Por: María del Rocío Manzano Hernández
Psicóloga
Hoy en día la rutina diaria mantiene el estrés por largo tiempo. Desde que amanece la preocupación por no llegar tarde al trabajo o la escuela, nos mantiene estresados; después terminar nuestros alimentos, luego salir arreglados de la mejor manera, más tarde terminar el trabajo a tiempo, la convivencia con los compañeros, etc. Así, el hecho de mantener por tiempo prologados un alto nivel de estrés daña de manera importante la salud física y mental.
Si bien la liberación de hormonas y sustancias químicas (adrenalina, noradrenalina, cortisol), nos ponen en alerta ante situaciones de estrés, de peligro, o mucha tensión y de esta manera reaccionar de manera rápida y correcta. Sin embargo, el hecho de vivir estresado por un tiempo prolongado puede generar problemas de salud graves.
Esas mismas hormonas y sustancias que nos ayudan a reaccionar ante el peligro son las mismas que nos pueden dañar al vivir con tensión y estrés por mucho tiempo. Entre esos daños se puede encontrar que se corre el riesgo de sufrir dolores de cabeza, presión arterial alta, miedo, ansiedad, accidentes cardiovasculares, fatiga, agotamiento, insomnio, debilitamiento del sistema inmunológico y como consecuencia enfermedades.
Por todos los riesgos que conlleva un estrés prolongado es recomendable, que si no es posible bajar el ritmo de trabajo del día a día, se realicen “pausas de salud”, es decir cada determinado tiempo (cada dos o tres horas) hacer una pausa para dejar la actividad que se esta realizando y caminar un poco o mover el cuerpo, las piernas, los brazos, la cabeza, sobre todo respiraciones profundas que te hagan tomar consciencia del estado de tu cuerpo para poder relajarlo.
Aún mejor, es hacer una alguna actividad que te divierta: ir a tomar un café, juegos de mesa, dibujar, pintar, cantar, tocar un instrumento, hacer un deporte o simplemente caminar.
Las rutinas de hoy muchas veces son abrumadoras al punto de concentrarse tanto en el trabajo y obligaciones que el ser, se olvida de sí mismo.
Aquí me gusta poner de ejemplo las recomendaciones de seguridad en los aviones: Si una madre viaja con sus hijos, en situaciones de riesgo, las indicaciones son que la madre sea la primera en ponerse la mascarilla de oxígeno, hasta que ella se ha colocado la mascarilla puede entonces colócasela a sus hijos, cumplir con esta indicación se asegura que la madre esta protegida para atender adecuadamente a sus hijos. Este ejemplo podría ayudar en el tema de estrés. Todos los días se sale al mundo a ganarse la vida, para atender las necesidades propias y las de las personas que dependen de uno. Por ello, no se debe olvidar que la persona más importante eres tú.
Mereces más, pero has lo posible por tomar unos minutos solo para ti. Realiza tres respiraciones profundas y lentas. La respiración te ayuda a centrarte en el aquí y en el ahora. Aquí y ahora eres importante, y si esta sano, mejor.