Por: Eva Montañez García
En este artículo abordaré cómo desarrollar esta habilidad que puede ser muy útil tanto en lo laboral, familiar, social y el crecimiento personal.
La empatía se da en todas las personas en mayor o menor grado; no se trata de un don especial con el que nacemos sino, una cualidad que podemos desarrollar y potenciar.
Esta capacidad comienza a desarrollarse en la infancia, los padres son los que cubren las necesidades efectivas de los hijos y los que les enseñan, no solo a expresar los propios sentimientos sino a desarrollar y comprender el de los demás.
Si los padres no saben mostrar afecto y comprender lo que sienten y necesitan sus hijos, estos no aprenderán a expresar emociones propias y por consiguiente, no sabrán interpretar y sentir, las ajenas en el entorno social.
De ahí es la importancia de una buena comunicación emocional dentro de la familia desde el principio. La capacidad para desarrollar la empatía más fácilmente en aquellas personas que han vivido un ambiente en el que han sido aceptadas y comprendidas, han recibido consuelo cuando lloraban mientras tenían miedo, han visto cómo vivían la preocupación por los demás, en definitiva cuando las necesidades afectivas y emocionales han estado cubiertas desde los primeros años, habrá un mejor resultado para comprender las emociones del entorno social en cuanto se hagan amistades dentro del trabajo, escuela, etcétera.
Obstáculos que dificultan desarrollar la empatía:
Muchas veces hemos podido preguntarnos por qué la gente no busca apoyo en nosotros o se retraen a la hora de hablarnos de sentimientos; existen una serie de barreras que suelen impedir este acercamiento.
Entre los errores que solemos cometer con mayor frecuencia a la hora de relacionarnos socialmente, están esa tendencia a quitar la importancia a lo que le preocupa al otro e intentar minimizar sus sentimientos, escuchar con prejuicios y dejar que nuestras ideas y creencias influyan a la hora de interpretar lo que ocurre juzgar y acudir a frases del tipo, » lo has estado haciendo mal».
Las personas que están excesivamente pendientes de sí mismas tienen más dificultades para pensar en los demás y ponerse en su lugar por lo tanto para desarrollar la empatía tendríamos que ser capaces de salir de nosotros mismos y ponernos en los zapatos del otro.
Terapias presenciales y en forma virtual
Guadalajara, Jalisco
Tel 33 33 25 25 34
Tel 33 45 93 64 64