Sociedad y Museos

José Ruíz Mercado

El Museo ha transformado su concepto victoriano del coleccionismo para convertirse en un espacio de comunicación. Pasan de ser espacios estáticos a lugares de aprendizaje, de comprender, a partir de los objetos ahí expuestos, los cambios sociales.

   Más no es únicamente esto, se convierten en la aprensión objetiva de lo que pudo ser mera subjetividad. Una lectura de la historia política de un pueblo, a partir de la numismática, puede ser una figura de las necesidades económicas, así como el manejo de las figuras simbólicas.

   Los museos comunitarios son agentes de cambio. Las teorías de la comunicación nos hablan de una estructura de ida y vuelta. Alguien da un mensaje para un destinatario, si este reconoce el código, sabrá a qué se refiere, pero, si lo desconoce se interrumpe la estructura comunicativa.

   ¿Qué sucede en un museo y sus visitantes? Cuando estos intercambian sus objetos de uso común, no sólo ganan en proyectar su cultura, también lo harán quienes administran el espacio. Un ejemplo, un museo de barrio, con una exposición de un día feriado. Un hallazgo para la convivencia barrial y un derrame económico para el turismo.

   Escribe Eilan Hooper-Grenhill [profesora de estudios museísticos en la Universidad de Leicester] «Los museos deben volver a plantearse la compleja relación entre los objetos y sus fines educativos», en el libro Los Museos y sus Visitantes en 1998 por Editorial Trea, de Asturias.

   Un reto, sí, incluyendo el concepto con su significado popular: «Eso es objeto de museo» para referirse a lo fuera de interés, de circulación, lo obsoleto; para transformarse en objeto de análisis, de comprensión comunitaria, de identidad.

Un reto. Sí. Los tiempos cambian siempre y cuando comprendamos por qué.

Un comentario en “Sociedad y Museos”

Replica a María de la luz novoa Cancelar la respuesta