Nearshoring es la actividad de relocalizar empresas en países que por su situación geográfica, sean atractivos para establecer sus procesos productivos y con ello disminuir el precio de sus artículos o servicios.
El pasado día de los inocentes (28 de diciembre de 2023), como si de una broma se tratara, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador estatizó o nacionalizó a la empresa Air Liquide, dueña de una planta de hidrógeno en Tula, para dársela a las Fuerzas Armadas.
El gobierno federal está desarrollando una estrategia de regreso a la nacionalización de ciertas actividades de la economía, cuya manifestación más preocupante es la apuesta por militarizar dichas tareas como ocurrió recientemente con la compra, gestión y distribución de medicamentos y la operación de una línea aérea, ambos proyectos con
catastróficas consecuencias, mediante procesos turbios.
México no tiene experiencias positivas con la estatización de actividades económicas ni de ninguna índole, ya que han generado profundos costos económicos por ineficiencias y al desaherse de ellas, el pueblo de México vuelve a perder, ya que las valoran a costos sumamente bajos lo cual vuelve a ser corrupción.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador declaró de utilidad pública la conservación y prestación del servicio de suministro de hidrógeno, su uso, aprovechamiento, operación y explotación de la Planta Productora de Hidrógeno U-3400, ubicada en Tula de Allende, estado de Hidalgo.
En el mismo acto jurídico, ordenó la ocupación temporal inmediata a favor de Pemex Transformación Industrial como empresa productiva del Estado subsidiaria de Pemex.
Dicha planta era operada desde 2017 por Air Liquide (empresa francesa) que cumplía el compromiso de suministrar hidrógeno por 20 años a la instalación petrolera y reducir los costos de Pemex.
El monto de la indemnización deberá cubrirse de conformidad con el avalúo que realice el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.
Si bien son acciones reguladas por la Ley de Expropiación que establece las causas de utilidad pública, y regula los procedimientos, modalidades y ejecución de las expropiaciones, es de destacar que este decreto no indica el plazo de ocupación temporal y es ambiguo en algunos aspectos, lo que impide la posibilidad de calcular la
indemnización prevista en el artículo 2 Bis. de dicha legislación.
El Poder Ejecutivo está obligado a acatar la Ley y actuar con responsabilidad, a agotar los mecanismos de diálogo y negociación con empresas proveedoras, permisionarias, concesionarias o licitantes con las que tenga diferencias, antes de realizar actos unilaterales como la ocupación o expropiación de bienes.
Con estas acciones México está ahuyentando las inversiones y se muestra al mundo como un país gobernado mediante ocurrencias, dislates y sin un Estado de Derecho
El adjetivo nearshor no le dice nada al Ejecutivo Federal, quien no alcanza a comprender las bondades de nuestra situación geográfica y la posibilidad enorme de que contemos con la relocalización de empresas que atraigan a nuestro país sus procesos comerciales o productivos por la cercanía que tenemos con mercados importantes tanto al norte como al sur, lo cual les generará costos mas bajos.
No puede haber empresarios que viendo este tipo de acciones, deseen establecer sus inversiones en México, los riesgos son muchos y los ejemplos van en aumento, recordemos las instalaciones de Ferrosur de Grupo México de Germán Larrea, el cual fue tomado por personal armado de la Secretaría de Marina.
Estas son solo acciones que lejos de representar un acto de soberanía, se convierten en un preocupante mensaje de arbitrariedad y un atentado a la seguridad jurídica.
El decreto de ocupación (estatización) es una señal de alarma y consecuente miedo al mundo, porque deja de manifiesto las ineficiencias de Pemex (que es actualmente
la petrolera más endeudada del orbe, con un pasivo aproximado de 106 mil millones de dólares) y la debilidad del Estado de derecho en México, en el que de manera discrecional, las autoridades pueden hacerse de empresas e inversiones privadas por una sencilla ocurrencia.