Alejandro Ostoa
Este año, el Grupo Literario Urawa cumplió treinta años. Este taller tiene su sede en la biblioteca Urawa, en la ciudad de Toluca y sesiona ininterrumpidamente los sábados. Es el taller más antiguo que sigue en funciones. Sus fundadores son Odilón Ortiz, Roberto Omar Román y Alfredo Martínez González, quienes también son integrantes y continúan en activo.
Urawa fue una ciudad ubicada en la prefectura de Saitama, Japón. Está hermanada con la ciudad de Toluca. Aunque el nombre cambió, la biblioteca lo conserva. Este recinto se encuentra en un parque muy arbolado, la biblioteca cuentan con gran acervo bibliográfico, además, como fondo reservado, se encuentra la biblioteca personal de María Elvira Bermúdez.
Los cuatro sábados de mayo fueron de celebraciones, entre presentaciones de dos libros, un homenaje y breve lectura de los talleristas y de otros escritores. En el primero, el 6 de mayo (a un día del 35 aniversario luctuoso de María Elvira Bermúdez), se presentó el libro Subterfugios, de Roberto Omar Román, de 157 páginas, con 123 cuentos (desde ahí el juego ascendente 1-2-3). La brevedad es una característica, destaca el humor punzante, a veces ácido, cáustico, incluso negro, con connotaciones sexuales o sociales, deambulando entre la cotidianeidad, los escritores, el absurdo y la desfachatez de la intimidad. Un libro disfrutable con estructuras diferentes, temas y tonos distintos. Publicado por ACD 513 Ediciones, Casa del Editor Anacoreta y Grupo Literario Urawa, en 2023. Roberto no se había enterado (y eso no quiere decir que no le guste el chisme), de que fue el ganador del más reciente Premio Ariadna de Cuento. Se sorprendió de la noticia que le di, al felicitarlo, tanto por el premio como por Subterfugios. De él una probadita completa.
Farsa
Enseguida del aullido, el pastizal se revistió de bosque, la oveja de leñador, el pastor con una caperuza roja. Y todo, a causa de un cordero ventrílocuo revestido de lobo.
Subterfugios se desprende del Grupo Literario Urawa. Nuevamente felicito a Roberto Omar por sus minificciones microcuentos y por esa habilidad con la complicidad del embrollo de las situaciones o con la trama de sus historias.