Catalina Miranda

El sábado 13 de enero del 2024, en la casa de la Cultura Juan Rulfo, en Mixcoac, Ciudad de México, se presentó Vivencias, sueños y realidades. Antología de escritura creativa, una obra que contiene mucho más de lo que el título sugiere. Cuando se habla de fantasía e imaginación, nuestra mente construye, tal vez, la imagen de un grupo de niños jugando. Cuando escuchamos las palabras amor, sonrojo o pasión pensamos en una pareja de jóvenes besándose, en la edad que no se tiene mucho pasado, pero sí bastante por vivir. Cuando hablamos de mujeres de más de cincuenta años convertidas en escritoras “emergentes” como menciona Georgina Torrentera en la Introducción, habrá quien llegue a pensar que los temas estarán limitados. Pero al empezar a leer los textos incluidos en este volumen, al pasar las hojas y enterarnos de lo que aquí se dice, cambia nuestra percepción porque lo que expresan el alma, la mente y la imaginación de estas valientes mujeres es rico, profundo, auténtico, cuentan con un amplio bagaje de inquietudes y conocimientos. Veamos:
Conni de la Garza, creó historias en los que combina elementos fantásticos con lecciones de vida que nos invitan a conocernos a nosotros mismos, aceptarnos como somos y la importancia de abordar los problemas con calma y reflexión, como en “Lección de un taxista” en la que el protagonista aprende a ponerse en los zapatos del otro.
Rosy Díaz, escribió cuentos y relatos ricos en detalles y emociones que fascinan por su capacidad para mezclar elementos de fantasía y realidad en los que se destaca su gusto por el arte, la música y los viajes, como en “El cerrojo de la puerta” donde paseamos junto a la protagonista por un palacio antiguo de la región de Aviñón en Francia.
Tere Eldin, en sus relatos revela una mezcla de realismo, reflexión, amor familiar, espiritualidad y una actitud positiva hacia el futuro. Sus sueños reflejan una vida llena de experiencias y el deseo constante de crecimiento y conexión con los demás, como en “¡Sorpresa!” donde narra a detalle una emotiva reunión con hijos y nietos.
Bety Flores, utiliza imágenes poéticas para describir la riqueza de la vida, el amor a la familia y a las tradiciones, el orgullo de ser mujer y además mexicana, como en “Rebozo” que personifica a esta prenda de vestir como un ser que acuna, da ternura y consuela.
Tita Ortega Pierres, con un estilo sencillo, pero emotivo, permite que las emociones fluyan libremente a medida que comparte sus recuerdos y sentimientos sobre la conexión familiar, la nostalgia, la pérdida y el amor incondicional, como en “Nuestro último encuentro” que trasmite una gama de emociones a través de una narrativa reflexiva y auténtica.
Nellie Torres, nos presenta narraciones íntimas y reflexivas que revelan momentos de miedo, ternura, experiencia, dolor y amor a lo largo de su vida, destacando sobre todo el amor que ha cultivado, tanto de sus seres queridos como el amor propio, como en “El espejo” que utiliza la metáfora para explorar la complejidad de la vida, la diversidad de las emociones y experiencias a lo largo del tiempo.
Lety Villanueva, destaca por su enfoque descriptivo y emotivo con una mezcla de nostalgia, amor filial y la amistad que transmiten una sensación de autenticidad, como en «Soy de ella, soy de él, soy de ambos por igual» que es un relato conmovedor que rinde homenaje a la herencia y la familia.
Muchas gracias a todas ellas por atreverse a compartir eso que la vida les ha aportado, en todos los ámbitos. Las exhorto a no detener la pluma e invito a todos los familiares como lo hace Georgina Torrentera, compiladora, coordinadora, maestra y amiga, a que pisen suave por las habitaciones de sus casas, a subir despacio las escaleras, cuando ellas estén concentradas, invocando a las musas y a los espíritus de la creación literaria.