Desde la otra orilla

El hombre que veía noticias

Colaboración de Xavier Zaragoza Núñez.

Había adquirido una costumbre silenciosa: encender las noticias y permanecer observando más de lo que escuchaba. Con el tiempo dejó de interesarle el acontecimiento y empezó a fijarse en los rostros. Eran casi siempre los mismos.

Los veía aparecer día tras día ocupando espacios, pronunciando discursos, anunciando crisis, triunfos, amenazas o esperanzas. Entonces una idea extraña comenzó a visitarlo: Quizá aquellos hombres y mujeres eran prisioneros. No de cárceles visibles, sino del personaje que representaban.

Algunos parecían condenados a exagerar cada gesto; movían las manos con vehemencia, fruncían el ceño o sonreían con precisión teatral, como si una cámara invisible vigilara incluso sus silencios.

Otros habían elegido convertirse en monumentos. Permanecían rígidos, solemnes, casi pétreos. Hablaban con una seguridad inalterable aun cuando las palabras resultaban pesadas, absurdas o inútiles. Habían aprendido el arte de no pestañear mientras sostenían aquello que quizá, en otro tiempo, ellos mismos habrían puesto en duda.

El hombre pensaba entonces que debía ser agotador vivir así: despertar cada mañana obligado a defender una versión pública de uno mismo hasta olvidar quién se era antes del cargo, antes de la fama, antes del poder o antes de los aplausos.

Quizá —imaginaba— la tragedia más profunda no fuera mentir a otros, sino repetir durante tanto tiempo una máscara hasta que terminara sustituyendo al rostro.

Algunas noches apagaba el televisor con una sensación difícil de nombrar. No era enojo. Tampoco desprecio. Era algo parecido a la melancolía.

Porque intuía que, mientras aquellos personajes continuaban interpretando el mismo libreto frente al país, millones de personas anónimas seguían ocupadas en asuntos más verdaderos: trabajar, amar, envejecer, perder, resistir, leer un libro, cuidar a alguien o simplemente esperar.

Y pensaba antes de dormir, que acaso una forma secreta de libertad consiste en no convertirse jamás en esclavo del personaje que el mundo exige representar.

Museos y públicos digitales: la cultura más allá del espacio físico

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- La relación entre los museos y las comunidades digitales fue uno de los temas centrales de la mesa de diálogo “Museos en red: comunicación digital, públicos y comunidades más allá del espacio físico”, realizada durante el Octavo Foro de Museos del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA).

La mesa reunió a Daniela Ascencio, de FIL Joven; Andrea Moreno, promotora de lectura y Sandra Reyes, representante del MUSA. La moderación estuvo a cargo de Ana Karina Molina.

Durante la conversación, las participantes reflexionaron sobre cómo las redes sociales y las plataformas digitales han transformado la manera en que los museos se relacionan con sus públicos. También se discutió la necesidad de generar contenidos más cercanos, participativos y accesibles para audiencias diversas.

Las ponentes coincidieron en que la comunicación cultural ya no puede limitarse únicamente a la difusión de actividades, sino que debe buscar crear vínculos y comunidades activas dentro y fuera de los espacios museísticos.

La mesa también abordó los retos de conectar con generaciones jóvenes en un entorno marcado por la rapidez digital y los cambios constantes en el consumo cultural.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió a especialistas, gestores culturales y públicos interesados en reflexionar sobre el presente y futuro de los museos desde una perspectiva colaborativa.

Fotografías: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- En el marco del Día Internacional de los Museos y del Octavo Foro de Museos MUSA “Horizontes compartidos”, realizado en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, Gabriela Gil Verenzuela, presidenta de la mesa directiva de ICOM México, impartió la conferencia “Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes”.

Durante su participación, la especialista reflexionó sobre el papel contemporáneo de los museos como espacios de diálogo, colaboración y transformación social. La conferencia puso énfasis en la importancia de generar alianzas entre instituciones culturales, comunidades, universidades y organizaciones civiles para fortalecer el impacto social de los museos más allá de la exhibición artística.

Uno de los ejes centrales fue la necesidad de construir redes de cooperación capaces de responder a los desafíos actuales que enfrentan los museos: la vinculación con nuevos públicos, la accesibilidad, la inclusión y la permanencia de proyectos culturales en contextos sociales cambiantes.

La participación de Gil Verenzuela también dialogó con el espíritu del Día Internacional de los Museos, impulsado por el Consejo Internacional de Museos, que busca reconocer a los museos como instituciones activas dentro del desarrollo cultural y comunitario.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió este año a especialistas, gestores culturales y profesionales del sector para reflexionar sobre el presente y futuro de los espacios museísticos desde una perspectiva colaborativa y local.

Fotografías Verónica Isabel Enríquez Falcón

Un loco a la siniestra del espejo

Por Josefina Lozano Cervantes

Hay libros que se leen…, y hay otros que te observan mientras los lees. Un loco a la siniestra del espejo pertenece a estos últimos.

La obra de Mario Arturo Segoviano no propone una historia lineal, sino una experiencia: un recorrido íntimo donde la ciudad y la mente se funden hasta volverse indistinguibles. Guadalajara deja de ser solo escenario para convertirse en un reflejo emocional, en un territorio habitado por memorias, ausencias y voces que no siempre encuentran lugar en lo cotidiano.

A través de una narrativa que rompe la barrera entre autor y lector, la novela nos confronta con una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quiénes somos realmente cuando dejamos de sostener el personaje que mostramos al mundo? En ese juego de espejos, aparecen las versiones que hemos sido, las que ocultamos y las que aún nos persiguen.

Más que hablar de fragmentación, el autor parece invitarnos a reconciliarnos con ella. Sus personajes —reales o imaginados— transitan entre lo visible y lo invisible, recordándonos que todos llevamos dentro una multitud que pocas veces escuchamos.

Uno de los aspectos más interesantes del libro es su capacidad para transformar lo urbano en algo profundamente simbólico. Calles, parques y rincones se cargan de una energía casi espiritual, como si cada espacio guardara la huella de quienes lo han habitado antes. Así, la ciudad se vuelve memoria viva.

Sin pretensiones académicas, pero con una carga reflexiva importante, la novela toca temas como la identidad, la soledad y la necesidad de reconocernos en el otro. Hay en su fondo una invitación a mirar con más sensibilidad, a entender que incluso en la aparente locura puede existir una forma de claridad.

Un loco a la siniestra del espejo no busca dar respuestas, sino abrir grietas. Y en esas grietas, quizá, cada lector encuentre algo de sí mismo.

Este libro tendrá una presentación el próximo jueves 21 de mayo en punto de las 19:30 horas en Josefina Lozano Gallery en Tlaquepaque, Jalisco

Adquiere tu libro ya, para descubrir quién es el loco a la siniestra del espejo.

Feliz Día del Niño, la Niña y el Adolescente

Por Victoria Falcón Aguila

El Día del Niño, la Niña y el Adolescente es una celebración dedicada a reconocer los derechos, el bienestar y la importancia de la infancia. En México se celebra el 30 de abril, aunque la ONU lo promueve el 20 de noviembre como el Día Mundial de la Infancia para conmemorar la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989; sin embargo, en nuestro país esta fecha está presente desde 1924 cuando fue institucionalizado por el presidente Álvaro Obregón y el ministro de Educación José Vasconcelos, con el propósito de reafirmar los derechos de la infancia.

Los derechos de las niñas, niños y adolescentes (NNA), son de estricta observancia nacional e internacional, fundamentados principalmente en la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia, diseñados para proteger su vida, dignidad y desarrollo integral. Basados en la Convención sobre los Derechos del Niño Incluye el derecho a la identidad, salud, educación, vivir en familia, no discriminación y a una vida libre de violencia.

Esta fecha se celebra con eventos escolares, familiares y comunitarios con énfasis en el juego, la educación y la protección de los niños; pero más allá, esta celebración cumple con dos cosas valiosas: primero, funciona como recordatorio social de que los niños no son adultos pequeños, que tienen necesidades específicas y segundo: sin importar el regalo material, lo que realmente importa al niño, es el gesto de atención y presencia de los adultos, pues es ahí donde los niños realmente aprenden lo que significa ser valorados; no por lo que hacen, sino por lo que son.

Esta celebración no necesita un argumento complejo para justificarse, la alegría genuina de un niño ya le da valor por sí misma y proteger ese espacio, es una forma de preservar la memoria personal del infante, cargándole de recuerdos que lo harán un adulto seguro de sí mismo y lleno de valores.

Festejarlos no pesa cuando recordamos que esta fecha quedará en su memoria por siempre, porque los niños recuerdan el tiempo más que las cosas. Así que en vez de enfocarte en un regalo, otórgale la sensación de que es visto de verdad. Regálale un recuerdo duradero, dale tu tiempo y presencia; no olvides que también un día fuiste niño o niña y un adolescente.

Experto llama a fortalecer el blindaje patrimonial de escritores ante riesgos legales y económicos

Guadalupe Camacho

El registro de derechos de autor, contratos, licencias y mecanismos legales resguarda los ingresos y protegen la correcta transmisión a herederos.

En el marco del Día Internacional del Libro, Jorge Arellano García, experto en blindaje patrimonial advierte que proteger la propiedad intelectual de los escritores, especialmente si sus obras se llevan al cine, generan licencias o merchandising, es clave para preservar el valor económico y legal en un entorno cada vez más digitalizado y vulnerable al uso indebido de contenidos. 

Además, el sector cultural en México representa una parte significativa de la economía nacional puesto que genera aproximadamente 865 mil millones de pesos y 1.4 millones de puestos de trabajo.1 Esto significa una contribución de 2.8 % al PIB del total de la economía.2 

En México, gracias al Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) los escritores cuentan con protección a través de los derechos de autor, los cuales otorgan tanto derechos morales como patrimoniales sobre sus obras, permitiéndoles explotar económicamente sus creaciones y decidir sobre su uso.3  

Así, “los derechos patrimoniales permiten a los autores autorizar o prohibir la reproducción y comercialización de sus obras, así como recibir regalías por su explotación. Esto convierte a las obras en activos que deben ser gestionados y protegidos estratégicamente”, indica Arellano García, experto en arquitectura financiera y autor del libro “Empresas familiares que trascienden”. 

“El blindaje patrimonial permite que los escritores no solo protejan su obra, sino que aseguren que el valor económico de su creatividad trascienda en el tiempo y beneficie a sus familias”, señaló Jorge Arellano, especialista en estrategia patrimonial. 

En este contexto, el blindaje patrimonial no solo implica el registro de derechos de autor, sino también la estructuración de contratos, licencias y mecanismos legales que permitan resguardar los ingresos derivados de la obra, así como su correcta transmisión a herederos. 

“Hoy, escribir un libro no solo es un acto creativo, es también la construcción de un activo financiero que se protege con la misma seriedad que cualquier patrimonio”, agregó Arellano García. 

Autores con mayor patrimonio 
Escribir sí puede generar grandes fortunas, el mito se rompe y los escritores bien asesorados pueden impactar el mundo con sus obras y su legado. 

 J.K. Rowling (1965).- Patrimonio estimado: más de 1,000 millones de dólares (ha variado con el tiempo).  Clave: la saga de Harry Potter no solo vendió más de 500 millones de libros, sino que generó ingresos por películas, parques temáticos y licencias.  Lección: convirtió su obra en un ecosistema global de negocio.  

 Stephen King (1947).- Patrimonio estimado: +500 millones de dólares. Clave: volumen + adaptaciones. Obras como “It” y “The Shining” forman parte el mundo cinematográfico cine, TV y streaming.  Lección: diversificar derechos (editorial, audiovisual, streaming).  

Agatha Christie (1890 – 1976).- Patrimonio (histórico acumulado): una de las autoras más vendidas de todos los tiempos. Su obra “Murder on the Orient Express”, escrita en 1930, sigue con ingresos décadas después.  Lección: el valor patrimonial puede ser intergeneracional.  

Paulo Coelho (1947).- Patrimonio estimado: +500 millones de dólares.  Clave: El Alquimista es uno de los libros más vendidos del mundo. Lección: un solo “hit” global puede sostener un patrimonio enorme. 

En México, la literatura construye legado cultural, pero rara vez grandes patrimonios…, y justo por eso el blindaje patrimonial cobra aún más relevancia.

Fuentes.  1,2https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/cultura/CSCM2024_RR.pdf#:~:text=Producto%20Interno%20Bruto%20(PIB)%20de%20la%20cultura,los%20hogares%20y%20las%20de%20gesti%C3%B3n%20p%C3%BAblica
3. https://www.indautor.gob.mx/ 

23 de Abril día Internacional del Libro y del Derecho de Autor

Por: Victoria Falcón Aguila

El Origen del Día del Libro se remonta a 1926 en Cataluña, España como propuesta del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y aprobada por el rey Alfonso XIII de España en 1926. Pero fue hasta1995 cuando la UNESCO promovió por primera vez la celebración de este simbólico día para la literatura mundial, con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad, se escogió este día debido a que murieron tres grandes de la literatura universal: Miguel de Cervantes (murió el 22 de abril y fue enterrado el día 23), William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.

Si bien sabemos que el libro enriquece el pensamiento crítico, amplía la perspectiva personal y fortalece la conexión con la cultura y la historia; ¿qué hay del autor, ¿quién protege su obra?

Comencemos diciendo que el derecho de autor es la protección legal que se le otorga al creador de una obra original cuando es dada a conocer en un medio tangible, ya sea digital o impreso y que sea original y tenga un mínimo de creatividad. En México se rige por la Ley Federal del Derecho de Autor y está administrado por el INDAUTOR. No necesitas registrarlo para tener este derecho, pues este nace desde que escribes la obra, pero es importante registrarlo en caso de alguien plagie tu trabajo o haya una disputa.

Es importante señalar que si se escribe algo por encargo, un trabajo pagado, los derechos patrimoniales suelen ser del empleador, pero los morales son tuyos como autor.

Se divide en:
Derechos patrimoniales: estos son los económicos. Le permiten al autor decidir cómo se usa, reproduce, distribuye, comunica y transforma su obra y desde luego, poder cobrar. Nadie puede imprimir o hacer copias digitales sin permiso; vender, rentar o prestar el libro; así como traducir y adaptar o hacer una película, serie, audiolibro, todo requiere autorización. Tampoco se puede hacer una obra derivada, escribir un fanfic y publicarlo comercialmente, esto infringe si usa personajes y trama sustancial de la obra original.
Estos derechos duran toda la vida del autor hasta más de setenta años después de su muerte (en la mayoría de países), después pasan al dominio público. En México está protegido durante la vida del autor y después de su muerte por cien años. Nuestro país tiene uno de los plazos más largos del mundo. Este año ya podrás encontrar obras liberadas, de autores que murieron antes de 1926.

Derechos morales: Son los personales y no se pueden vender. Incluyen que te reconozcan como autor y que nadie deforme o altere tu obra de una manera que dañe tu reputación. Estos son perpetuos.

¿Por qué es tan importante este derecho? Porque protege al creador para que pueda vivir de su trabajo y así incentivar nueva creación y a la vez permite que la sociedad acceda y se beneficie de la cultura. Por eso existen excepciones en el uso de citas cortas con fines educativos, de análisis, reseña, crítica o parodia. En México lo puedes consultar en el artículo 148 de la Ley Federal del Derecho de Autor. Pero nunca debes citar demasiado; si no, podrás ser sancionado.

En literatura este derecho protege novelas, cuentos, poemas, ensayos, guiones, obras de teatro y sus elementos específicos como: Personajes con rasgos únicos y bien desarrollados, diálogos, estructura narrativa, estilo de escritura reconocible. Y qué es lo que no protege: Las ideas genéricas como “un chico viene a la ciudad y se hace millonario” o los arquetipos como héroes o villanos, buenos o malos, etc. Frases o lugares comunes; tampoco hechos históricos.

¿Tienes un libro que te interese publicar? Tinta Fresca México te puede orientar al respecto.

Hoy, lee un libro y sonríe. Comparte con otros, esta felicidad.