Por azares del destino

Desde la otra orilla

Por: Francisco Xavier Zaragoza Núñez

Por azares del destino conocí a Erik Satie, aquel compositor y pianista francés cuya música, según sus biógrafos, cambió el rumbo de la composición moderna.

Fue un auténtico bohemio del París de finales del siglo XIX. Trabajó como pianista en el célebre cabaret Le Chat Noir, donde convivían pintores, poetas, escritores y músicos que, sin saberlo del todo, estaban preparando el nacimiento del arte del siglo XX.

A mí me fascinó desde la primera vez que escuché sus Gymnopédies. Últimamente se ha convertido en mi música preferida para leer, estudiar o simplemente cerrar los ojos y dejar que la mente viaje de la mano de esas melodías serenas, casi hipnóticas.

Investigando un poco más sobre su vida descubrí que escribió un ballet titulado Parade. Gracias a Internet pude verlo y comprender por qué aquella obra fue tan importante para su época.

Nada menos que Pablo Picasso diseñó los decorados y el vestuario cubista. Satie incorporó sonidos jamás escuchados antes en un ballet: máquinas de escribir, sirenas de barco, disparos y bocinas. Y el poeta Guillaume Apollinaire utilizó, en el programa de mano, la palabra «surrealismo» para describir la obra, una de las primeras ocasiones en que ese término apareció públicamente.

Aquellos artistas estaban construyendo un puente entre dos mundos. Eran hombres de transición. Su propuesta musical y artística rompía con todo lo anterior mientras anunciaba el futuro.
Entonces uno deja volar la imaginación.

Pienso en Erik Satie, que vivió entre 1866 y 1925, y me doy cuenta de la extraordinaria época que le tocó presenciar. Nació cuando las personas aún viajaban principalmente en carruajes tirados por caballos. Vio llegar la electricidad a las ciudades. Conoció el teléfono, el automóvil, Escuchó el fonógrafo, que por primera vez permitió disfrutar de la música sin la presencia de los músicos. Fue testigo del despegue de los primeros aviones de los hermanos Wright. Asistió al nacimiento del cine con los hermanos Lumière. Vivió la devastación de la Primera Guerra Mundial. Observó cómo la pintura abandonaba el realismo para desembocar en el cubismo de Picasso y escuchó cómo la música dejaba atrás el romanticismo para abrirse a sonoridades completamente nuevas.

Es como si hubiera vivido con un pie en el siglo XIX y el otro en el XX.

Víctor Hugo escribió alguna vez: «Nada es más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo«.

Erik Satie tuvo varias de esas ideas. Muchas desconcertaron a sus contemporáneos. El mundo todavía no estaba preparado para ellas. Sin embargo, el tiempo —ese juez implacable que siempre termina dictando sentencia— acabó dándole la razón.

Hoy, más de un siglo después, basta escuchar unas cuantas notas de Satie para comprender que algunas revoluciones no comienzan con estruendo, sino con un piano que se atreve a tocar diferente.

Colonialidad lingüística en la música popular del México actual, Parte III

Un análisis sobre la Industria Cultural  y los Mass Media

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

“La colonialidad es uno de los elementos constitutivos  y específicos del patrón mundial de poder capitalista”. Aníbal Quijano (2000).

Los medios de comunicación masiva como un recurso mediático de alienación, enajenación y manipulación dentro de la industria cultural, que promueve el consumo de la música popular actual en México.

La modernidad de principios del siglo XX, vio nacer con gran entusiasmo y novedad al cine, la radio y la televisión con cuatro objetivos esenciales que fueron transformando la realidad social en un conjunto de fenómenos para el esparcimiento y que han sido desde entonces, más en beneficio para la industria cultural y el empoderamiento capitalista, con fines para el consumo y la alienación de los seres humanos. Dichos objetivos desde su genealogía habrían sido contemplados para informar, entretener, influir o integrar a la sociedad dentro de un mismo grupo y cuyo fin se ha tergiversado para continuar desde entonces, como un aparato ideológico que ha convertido a sus miembros sociales en ávidos consumidores de sus mercancías.

Verbigracia: Los diarios y los noticieros de nuestro tiempo han sucumbido a la manipulación de los hechos para la alienación de las masas, haciéndonos creer que la mentira que se pronuncia constantemente en la radio o en la televisión por ser motivo público, termina por creerse como una realidad a la que no se investiga a profundidad por cada hecho o acontecimiento; beneficiando a ciertos grupos de poder y a las industrias que buscan ganancias mercantiles y económicas. La música, que en otrora fuera una expresión magnánima de belleza y romanticismo, ahora ha decaído en chabacanas expresiones peyorativas y altisonantes, tanto que, las expresiones de belleza o estéticas se han perdido en el desuso y han cambiado por un léxico con una acumulación de discursos sin sentido, donde la violencia y la discriminación son el acto moral que se aprehende con mayor facilidad entre los jóvenes; por otro lado, las producciones cinematográficas, han demeritado mucho en sus propuestas de producción y de género en la actualidad, dejando de lado al cine culto “porque no vende”. Lo único que tiene valor hoy en día es la franquicia, el dinero y el “snob”.

¿Cuál es la opinión de la pedagogía crítica sobre la industria cultural? (Adorno y Horkheimer)
A Mediados del siglo XX, en plena Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Frankfurt Alemania, dos fundadores: Theodor Adorno y Max Horkheimer (1944/1998), miembros de la escuela crítica del mismo nombre, se pronunciaron de manera crítica sobre el fenómeno cultural y artístico que surgía en su tiempo, con un ensayo que analizaba con profunda reflexión crítica, filosófica y sociológica, teorías sobre la industria que acaparaba la producción cultural de su tiempo y que iba transformándose con gran ímpetu en un vehículo de enajenación y manipulación de ideologías políticas entre los individuos de la sociedad. Escribieron un ensayo titulado: “La industria cultural, ilustración como engaño de masas”. En el que destacaron que la radio y la música, se producían en serie, tal como se fabrican los automóviles en las empresas ensambladoras, con el fin de industrializar el arte y convertirlo en un producto que sirva para el control de la gente y las masas populares. 

Hasta la fecha, siguen vigentes sus aseveraciones, filosófico/ sociológicas por  continúar tratando de discernir o dar explicación del por qué, la música moderna es más ruidosa, es más directa al expresar mensajes o ideas e incluso, se podría decir que es mucho más alusiva a conceptos de violencia, sexo implícito o gráfico descriptivo, alienación o manipulación dirigida a la audiencia juvenil.

La dominación ideológica/ económica y su impacto para la descomposición social de la actualidad
En su obra crítica el filósofo Guy Debord (1967) expresa que: “El espectáculo es la ideología por excelencia porque expone y manifiesta en su plenitud la esencia de todo sistema ideológico: El empobrecimiento, el sometimiento y la negación de la vida real…, es la << nueva dominación del engaño >>”.  Tanto la cultura, la música, la pintura o cualquier manifestación artística se han convertido en estos tiempos, en una mercancía que ha llegado a la ocupación total de la vida social. A partir de la primer década del siglo XXI, la música popular se ha convertido en una industria sin sentido moral ni sentido crítico o de expresión de la belleza, para sólo percibirse como un producto de consumo rápido, carente de experimentación o profundidad emocional, en la que únicamente se construye de forma algorítmica, diseñada para estribillos virales y repetitivos.

Este fenómeno capitalista, ha sido empleado para la manipulación y alienación de la población a su beneficio en el campo de las expresiones artísticas y culturales. El aparato ideológico de gobierno junto con el empresarial, se han hecho cargo de tergiversar la realidad, haciéndonos creer que el progreso de la sociedad y de la ideología humana, ha revolucionado para el progreso material y tecnológico, pero esa falacia se distingue claramente al denotarse una clara mercantilización de la cultura y el arte, porque toda expresión artística se ha reducido como un producto de consumo rápido y homogéneo, diseñado para entretener y distraer más que para invitar al pensamiento crítico y profundo. En su célebre ensayo, Louis Althouser (1970), sostiene que: “para que un sistema (como el capitalismo) sobreviva, no solo necesita reprimir a la población, sino convencerla de que el sistema es natural y correcto. Para lograrlo, el Estado se apoya de instituciones culturales y sociales y no en la fuerza”. 

Una acepción de la fenomenología de la percepción en la era digital
Cada uno de los elementos antes descritos, guardan relación con el estudio de los fenómenos actuales en nuestra sociedad y el sociólogo alemán Zygmunt Baumman (2000), utiliza el término de modernidad líquida” para describir a la sociedad actual, caracterizada por la inestabilidad y el cambio constante. Lo que significa que tiempo atrás, los productos elaborados para el mercado de consumo, los valores y las estructuras sociales eran más “sólidas” y hoy todo resulta ser volátil, indiferente, efímero o de muy corta duración, así como desechable y hasta tal punto, las manifestaciones artísticas, han adoptado este sistema para reciclar rondós o figuras musicales  como un producto que sólo otorgue ganancias económicas y de manera impronta a las élites empresariales; haciendo uso de la participación de seudo artistas, que poco o nada conocen de los sistemas de composición y de creación artística, del feeling o de las estructuras académico -musicales con las que se construyen temas con mejores propuestas audibles y compositivas.

Por otra parte, existen más elementos que favorecen la colonialidad del discurso lingüístico en la música popular y el filósofo francés, Maurice Merleau-Ponty (1945/1993), retoma la fenomenología y el existencialismo propuesto por el matemático inglés Edmund Husserl, haciendo una distinción muy diferente al sostener que: “La mente y el cuerpo no están separados”; argumentando también que: “El cuerpo no es sólo un vehículo o una máquina, sino nuestro anclaje en el mundo. A través de nuestros sentidos y movimientos, interactuamos, comprendemos y le damos significado a la realidad antes de poder explicarla racionalmente”. Lo que significa que la gran masificación social está expuesta a ser manipulada por las nuevas tendencias artísticas, porque a través de la percepción, del placer y del gusto, es como también se asimila todo lo que nos rodea y al escuchar los subgéneros musicales como el reggaetón, los narcocorridos o corridos tumbados, se relaciona el discurso lingüístico musical con la historia, el contexto, la fantasía de poder, el respeto, la  lealtad y el lujo.

Referencias bibliográficas
-Adorno, T. W., y Horkheimer, M. (1944/1998). «La industria cultural. Ilustración como engaño de masas». En Dialéctica de la Ilustración. Madrid: Editorial Trotta, pp. 165-212.
-Althusser, L. (1970). Ideología y Aparatos de estado. Freud y Lacan. Buenos Aires. Argentina. Ediciones Nueva Visión Buenos Aires. En Universidad Nacional Andrés Bello.
-Bauman, Z. (2000). Modernidad Líquida. México. Editorial. Fondo de Cultura Económica.
-Debord, Guy. (1967). La Sociedad del Espectáculo. España. Edit. Pre-textos. Traducción al español, José Luis Pardo.
-Merleau-Ponty, M. (1945/1993). Fenomenología de la Percepción. [Traducción de J. Cabanes]. México. Editorial Planeta/ Paidós

Memorias de un artista

Las obras hablan con sus creadores

Josefina Lozano Cervantes

En una ocasión, un artista plástico me dijo: «Yo dejo de pintar una obra, hasta que me habla”. En aquel tiempo, hace ya más de treinta años, comenzaba apenas a sentir mis pinturas, pero nunca me hablaban y pensaba: “¿Cómo le hablan a uno las pinturas?”. Nunca encontraba la respuesta.

Pues bien, un día según yo, estaba terminando una obra. Pasaron días y días y no podía concluirla. Algo me detenía. Dialogaba en mi interior con aquella pintura preguntándole una y otra vez: «¿Qué te falta?».

Todo parecía estar en orden, excepto una línea que se veía chueca. No me gustaba; me molestaba cada vez que la observaba. Entonces ocurrió: ¡aquella línea me habló! Me dijo:
—Voy detrás del personaje principal.

Fue una revelación. Una simple línea me enseñó que todo tiene un lugar. Para nosotros los artistas, la composición es una de las partes más importantes de una obra. Cada elemento debe ocupar el espacio que le corresponde para que exista armonía, intención y significado; sin embargo, aquella línea también me enseñó sobre la vida, que todos ocupamos un lugar dentro de una composición mucho más grande que nosotros. A veces somos la escena; otras, el escenario o el personaje principal y en algunas, apenas una línea que sostiene la historia desde el fondo. Ningún lugar es más importante que otro.

La belleza aparece cuando comprendemos cuál es nuestro lugar en ese momento y lo habitamos con dignidad.

Después de hablar con mi obra, me fui a dormir, pues ya era tarde; pero antes de cerrar los ojos, volví a mirar aquella pintura y por primera vez, entendí que ya estaba terminada; no porque yo hubiera dejado de trabajar en ella, sino porque finalmente la había escuchado. Desde entonces, entendí que las obras sí hablan, lo hacen en silencio y curiosamente, cuando aprendes a escucharlas, también comienzas a escucharte a ti mismo.

Esa noche comprendí que las obras siempre me habían hablado; la que aún no sabía escucharlas, era yo; porque las pinturas no hablan con palabras. Hablan cuando estamos listos para escuchar lo que intentan enseñarnos.

Colonialidad lingüística en la música popular del México actual, Parte II

Análisis Fenomenológico

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

“El método fenomenológico admite explorar en la conciencia de la persona, es decir, entender la esencia misma, el modo de percibir la vida a través de experiencias, los significados que las rodean y son definidas en la vida psíquica del individuo.” Fuster, (2019).

La fenomenología como método de investigación para la comprensión e interpretación de la colonialidad lingüística en la música popular del México actual
Con la intención de evitar sesgos subjetivos que el tema en cuestión pueda generar, es importante considerar de manera objetiva, fijar un claro punto de análisis de observación contundente en el contexto social y la realidad, con la que los jóvenes escuchan la música como una herramienta vital de evasión y de construcción de su identidad, que permita cuestionar el por qué y cómo surge este fenómeno sociocultural que es transmitido a través del discurso lingüístico empleado en la música popular de la actualidad y que se ha fortalecido con mayor auge, a través de los medios de comunicación masiva.

EPOJÉ- SUSPENCIÓN DEL JUICIO
La fenomenología es una de las ramas de la filosofía que surge a principios del siglo XX con la propuesta del filósofo y matemático inglés Edmund Husserl, con el objeto de estudiar y describir los fenómenos (que representan o se manifiestan en la conciencia) tal como lo experimenta el individuo, con los hechos y acciones que transcurren en su vida común, los problemas con los que se enfrenta a diario, la violencia que se vive en el país y que termina siendo reproducida dentro del discurso lingüístico de la música popular de la actualidad, como ya se ha señalado anteriormente. Husserl (1982) ha señalado que: “La fenomenología como un método filosófico y ciencia rigurosa de la conciencia, tiene como propósito central, estudiar las cosas tal como se presentan en la experiencia vivida, apartando todo prejuicio y teoría para comprender las estructuras esenciales del conocimiento”. Denominado este acto como Epojé (del griego ἐποχή, epokhê) o suspensión del juicio y la abstención de afirmar o negar algo. Simplemente, observar la realidad tal y como es.

REDUCCIÓN EIDÉTICA- BUSCAR LA ESENCIA DE LA EXPERIENCIA
Con esta propuesta antes dilucidada, podría ser aplicada como estrategia, el empleo de cuestionamientos y entrevistas a los adolescentes y jóvenes sobre las motivaciones o sensaciones que les produce escuchar este tipo de música ―con mensajes discursivos que incitan a la violencia, al consumo de estupefacientes o a una socio sexualidad desmedida―, con apoyo de los padres de familia en el hogar y con la colaboración de los educadores dentro del ámbito académico; poniendo énfasis en la obtención de datos significativos para distinguir la influencia que se ejerce en la psicoafectividad; motivando a los jóvenes al consumo de argumentos musicales que buscan normalizar estilos de vida criminal y de hipersexualidad. Tal como lo menciona Husserl (Ibid.): “La reducción eidética como paso central del método fenomenológico, se centra en el objetivo de ir más allá de los hechos individuales y contingentes para descubrir la esencia (Eidos) de un fenómeno: lo que hace que algo sea exactamente lo que es y no otra cosa…”
Como ejemplo, podría abordarse lo siguiente:
¿Qué tipo de emociones, sensaciones o sentimientos te causa la música que escuchas? ¿La música que escuchas te hace sentir que perteneces a algún grupo o circulo social? Cuando escuchas las letras de la música que te gusta, ¿Te sientes comprendido y acompañado? ¿Qué sensación te produce al escuchar las letras dentro de ciertos subgéneros musicales como los corridos tumbados o el reggaetón que promueven el uso de sustancias psicotrópicas, la misoginia y la socio sexualización?

INTENCIONALIDAD, LA CONCIENCIA SIEMPRE ES “DE ALGO”
Para Edmund Husserl, (Ibid.). “La intencionalidad es una estructura fundamental y la característica esencial de la conciencia”. Lo que significa que todo acto mental está dirigido hacia un objeto, no es conciencia pura o vacía. “ya que toda experiencia psíquica es, por definición, conciencia de algo”.
El ser humano tiene la intención desde su conciencia, el alcanzar la belleza, el simple disfrute y la expresión estética y en un estudio profundo en el campo de la pedagogía crítica y la sociología, postulado en la escuela de Frankfurt a mediados del Siglo pasado, Jürgen Habermas (2016) afirma que: “La búsqueda de la belleza no es solo una inclinación estética superficial, sino una necesidad profunda de autorrealización y una vía para liberar el potencial crítico y creativo del ser humano”. Lo que puede significar, que los jóvenes hoy en día viven influenciados por la industria musical y los medios de comunicación masiva; adoptando falsas creencias que son trasmitidas como un vehículo donde se ve proyectada la necesidad del respeto, de ser alguien en un mundo que los ignora; desviándose la conciencia con el deseo de encontrar poder y venganza: “Nadie me la hace”, identidad: “Yo también puedo”, pertenencia: “Mi barrio, mi raza” y el deseo: “Se me antoja, se ve chido”.

LEBENSWELT, MUNDO DE LA VIDA
Otero, (2022), citando a Husserl; describe que el entorno cotidiano en el que vivimos, actuamos y relacionamos, es: “El horizonte del sentido previo a cualquier reflexión científica o filosófica, caracterizado por ser subjetivo y compartido intersubjetivamente con otras personas”. Y al tratar de dar respuestas al porqué los jóvenes escuchan este tipo de música popular, podrían darse respuestas sencillas como: “los corridos tumbados, los narcocorridos y el reggaetón, para nosotros los jóvenes no es música violenta. Son un manual de supervivencia simbólica”, porque es la manera en que los jóvenes encuentran dar significado a un vacío donde se perciben aislados, tratando de identificarse y pertenecer a un grupo de amigos en el que se sienten comprendidos y acompañados. De esta forma los medios de comunicación masiva los deleitan bombardeándolos con ejemplos distorsionados de la realidad; haciéndoles creer que los contenidos lingüísticos en el discurso de la música popular como la misoginia y el consumo de drogas son la esencia que ellos necesitan porque es lo único que su mundo les ofrece para salir adelante.

 ANTAGONISMO ENTRE LA FENOMENOLOGÍA Y LA CRÍTICA MORAL
La crítica moral dice: “Las nuevas formas y los nuevos estilos en la composición lingüística del discurso en la música popular actual, incitan a los jóvenes a formas de pensamiento violento, peyorativo y segregacionista”.La fenomenología dice: “los jóvenes de hoy, traen consigo mismo, un vacío de poder, de identidad y de pertenencia y buscan en la música popular darle forma y significado a esa oquedad.

Referencias bibliográficas:
*Habermas: (2016). Ética del discurso de Habermas: como propuesta teórico-práctica en la solución de problemas práctico-morales. Revista, JUSTICIA. Justicia  no.29 Barranquilla Jan. /June 2016. Disponible en: https://doi.org/10.17081/just.21.29.1230
*Husserl, E. (1982). La Idea de la Fenomenología. Cinco Lecciones. México – Madrid – Buenos Aires. Editorial: Fondo de Cultura Económica. FCE.  
*Otero, S. (2022). Edmund Husserl. El Análisis Fenomenológico de la Memoria. Rio Cuarto, Argentina. Ediciones del ICALA. 

Colonialidad lingüística en la música popular del México actual Parte I

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

La colonización del discurso lingüístico en la música popular como el reggaetón, los narcocorridos o los corridos tumbados, promueve e incita a los jóvenes a formas de pensamiento violento, peyorativo y segregacionista.

¿Qué influencia ejerce en la cultura popular la música y su discurso lingüístico en la conciencia de los individuos en una sociedad?, y cómo se refleja el discurso musical popular en las actitudes y el comportamiento de los jóvenes que escuchan dicha música cuyo mensaje fomenta la violencia, la apología del delito, la misoginia e ideologías que incitan al consumo de sustancias tóxicas, a una sociosexualidad  o al abuso del alcohol y tabaco

Estas y más preguntas, son generadas a partir de las inquietudes entre los individuos de una sociedad conservadora y distintos espacios académicos, sociales, organizaciones civiles, grupos religiosos, así como colectivos culturales donde se lucha por generar espacios abiertos para que los jóvenes o cualquier persona interesada, desarrolle su pensamiento crítico, artístico y reflexivo a través de creaciones artísticas como la pintura, el grafiti, murales, el teatro callejero y otras expresiones culturales; como bien es expresado desde esta colectividad con las siguiente reflexión: “Si el chavo está creando, no está consumiendo”. “El arte ocupa el tiempo y la identidad”.

La música popular de la actualidad, como medio de promoción del pensamiento violento.
En México, la población juvenil; incluyendo a los jóvenes estudiantes de secundaria o de bachillerato, han sido influenciados por las historias que son narradas en los subgéneros musicales propuestos hoy en día; hechos de violencia en todas sus manifestaciones, convirtiéndose en un tema de gran moda que ha sido tomado como estandarte y que los jóvenes han adoptado como hazañas y relatos, que los motiva a obtener prestigio, riqueza u opulencia, o a convertirse en un referente de gran influencia entre sus pares.

Los eventos propiciados por los fenómenos sociales que han irrumpido en el tejido social de nuestra sociedad hoy en día, con escenas violentas, enriquecimiento ilícito, robos; desapariciones forzosas, narcotráfico, violencia de género e intolerancia social; se ven reflejados en las formas de expresión y en el discurso lingüístico que se emplea en la industria musical para trasmitir en los jóvenes una legitimidad falsa y que es influenciada por acciones negativas como las ya mencionadas.

En la opinión del periodista Óscar Adame (2023), hace mención que: “…Cuando los corridos tumbados se beben directamente de la tradición, entregan historias crudas, repletas de un orgullo patentado por actos de crueldad y violencia; convirtiéndose en narrativas que no deberían servir de ejemplo”. Pero, al mismo tiempo pienso en el contexto de la juventud de estos chicos y me pregunto: ¿Podrían escribir sobre algo más?

Este fenómeno violento, incluido en las narrativas del discurso de la música popular, se vive con demasiada crudeza y generalidad, como una realidad o una salida falsa a los problemas de la vida diaria que viven los jóvenes; deseando encontrar mejores oportunidades laborales y económicas; ignorando y dejando de lado las conductas morales o éticas que son cultivadas desde el hogar o en las escuelas, creyendo erróneamente que la única salida para obtener riqueza o prestigio, es tomando como ejemplo a seguir, la vida de delincuencia y del narcotráfico, como lo menciona Oscar Adame (Ibid.): “…Ha quedado claro que las narrativas tradicionales que han sido “conflictivas” tanto para las clases gobernantes, como para los conservadores, se han mantenido en esta nueva etapa del regional mexicano. Alusión constante a las drogas y al alcohol, una romantización de la vida del narcotraficante y el discurso tan claro de que no importa cómo se logre, hay que salir adelante”.  

Desde el pensamiento griego clásico de Platón y la poesía, hasta el modelo del discurso lingüístico de la música popular actual en México.
Este tema de reflexión y de estudio, no es un fenómeno de actualidad; se ha vivido y experimentado desde hace aproximadamente 2,400 años, cuando en el periodo clásico de la antigua Grecia, Platón expresara en su obra titulada “La República” (Libro II, III y X), un odio hacia Homero y a los poetas por considerar a la poesía un acto de imitación que miente y aleja de la realidad a la gente, haciéndoles creer que conocían algo, cuando solo conocían una sombra; provocando descontrol de las emociones y porque enseñaba malos ejemplos. Platón no odiaba la belleza. Odiaba el espejo, y “La poesía es un espejo que muestra pasiones, caos, duda”.

Paralelismos del discurso lingüístico en la música popular de imitación, emociones y modelos de conducta que promueven actitudes violentas y misóginas.
En relación con esta analogía, podría ser tomada en cuenta para reflexionar sobre los contenidos del discurso lingüístico que se emplean en la construcción y composición de la música popular en México, que tienden a generar en los escuchas, actitudes de imitación que acerca a la mentira y aleja de la realidad a los jóvenes, provocando emociones bajas que llevan al consumo de sustancias ilícitas, la alienación y misoginia, aprendiendo modelos de conducta porque la música les hace sentir adrenalina, poder, pertenencia o rabia; normalizando en el cerebro un status de realidad falsa.

Contra- argumentos modernos filosófico/pedagógicos
¿Es la música, un medio capaz de desarrollar y fomentar la participación comunitaria, la reflexión y solución a problemas concretos de su entorno?, ¿Se puede convertir en un medio de transformación social?
Es necesario buscar nuevas alternativas y estrategias educativas para la realización de proyectos escolares, sociales y culturales; junto  con la apertura y promoción de espacios o de foros artísticos, donde los jóvenes se puedan manifestar con creatividad y libertad de expresión; actividades que sean enfocadas a la generación de la activación intelectual y motriz y junto con el uso de las herramientas tecnológicas, plataformas digitales y medios de comunicación, lograr realizar acciones artísticas y culturales que incluyan el pensamiento crítico y la investigación del análisis de los fenómenos sociales de la actualidad; proponiendo alternativas a la solución de los conflictos y a los problemas que se viven a diario, con la creación de círculos de lectura, de escritura, así como, la utilización de un léxico popular que permita la interacción y la confianza entre los jóvenes.

“El discurso musical es uno de los vehículos generadores de cambios en los sujetos porque trae consigo una serie de mensajes de forma explícita e implícita y esto, a su vez, puede repercutir en el lenguaje e incluso en la ideología de sus seguidores. De allí se deriva la importancia que el sujeto conozca el contenido del mensaje musical tanto en el aspecto denotativo como en el connotativo”. (Adorno, T. 1974).

Referencias bibliográficas:
Adame, Oscar, (mayo, 2023). Los Corridos Tumbados son el reflejo más fiel de México, te guste o no. WARP. LA OPINIÓN disponible en:   https://warp.la/opinion-los-corridos-tumbados/#:~:text=Cuando%20los%20tumbados%20beben%20directamente,no%20deber%C3%ADan%20servir%20de%20ejemplo.
Adorno, T. (1974). Filosofía de la Nueva Música. Frankfurt. Edición de Bolsillo. Akal. S. A.
Platón. (1988). La Republica (Trad. J. m. Pabón y M. Fernández-Galindo). Alianza Editorial. (Obra original escrita ca. 370 a.C.). 

Museos y públicos digitales: la cultura más allá del espacio físico

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- La relación entre los museos y las comunidades digitales fue uno de los temas centrales de la mesa de diálogo “Museos en red: comunicación digital, públicos y comunidades más allá del espacio físico”, realizada durante el Octavo Foro de Museos del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA).

La mesa reunió a Daniela Ascencio, de FIL Joven; Andrea Moreno, promotora de lectura y Sandra Reyes, representante del MUSA. La moderación estuvo a cargo de Ana Karina Molina.

Durante la conversación, las participantes reflexionaron sobre cómo las redes sociales y las plataformas digitales han transformado la manera en que los museos se relacionan con sus públicos. También se discutió la necesidad de generar contenidos más cercanos, participativos y accesibles para audiencias diversas.

Las ponentes coincidieron en que la comunicación cultural ya no puede limitarse únicamente a la difusión de actividades, sino que debe buscar crear vínculos y comunidades activas dentro y fuera de los espacios museísticos.

La mesa también abordó los retos de conectar con generaciones jóvenes en un entorno marcado por la rapidez digital y los cambios constantes en el consumo cultural.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió a especialistas, gestores culturales y públicos interesados en reflexionar sobre el presente y futuro de los museos desde una perspectiva colaborativa.

Fotografías: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- En el marco del Día Internacional de los Museos y del Octavo Foro de Museos MUSA “Horizontes compartidos”, realizado en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, Gabriela Gil Verenzuela, presidenta de la mesa directiva de ICOM México, impartió la conferencia “Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes”.

Durante su participación, la especialista reflexionó sobre el papel contemporáneo de los museos como espacios de diálogo, colaboración y transformación social. La conferencia puso énfasis en la importancia de generar alianzas entre instituciones culturales, comunidades, universidades y organizaciones civiles para fortalecer el impacto social de los museos más allá de la exhibición artística.

Uno de los ejes centrales fue la necesidad de construir redes de cooperación capaces de responder a los desafíos actuales que enfrentan los museos: la vinculación con nuevos públicos, la accesibilidad, la inclusión y la permanencia de proyectos culturales en contextos sociales cambiantes.

La participación de Gil Verenzuela también dialogó con el espíritu del Día Internacional de los Museos, impulsado por el Consejo Internacional de Museos, que busca reconocer a los museos como instituciones activas dentro del desarrollo cultural y comunitario.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió este año a especialistas, gestores culturales y profesionales del sector para reflexionar sobre el presente y futuro de los espacios museísticos desde una perspectiva colaborativa y local.

Fotografías Verónica Isabel Enríquez Falcón