Investigación y Acción Participativa como propuesta desde las Pedagogías Críticas

Por: Mario Arturo Segoviano Gutiérrez
Doctor en Pedagogía Crítica y Educación Popular
¿Por qué la pedagogía crítica?
La pedagogía crítica, surge como una respuesta a la educación tradicional, donde los alumnos son vistos solamente como recipientes vacíos a los que se debe llenar con conocimientos prácticos para el desempeño laboral y el adiestramiento, como mano de obra barata que resulte eficiente para la industria obrera y empresarial; con conocimientos básicos que les permitan comprender de manera eficaz la manipulación y el ajuste de las maquinarias para su correcto funcionamiento; además, con un escueto entendimiento lógico del sistema de comunicación técnica, que les permita seguir las órdenes e indicaciones precisas de sus jefes inmediatos en el desempeño eficiente de cualquier área y funcionamiento en el trabajo.
Es a partir de ello, que la pedagogía crítica, busca fomentar el pensamiento crítico, la emancipación social y cuestionar el statu quo, para que los educandos y las personas en desventaja, puedan entender su realidad y transformarla. A través de distintas propuestas que a continuación expongo como recurso estratégico y didáctico para fomentar en los estudiantes de grado de secundaria y bachiller, el interés por la investigación y la acción participativa, que sirva para contrarrestar la influencia que ejercen los medios de comunicación masiva ―con el discurso lingüístico en la música popular del México actual―, que fomenta la sociosexualidad, el pensamiento misógino, peyorativo, violento y segregacionista.
Propuesta emancipadora y del diálogo como método de Paulo Freire
Una de las primeras propuestas que son consideradas importantes con el método freireano, parte de la motivación por despertar en los jóvenes educandos el pensamiento reflexivo y crítico, para poder generar una dialéctica que permita el debate entre educandos y educadores, sirviendo principalmente para evidenciar las formas de enajenación y de opresión que la industria cultural emplea con el fin de potenciar el consumo de música popular con discursos hegemónicos sin censuras en sus contenidos lingüísticos , ―como ya se ha mencionado en artículos anteriores―, además, de la importancia de conocer y de construir el conocimiento juntos para criticar de forma reflexiva la realidad en lugar de censurar directamente; invitando a los jóvenes oyentes a descodificar las letras de cualquier subgénero de música popular como los antes descritos para analizar su contexto sociocultural, además de cuestionar los mensajes que normalizan la opresión, la desigualdad y la violencia.
El educador deberá enfrentar sin miedo y con osadía, cumplir con otra tarea desde su praxis educativa a través del currículo oculto como lo menciona Freire, P. (2014), de la siguiente manera: “Dialécticamente, hay, sin embargo, otra tarea que cumplir, como es la de denunciar y actuar contra la reproducción de la ideología dominante. ¿De quién es esta segunda tarea de denunciar la ideología dominante y su reproducción? Le corresponde al profesor, cuyo sueño político está a favor de la liberación…” “Esta tarea no puede ser propuesta por la clase dominante. Debe ser llevada a cabo por aquellos que sueñan con la reinvención de la sociedad, la recreación o reconstrucción de la sociedad. Entonces, recae en aquellos cuyo sueño político es reinventar la sociedad, ocupar el espacio de la escuela, el espacio institucional, para develar la realidad que es ocultada por la ideología dominante, por el currículo dominante”.
La Pedagogía Crítica Revolucionaria de Peter McLaren como acto político y de justicia social
Por otra parte el pensamiento pedagógico crítico y revolucionario de McLaren, P. (1994) dice que: “La escuela no es neutral. O reproduce el sistema o lo cuestiona”. Para él, educar es un acto político porque se enseña dentro de las escuelas pensar y actuar con sentido crítico para cuestionar y para cambiar el sistema de creencias que sean impuestas como medio de manipulación y enajenación en los educandos y al trabajo que se lleva dentro de los muros escolares o fuera de ellos lo denomina “campos de batalla cultural”; ya que dentro de los cuales, se evidencia que la propuesta de la música popular del México actual promueve y normaliza la violencia; despedagogíza el saber ontológico y filosófico de los educandos, haciéndoles creer con demasiado énfasis que el tomar la vida de los demás a través de la violencia les hace ganarse el miedo y el respeto, convirtiéndolos en presos de sí mismos. Donde además el lenguaje de poder tiene su función enmarcando la opresión de género, convirtiendo al cuerpo como mercancía e impulsando el odio que termina por segregar su propia cultura y a su misma gente y comunidad, con una lucha insostenible llena de amenazas y de precariedad moral y ética.
La pedagogía Crítica-Revolucionaria podría ser empleada para contrarrestar el influjo alienante y manipulador que ejerce el reggaetón, los narcocorridos o los corridos tumbados, etc. De la siguiente manera: Si la industria musical de estos subgéneros resulta ser capitalista y mercantil, denota en la enseñanza de los jóvenes la pedagogía de que el uso de la violencia es poder, de que la mujer es sólo un objeto y el uso de estupefacientes, alcohol y tabaco es la escalera por la cual se logra llegar a la cúspide del poderío. La Pedagogía Crítica Revolucionaria podría cuestionar de manera adversa lo siguiente: ¿Y si el poder fuera educarnos, la mujer es mi compañera para el logro de nuestras metas en común y dicha escalera fuera colectiva? Deberá considerarse entonces esta reflexión como un acto político.
La Pedagogía Crítica de Henry Giroux como libertad social y cultural
Con la propuesta pedagógica del crítico cultural, estadounidense, Henry Giroux, (1992), se apoya el argumento filosófico de Paulo Freire, identificado como el primer elemento crucial que antecede el problema de la alfabetización, en que la cultura ha servido como medio de dominio y cuyas ideologías se encuentran inscritas, en los recintos escolares; alcanzando con su poder, corromper la mente de los jóvenes y lo especifica de la siguiente forma: “Las relaciones dominantes de poder no están sostenidas simplemente a través de la imposición unilateral de la autoridad sino principalmente a partir de las mediaciones y el poder de las ideologías dominantes inscritas en las formas culturales y en las representaciones seleccionadas que se legitiman y distribuyen en toda la sociedad. En este caso, las escuelas son concebidas como mediadoras de la sociedad, no sólo como el instrumento de ésta; pero lo que es generalmente mediado bajo el pretexto de ´neutralidad´ y la promesa de movilidad social representan las formas más valiosas de capital cultural. Esto es, el conocimiento, las prácticas del lenguaje, las formas de ver al mundo, los estilos culturales y cosas por el estilo. La cultura en esta perspectiva se convierte en el vehículo de mediación entre el sistema de relaciones de poder y los procesos y resultados que caracterizan al sistema de escolarización”.
Esto significa que si la ideología en las escuelas no sufre un verdadero cambio de significación en sus procesos de educación para el pensamiento crítico y reflexivo, la cultura popular seguirá enseñándole a los jóvenes a desear su propia opresión y bajo los argumentos implícitos dentro del léxico del discurso lingüístico musical de dichos subgéneros populares, suelen llamarle de esta manera, éxito. Les enseña también, que sólo hay dos caminos: ser víctima o ser victimario, haciendo a un lado la empatía, la comunidad, las leyes y el diálogo. Por otra parte, se niega la libertad cultural, donde la mujer no es sujeta que crea cultura, es adorno, un objeto y con este sistema de creencias impuestos en la cultura popular se corrompe el pensamiento reduciéndolo a un objeto de valor físico y monetario, sosteniéndose como un fenómeno alienante de fantasía y de anti-libertad.
Una teoría Sentipensante de Orlando Fals Borda para el estudio y el análisis de la IAP y las PC(s)
Este método de investigación propuesto por Fals Borda, en Moncayo, V. (2015), guarda relación estrecha entre la filosofía y la pedagogía, con una metodología sociológica que busca transformar la realidad uniendo el enfoque científico con los sectores marginados; integrando el conocimiento académico con la sabiduría popular para lograr el verdadero cambio social. Por medio de cuatro etapas o fases que coadyuban a través de la participación activa de todos los miembros de la sociedad, junto con un considerable grupo de expertos y académicos para entender la realidad y el contexto social por medio de los roles de coinvestigación, favoreciendo el trabajo en pie de igualdad, y que genere la ruptura entre el sujeto y el objeto para comprender a través de la forma del sentipensar el mundo desde las realidades locales y generales combinando la razón y el corazón, validando el conocimiento subjetivo y el de las experiencias, a través de fases metodológicas: 1. Diagnóstico, donde la comunidad y el investigador o docente, identifican sus problemáticas en relación con el fenómeno de la música popular del México actual, 2. Acción, el grupo diseña y ejecuta estrategias para transformar su entorno, 3. Reflexión, se evalúan los resultados obtenidos para ajustar la estrategia y generar un aprendizaje continuo. Y por último, el empoderamiento y la emancipación, cuyo propósito final, no es sólo el de obtener datos, sino empoderar a los jóvenes como actores sociales para que reconozcan su propia historia, su contexto, para que consoliden su identidad y actúen como agentes políticos capaces de romper las estructuras de desigualdad y el mundo de la fantasía que se observa como un reflejo aspiracional y que sólo representa una vida rápida y de escape a la realidad.
Referencias bibliográficas
-Freire, P. y Shor, I. (2014). Miedo y Osadía. La Cotidianidad del Docente que se Arriesga a Practicar una Pedagogía Transformadora. México. Editorial. Siglo XXI.-Giroux, H. (1992). Teoría y resistencia en Educación. México. Siglo XXI, editores. Junto con la coedición del Centro de estudios sobre la Universidad. UNAM. -McLaren, P. (1994). La Vida en Las Escuelas. Una Introducción a la Pedagogía Crítica en los Fundamentos de la Educación. México. Editorial. Siglo XXI.-Moncayo, V. en, Antología de Fals Borda, O. (2015). Una Sociología Sentipensante para América Latina. Buenos Aires, Argentina. Siglo XXI Editores. Ediciones CLACSO.