Telares del Método Teatral

Por: Victoria Falcón Aguila
Telares del Método Teatral, es un libro escrito en la línea del estudio haciendo uso del método científico, porque ya se sabe que en ciencia no existen los absolutos y el teatro es un ente vivo inacabado, con causas y consecuencias.

Este es un libro no necesariamente para un público conocedor, pero si para un público interesado en el teatro, aquí  José Ruíz Mercado, le sostiene al lector la punta de la madeja para que poco a poco, conforme avanza en su lectura, vaya desenredando el hilo entre datos, nombres, fechas y anécdotas de grandes personajes del teatro mexicano.

José Ruíz Mercado, parte del hecho de que no existe el Teatro sino que, existen los teatros. El teatro mexicano no responde a un estilo único, sino a lo multicultural. Estudiar al teatro mexicano del siglo XX, es pasar por varias etapas desde la carpa, ópera, zarzuela, el teatro de la Revolución, el universitario; mitad del siglo donde llegan las propuestas, el cuestionamiento, la participación teórica y los públicos con gustos diferentes.

Los teatros, ¿cuántos?, ¿de qué región? ¿Los de vanguardia, el clásico, el callejero? Todos y  cada uno, con nombres, tendencias, propuestas, públicos diversos, requiriendo un telar a la medida, un método pero, ¿cuál?

Si hablamos desde el terreno educativo, donde las escuelas que dicen enseñar teatro, solo instruyen en actuación; esto lleva a una situación compleja, ya que el teatro no solo es la actuación; y si se estudia solo actuación, no se está estudiando teatro. Desaprovechan las posibilidades que el fenómeno escénico otorga; cuántos profesionales del teatro comenzaron estudiando actuación y en el camino descubren que están más interesados en la dirección, en escribir, en la iluminación, en la musicalización, el vestuario y un sin fin.

¿Y qué hay de la investigación? El autor nos señala que la investigación es una herramienta ausente en nuestro sistema educativo. Hace falta investigadores acuciosos  que sepan de teatro, sociología, psicología social, historia y literatura. Se desconocen a muchos autores, otros, poco estudiados. Se necesitan teóricos, indispensable estudiar a la música escrita para una obra, no como mera ambientación, sino como personaje con lenguaje propio, participe de la acción; mérito al que escribe la música y de cual poco se habla, por desconocimiento quizá.

En una Utopía Ruíz Mercado propone que si cada Estado tiene sus dramaturgos, entonces porque no programar un autor por mes y de ahí sacar los mejores montajes para una Muestra Estatal de Teatro. ¿Pero hacia dónde caminar? Es válido que a falta de método se caiga en el facilismo y se monte lo creado por otros, de otros lados, por desconocimiento de lo propio?

Dramaturgos hay, por mencionar algunos nombres: Rodolfo Usigli, Emilio Carballido, Dante Medina, Elena Garro y más, que por yo no mencionarlos, no los excluyo ya que la lista es larga y los pendientes más; es pues, menester estudiar la obra de todos ellos en igualdad de circunstancias, dramaturgos y dramaturgas, para darles su debido reconocimiento.

Es buen momento para el estudio y la investigación, hay las herramientas solo es necesario un cambio de ideología, abandonar el facilismo para adentrarse al lenguaje escénico en una conciencia implícita de auto formación, donde los profesionales del teatro se reconozcan.

Felicito a José Ruíz Mercado por Telares del Método Teatral, un estudio que servirá como un instrumento de consulta, tanto al lector especialista como al no tan especialista en el teatro, creando inquietud por saber y conocer más de los autores mexicanos y sus obras.

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