Por: Eva Montañez García
Psicóloga
- No presta mucha atención a detalles o comete errores aparentemente por descuido en las tareas escolares o durante otras actividades.
- Le es difícil mantener la atención en los juegos y las tareas, lo que incluye las conversaciones, los exámenes o las asignaciones largas.
- Tiene problemas para escuchar atentamente cuando se le habla directamente.
- Le resulta difícil seguir las instrucciones o terminar las tareas escolares o los quehaceres del hogar, o comienza las tareas, pero deja de concentrarse y se despista fácilmente.
- Tiene dificultad para organizar trabajos y actividades, como hacer tareas en secuencia, mantener sus materiales y pertenencias en orden, administrar el tiempo y cumplir con los plazos.
- Evita las tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido, como las tareas escolares.
- Pierde las cosas necesarias para hacer las tareas o realizar las actividades, como los útiles escolares, los libros, los anteojos y los teléfonos celulares.
- Se distrae fácilmente con pensamientos o estímulos no relacionados.
- Es olvidadizo durante las actividades diarias, como hacer quehaceres del hogar o mandados y acudir a citas