Por: Psic. Eva Montañez García
La dislexia forma parte del grupo de trastornos del aprendizaje, el cual consiste en la dificultad al momento de realizar alguna lectura debido a dificultades para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y palabras, esto sería la decodificación, y se puede detectar desde la primaria, pues en primer grado es cuando comienzan aprender a leer, este trastorno es consecuencia de las deficiencias individuales para procesar el lenguaje.
La dislexia no se debe a problemas intelectuales de audición o vista, la mayoría de los niños pueden obtener un buen resultado con apoyo de tutorías externas o educación especializada e igual, el apoyo emocional del círculo familiar y escolar, juegan un papel importante para el desempeño del individuo.
Si bien la dislexia no tiene cura, la evaluación y la intervención temprana dan buenos resultados para mejorar las dificultades presentadas; existen casos que por años este trastorno no se diagnostica, sino hasta la adultez.
Síntomas:
Los signos de la dislexia pueden ser difíciles de reconocer antes de que los niños comiencen a asistir a la escuela, pero un ejemplo pequeño que nos puede dar una alerta es al ponerse los zapatos y no identificar la lateralidad de manera adecuada; una vez que el niño alcanza la edad escolar, es posible que el docente sea el primero en notar las dificultades del niño. El nivel de la dificultad varia sin embargo, el trastorno se hace presente con mayor fuerza cuando el niño comienza con actividades de lectura o dictado, pues al escribir invierte algunas letras.
Antes de la escuela
Los signos de dislexia, que un niño pequeño podría presentar, serían los siguientes:
Tarda en comenzar a hablar.
-Las palabras nuevas las aprende de manera más lenta
-Tiene problemas para formar las palabras de manera adecuada
-Tiene problemas para la pronunciación adecuada de las palabras o números.
-Tiene problemas para aprender canciones infantiles o juegos.
Edad escolar
-Un nivel de lectura muy por debajo del que se espera para su edad.
-Problemas para procesar y comprender lo que escucha.
-Dificultad para encontrar la palabra correcta o elaborar una respuesta a una pregunta.
-Problemas para recordar secuencias de cosas.
-Dificultad para ver (y, ocasionalmente, escuchar) similitudes y diferencias entre letras y palabras.
-Incapacidad para pronunciar una palabra desconocida.
-Dificultad para deletrear.
-Necesitar mucho tiempo para completar tareas que implican leer o escribir.
-Evitar actividades que requieran leer.
Estos síntomas pueden presentarse en adolescentes y adultos.
¿Cuándo consultar a un profesional
La mayoría de los infantes están preparados para leer antes de entrar a primer grado; después del preescolar los niños con dislexia suelen tener problemas para leer en esta etapa, es ahí cuando se debe buscar el apoyo profesional. Pues sino se diagnostica y se trata esta problemática continuara en la adultez.
Factores de riesgo
Tener antecedentes familiares de dislexia u otras discapacidades de lectura o de aprendizaje aumenta el riesgo de tener dislexia.
Complicaciones
Problemas de aprendizaje. Debido a que la lectura es una habilidad básica para muchas de las otras materiales escolares, un niño con dislexia se encuentra en desventaja en la mayoría de las clases y es posible que le sea difícil seguirles el ritmo a sus compañeros.
- Problemas sociales. Si no se trata la dislexia puede causar baja autoestima, problemas de conducta, ansiedad, agresión y retraimiento hacia amigos, padres y maestros.
- Problemas en la adultez. Los niños pueden verse impedidos de alcanzar su potencial cuando crezcan si no pueden leer, ni comprender. Esto puede tener una repercusión educativa, social y económica negativa a largo plazo.