
Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón
19 de septiembre de 2025
La comunidad científica y educativa de México recibió una noticia que deja un vacío difícil de llenar: Julieta Norma Fierro Gossman, astrónoma, física y divulgadora científica, falleció a los 77 años. Su partida no solo marca el adiós a una de las científicas más reconocidas del país, sino a una mujer que dedicó su vida a compartir la ciencia con pasión, logrando que miles de personas miraran al universo con curiosidad y asombro.
Una mente brillante con vocación de compartir
Julieta Fierro nació en Ciudad de México el 24 de febrero de 1948. Desde pequeña mostró fascinación por el cosmos y la física, lo que la llevó a estudiar Física en la UNAM, donde también obtuvo una maestría en Astronomía. Su investigación se centró en la materia interestelar, pero su verdadera misión estaba más allá de los laboratorios: acercar la ciencia a la gente, sin importar la edad o el nivel académico. “El universo es tan hermoso que sería egoísta guardarlo solo para los científicos”, solía decir en sus conferencias.
La divulgación como puente entre la ciencia y la sociedad
Julieta Fierro fue pionera en México al convertir la divulgación científica en una labor profesional y apasionante. Escribió más de 40 libros, los cuales en su mayoría fueron dirigidos a jóvenes y niños.

Dirigió Universum, el Museo de las Ciencias de la UNAM.Fue responsable de exposiciones científicas que han recorrido México y otros países.Gracias a su estilo claro y entusiasta, miles de personas se acercaron a temas como los eclipses, el Sistema Solar, la formación de estrellas y los secretos del universo.
Reconocimientos que trascienden fronteras
Su labor fue reconocida a nivel mundial: obtuvo el Premio Kalinga de la UNESCO por la divulgación científica en 1995 y el Premio Klumpke-Roberts de la Sociedad Astronómica del Pacífico en 1998, además de recibir doctorados honoris causa por diversas universidades mexicanas y extranjeras.
En 2023, una especie de luciérnaga fue nombrada Pyropyga julietafierroae en homenaje a su extensa trayectoria y a su pasión por acercar la astronomía y la ciencia al público. El nombre fue elegido a través de la convocatoria pública “Mujeres Mexicanas Ilustres”, un proyecto que buscó reconocer a figuras femeninas destacadas de México.
Mirar el cielo en su memoria
La astrónoma Julieta Fierro no solo nos enseñó a mirar el cielo, sino también a creer que la ciencia es parte de nuestra vida diaria. La mejor manera de honrar a Julieta Fierro es continuar su misión: hablar de ciencia, compartir el conocimiento y despertar la curiosidad en quienes nos rodean.
“No necesitamos ir al espacio para sentirnos parte del universo. Basta con mirar el cielo y entender que también somos polvo de estrellas” – Julieta Fierro.
Nota publicada desde Guadalajara, Jalisco 15:20 hrs.