Una lengua que guarda memoria

Wingston González recibe el Premio de Literaturas Indígenas de América 2026

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón
Fotografía: Anashely Fernanda Elizondo

El poeta guatemalteco garífuna fue reconocido por Un poquito más allá, una obra escrita en su lengua originaria que explora la espiritualidad, la filosofía y la resistencia de su pueblo. El premio será entregado durante la FIL Guadalajara 2026.

Hay lenguas que sirven para nombrar el mundo y otras que, además, conservan la memoria de quienes lo han habitado. Desde esa idea nace Un poquito más allá, la obra con la que el poeta guatemalteco garífuna Wingston González fue elegido como ganador del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2026.

Escrito en idioma garífuna, el poemario explora la espiritualidad, la filosofía y la resistencia política de este pueblo originario del Caribe centroamericano. A través de poemas, notas al pie y relatos de tradición oral, González entrelaza historia, cosmovisión y memoria.

“Este premio no es tanto para mí como un escriba, sino para los ancestros y la gente que estuvo antes que nosotros”, compartió el poeta, quien entiende la escritura como una forma de continuar los conocimientos y saberes heredados de su comunidad.

Una poesía que también es memoria
El jurado destacó que la obra refleja la identidad y la historia del pueblo garífuna, cuya cultura tiene raíces africanas y arawak. En sus páginas aparece también la odisea de esta comunidad desde la expulsión de las Antillas hasta su llegada a las costas de Centroamérica.

Para la escritora Gloria Chacón, integrante del jurado, uno de los valores de Un poquito más allá está en la manera en que combina tradición oral, espiritualidad y una propuesta poética con ritmos propios.
Así, el garífuna no funciona únicamente como el idioma de la obra: se convierte en parte de aquello que la poesía busca preservar.

En esta edición participaron 69 obras provenientes de México, Colombia, Guatemala, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina. Con este reconocimiento, González se convierte en el primer autor guatemalteco en recibir el PLIA.

Llevar la lengua a nuevos lectores
El reconocimiento también contempla la publicación de Un poquito más allá en una edición bilingüe, conservando el garífuna como lengua original y acompañándolo de su traducción al español.

La decisión representa una apuesta por acercar la obra a nuevos lectores sin desplazar la voz desde la que fue creada. Porque preservar una lengua también significa permitir que continúe escribiendo, contando historias y ocupando espacios dentro de la literatura contemporánea.

Wingston González recibirá oficialmente el premio el próximo 4 de diciembre a las 16:00 horas, durante las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El reconocimiento incluye un estímulo económico de 300 mil pesos mexicanos y una escultura del artista jalisciense Camilo Ramírez.

Más allá del premio, Un poquito más allá llega a Guadalajara como una invitación a escuchar una lengua que guarda una historia. Porque la poesía también puede ser territorio: puede conservar una memoria, recuperar una voz y mantener vivo un conocimiento.

Y cuando esa poesía se escribe desde la lengua de quienes heredaron esa memoria, cada palabra puede convertirse también en una forma de resistencia.

La libertad que recibimos y la libertad que estamos construyendo

Por: Josefina Lozano
Periodista Cultural

Al acercarnos al mes patrio, inevitablemente pienso en nuestra historia, en quienes estuvieron antes que nosotros; hombres y mujeres los cuales vivieron tiempos difíciles enfrentando injusticias, desigualdades, guerras junto con pérdidas y de una manera u otra, contribuyeron a construir el México que hoy habitamos.

Nosotros nacimos después de muchas de esas batallas. Recibimos una nación que ya tenía una historia escrita con sangre, esfuerzo, ideales, errores, sacrificios y sueños. Recibimos derechos que para otras generaciones fueron imposibles; obtuvimos la posibilidad de estudiar, trabajar, emprender, expresarnos, elegir, creer, participar y construir nuestro propio camino. Y sin embargo, con el paso de los años he aprendido que la libertad no siempre se pierde cuando alguien pone una cadena en nuestras manos.

A veces se pierde cuando alguien intenta desacreditarnos o la injuria pretende destruir nuestra reputación y la envidia intenta cerrar una puerta; en el momento en que alguien habla de nosotros sin conocernos pretendiendo hacernos sentir que no somos capaces…, cuando una persona intenta decidir hasta dónde podemos llegar.

He vivido situaciones que me han hecho comprender que también existen CADENAS INVISIBLES. Quizá, por eso, hoy miro nuestra historia de una manera diferente.

Cuando estudié la Independencia, la Reforma, la Revolución y las diferentes etapas de transformación de nuestro país, aprendí sobre grandes acontecimientos, héroes, batallas y movimientos sociales. Pero detrás de cada momento histórico hubo personas que tuvieron miedo, otras perdieron o fueron perseguidas, cuestionadas; personas que probablemente también escucharon que no podían, que estaban equivocadas o que sus ideales eran imposibles.

Sé que no puedo comparar mis experiencias con las grandes luchas que dieron origen y transformación a nuestra nación; sería injusto hacerlo, pero sí puedo reconocer algo que tienen en común: cuando una persona decide no renunciar a aquello en lo que cree, comienza una batalla silenciosa por su propia libertad.

La mía ha sido así. He aprendido que no todas las batallas necesitan ser respondidas; algunas necesitan ser superadas. He aprendido que no toda injuria merece una respuesta, que no toda envidia merece nuestra atención y no toda puerta cerrada significa que nuestro camino terminó.

También he aprendido que en ocasiones, la mejor manera de responder a quienes intentan limitarnos es continuar construyendo; seguir creando, trabajando, aprendiendo, sirviendo y definitivamente, seguir creyendo. Porque si algo me ha enseñado la vida es, si permito que otra persona determine mi valor, también es una forma de entregar mi libertad, y yo, no quiero entregar la mía.

Por eso, hoy miro hacia atrás, hacia quienes nos antecedieron y pienso en todo aquello que tuvieron que enfrentar para que nosotros pudiéramos estar aquí; después miro el presente y me pregunto: ¿estoy honrando realmente esa herencia?

Nuestros antepasados lucharon contra muchas formas de opresión y nosotros tal vez, creamos nuevas al utilizar nuestras libertades para humillar, dividir, excluir o destruir. Quizá valdría la pena preguntarnos: ¿De qué sirve tener libertad de expresión si la utilizamos para difamar?, ¿de qué sirve tener libertad para elegir si permitimos que otros piensen por nosotros?,  ¿de qué sirve tener libertad para construir si utilizamos nuestra energía para impedir que otros crezcan?, o  ¿de qué sirve hablar de un México libre, si nosotros mismos contribuimos a quitarle libertad a quienes nos rodean?

Nuestros antepasados tuvieron que luchar para OBTENER LIBERTAD y nosotros tenemos que aprender a EJERCERLA CON RESPONSABILIDAD. Entonces, comprendo que México no solamente será lo que hicieron Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero, Zapata, Villa y tantos hombres al lado de valientes mujeres cuyos nombres conocemos o hemos olvidado.

México también será lo que hagamos nosotros, a través de la suma de nuestras decisiones, de nuestras palabras y de nuestras acciones. Será aquello que enseñemos a nuestros hijos mediante la forma en que tratemos a quien piensa diferente; nuestra aptitud para construir en lugar de destruir; el discernimiento para reconocer el talento y el éxito de otros, sin sentir que amenaza ni disminuye el nuestro.

Será también nuestra facultad para defender nuestra libertad sin convertirnos en opresores de nadie. Por eso, al acercarnos al mes patrio, no quiero quedarme solamente con las banderas, los colores, la música y las celebraciones. Deseo hacer una pausa para recordar que antes de nosotros, hubo generaciones que pagaron precios muy altos para construir el país que hoy tenemos. Preguntarme qué estoy haciendo yo con ese legado.

Mis propias experiencias me han enseñado que la libertad también consiste en poder seguir siendo quien soy, aun cuando alguien intente convencerme de que debería dejar de serlo. Continuar adelante sin responder con odio; defender la verdad sin convertirme en aquello que crítico, reconocer mis heridas sin permitir que se conviertan en resentimiento y continuar construyendo; incluso cuando alguien intenta cerrar el camino.

Esta es mi manera de entender hoy el patriotismo; no solamente amar a México. También contribuir a que México sea un lugar donde podamos crecer sin tener que destruirnos unos a otros. Un país donde la libertad de uno no signifique la pérdida de libertad del otro; un país donde podamos pensar diferente y seguir siendo mexicanos, donde el talento sea motivo de celebración y no de envidia. Un país donde la palabra tenga valor y la verdad no tenga que gritar para ser escuchada.

Por eso, este mes patrio, antes de gritar ¡VIVA MÉXICO!, te invito a que te preguntes, qué estás haciendo con la libertad que recibiste; porque recuerda que la libertad que recibimos es nuestra historia y la libertad que ejercemos, es nuestro presente.
La libertad que enseñemos a ejercer con responsabilidad, será parte del México que dejaremos a las próximas generaciones.

Ecos del Mundial, una victoria para el magisterio de Jalisco

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

« ¡Aquí estamos los maestros, los maestros de la CNTE… Hasta la victoria siempre!».

El mundial ha llegado a su culminación y la pregunta queda en el aire: ¿Qué nos dejó esta Copa del Mundo más allá de los resultados en la cancha? ¿Una verdadera mejora para el país o sólo un momento de unión pasajera?

Tras doce días de haber concluido el campeonato Mundial de fútbol, en Jalisco resaltó un suceso importante para la lucha social y en particular, la del magisterio.

Después de 13 años desde que el gobierno de Enrique Peña Nieto, en el año 2013 impulsara varias reformas estructurales, bajo el acuerdo político denominado: Pacto por México, que trató de imponer un sistema de evaluación para la promoción y permanencia de los docentes; dicha Reforma Educativa, terminaría coaccionado la obligatoriedad  del proceso con una serie de requisitos que cubrían  el contexto para la permanencia laborable con un claro objetivo punitivo que únicamente evaluaba los desempeños técnico-administrativos  en lugar de los saberes pedagógicos, centrándose en el control del magisterio más que en los planes de estudio y mejoras en la calidad educativa.

Todo ello generó manifestaciones y huelgas por parte del colectivo docente, provocando actos de represión y ceses por parte de la SEP con el programa INEE (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación), a partir del año de 2016, al aplicarse la Ley General del Servicio Profesional Docente. Dando como resultado la movilización magisterial a nivel nacional aunado con un  número significativo  de manifestantes locales, donde 105 docentes del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco COBAEJ fueron despidos de manera injustificada, reteniendo sus salarios y sufriendo persecución laboral.

Los docentes cesados denunciaron ante la CNDH e instancias legales, jurídicas locales y federales, las tácticas dilatorias y negativas de diálogo por parte de las autoridades educativas, durante años.

Posteriormente para el año de 2019, con la reforma de López Obrador, se ordenó reincorporar a los docentes, asumiendo condiciones de jornadas de trabajo bajo protesta y paros escalonados hasta el mes de enero del año 2021 debido a la falta de pagos de salarios, retrasos con las prestaciones de fin de año y reclamos por adeudos de subsidios entre los gobiernos estatal de Enrique Alfaro y federal de AMLO; por consecuencia, volvieron a ser cesados de sus labores, extendiéndose está injusticia por cinco años más.

Ahora bien, hablar de Ecos del Mundial, es tomar en cuenta también el tema de la reincorporación de los maestros del COBAEJ que ha venido gestándose por la atribución de las constantes manifestaciones y marchas  de protesta por parte de los mismos docentes afectados y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE, como un logro local aprovechando la visión del mundo enfocada en nuestra nación por el evento mundialista.

Los educadores que lucharon por sus ideales, la defensa de la educación gratuita, una mejora salarial, así como el respeto a la dignidad laboral, han sido escuchados por las autoridades nacionales, así como estatales, volteando a ver la resistencia y la dignidad con la que estos docentes han luchado y defendido a la educación pública, sin claudicar en sus objetivos.

Un grito eufórico de ¡Goooooool!, al ver que tú selección va ganado, se asemeja al respiro profundo y de esperanza por la próxima reincorporación de los maestros a su empleo y aulas, programada para el dia18 de agosto del presente, con sus derechos plenos, que dista mucho de la lógica muy jalisciense de: “los maestros son desechables”. 

Para terminar, el día lunes 27 de julio del presente año, se llevó a cabo una reunión entre los docentes cesados del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco, con el secretario de educación Mario Delgado Carrillo, donde su discurso se enfocó a calificar el acto como la culminación de una lucha que se postergó diez años, afirmando que: “El momento representaba un acto de justicia que honra la dignidad del magisterio y repara los daños de la reforma educativa del año 2013”.

Los hechos demuestran cierto recelo por la confianza que pueda significar la realidad de la reincorporación de cada catedrático dejando una última pregunta que genera incertidumbre y soslayo de nueva cuenta a cargo de las autoridades competentes: ¿Es verdaderamente esto una victoria para el magisterio o tendremos que esperar otro mundial para tener la mirada de todo el mundo ante los problemas sociales que se mantienen ocultos a cargo de los gobiernos hegemónicos y con ello visibilizar la mano invisible del arbitraje del poder?

Ecos del Mundial, Resonancia de la huella mundialista

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

A una semana de que culminó el encuentro por el campeonato MUNDIAL de futbol 2026, celebrado  en las sedes de México, Estados Unidos y Canadá; los equipos finalistas de España y Argentina, como ya se sabe disputaron la final en las instalaciones del MetLife Stadium (Nueva York/ Nueva Jersey), donde dejaron en la memoria colectiva con su contienda, los recuerdos y la sensación de euforia o de vacío; para algunos el orgullo del triunfo de la “Roja” europea y para otros, la derrota de la selección albiceleste; los “gauchos” de américa del sur.

Algunos retablos vívidos en los recuerdos y en las experiencias particulares de hombres, mujeres e infantes que vivieron de cerca cada experiencia mundialista dentro y fuera de los estadios; en las calles o incluso, dentro del dinamismo social o círculo familiar, sigue trayendo a colación la sensación de haber despertado de una realidad poco común cuando apenas se comenzaba a disfrutar de ese tiempo efímero que duró la competencia: solo 39 días (del 11 de junio al 19 de julio), y una vez que al percatarse de que llegaba a su término con la ceremonia final, la cual vino acompañada de luces, fuegos artificiales, batucadas y una coreografía masiva de voluntarios y cantantes que entonaron el himno oficial de la FIFA “Desire”, quedó la sensación culmine de los sueños y de las utopías deseando haber visto a su selección nacional triunfador.

Después de todo ello, a los días siguientes nos tendría la vida y la costumbre de nueva cuenta en la banalidad de nuestras vidas, con el peso y la carga de la realidad de los fenómenos psicológicos, económicos, políticos y sociales que nos deja un Mundial más allá del fútbol y que podrían citarse algunos casos como los siguientes:
La Colonialidad lingüística y cultural que el evento mundialista globalizado dejó de nueva cuenta, como cada cuatro años ha sucedido con la imposición del idioma inglés como lengua del espectáculo mundial, continua desplazando idiomas como el español local, portugués, francés, italiano, mandarín chino, hindi, árabe, entro otros y con un mayor número de significación entre los hablantes de otros idiomas nativos; imponiéndose además la cultura del Nacionalismo banal y del consumo. Cuando los aficionados mexicanos a modo de ejemplo, decidieron portar la camisa verde de nuestra selección, automáticamente se generó el fenómeno psicológico del olvido recurrente que dejan detrás los verdaderos problemas que aquejan a la nación como lo es: la pobreza, escases alimentaria, el desempleo, la desigualdad económica, inseguridad social, violencia o los problemas que acarrea el narcotráfico con las desapariciones civiles; violencia extrema, corrupción política y el debilitamiento del Estado.  

Por otra parte, la gentrificación y blanqueamiento urbano, dejó con este evento mundialista un escueto embellecimiento superficial y coyuntural que únicamente sirvió para remodelar algunas de las zonas más visitadas o concurridas por los turistas nacionales así como extranjeros en las ciudades de Guadalajara, CDMX y Monterrey, con el fin de atraer la atención de turistas y nómadas digitales que sólo ellos podrían pagar rentas costosas en dólares; desplazando a quienes han vivido ahí y por causas voraces de la presión económica  se han ido por el incremento en los insumos alimenticios, y rentas elevadas. Esta coyuntura fue aprovechada por las empresas multinacionales quienes acapararon los espacios barriales comprando casas para llevar a cabo inversiones inmobiliarias viejas para luego construir cafeterías de especialidad, cadenas de restaurantes reconocidos o en plataformas donde rentan por noche a los turistas, en lugar de rentarla a una familia por mes. Y a consecuencia de esta vorágine capitalista y mercenaria, se ha  aumentado el costo de vivir y el valor del suelo.   

Algo similar y fluctuante aconteció con La economía denominada “enclave”, porque los dueños y miembros directivos de la FIFA, patrocinadores y hoteleros se llevaron el dinero de las manos de millones de personas en esta justa mundialista que se localizó en los países del norte del continente americano representado por el 70% de las ganancias y dejando a la gente local con empleos temporales, baja ocupación hotelera, consumo general limitado y toneladas de basura.

Por último y no menos importante: otro de los fenómenos que partieron desde la generalidad deductiva del comportamiento social y psicológico, que en este evento global, económico y cultural, se desarrolló con una influencia masiva, fue la denominada “pedagogía del espectáculo”; esta dejó ver claramente que los medios masivos de comunicación, educan más que las escuelas, pues mostraron a los niños y jóvenes de nuestro país, nuevas figuras del balompié mundial, despertando en ellos la fantasía y el ensueño de creer que solamente el éxito recae en ser futbolista o influencer; haciendo a un lado, el pensamiento crítico a cambio de la alienación mediática y ontológica por parte del entretenimiento, mostrando el duro golpe del despertar a la realidad en cada individuo con la “fragmentación del yo colectivo”.

Cuando al desatarnos la venda de los ojos, nos dimos cuenta de que alcanzar un sueño o un deseo profundo nos lleva a sentirnos nuevamente diluidos en el sistema, solitarios y confundidos; sabiendo que todavía hace una semana, éramos la imagen ante el mundo de “mexicanos unidos” durante el fenómeno futbolero y al siguiente día, volvimos a la apatía y la división en la concurrencia de los días repletos de nostalgia y una caída repentina de dopamina y adrenalina tras semanas de euforia colectiva.  

Ecos del Mundial, Rebelión frente al “Big Brother” del Mundial de fútbol 2026

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

En tiempos de engaño universal, decir la verdad,
se convierte en un acto revolucionario (George Orwel).

La visión de George Orwell y la similitud de nuestros tiempos
La obra visionaria “1984” del gran escritor y ensayista, cuyo nombre real es: Eric Arthur Blair, continúa vigente en la actualidad por su aversión hacia cualquier tipo de totalitarismo; esta novela, es una imagen anticipada, tan plausible como aterradora, de la actual sociedad mundial, donde el mundo se encuentra dividido en tres grandes estados totalitarios y regidos por tres consignas: “La Guerra es la Paz, La Libertad es la Esclavitud y La ignorancia es la Fuerza”.

“El Gran Hermano te Vigila”. Esa sátira  desdibuja los eventos anteriores del reciente Mundial de Fútbol 2026, porque no sólo cumplieron con la encomienda de representar uno de los eventos más importantes y unificadores del planeta. Más allá de lo deportivo y del simbolismo de la identidad cultural, hubo manifestaciones sociales que quedaron en el recuerdo y la conciencia colectiva de la mayoría de los aficionados que vivieron de cerca cada uno de los fenómenos que a continuación les describiré:    

Activismo social
México fue sede de la Copa Mundial gracias a su sólida infraestructura deportiva, experiencia en organización, respaldo de la afición y capacidad para sustituir a otros  países; sin embargo, en la antesala de dicho evento se presentaron importantes movilizaciones sociales, lideradas por el magisterio y organizaciones agrícolas para exigir sus derechos laborales. Ambos sectores recurrieron a la visibilidad global del torneo internacional para presionar al gobierno de Claudia Sheinbaum y exigir mejores condiciones salariales, de jubilación y apoyos al campo.

Asambleas antimundialistas y los colectivos de búsqueda de desaparecidos, utilizaron la visibilidad internacional del mundial para denunciar la crisis de desapariciones en México. Marchas, el despliegue de un antimonumento en el Ángel de la Independencia y la difusión de fichas de búsqueda con el diseño de estampas mundialistas, imperó entre las miradas atónitas de los turistas nacionales y extranjeros, dando clara evidencia que la gran fiesta ocultaba entre la remoción y embelesamiento de plazas públicas las trincheras y excavaciones que las madres y padres buscadores afanosamente han socavado con la esperanza de encontrar los restos de sus hijos.   

“Lumumba Vea”
Por otra parte y dentro de las gradas de los estadios, sucedió otro fenómeno sociopolítico que llamó la atención internacional de los gobiernos, de la sociedad civil y de los organizadores miembros de la FIFA, dejando en evidencia un hecho histórico  que quedó en el recuerdo de los aficionados en el encuentro del equipo nacional de la República del Congo vs La república de Colombia.

El activista congoleño Michel Kuksa Mboladinga, conocido como “Lumba Vea”, se volvió viral por permanecer completamente inmóvil, sin parpadear ni beber agua, durante los minutos que duró el enfrentamiento entre ambos equipos, haciendo protesta simbólica y homenaje (que recrea la Postura) a Patrice Lumumba, líder anticolonialista y primer jefe de gobierno de la República Democrática del Congo, buscando visibilizar las atrocidades y violencia armada que sufre su país.

“Unite For Peace”
Algunas federaciones y equipos como el de Haití, salieron a las canchas con jerséis estampados con imágenes que hacían referencia al orgullo nacional de su guerra de independencia y con un lema que saltaba a la vista: “Unite For Piece”, rememorando con dicha ilustración la Batalla de Vertières de 1803 para rendir homenaje a la guerra que selló su independencia. Se denotó el gran orgullo por el recuerdo de ese evento histórico que resultó ser la única rebelión de esclavos exitosa que dio origen a la “Primera república negra libre del mundo”. Ante esta exposición, la FIFA vetó la camiseta de Haití considerado por muchos como el símbolo racial de intolerancia política y discriminación en el mundial por dicho organismo rector del fútbol a nivel mundial.

Slogan y censura, “Las Malvinas son Argentinas”  
Sin embargo, se rumoró que había entre las federaciones y los equipos ciertas predilecciones que denotaban desde las gradas la atención absoluta de Gianni Infantino (estas aseveraciones circularon por las redes sociales con comentarios de favoritismo y predilección hacia la selección de Argentina). En uno de los encuentros entre los equipos de Inglaterra y Argentina, se suscitó una acción política por parte de los integrantes del equipo albiceleste porque al finalizar la contienda y resultando ganadores estos últimos desplegaron y posaron en la cancha una bandera que decía “Las Malvinas son argentinas”, provocando una fuerte reacción por parte de los integrantes de la directiva inglesa y llevando al Reino Unido a la exigencia de una investigación formal a la FIFA por exhibir mensajes políticos en competiciones deportivas y oficiales.

Irán y la exigencia del fin de la represión y los conflictos en el Medio Oriente
Uno de los actos o acciones que no podía obviarse era el de la guerra de EE.UU. e Irán, creando hostilidades y tensiones diplomáticas; llevando a estrictas medidas de seguridad, protestas políticas en las sedes y un intenso debate global sobre la participación de la selección iraní. Concluyendo con un fuerte dispositivo de seguridad resguardando a los seleccionados en la ciudad de Tijuana mientras que sus entrenamientos se llevaban a cabo bajo un fuerte dispositivo de seguridad durante el Mundial de Fútbol y sin mayores consecuencias considerando que debía mantenerse la paz y tolerancia política con los integrantes del equipo iraní por el hecho de trasladarse en avión hacia los Estados Unidos, saliendo desde Tijuana en un convoy fuertemente escoltado. Los ciudadanos tijuanenses mostraron apoyo y solidaridad por la federación iraní convirtiéndose en una fraternidad y amor viralizado que sólo los mexicanos pueden manifestar con su gente y con los extranjeros.

Por último: si bien, se reflejaron tensiones en América del Norte, durante el Mundial por el conflicto entre Israel y Palestina, también se dieron muestras de apoyo dentro de las tres sedes mundialistas (Canadá, EE. UU y México), por parte de activistas humanistas, aficionados, miembros de la comunidad civil e integrantes de la selección de Egipto, España y Canadá.

Con estos hechos antes mencionados, quedó en evidencia el planteamiento clave que George Orwell propuso en su obra y que cada lector desde la inflexión de su memoria, sabrá que los ecos del Mundial 2026 han dejado en la conciencia de la mayoría de los ciudadanos del mundo, el despertar de la memoria histórica y la esperanza de conservar en la humanidad la fidelidad y el lenguaje contra la “neolengua” que ha sido diseñada de manera hegemónica para el control de las masas y para erradicar el pensamiento crítico, resguardando la memoria individual mediante diarios o recuerdos, ya que el control del pasado es el mecanismo principal con el que el “Gran Hermano” domina el presente.     

Referencias bibliográficas
Orwell, George. (2002). 1984. México, D.F. grupo Editorial Tomo, S.A. de C.V. Primera Edición. TM. Miembro de la CNIE.  

Ecos del Mundial, despertar efusivo

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular

¡Llegó la fecha esperada!, Jueves 11 de junio de 2026.
El lustre cielo dorado de la ciudad de Guadalajara, se tiñó con un amanecer color naranja con tonos morados; porque la humedad del océano pacífico llegó hasta nuestras tierras anunciando con ello la llegada del verano, acompañado de un sol inclemente, que desde hace años, rara vez mengua por las tardes cuando las nubes de color gris mate bochornoso, se posan con tregua tras la reyerta del paso de la resequedad y la insolación, en toda la urbe inquieta.

Aquí, todos los días, desde muy temprano, el incesante murmullo de las fuentes en cada jardín repercute con un borboteo constante. Este ritmo acompasado del agua adormece a los paseantes, ofreciendo una pausa ante el intenso calor y la fatiga que provoca la canícula bajo el sol ardiente.

Las palomas, tórtolas, los zanates, gorriones y el mirlo de dorso rufo, los cuales viven en los barrios tapatíos, sus plazas públicas o callejones, revolotean en el frescor de los jardines, sus flores ocultas y el agua danzante de las fuentes, mientras que algunas otras aves oportunistas como el garrapatero pijuy o el tirano gritón, buscan arrebatar la comida a todas las aves despistadas que recogen semillas y migas de pan.

No obstante, ese día, los habitantes de esta ciudad, no se detuvieron a contemplar este común despertar; pues, junto al inicio de la estación calurosa, llegó el momento más esperado durante cuatro años, por la gran mayoría de los Tapatíos, el gran evento futbolero: “el MUNDIAL”. Desde antes de la inauguración, lo vivieron de manera desbordante con euforia total, profunda tradición y orgullo cultural. Esta ciudad, en todo México fue considerada por su arraigo y amor a este deporte, como una de las mejores sedes del torneo, recibiendo la visita de aproximadamente 2.5 millones de visitantes que generaron una derrama económica superior a los $11,500 millones de pesos, entre ellos, 88 mil turistas extranjeros que vinieron a ver jugar a sus selecciones.

La creatividad dio color a las calles, su gente fue quien se encargó de contagiar la emoción en esta fiesta masiva, creando una auténtica “marea verde” llena de cánticos, banderas, maracas, vuvuzelas y sombreros, unida a la pasión y alegría de decenas de jóvenes y niños quienes organizaron partidos callejeros o “retas” desde muy temprano, ansiosos por ver la transmisión del partido inaugural con su equipo favorito: México.

No hubo lugar en el que no se habló con entusiasmo de este fenómeno que despertó un fervor pasional por el Tri. Miles de seguidores se volcaron a las calles para apoyarlos entre gritos y banderas ondeando, aglomerándose en la glorieta de la Minerva invadidos de un ambiente festivo, pero pacífico en el que no faltó los sabores de la riqueza gastronómica tapatía como las tortas ahogadas, el pozole, las jericallas, entre otros; obviamente se brindó con tequila.

La emoción, se vivió en toda la Zona Metropolitana de Guadalajara, desde Tonalá, hasta Zapopan; la ciudad se levantó antes que el sol. En cada hogar o negocio, un televisor trasmitía la inauguración, con la voz de fondo de los comentaristas narrando los detalles, saturada por el griterío de los presentes en el estadio, junto a la expectación de quienes lo presenciaban frente a las pantallas, pues no alcanzó para los boletos; aunque esto no les impidió gritar “¡Goooooool!”, frente a la pantalla de 50 pulgadas, de algún pariente o de una taquería que solidariamente sacó a la banqueta e igual, desde el celular con datos prestados.

En cada calle, el mismo latido; en cada rostro, un idéntico ensueño de esperanza por ver triunfar a la selección mexicana, jugándosela por su país y su gente; un equipo unido por el amor a la camiseta, apoyado por una afición que igual vive la emoción del fútbol colectivamente y en segunda pantalla; ya que es mejor y más ruidosa la alegría en la calle que en los estadios.  ¡Así es nuestra gente! Unida, improvisa a la hora de divertirse en comunidad.

En esta fiesta, el futbol funcionó como un lenguaje universal: creando lazos, rompiendo barreras culturales, liberando emociones de felicidad con empatía, proyectando un fuerte sentido de identidad compartida. Las diferencias se superaron, sin sentir las inclemencias del temporal o el calor intenso como algo agobiante, lo importante fue la felicidad que provocó el ambiente eufórico de todos los que celebraron ese inicio del mundial.

Ecos del Mundial, la identidad mexicana, parte II

Gentrificación post mundial

Por Victoria Falcón Aguila

«¡Y si sí?», esta frase que se hizo viral en redes sociales, tradujo el deseo de que México fuera campeón en este Mundial 2026. Pero solo se llegó hasta la ronda de octavos de final, logrando nuestra selección nacional, el noveno lugar general, sin poder obtener el campeonato; aún así, los mexicanos con título o sin él, seguimos siendo el Rey como dice la canción.

Y no, no es nacionalismo sin fundamento; sucede que México es punta de lanza en América latina, siendo la segunda economía de la región y la doceava a nivel global; unido a su gran mercado interno y sólida red de tratados de libre comercio, teniendo a Estados Unidos como principal socio comercial; además es un puente geográfico que une a Norteamérica con Centro y Sudamérica, facilitando el flujo de inversiones y capitales.

Es potencia exportadora, turística, gastronómica y cultural; esto se vio reflejado en la fiesta futbolera que está por terminar y que dejó una derrama económica nacional entre los 50 mil millones de pesos y los 2,543 millones de dólares, según estimaciones oficiales del Gobierno y estudios del sector privado; aunque esto refleje un 7% menor a lo esperado. Los sectores más beneficiados fueron la gastronomía y el comercio minorista, el alojamiento y transporte, dejando una grata impresión en los visitantes extranjeros quienes regresarán a  su país y seguramente, compartirán sus grandes experiencias, dando publicidad a nuestro país como un anfitrión que tiene las puertas abiertas para el mundo entero.

Hasta aquí, todo bien; sin embargo, al obtener tanta visibilidad a nivel global, muchos extranjeros optarán por venir a vivir a nuestro país, poniéndose en riesgo barrios y comunidades, debido a la gentrificación que provoca especulación inmobiliaria y un aumento sin control de los alquileres. Los comercios locales tradicionales junto con familias que han vivido por generaciones en esos barrios, se verán obligadas a trasladarse a lugares accesibles a su economía, dejando en claro una brecha social pues serán desplazados por personas que vendrán con salarios más altos; perdiéndose así, el tejido social y la identidad barrial. Los beneficios económicos, ya no serán para ese barrio, ni para sus tradicionales habitantes; sino para empresas, muchas veces extranjeras.

De acuerdo con datos del INEGI, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), en las últimas dos décadas, en el Área Metropolitana de Guadalajara, el costo de las propiedades, se disparó un 273%, rebasando por 58 puntos porcentuales a la inflación acumulada y las rentas de un departamento de dos recamaras oscilan entre los $17,000 y $21,000 pesos, siendo las colonias más afectadas la Americana, Ladrón de Guevara, Centro, Lafayette, Chapultepec y Santa Teresita.

El desplazamiento forzado trae consigo el aburguesamiento que solo provoca el consumo, pero no produce; también otra consecuencia, es el desarraigo cultural trasformando la identidad, perdiéndose el patrimonio económico-social de los barrios originarios, que históricamente han generado redes de cooperación y comercio, reforzando la economía del barrio. Con este proceso urbano, los productos antes vendidos en los mercaditos, son desplazados por los gourmet; las casonas son compradas para transformarlas en restaurantes hoteles, bares o cafeterías, cambiando el uso del suelo; esto crea una competencia desleal a los pequeños comercios y los oficios tradicionales llevándolos a la quiebra más la pérdida de empleos, debido al cambio en el perfil de consumo. La plusvalía crece, pero el salario promedio (o sea lo que realmente se gana en la práctica), no.

Algunos países y México, han tomado medidas legislativas en pos de frenar la gentrificación para proteger el derecho humano a una vivienda digna tutelado por el derecho internacional y la constitución; pero si no se pone énfasis en el cuidado de la especulación inmobiliaria con el aumento artificial de los precios en busca de las altas ganancias, la oferta de vivienda seguirá  encareciendo los precios de compra y renta, acelerando la gentrificación, así como el desplazamiento de las comunidades locales y la perdida de pertenencia e identidad.