Arturo Robles Grey
Querido niño Dios:
Esta será la primera ocasión en que no pediré nada para mí, pero te pido salud y bienestar para mi hija y familiares, que haya alegría y esperanza en sus corazones y gracias por permitirme tener el orgullo de ser papá de mi queridísima hija Idolina. A quien te pido le envíes bendiciones y sabiduría para llevar su vida llena de paz, tranquilidad y mucha fe.
Para los mayores que yo, te pido tu acompañamiento, que no sientan soledad, ni tristeza y mucho menos abandono; que puedan recordar todo lo bueno que les ha sucedido y que tengan fuerza para seguir adelante. Son lo mejor que nos ha sucedido.
Ellos son quienes han construido nuestra patria y a quienes les merecemos respeto, aprecio y nuestro mejor trato. Bendícelos y que su última etapa en esta vida, sea llena de buena salud y parabienes.
Muy atentamente:
Arturo

Muy bonita carta y plagada de verdad.
Felices Fiestas!!! Que Dios te conceda todo lo que necesita tu corazón.