Técnicas para manejar la dislexia

Por: Eva Montañez García
Psicóloga
En el artículo de la semana anterior brinde información general acerca de la dislexia por lo cual, en este abordaré técnicas para manejar dicho problema de aprendizaje; si bien no hay  una manera conocida de corregir la anomalía que causa la dislexia sin embargo, la detección y la evaluación temprana para detectar las necesidades de los niños puedan tener el tratamiento específico y adecuado para obtener buenos resultados.
El tratamiento ayuda a que los niños sean lectores capaces.

Técnicas educativas:
La dislexia se trata con enfoques y técnicas educativas específicas como las evaluaciones de la habilidad de lectura al contabilizar las palabras que logra leer el niño por minuto, o el cálculo mental; con una evaluación de la salud mental de sus hijos, los maestros se ayudarán a elaborar un programa didáctico individual para cada niño. Los maestros pueden apoyarse  en técnicas que involucran la audición, la  visión y el tacto para mejorar la habilidad lectora del niño;  ayudar al infante a usar varios sentidos para aprender, por ejemplo: escuchar una lección grabada, trazar con un dedo las formas letras utilizando frijol, arroz lentejas o pintura, material que tenemos en casa,  también con plastilina, fomy moldeable; la asociación de las palabras pronunciadas con las imágenes, para esto podemos realizar memoramas o un abecedario con la letra y el dibujo esto le ayuda a procesar la información.

El tratamiento se centra en lo siguiente para la mejora del niño:
-Aprender a reconocer los sonidos más cortos que componen las palabras (fonemas).
-Entender que las letras y las cadenas de letras, representan estos sonidos y palabras (fonética).
-Entender lo que lee (comprensión).
-Leer en voz alta para desarrollar precisión, velocidad y expresión de lectura (fluidez).
-Acumular un vocabulario compuesto de palabras reconocidas y comprendidas.

¿Qué pueden hacer los padres?
-Aborda el problema temprano. Si sospechas que tu hijo tiene dislexia, habla con el proveedor de atención médica de tu hijo. La intervención temprana puede mejorar el éxito.
-Lee en voz alta con tu hijo. Es mejor si comienzas cuando tu hijo sea aún pequeño, aunque nunca es demasiado tarde para empezar. Lograr que los bebés vean los libros como un juguete fomenta la diversión, el aprendizaje y la interacción social con las personas encargadas de su cuidado. Léele cuentos a tu hijo. Además, intenta escuchar libros grabados con tu hijo. Cuando tu hijo tenga la edad suficiente, haz que escuche los cuentos y después, léanlos juntos.
-Trabaja con la escuela de tu hijo. Habla con los maestros sobre la manera en que la escuela le ayudará a tener éxito. Tú eres el mejor defensor de tu hijo.
-Fomenta la lectura. Reserva parte de tu tiempo para leer con tu hijo. Para mejorar sus habilidades de lectura, un niño debe leer. Anima a tu hijo a que lea para seguir desarrollando sus destrezas. Haz que tu hijo te lea en voz alta.
-Establece un ejemplo para la lectura. Designa una hora cada día para leer algo mientras tu hijo también lee; esto establece un ejemplo y apoya a tu hijo. Enséñale a tu hijo que leer también puede ser divertido.

Lo que pueden hacer los adultos con dislexia:
-Independientemente de tu edad, trata de que te evalúen y te proporcionen ayuda para leer y escribir.
-Pregunta sobre oportunidades de capacitación adicional y adaptaciones razonables por parte de tu empleador o de una institución académica.

Para cerrar este artículo me gustaría terminar con lo siguiente: Los problemas académicos, no significan necesariamente que una persona con dislexia, no pueda tener éxito.

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¿Qué es la Dislexia?

Por: Psic. Eva Montañez García
La dislexia forma parte del grupo de trastornos del aprendizaje, el cual consiste en la dificultad al momento de realizar alguna lectura debido a dificultades para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y palabras, esto sería la decodificación, y se puede detectar desde la primaria, pues en primer grado es cuando comienzan aprender a leer, este trastorno es consecuencia de las deficiencias individuales para procesar el lenguaje.

La dislexia no se debe a problemas intelectuales de audición o vista, la mayoría de los niños pueden obtener un buen resultado con apoyo de tutorías externas o educación especializada e igual, el apoyo emocional del círculo familiar y escolar, juegan un papel importante para el desempeño del individuo.

Si bien la dislexia no tiene cura, la evaluación y la intervención temprana dan buenos resultados para mejorar las dificultades presentadas; existen casos que por años este trastorno no se diagnostica, sino hasta la adultez.

Síntomas:
Los signos de la dislexia pueden ser difíciles de reconocer antes de que los niños comiencen a asistir a la escuela, pero un ejemplo pequeño que nos puede dar una alerta es al ponerse los zapatos y no identificar  la lateralidad  de manera adecuada; una vez que el niño alcanza la edad escolar, es posible que el docente sea el primero en notar las  dificultades del niño. El nivel de la dificultad varia sin embargo, el trastorno se hace presente con mayor fuerza cuando el niño comienza con actividades de lectura o dictado, pues al escribir invierte algunas letras.

Antes de la escuela
Los signos de dislexia, que un niño pequeño podría presentar, serían los siguientes:
Tarda en comenzar a hablar.
-Las palabras nuevas las aprende de manera más lenta
-Tiene problemas para formar las palabras de manera adecuada
-Tiene problemas para la pronunciación adecuada de las palabras o números.
-Tiene problemas para aprender canciones infantiles o juegos.

Edad escolar
-Un nivel de lectura muy por debajo del que se espera para su edad.
-Problemas para procesar y comprender lo que escucha.
-Dificultad para encontrar la palabra correcta o elaborar una respuesta a una pregunta.
-Problemas para recordar secuencias de cosas.
-Dificultad para ver (y, ocasionalmente, escuchar) similitudes y diferencias entre letras y palabras.
-Incapacidad para pronunciar una palabra desconocida.
-Dificultad para deletrear.
-Necesitar mucho tiempo para completar tareas que implican leer o escribir.
-Evitar actividades que requieran leer.
Estos síntomas pueden presentarse en adolescentes y adultos.

¿Cuándo consultar a un profesional
La mayoría de los  infantes están preparados para leer antes de entrar a primer grado; después del preescolar los niños con dislexia suelen tener problemas para leer en esta etapa, es ahí cuando se debe buscar el apoyo profesional. Pues sino se diagnostica y se trata esta problemática continuara en la adultez.

Factores de riesgo
Tener antecedentes familiares de dislexia u otras discapacidades de lectura o de aprendizaje aumenta el riesgo de tener dislexia.

Complicaciones
Problemas de aprendizaje. Debido a que la lectura es una habilidad básica para muchas de las otras materiales escolares, un niño con dislexia se encuentra en desventaja en la mayoría de las clases y es posible que le sea difícil seguirles el ritmo a sus compañeros.

  • Problemas sociales. Si no se trata la dislexia puede causar baja autoestima, problemas de conducta, ansiedad, agresión y retraimiento hacia amigos, padres y maestros.
  • Problemas en la adultez. Los niños pueden verse impedidos de alcanzar su potencial cuando crezcan si no pueden leer, ni comprender. Esto puede tener una repercusión educativa, social y económica negativa a largo plazo.