Por: Eva Montañez García
Los celos se consideran como un sentimiento que las personas manifiestan en diferentes etapas de la vida y con diferentes personas del entorno: la pareja, la familia y amigos. Este sentimiento en un nivel extremo puede llegar a causar problemas y conflictos en nuestro día a día.
Una de las principales características de los celos es que se perciben de forma subjetiva, por eso ante la misma situación no todos reaccionamos por igual. Y aunque son emociones naturales, el problema comienza cuando controlan nuestra vida, nos perturban y deterioran nuestra relación, ya sea de pareja, familia o de amistad.
Los celos a nivel de pareja se presentan en diversas situaciones, mientras estos celos no impidan el buen funcionamiento y dinámica de la pareja, no se presentarán conflictos, pero si este sentimiento bloquea y tiene una carga negativa en nuestra relación, entonces tenemos que estar alertas y trabajar sobre ellos.
Este sentimiento está relacionado con la inseguridad, la posesión, baja autoestima y dependencia.
Según el DSM IV el Trastorno Delirante de tipo celotípico: “El tema central de esta idea delirante es que la pareja tiene un amante o es infiel. Esta idea se apoya sobre inferencias erróneas apoyadas en pequeñas pruebas, como, por ejemplo, manchas en la ropa. El sujeto con esta idea intenta intervenir en la infidelidad imaginada, como, por ejemplo, investigando al amante o agrediendo a la pareja.”
Entre sus síntomas encontramos:
La persona mantiene la idea delirante con absoluta convicción.
A pesar de que la evidencia y la lógica muestren lo contrario, la persona afectada se mantendrá inmodificable en su idea. En el caso de la celotipia, es la idea de que está siendo engañada por su pareja.
El contenido de las ideas delirantes es poco probable y en ocasiones, llegan al extremo de ser fantasiosas.
La persona puede presentar síntomas depresivos intermitentes o incluso, un cuadro completo de depresión.
La persona puede experimentar intolerancia, irritabilidad extrema, agresividad y confrontación que no se limita a su pareja, ni a su familia, sino que se extiende a su círculo social.
En el trastorno delirante de tipo celotípico, el individuo mantiene muchos aspectos normales de su personalidad, sin embargo, su vida se ve progresivamente afectada por la intensidad y la intrusión de ideas delirantes.
Una idea delirante puede definirse como una idea equivocada o errada que es mantenida por el paciente de manera inquebrantable.
Respuestas Cognitivas: Se dan pensamientos e interpretaciones irracionales sobre la relación de pareja, al mismo tiempo, distorsionadas de la realidad, se crean dudas sobre la otra persona, se analizan las intenciones de la pareja y de las otras personas. Se produce cadenas de pensamientos las cuales provocan inseguridad, ansiedad, irritabilidad y suspicacia.
Respuestas Psicofisiológicas y emocionales: los pensamientos distorsionados sobre la conducta de la pareja provocan miedos, inseguridades y dudas constantes, que de alguna manera van a incrementar la percepción de amenaza, peligro y desencadena la respuesta de ansiedad.
Respuesta Motora: son las conductas que la persona celotípica realiza para tratar de controlar a la pareja. Busca indicios para confirmar sus sospechas, intenta con sus conductas reducir el miedo e inseguridad que siente sobre la pareja.
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