Prensamérica Jalisco
La V Bienal Mario Vargas Llosa, se desarrolló durante los días 25 al 28 de Mayo en diversos escenarios de la Universidad de Guadalajara, la cual fue una de las organizadoras junto con la Cátedra Vargas Llosa, la Fundación Internacional para la Libertad y la Fundación Universidad de Guadalajara.
Durante la inauguración, Mario Vargas Llosa en su discurso habló de la obra de Raúl Padilla López, reconociéndolo como «uno de los grandes promotores culturales de nuestro tiempo, un visionario que convirtió a Guadalajara y a Jalisco, en una capital literaria y cultural de nuestro idioma», convocando a grandes personalidades, derivando esto en grandes proyectos como lo es la Bienal Mario Vargas Llosa. También habló sobre la importancia de la afirmación de la cultura en América Latina, como respuesta a los peligros que enfrenta la libertad en esta región.
Por su parte Ricardo Villanueva Lomelí, Rector General de la Universidad de Guadalajara, dijo que esta bienal constituida en 2014, consiste en promocionar globalmente la literatura escrita en español, difundir la obra de escritores noveles y consagrados, así como promover la reflexión y el diálogo respecto a temas relevantes para nuestra sociedad.
En la mesa inaugural, se dialogó sobre como las y los escritores, crearon sus historias durante la pandemia de Covid-19. Durante tres días una treintena de escritores y escritoras de Iberoamérica, dialogaron en mesas de trabajo en el Conjunto Santander de Artes Escénicas y en el Paraninfo Enrique Díaz de León.
El Domingo 28 de mayo, tuvo lugar la clausura en el Paraninfo Enrique Díaz de León, con la conferencia de Mario Vargas Llosa y la entrega del Premio Novela Mario Vargas Llosa que fue para el escritor regiomontano David Toscana por su libro publicado en 2022, “El peso de vivir en la tierra” (Alfaguara).
Dentro de su Conferencia “Literatura en tiempos recios”, Vargas Llosa, habló de como la novela es el género que inventiva no solo la imaginación de quienes leen, sino que es el espacio que les seduce a querer y hacer cosas distintas para su realidad.
“Las novelas nos van seduciendo, estimulando y nos hacen desear una realidad distinta para el mundo en el que vivimos, la novela tiene esas dos funciones: en primer lugar nos hace detestar el mundo real y nos hace soñar con un mundo distinto. En América Latina en el mundo de la novela no hay cuartelazos, no hay militares, los militares respetan las costumbres estrictas, no se levantan contra la autoridad que elegimos, entonces no hay prejuicios raciales esos que fomentan la violencia en nuestros países, frente a eso nada mejor que leer buenas novelas, las grandes novelas se han hecho para describir la realidad”, dijo.
Con información de Prensa UdeG