Por: Alejandro Ostoa
Luego, ventana abierta al alba
con rocío de júbilo riendo en sus cristales.
Jaime Augusto Shelley
Casas del Poeta, proyecto del escritor y actual cronista municipal de Toluca, Francisco Xavier Estrada, surgió en noviembre de 2005. La primera de ellas fue la Sor Juana Inés de la Cruz, en la capital mexiquense. Adquirió el nombre de Casas del Poeta AC, dos años después, cuando se constituyó ante notario. En la actualidad existen 124 Casas del Peta, la diseminadas en el territorio nacional, principalmente en el Estado de México y seis en el sur de Estados Unidos. Propiciar encuentros, compartir lecturas, acervos, realizar publicaciones y conmemorar a los poetas que llevan el nombre, son algunas de las principales acciones
El sábado 20 de mayo fue inaugurada la Casa del Poeta Jaime Augusto Shelley, en su casa de Naucalpan, a iniciativa de su viuda Lorena Larenas y su hijo Lorenzo Shelley. El presidente fundador, Estrada Arriaga, atendió la solicitud y para tal efecto, como se ha vuelto tradición, instaló la placa de barro con el nombre del poeta, quien fuera integrante de La Espiga Amotinada. En este acto fue nombrado presidente emérito el escritor Bernardo Ruiz, quien por cierto, es de los pocos escritores vivos que cuentan con una casa del poeta y no es en su domicilio.
Una importante participación fue la de Teodoro Villegas, quien se refirió a Shelley como el más coherente de los integrantes de La Espiga amotinada. Nació en el entonces Distrito Federal, en 1937 y falleció el 29 de septiembre de 2020.
Su primer libro fue publicado con los otros integrantes de La Espiga Amotinada (Oscar Oliva, Jaime Labastida, Juan Bañuelos y Eraclio Zepeda). En 1960, Octavio Paz dijo sobre el sobresaliente escritor: “Los poemas de Jaime Augusto son más complejos que los de sus compañeros de grupo. No es una dificultad conceptual sino física: leerlo es abrirse paso entre piedras, yerbas, espinas. Vale la pena, las vistas son vertiginosas. Otros elementos de la poesía de Jaime Augusto: el jazz, las máquinas, las ciudades”.
El transitar de Jaime Augusto fue por diversas disciplinas literarias y artísticas. Su visión y conocimiento de la cultura y artes lo llevaron a desarrollar grandiosos proyectos y estar presente, tanto como profesor como por asesor, además de traductor.
El guionismo y la escena no le fueron ajenos. En 1977 la Compañía Universitaria de Teatro de la UNAM, fue llevada a escena su obra La gran revolución.
La casa de este grandioso poeta irradia su esencia. Y para husmear en su poesía empecemos con Por amor
He aprendido de ti
Que no basta el gesto ni la acción
Que el amor no basta
Ni la inteligencia
O el susurro exacto
Aun más
Que la ternura
En ciertos casos sale sobrando
He aprendido
Que el cuerpo
La carne
El sexo
No tiene mucho que ver
Con hacer el amor
Y seguir vibrante
He aprendido
Que unirse
Contigo
Es volver a ordenar una lucha
Conmigo
Que ha de llegar a ti
En la punta de los poros los labios y los dedos
Al beber y al cantar
Al ver un árbol que crece y una amapola que muere
En el ciclo normal
Ése que de alguna manera por humanos hemos perdido