Un loco a la siniestra del espejo

Por Josefina Lozano Cervantes

Hay libros que se leen…, y hay otros que te observan mientras los lees. Un loco a la siniestra del espejo pertenece a estos últimos.

La obra de Mario Arturo Segoviano no propone una historia lineal, sino una experiencia: un recorrido íntimo donde la ciudad y la mente se funden hasta volverse indistinguibles. Guadalajara deja de ser solo escenario para convertirse en un reflejo emocional, en un territorio habitado por memorias, ausencias y voces que no siempre encuentran lugar en lo cotidiano.

A través de una narrativa que rompe la barrera entre autor y lector, la novela nos confronta con una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quiénes somos realmente cuando dejamos de sostener el personaje que mostramos al mundo? En ese juego de espejos, aparecen las versiones que hemos sido, las que ocultamos y las que aún nos persiguen.

Más que hablar de fragmentación, el autor parece invitarnos a reconciliarnos con ella. Sus personajes —reales o imaginados— transitan entre lo visible y lo invisible, recordándonos que todos llevamos dentro una multitud que pocas veces escuchamos.

Uno de los aspectos más interesantes del libro es su capacidad para transformar lo urbano en algo profundamente simbólico. Calles, parques y rincones se cargan de una energía casi espiritual, como si cada espacio guardara la huella de quienes lo han habitado antes. Así, la ciudad se vuelve memoria viva.

Sin pretensiones académicas, pero con una carga reflexiva importante, la novela toca temas como la identidad, la soledad y la necesidad de reconocernos en el otro. Hay en su fondo una invitación a mirar con más sensibilidad, a entender que incluso en la aparente locura puede existir una forma de claridad.

Un loco a la siniestra del espejo no busca dar respuestas, sino abrir grietas. Y en esas grietas, quizá, cada lector encuentre algo de sí mismo.

Este libro tendrá una presentación el próximo jueves 21 de mayo en punto de las 19:30 horas en Josefina Lozano Gallery en Tlaquepaque, Jalisco

Adquiere tu libro ya, para descubrir quién es el loco a la siniestra del espejo.

23 de Abril día Internacional del Libro y del Derecho de Autor

Por: Victoria Falcón Aguila

El Origen del Día del Libro se remonta a 1926 en Cataluña, España como propuesta del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y aprobada por el rey Alfonso XIII de España en 1926. Pero fue hasta1995 cuando la UNESCO promovió por primera vez la celebración de este simbólico día para la literatura mundial, con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad, se escogió este día debido a que murieron tres grandes de la literatura universal: Miguel de Cervantes (murió el 22 de abril y fue enterrado el día 23), William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.

Si bien sabemos que el libro enriquece el pensamiento crítico, amplía la perspectiva personal y fortalece la conexión con la cultura y la historia; ¿qué hay del autor, ¿quién protege su obra?

Comencemos diciendo que el derecho de autor es la protección legal que se le otorga al creador de una obra original cuando es dada a conocer en un medio tangible, ya sea digital o impreso y que sea original y tenga un mínimo de creatividad. En México se rige por la Ley Federal del Derecho de Autor y está administrado por el INDAUTOR. No necesitas registrarlo para tener este derecho, pues este nace desde que escribes la obra, pero es importante registrarlo en caso de alguien plagie tu trabajo o haya una disputa.

Es importante señalar que si se escribe algo por encargo, un trabajo pagado, los derechos patrimoniales suelen ser del empleador, pero los morales son tuyos como autor.

Se divide en:
Derechos patrimoniales: estos son los económicos. Le permiten al autor decidir cómo se usa, reproduce, distribuye, comunica y transforma su obra y desde luego, poder cobrar. Nadie puede imprimir o hacer copias digitales sin permiso; vender, rentar o prestar el libro; así como traducir y adaptar o hacer una película, serie, audiolibro, todo requiere autorización. Tampoco se puede hacer una obra derivada, escribir un fanfic y publicarlo comercialmente, esto infringe si usa personajes y trama sustancial de la obra original.
Estos derechos duran toda la vida del autor hasta más de setenta años después de su muerte (en la mayoría de países), después pasan al dominio público. En México está protegido durante la vida del autor y después de su muerte por cien años. Nuestro país tiene uno de los plazos más largos del mundo. Este año ya podrás encontrar obras liberadas, de autores que murieron antes de 1926.

Derechos morales: Son los personales y no se pueden vender. Incluyen que te reconozcan como autor y que nadie deforme o altere tu obra de una manera que dañe tu reputación. Estos son perpetuos.

¿Por qué es tan importante este derecho? Porque protege al creador para que pueda vivir de su trabajo y así incentivar nueva creación y a la vez permite que la sociedad acceda y se beneficie de la cultura. Por eso existen excepciones en el uso de citas cortas con fines educativos, de análisis, reseña, crítica o parodia. En México lo puedes consultar en el artículo 148 de la Ley Federal del Derecho de Autor. Pero nunca debes citar demasiado; si no, podrás ser sancionado.

En literatura este derecho protege novelas, cuentos, poemas, ensayos, guiones, obras de teatro y sus elementos específicos como: Personajes con rasgos únicos y bien desarrollados, diálogos, estructura narrativa, estilo de escritura reconocible. Y qué es lo que no protege: Las ideas genéricas como “un chico viene a la ciudad y se hace millonario” o los arquetipos como héroes o villanos, buenos o malos, etc. Frases o lugares comunes; tampoco hechos históricos.

¿Tienes un libro que te interese publicar? Tinta Fresca México te puede orientar al respecto.

Hoy, lee un libro y sonríe. Comparte con otros, esta felicidad.

Abren convocatoria del XXII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Con una bolsa de 30 mil dólares, la Fundación SM lanzó la convocatoria del XXII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil 2026, cuyo objetivo es reconocer la trayectoria de autoras y autores vivos cuya obra haya contribuido de forma significativa al desarrollo de la literatura infantil y juvenil en lengua española o portuguesa.

Las postulaciones estarán abiertas hasta el 24 de abril de 2026 (23:59 horas, tiempo de la Ciudad de México) y el galardón se entregará durante la edición 40 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que este año tendrá a Italia como Invitado de Honor.

Creado en 2005, en el marco del Año Iberoamericano de la Lectura, el premio es convocado por la Fundación SM junto con la UNESCO, el International Board on Books for Young People (IBBY), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, con la colaboración de la FIL Guadalajara.

Podrán aspirar autoras y autores con obra publicada en español o portugués —en narrativa, poesía, dramaturgia o libro álbum— considerada de trascendencia para el ámbito iberoamericano. No se aceptarán libros de texto ni materiales didácticos. Las candidaturas deberán ser presentadas exclusivamente por instituciones culturales o educativas, editoriales, asociaciones o colectivos vinculados con la literatura infantil y juvenil, a través del sitio oficial: pilij.fundacion-sm.org.mx

La documentación requerida incluye ficha de registro, currículum vitae, portafolio de evidencias profesionales, carta de postulación y cinco obras representativas en formato PDF (en carpeta ZIP). Toda la información será resguardada de forma confidencial.

El jurado —integrado por cinco especialistas en literatura para niñas, niños y jóvenes— evaluará criterios como reconocimiento nacional e internacional, originalidad, consistencia de la obra, contribución al campo y su influencia en otros autores. El fallo será inapelable y se dará a conocer entre el 11 y el 25 de septiembre de 2026 mediante comunicado oficial.

Entre quienes han recibido este reconocimiento se encuentran María Teresa Andruetto, Jordi Sierra i Fabra, Antonio Malpica, Yolanda Reyes, Alice Vieira y, en su edición más reciente, Jorge Luján.

Imágenes cortesía fundación sm

MÍ, M²

JUSTICIA SOCIAL

Por: Josefina Lozano

Nos falta más conciencia. El 20 de febrero se conmemora el Día Mundial de la Justicia Social, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas. Pero hoy no quiero hablar del mundo, quiero hablar de mí,  de mi metro cuadrado: Mí, M². Ese pequeño territorio donde sí tengo poder, donde mis decisiones no son estadísticas, sino actos.

Más de 700 millones de personas viven en pobreza extrema, sobreviviendo con menos de $2.15 dólares al día. Combatir la pobreza es el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 (ODS 1),  de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, y mientras leo cifras, me pregunto: ¿qué hago yo en mi espacio? En América Latina, millones trabajan todos los días y aun así, siguen siendo pobres; trabajan, pero el salario no alcanza. Entonces dejo de preguntarme cuánto dinero circula y me cuestiono si el trabajo dignifica. La Organización Internacional del Trabajo lo llama trabajo decente, yo lo llamo respeto, porque he entendido que no es lo mismo dar dinero, que crear estructura; no es lo mismo ayudar que empoderar y no es lo mismo sostener, que liberar.

Falta más conciencia sobre que la justicia social, no empieza en los gobiernos, sino cómo empleador: cómo se contrata, cómo se paga, y como consumidor: cómo hago los tratos: ¿regateo el talento?, ¿me aprovecho o no, de la necesidad ajena?, ¿prefiero  colaboración antes que competencia destructiva?

Mi metro cuadrado puede reproducir injusticia o puede sembrar equilibrio, yo decido. Como empresaria, mi justicia social, es pagar lo justo. Como artista, es crear conciencia. Como gestora cultural, es abrir puertas reales, no simbólicas.

El arte puede convertirse en privilegio o puede ser herramienta económica viva; yo elijo que sea herramienta; porque combatir la pobreza no es un eslogan, es generar trabajo que dignifique, no producir dinero que someta.

No puedo cambiar el planeta hoy, pero sí puedo revisar mi entorno y preguntarme: ¿estoy formando personas o utilizándolas?, ¿estoy construyendo comunidad o acumulando reconocimiento?, ¿soy coherente con lo que exijo?

Reconozcamos que falta más conciencia y que la conciencia no se grita, se practica. La justicia social no es ideología, es coherencia cotidiana; si empiezo en mi metro cuadrado, empiezo en mí sin esperar a que el mundo sea justo, yo decido serlo, aquí y ahora.

Marisol Schulz Manaut: una vida entre libros, memoria y puentes culturales

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón

En el emblemático Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, ayer 18 de febrero de 2026. se celebró la ceremonia de entrega de la Medalla de Oro al Mérito Cultural a Marisol Schulz Manaut, editora y gestora cultural mexicana cuya trayectoria ha tejido vínculos duraderos entre América Latina y Europa a través del libro.

El reconocimiento —uno de los más significativos que otorga la ciudad— distingue una carrera marcada por la promoción de la lectura, el fortalecimiento del ecosistema editorial y la construcción de diálogos interculturales. Actualmente directora general de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Schulz ha sido pieza clave en consolidar a la FIL como uno de los encuentros literarios más importantes del mundo hispanohablante.

La ceremonia reunió a representantes del ámbito cultural, académico y editorial, así como autoridades catalanas y delegados de la Universidad de Guadalajara. Desde el presídium se subrayó el impacto de su trabajo como mediadora entre lenguas, territorios y comunidades lectoras, además de su papel en la circulación internacional de ideas y voces literarias.

Más allá del protocolo, el acto estuvo atravesado por una dimensión profundamente personal. Durante su discurso, Schulz evocó su vínculo afectivo con Barcelona —una relación que se remonta a su infancia y a la memoria del exilio español en su familia—, recordando cómo la cultura puede convertirse en refugio, resistencia y forma de pertenencia.

A lo largo de su carrera editorial, ha acompañado la obra de autores fundamentales del panorama contemporáneo y ha impulsado proyectos que entienden al libro no solo como objeto, sino como espacio de encuentro. Desde la FIL Guadalajara, su gestión ha ampliado puentes entre editoriales, escritoras y escritores, universidades y públicos diversos, fortaleciendo una red cultural que cruza fronteras.

El alcalde de la ciudad destacó su figura como ejemplo de una ciudadanía cultural compartida: mexicana de origen, barcelonesa por afinidad y universal por vocación. La medalla reconoce, así, una labor sostenida que apuesta por la diversidad lingüística, el pensamiento crítico y el intercambio creativo.

En un momento histórico marcado por la polarización y la fragilidad de los espacios culturales, este reconocimiento adquiere una resonancia particular. La ceremonia se convirtió también en una reflexión colectiva sobre el papel del arte y la literatura como territorios de diálogo frente a los discursos de exclusión.

La Medalla de Oro al Mérito Cultural no solo celebra una trayectoria individual: reafirma la importancia de quienes trabajan, desde la edición y la gestión cultural, para que los libros sigan siendo puentes vivos entre memorias, generaciones y geografías.

Fotografías cortesía: Feria Internacional del Libro de Guadalajara FIL

Febrero, el amor y la amistad como fuerzas culturales

Por: Josefina Lozano

“Para que nada nos separe,
que nada nos una.”
— Pablo Neruda

Por siglos, febrero ha sido asociado con el amor y la amistad, no solo como una celebración romántica, sino como una manifestación profunda de los vínculos humanos que sostienen a las sociedades. Más allá de flores, tarjetas y rituales contemporáneos, esta fecha guarda una historia simbólica y cultural que habla de la necesidad humana de amar, pertenecer y crear comunidad.

Las raíces de esta celebración se remontan a la antigua Roma, donde a mediados de febrero se realizaban las Lupercales, fiestas paganas vinculadas con la fertilidad, la renovación y la protección. En ese contexto, el amor no era individual ni idealizado sino, una fuerza vital que garantizaba la continuidad de la vida y del orden social.

Con la expansión del cristianismo, estas celebraciones fueron resignificadas. Surge entonces, la figura de San Valentín, asociada al acto de unir a las personas desde el compromiso y la fe; incluso, desafiando normas establecidas. Más allá de la exactitud histórica del personaje, su mito representa un gesto esencial: amar como acto de valentía, de decisión y de conciencia.

Con el paso del tiempo, el amor fue transformándose en concepto. Durante la Edad Media, el amor cortés introdujo la idea de idealización y entrega simbólica. Más adelante, el romanticismo lo colocó en el centro de la experiencia individual, exaltando la emoción, el deseo y la pasión.

En la modernidad, febrero se convierte en un mes marcado por lo comercial, pero también en una oportunidad para detenernos a reflexionar: ¿qué entendemos hoy por amor?, ¿a quiénes incluye?, ¿desde dónde lo ejercemos?

Hablar de amor en la actualidad, implica reconocer su multiplicidad: amor de pareja, amor propio, amor fraterno, amor comunitario, amor como acto político y social. La amistad, muchas veces relegada, emerge como una de las formas más sólidas y honestas de amar, basada en la elección libre, la escucha y el respeto mutuo.

Considerar el amor como un elemento primordial para la evolución del ser humano no es una idea romántica, sino profundamente cultural. El amor ha permitido la creación de familias, comunidades, redes de apoyo y movimientos sociales. Ha sido refugio en tiempos de crisis y motor de transformación en momentos históricos clave.

La amistad, por su parte, sostiene el tejido social. Nos enseña a convivir con la diferencia, a compartir sin poseer, a acompañar sin imponer. En una sociedad marcada por la prisa y la fragmentación, la amistad se convierte en un acto de resistencia emocional y ética.

Más que celebrar un solo día, febrero nos invita a revisar nuestras formas de vincularnos. A preguntarnos si el amor que practicamos es consciente, si genera crecimiento, si dignifica al otro y a nosotros mismos. Amar no debería ser un acto automático, ni una imposición cultural, sino una decisión cotidiana que requiere responsabilidad, presencia y verdad.

Desde una mirada cultural, el amor es memoria, identidad y proyección. Es una fuerza que atraviesa generaciones y se transforma con ellas. Recordarlo en febrero no debería reducirse a un gesto simbólico, sino abrir un espacio para resignificarlo en toda su extensión.

Porque al final, el amor —en cualquiera de sus formas— sigue siendo uno de los lenguajes más antiguos y necesarios de la humanidad. No como promesa idealizada, sino como práctica viva, como elección consciente que se renueva en cada vínculo, en cada gesto de cuidado y en cada acto de presencia.

FIL Niños 2025 convierte la escena en una lectura viva

Por: Victoria Falcón Aguila

El foro escénico de FIL Niños 2025 consolida a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara como un referente en el ámbito cultural infantil, al reunir música, teatro, ópera, clown, multimedia y títeres en un mismo espacio curado desde la literatura y la experimentación artística. Con la presencia de 25 compañías de Argentina, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Italia, México, Polonia y Portugal, así como Barcelona, Invitada de Honor, y 77 funciones durante nueve días, FIL Niños integra el arte escénico con el libro, la narración y la escucha activa, transformando cada espectáculo en una extensión del acto de leer.

La música tomará el escenario de FIL Niños y pondrá el ritmo en todos los asistentes. La compañía Danza Mostr! celebrará su décimo aniversario con su propuesta denominada “Danza Mostr!: fiesta electroacústica por sus diez años”. También se realizarán el concierto “Presto: Improsía fantástica”, de la compañía Marazul; la presentación de “Moby Dick y sus cuates”, a cargo de Los Botes Cantan, así como un concierto para piano y cuerda a cargo de Fernando Manuel y Los Poetas del Sur, denominado “Tierra viviente”, que será un homenaje sinfónico a la naturaleza que invitará a reconectar con la tierra a través de la música.

La imaginación y el asombro cobrarán forma con cuatro puestas en escena que forman parte de este programa. “Historias de papel”, de La Gaviota Teatro, donde el papel se transformará en personajes y emociones; el Teatro en Resistencia presentará una aventura en busca de “la mejor historia del mundo” con su obra “El Ministerio del Cuento”, y Lunajero Teatro estará a cargo de la obra “Fortuna y la máquina de lluvia”. Por su parte, la compañía Anhelo Teatro presentará su obra “O-tres”, un espectáculo de máscaras larvarias que celebra la diversidad, la colaboración y el cuidado del medioambiente.

El arte de los títeres arribará a FIL Niños con una cartelera amplia y diversa. Once Niñas y Niños, en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), presentarán “Se vale hacer más ruido”. Desde el desierto llegará El Carretón del Desierto con su obra “Huellas que no borra el viento. La leyenda del burrito bailarín”, una historia sobre la amistad, la lectura y la imaginación. Por su parte, el Festival Nortíteres acompañará varias propuestas como “S-Sapo”, “Chirinventos: Cantos y Cuentos”, “El casamiento de Tião sin Suerte y Chiquinha Mucho”, “Titirijugando” y la obra “Meloso Celuloso”.

El clown promete conquistar el foro de espectáculos con una mezcla de humor, poesía y crítica social. Abraham Arzate presenta “Auch!!!”, una comedia de lucha libre mexicana, en colaboración con el Festival Internacional de Circo y Chou de México (FICHo). Por su parte, Cabaret Capricho ofrecerá los espectáculos “Cuando llueva pa’rriba” y “Wanderlust”, a cargo de la compañía Claunódromo. La diversión continúa con “Ranzio, un zombi fantástico”, de BoBa Comedia, que celebra la inclusión y la empatía; “Boato”, de Andy Spigola, una mezcla de comedia visual y proezas físicas; y “Gota, magia desde el clown sin palabras”, de Txema Muñoz.