas con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances: Olga Orozco, en 1998, y Juan Gelman, en 2000.

Ahora será Buenos Aires, como ciudad, la que tome el escenario.
Su llegada a la edición 41 de la FIL abre la puerta a un encuentro entre dos grandes capitales culturales de Iberoamérica y, sobre todo, a la posibilidad de descubrir qué se está leyendo, escribiendo, editando y creando actualmente en la ciudad porteña.

Guadalajara tendrá que esperar hasta 2027 para abrirle sus puertas, pero la invitación ya está hecha. Y quizá lo más interesante sea descubrir que, esta vez, Buenos Aires no vendrá solamente a hablar de literatura: vendrá a contar cómo se vive la cultura en una de sus ciudades más literarias.

Fotografías: Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

Una lengua que guarda memoria

Wingston González recibe el Premio de Literaturas Indígenas de América 2026

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón
Fotografía: Anashely Fernanda Elizondo

El poeta guatemalteco garífuna fue reconocido por Un poquito más allá, una obra escrita en su lengua originaria que explora la espiritualidad, la filosofía y la resistencia de su pueblo. El premio será entregado durante la FIL Guadalajara 2026.

Hay lenguas que sirven para nombrar el mundo y otras que, además, conservan la memoria de quienes lo han habitado. Desde esa idea nace Un poquito más allá, la obra con la que el poeta guatemalteco garífuna Wingston González fue elegido como ganador del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2026.

Escrito en idioma garífuna, el poemario explora la espiritualidad, la filosofía y la resistencia política de este pueblo originario del Caribe centroamericano. A través de poemas, notas al pie y relatos de tradición oral, González entrelaza historia, cosmovisión y memoria.

“Este premio no es tanto para mí como un escriba, sino para los ancestros y la gente que estuvo antes que nosotros”, compartió el poeta, quien entiende la escritura como una forma de continuar los conocimientos y saberes heredados de su comunidad.

Una poesía que también es memoria
El jurado destacó que la obra refleja la identidad y la historia del pueblo garífuna, cuya cultura tiene raíces africanas y arawak. En sus páginas aparece también la odisea de esta comunidad desde la expulsión de las Antillas hasta su llegada a las costas de Centroamérica.

Para la escritora Gloria Chacón, integrante del jurado, uno de los valores de Un poquito más allá está en la manera en que combina tradición oral, espiritualidad y una propuesta poética con ritmos propios.
Así, el garífuna no funciona únicamente como el idioma de la obra: se convierte en parte de aquello que la poesía busca preservar.

En esta edición participaron 69 obras provenientes de México, Colombia, Guatemala, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina. Con este reconocimiento, González se convierte en el primer autor guatemalteco en recibir el PLIA.

Llevar la lengua a nuevos lectores
El reconocimiento también contempla la publicación de Un poquito más allá en una edición bilingüe, conservando el garífuna como lengua original y acompañándolo de su traducción al español.

La decisión representa una apuesta por acercar la obra a nuevos lectores sin desplazar la voz desde la que fue creada. Porque preservar una lengua también significa permitir que continúe escribiendo, contando historias y ocupando espacios dentro de la literatura contemporánea.

Wingston González recibirá oficialmente el premio el próximo 4 de diciembre a las 16:00 horas, durante las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El reconocimiento incluye un estímulo económico de 300 mil pesos mexicanos y una escultura del artista jalisciense Camilo Ramírez.

Más allá del premio, Un poquito más allá llega a Guadalajara como una invitación a escuchar una lengua que guarda una historia. Porque la poesía también puede ser territorio: puede conservar una memoria, recuperar una voz y mantener vivo un conocimiento.

Y cuando esa poesía se escribe desde la lengua de quienes heredaron esa memoria, cada palabra puede convertirse también en una forma de resistencia.

Ecos del Mundial, Rebelión frente al “Big Brother” del Mundial de fútbol 2026

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

En tiempos de engaño universal, decir la verdad,
se convierte en un acto revolucionario (George Orwel).

La visión de George Orwell y la similitud de nuestros tiempos
La obra visionaria “1984” del gran escritor y ensayista, cuyo nombre real es: Eric Arthur Blair, continúa vigente en la actualidad por su aversión hacia cualquier tipo de totalitarismo; esta novela, es una imagen anticipada, tan plausible como aterradora, de la actual sociedad mundial, donde el mundo se encuentra dividido en tres grandes estados totalitarios y regidos por tres consignas: “La Guerra es la Paz, La Libertad es la Esclavitud y La ignorancia es la Fuerza”.

“El Gran Hermano te Vigila”. Esa sátira  desdibuja los eventos anteriores del reciente Mundial de Fútbol 2026, porque no sólo cumplieron con la encomienda de representar uno de los eventos más importantes y unificadores del planeta. Más allá de lo deportivo y del simbolismo de la identidad cultural, hubo manifestaciones sociales que quedaron en el recuerdo y la conciencia colectiva de la mayoría de los aficionados que vivieron de cerca cada uno de los fenómenos que a continuación les describiré:    

Activismo social
México fue sede de la Copa Mundial gracias a su sólida infraestructura deportiva, experiencia en organización, respaldo de la afición y capacidad para sustituir a otros  países; sin embargo, en la antesala de dicho evento se presentaron importantes movilizaciones sociales, lideradas por el magisterio y organizaciones agrícolas para exigir sus derechos laborales. Ambos sectores recurrieron a la visibilidad global del torneo internacional para presionar al gobierno de Claudia Sheinbaum y exigir mejores condiciones salariales, de jubilación y apoyos al campo.

Asambleas antimundialistas y los colectivos de búsqueda de desaparecidos, utilizaron la visibilidad internacional del mundial para denunciar la crisis de desapariciones en México. Marchas, el despliegue de un antimonumento en el Ángel de la Independencia y la difusión de fichas de búsqueda con el diseño de estampas mundialistas, imperó entre las miradas atónitas de los turistas nacionales y extranjeros, dando clara evidencia que la gran fiesta ocultaba entre la remoción y embelesamiento de plazas públicas las trincheras y excavaciones que las madres y padres buscadores afanosamente han socavado con la esperanza de encontrar los restos de sus hijos.   

“Lumumba Vea”
Por otra parte y dentro de las gradas de los estadios, sucedió otro fenómeno sociopolítico que llamó la atención internacional de los gobiernos, de la sociedad civil y de los organizadores miembros de la FIFA, dejando en evidencia un hecho histórico  que quedó en el recuerdo de los aficionados en el encuentro del equipo nacional de la República del Congo vs La república de Colombia.

El activista congoleño Michel Kuksa Mboladinga, conocido como “Lumba Vea”, se volvió viral por permanecer completamente inmóvil, sin parpadear ni beber agua, durante los minutos que duró el enfrentamiento entre ambos equipos, haciendo protesta simbólica y homenaje (que recrea la Postura) a Patrice Lumumba, líder anticolonialista y primer jefe de gobierno de la República Democrática del Congo, buscando visibilizar las atrocidades y violencia armada que sufre su país.

“Unite For Peace”
Algunas federaciones y equipos como el de Haití, salieron a las canchas con jerséis estampados con imágenes que hacían referencia al orgullo nacional de su guerra de independencia y con un lema que saltaba a la vista: “Unite For Piece”, rememorando con dicha ilustración la Batalla de Vertières de 1803 para rendir homenaje a la guerra que selló su independencia. Se denotó el gran orgullo por el recuerdo de ese evento histórico que resultó ser la única rebelión de esclavos exitosa que dio origen a la “Primera república negra libre del mundo”. Ante esta exposición, la FIFA vetó la camiseta de Haití considerado por muchos como el símbolo racial de intolerancia política y discriminación en el mundial por dicho organismo rector del fútbol a nivel mundial.

Slogan y censura, “Las Malvinas son Argentinas”  
Sin embargo, se rumoró que había entre las federaciones y los equipos ciertas predilecciones que denotaban desde las gradas la atención absoluta de Gianni Infantino (estas aseveraciones circularon por las redes sociales con comentarios de favoritismo y predilección hacia la selección de Argentina). En uno de los encuentros entre los equipos de Inglaterra y Argentina, se suscitó una acción política por parte de los integrantes del equipo albiceleste porque al finalizar la contienda y resultando ganadores estos últimos desplegaron y posaron en la cancha una bandera que decía “Las Malvinas son argentinas”, provocando una fuerte reacción por parte de los integrantes de la directiva inglesa y llevando al Reino Unido a la exigencia de una investigación formal a la FIFA por exhibir mensajes políticos en competiciones deportivas y oficiales.

Irán y la exigencia del fin de la represión y los conflictos en el Medio Oriente
Uno de los actos o acciones que no podía obviarse era el de la guerra de EE.UU. e Irán, creando hostilidades y tensiones diplomáticas; llevando a estrictas medidas de seguridad, protestas políticas en las sedes y un intenso debate global sobre la participación de la selección iraní. Concluyendo con un fuerte dispositivo de seguridad resguardando a los seleccionados en la ciudad de Tijuana mientras que sus entrenamientos se llevaban a cabo bajo un fuerte dispositivo de seguridad durante el Mundial de Fútbol y sin mayores consecuencias considerando que debía mantenerse la paz y tolerancia política con los integrantes del equipo iraní por el hecho de trasladarse en avión hacia los Estados Unidos, saliendo desde Tijuana en un convoy fuertemente escoltado. Los ciudadanos tijuanenses mostraron apoyo y solidaridad por la federación iraní convirtiéndose en una fraternidad y amor viralizado que sólo los mexicanos pueden manifestar con su gente y con los extranjeros.

Por último: si bien, se reflejaron tensiones en América del Norte, durante el Mundial por el conflicto entre Israel y Palestina, también se dieron muestras de apoyo dentro de las tres sedes mundialistas (Canadá, EE. UU y México), por parte de activistas humanistas, aficionados, miembros de la comunidad civil e integrantes de la selección de Egipto, España y Canadá.

Con estos hechos antes mencionados, quedó en evidencia el planteamiento clave que George Orwell propuso en su obra y que cada lector desde la inflexión de su memoria, sabrá que los ecos del Mundial 2026 han dejado en la conciencia de la mayoría de los ciudadanos del mundo, el despertar de la memoria histórica y la esperanza de conservar en la humanidad la fidelidad y el lenguaje contra la “neolengua” que ha sido diseñada de manera hegemónica para el control de las masas y para erradicar el pensamiento crítico, resguardando la memoria individual mediante diarios o recuerdos, ya que el control del pasado es el mecanismo principal con el que el “Gran Hermano” domina el presente.     

Referencias bibliográficas
Orwell, George. (2002). 1984. México, D.F. grupo Editorial Tomo, S.A. de C.V. Primera Edición. TM. Miembro de la CNIE.  

Ecos del Mundial, la identidad mexicana, parte II

Gentrificación post mundial

Por Victoria Falcón Aguila

«¡Y si sí?», esta frase que se hizo viral en redes sociales, tradujo el deseo de que México fuera campeón en este Mundial 2026. Pero solo se llegó hasta la ronda de octavos de final, logrando nuestra selección nacional, el noveno lugar general, sin poder obtener el campeonato; aún así, los mexicanos con título o sin él, seguimos siendo el Rey como dice la canción.

Y no, no es nacionalismo sin fundamento; sucede que México es punta de lanza en América latina, siendo la segunda economía de la región y la doceava a nivel global; unido a su gran mercado interno y sólida red de tratados de libre comercio, teniendo a Estados Unidos como principal socio comercial; además es un puente geográfico que une a Norteamérica con Centro y Sudamérica, facilitando el flujo de inversiones y capitales.

Es potencia exportadora, turística, gastronómica y cultural; esto se vio reflejado en la fiesta futbolera que está por terminar y que dejó una derrama económica nacional entre los 50 mil millones de pesos y los 2,543 millones de dólares, según estimaciones oficiales del Gobierno y estudios del sector privado; aunque esto refleje un 7% menor a lo esperado. Los sectores más beneficiados fueron la gastronomía y el comercio minorista, el alojamiento y transporte, dejando una grata impresión en los visitantes extranjeros quienes regresarán a  su país y seguramente, compartirán sus grandes experiencias, dando publicidad a nuestro país como un anfitrión que tiene las puertas abiertas para el mundo entero.

Hasta aquí, todo bien; sin embargo, al obtener tanta visibilidad a nivel global, muchos extranjeros optarán por venir a vivir a nuestro país, poniéndose en riesgo barrios y comunidades, debido a la gentrificación que provoca especulación inmobiliaria y un aumento sin control de los alquileres. Los comercios locales tradicionales junto con familias que han vivido por generaciones en esos barrios, se verán obligadas a trasladarse a lugares accesibles a su economía, dejando en claro una brecha social pues serán desplazados por personas que vendrán con salarios más altos; perdiéndose así, el tejido social y la identidad barrial. Los beneficios económicos, ya no serán para ese barrio, ni para sus tradicionales habitantes; sino para empresas, muchas veces extranjeras.

De acuerdo con datos del INEGI, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), en las últimas dos décadas, en el Área Metropolitana de Guadalajara, el costo de las propiedades, se disparó un 273%, rebasando por 58 puntos porcentuales a la inflación acumulada y las rentas de un departamento de dos recamaras oscilan entre los $17,000 y $21,000 pesos, siendo las colonias más afectadas la Americana, Ladrón de Guevara, Centro, Lafayette, Chapultepec y Santa Teresita.

El desplazamiento forzado trae consigo el aburguesamiento que solo provoca el consumo, pero no produce; también otra consecuencia, es el desarraigo cultural trasformando la identidad, perdiéndose el patrimonio económico-social de los barrios originarios, que históricamente han generado redes de cooperación y comercio, reforzando la economía del barrio. Con este proceso urbano, los productos antes vendidos en los mercaditos, son desplazados por los gourmet; las casonas son compradas para transformarlas en restaurantes hoteles, bares o cafeterías, cambiando el uso del suelo; esto crea una competencia desleal a los pequeños comercios y los oficios tradicionales llevándolos a la quiebra más la pérdida de empleos, debido al cambio en el perfil de consumo. La plusvalía crece, pero el salario promedio (o sea lo que realmente se gana en la práctica), no.

Algunos países y México, han tomado medidas legislativas en pos de frenar la gentrificación para proteger el derecho humano a una vivienda digna tutelado por el derecho internacional y la constitución; pero si no se pone énfasis en el cuidado de la especulación inmobiliaria con el aumento artificial de los precios en busca de las altas ganancias, la oferta de vivienda seguirá  encareciendo los precios de compra y renta, acelerando la gentrificación, así como el desplazamiento de las comunidades locales y la perdida de pertenencia e identidad.

Ecos del Mundial, Utopías Lisérgicas y una Vida de Consumo

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

Dualidad profunda o ensoñaciones nostálgicas  
“Panem et circenses”, “Pan y circo al pueblo”. Expresión reminiscente que nos lleva a la antigua Roma y que fue expresada por el poeta satírico, Décimo Junio Juvenal. Desde el siglo I-II d.c. con los preceptos de la narrativa política y popular que anteriormente se distinguía entre los romanos por pelear por libertad, poder político y honor militar y que posteriormente, gracias a la manipulación de sus soberanos, los habrían orillado a solicitar sólo dos cosas del gobierno: reparto gratuito de trigo para no morirse de hambre y juegos de circo, (Gladiadores, carreras de carros, ejecuciones públicas en el coliseo, utilización de bestias salvajes para que las luchas y los embates resultaran sangrientas y llamativas al morbo de los espectadores); entretenidos y sin pensar en otra cuestión, únicamente en cualquier cosa que pudiera distraerlos de sus pensamientos críticos y su hambre.

Ahora en la actualidad se le conoce como evasión, como una dualidad profunda para aliviar el dolor, el spleen o la amargura de los problemas que enfrenta el ser humano en su vida diaria. Los eventos circenses se proyectan a diario para entumecer el ánimo, la conciencia y el pensamiento por medio de diferentes canales y elementos materiales en la comunicación (el internet, la radio, la televisión o las redes sociales), convirtiéndose en el placebo común y genérico que disfraza de ensoñación y de nostalgia, las necesidades y las apariencias contenidas en el deseo de cada habitante del mundo.

El actual evento futbolístico del “MUNDIAL” deja ecos que profundizan en la intimidad de la conciencia, en el dolor de la ensoñación al ver perder al equipo favorito; creyendo que si se hubiera alcanzado la victoria, podrían obtenerse en las apuestas un desahogo económico efímero para subsistir o para regodearse de un orgullo ajeno que no le pertenece.

Una realidad inalterada
¡La realidad cruda es otra! Y los paraísos artificiales se asemejan al opio, al vino o al hachís por ser la máxima predilección en el hombre para evadir su realidad. Cada cuatro años, esta retórica semejanza, se acerca cuando el consumismo por ver a través de un monitor, la disputa de las selecciones entre distintos países jugándose una copa mundial, distrae la certera conciencia y el pensamiento crítico, porque resulta dulce y satisfactorio el consumo de dichas engañifas terapéuticas para distraernos de la realidad constante e inalterada que nos consume y nos absorbe, tal como lo afirma el poeta francés, Charles Baudelaire (2005), de la siguiente manera al referirse al vino como: “Profundas alegrías del vino, ¿Quién no os ha conocido? Quienquiera haya precisado apaciguar en remordimiento, evocar un recuerdo, anegar un dolor, forjarse una quimera, todos han invocado, dios misterioso oculto en las fibras de la viña. ¡Qué grandes son los espectáculos del vino, iluminados por el sol interior! ¡Qué verdadera y ardiente es esta segunda juventud que el hombre halla en el vino! Pero ¡Qué temibles son asimismo sus enervantes hechizos!”. ¡Claro que sí! Porque la cruda realidad llega de golpe y tenemos que seguir como sea posible o a cuestas y hacia adelante.

Chauvinismo exacerbado o excepcionalismo cultural
El fútbol nos une y cuando se trata de responder ante la defensa de nuestro equipo nacional los mexicanos gritan con clamor exacerbado las notas discursivas del himno nacional  disponiéndose firmes para responder con guerra y sin tregua por el nacionalismo mal infundado que corre por su sangre intoxicada por el alcohol y todo contrincante extranjero se tendrá que atener a las consecuencias en cualquier enfrentamiento a los abucheos del repudio, los silbidos ofensivos o en casos extremos de hooliganismo, como se dio el caso de una joven que en su acción de vituperar, arrojo un vaso con liquido a un ciudadano nada más por portar el jersey del equipo contrario.

El exagerado amor por la camiseta que representa a una nación llega a convertirse en un problema excepcional con grandes dimensiones, porque con el calor en la sangre por las bebidas etílicas y embriagantes, llega a despertar el alter ego escondido del algunos “mala copas” cuando se pierde un encuentro, o por qué no, hasta cuando se gana. Las desaforadas conductas de una cantidad importante de aficionados terminan generándose en disturbios, riñas campales, trifulcas, grescas y el odio en las interaficiones.

Caso contrario, nace una hermandad irrisoria cuando la afición de un país como el nuestro, se hermana con otra nación extranjera, al sentir el deseo de que el equipo que va a jugar contra quienes derrotaron a nuestra representatividad nacional, los adoptamos en sus formas de vitorear a su equipo, como ejemplo: (Muchos mexicanos portando la camiseta del equipo nacional de Noruega) y entonando al ritmo del “Viking Clap” o “Thunderclap” (que en español significa) “Aplauso vikingo o “Atronador” que consiste en la consecución a un ritmo, donde toda la afición aplaude y grita “¡Huh!” al mismo tiempo, iniciando de forma lenta y van acelerando hasta volverse frenéticos más de 10,000 personas en sincronía como un solo cuerpo.

Todo esto se resume de la siguiente manera: El “Viking Clap” es comunalidad europea visto en clave por la industria cultural. Todos trabajan al ritmo sonoro gratis para empujar a su equipo al triunfo. No hubo en este caso quien lo manipulara. Ninguna industria mercantil ni medio masivo que lo creara. Fue la misma gente quien lo impulsó. Resultando como una pedagogía inversa porque “no consumes el espectáculo, tú eres el espectáculo” y es como nace el sentido interracial del excepcionalismo cultural porque aprendemos que cuando hay creatividad, la empatía comienza a reflejarse entre los ciudadanos de cualquier nación, generándose la hermandad y la tolerancia por el respeto a las diferentes formas del pensamiento humano.

Referencias bibliográficas
-Baudelaire, Charles. (2005). Los Paraísos Artificiales. Acerca del Vino y el Hachís. México DF. Distribuciones Fontamara, S. A.  
-Bauman, Zigmunt. (2022). Vida de Consumo. México. Fondo de Cultura Económica. FCE. Novena Edición.     

Ecos del Mundial 2026 desde Tlaquepaque, Jalisco

Cuando el arte también juega

Por: Josefina Lozano Cervantes

El Mundial FIFA 2026, dejó una huella que trascendió los estadios y los noventa minutos de cada partido. En San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, el fútbol se convirtió en un puente para mostrar al mundo la riqueza cultural, artesanal, gastronómica y humana, de uno de los Pueblos Mágicos más emblemáticos de México.

Jalisco fue protagonista de esta gran celebración internacional. La pasión por el fútbol se vivió en cada rincón del estado: en sus plazas, restaurantes, hoteles, galerías, mercados y calles. Miles de visitantes nacionales y extranjeros encontraron en esta tierra una combinación única entre tradición y hospitalidad, convirtiendo al estado en uno de los grandes anfitriones del Mundial.

En Tlaquepaque, la experiencia fue mucho más allá del deporte: sus calles, sus casonas de arquitectura colonial y sus andadores, se transformaron en escenarios de convivencia multicultural. El barro, la cerámica, el vidrio soplado, la gastronomía tradicional, el tequila, el mariachi, el arte  y el talento de cientos de artesanos y artistas, dieron la bienvenida a quienes buscaban conocer el verdadero corazón de Jalisco.

Como parte de esta celebración, el Gobierno Municipal impulsó mejoras en la imagen urbana, espacios públicos, actividades culturales y la instalación de elementos emblemáticos, como los arcos monumentales que evocan dos de los símbolos más representativos de la identidad jalisciense: el mariachi y el tequila. Estas acciones fortalecieron la vocación turística y cultural de la ciudad durante uno de los acontecimientos más importantes del mundo.

Sin embargo, el mayor triunfo de Tlaquepaque no se midió en goles, estadísticas o trofeos. Se reflejó en su capacidad para demostrar que la cultura también une a los pueblos, rompe las barreras del idioma y crea vínculos que permanecen mucho después del silbatazo final.

En este contexto, la Galería de Arte, Josefina Lozano Gallery presentó la exposición colectiva «MUNDIAL 2026: El Arte También Juega en Equipo», una propuesta que reunió a destacados artistas plásticos, bajo una visión compartida: celebrar la diversidad, el respeto entre las naciones y la fuerza del arte como lenguaje universal. Cada obra representó una mirada distinta sobre el encuentro entre culturas.

Así como un equipo necesita la participación de todos sus jugadores para alcanzar la victoria, esta exposición mostró que el arte también se construye desde la diversidad de estilos, técnicas y sensibilidades; la galería se convirtió en un espacio donde el diálogo creativo acompañó el espíritu de convivencia que inspiró el Mundial.

El deporte y el arte compartieron un mismo escenario; ambos despertaron emociones, fortalecieron la identidad y recordaron que la creatividad es una de las mayores expresiones del ser humano. Cada visitante descubrió que una pintura, una escultura o una instalación pueden emocionar con la misma intensidad que un gol decisivo.

El legado del Mundial permanecerá en la memoria de quienes descubrieron que Tlaquepaque no es únicamente un destino turístico, sino un territorio donde cada calle cuenta una historia, cada taller preserva una tradición y cada artista mantiene viva la esencia cultural de México.

Sin duda, Jalisco fue uno de los estados donde con mayor intensidad se vivió la pasión mundialista. Su infraestructura, su capacidad de organización, su riqueza cultural y sobre todo, la calidez de su gente, hicieron que miles de visitantes llevaran consigo una imagen inolvidable de esta tierra.

Tlaquepaque, seguramente seguirá siendo el espíritu del próximo Mundial 2030, pues continuará vivo hasta entonces; porque aquí el arte seguirá  jugando, la cultura seguirá reuniendo personas y la creatividad continuará marcando los goles más importantes: aquellos que permanecen para siempre en la memoria y en el corazón de quienes tuvieron la fortuna de vivir esta experiencia.

En Tlaquepaque quedó la certeza de que el deporte puede abrir las puertas al mundo y que el arte tiene la capacidad de mantenerlas abiertas para siempre.