Por: Patricia Alvarado
Un panorama de construcción de paz es adyacente a una sociedad que requiere orden y paces.
La construcción de paz requiere estrategias integrales para fomentar la paz duradera; esta construcción de paz no se detiene o previene conflictos violentos sino que va a sus causas y raíces para enfrentar desde una perspectiva positiva como solucionar los desacuerdos y conflictos de una sociedad, centrándose en el reconocimiento del problema como parte de la interacción humana y con las herramientas de la colaboración y cooperación llevar a buen puerto las soluciones para atajar el problema o problemas sociales que aquejen a la ciudadanía y proponer tácticas capaces de sostener una paz pública y social.
La motivación de construir paz es el anhelo de solidificar la paz social.
Las generaciones venideras exigen con diferentes voces un alto a las violencias, a las guerras, a estados sociales incómodos y de malestar social.
Cuando irrumpen los conflictos sociales es necesario crear condiciones de paz para que esta sea factible.
La responsabilidad de prevenir los conflictos sociales corresponde al Estado, es por ello que la prevención de la violencia es urgente y necesaria a través de construcción de paces, que protejan y garanticen los derechos humanos de las personas, y la sociedad desempeña un papel importante como aliada para invocar y velar por la paz y seguridad ciudadana.
México es país polarizado políticamente, requiere de una gran concientización social con respecto a la conciliación de la paz, los conflictos hoy en día están arraigados a la política, militarización, sistema de salud, democracia, narco delincuencia, etc., etc.
La Estrategia Nacional de Paz y Seguridad en México 2018-2024 se compone de ocho ejes prioritarios que son:
a) Erradicar la corrupción y reactivar la procuración de justicia.
b) Garantizar empleo, educación y salud.
c) Garantizar respeto y promoción de los derechos humanos.
d) Regenerar la ética de la sociedad
e) Reformular el combate a las drogas
f) Emprender la construcción de paz.
g) Recuperación del control de las cárceles y su dignificación.
h) Nuevo Plan de Seguridad Pública para lograr la construcción de paz de mano de instituciones y la población.
Como se puede observar del 2018 a la fecha, esta Estrategia Nacional de Paz y Seguridad en México deja mucho que desear, especialmente en “garantizar respeto y promoción de los derechos humanos”, los cuales hemos visto que no están garantizados ni protegidos en nuestro país, como el caso último de 40 migrantes que murieron por corrupción y negligencia del Instituto Nacional de Migración (INM), la erradicación de la corrupción ha sido el talón de aquiles de esta administración nacional con tal sólo sumar también el “caso Segalmex” organismo supuestamente para garantizar la alimentación de las personas más necesitadas, y la procuración de justicia es otro punto oscuro ya que miles de justiciables no tienen justicia ni por asomo, las instituciones están rebasadas en la construcción de paz.
La paz y la seguridad necesitan ser fincados con una reingeniería que vaya en correlación con la protección de los derechos humanos y la dignidad de todas las personas; en el México actual es necesario un proceso de asimilación y de interacciones de la ciudadanía para que ejerzan sus derechos con libertad, justicia e igualdad.