Recuerdo de  Escritores Mexicanos que Partieron al Mictlán

Se acabó la función, no estén chingando.
El que me vio, me vio. No queda nada.
Héctor Bonilla

Por: Alejandro Ostoa

A vuela pluma realizaremos un recorrido de los escritores mexicanos, que dejaron libro impreso en papel y que esta es su primera ofrenda. Iniciamos el 2 de noviembre y finalizamos el 16 de octubre.

Las esquelas iniciaron desde el 2 de noviembre de 2022, en Playa del Carmen, donde falleció Patricia Laurent Kullick, quien naciera en Tampico, Tamaulipas, el 22 de enero de 1962, y residiera en la ciudad de Monterrey. Sus temas principales son de locura y de mujer. En novela escribió El camino de Santiago; El circo de la soledad; y La giganta. En cuento: Esta y otras ciudades; Están por todas partes; El topógrafo y la tarántula; e Infancia y otros horrores.

Jorge Mario Montaño y Martínez, diplomático, profesor, periodista, abogado y escritor, nació en la ciudad de México el 18 de agosto de 1945, misma que lo viera morir el 16 de noviembre de 2022. Autor de los libros  Actitudes políticas en los asentamientos espontáneos; Colonialismos y neocolonialismo en el siglo XX y Las agrupaciones sociales.

El actorazo chilango Héctor Bonilla, nació el 14 de marzo de 1939 y dejó el foro de las emociones el  25 de noviembre de 2022. También fue director y diputado de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, del 15 de septiembre de 2016 al 31 de enero de 2017. La única obra de su autoría; es decir coautoría, fue con su esposa Sofía Álvarez: Cartas marcadas.

El médico, ex Rector de la UNAM, Octavio Rivero Serrano, nació el 15 de junio de 1929, en Puebla de Zaragoza, el 15 de junio de 1929 y falleció el guadalupano 12 de diciembre de 2022. Fue autor de los libros Residuos peligrosos; La situación ambiental en México; y Los residuos peligrosos en México.

El escenógrafo y Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2001, Alejandro Luna, fue originario del Distrito Federal, en donde nació el 1 de diciembre de 1939 y falleció en la Ciudad de México, el 13 de diciembre de 2022. Montó la escenografía e iluminación para más de 200 obras teatrales y dos decenas de óperas en México y en el extranjero. Su libro Alejandro Luna, escenografía: cuatro décadas de teatro en México, 1959-2000.

El poeta, ensayista, narrador y traductorLuis Aguilar Martínez, nació en Valle Hermoso, Tamaulipas, el 12 de diciembre de 1969 y falleció el 15 de diciembre de 2022. Entre sus libros de poesía destacan Mantel de tulipanes amarillos; No quimio; Muchachos que no besan en la boca y Debe ser ya noviembre. En narrativa: Lateral izquierdo.

La reconocida Luisa Josefina Hernández falleció el 16 de enero de 2023, en Cuernavaca, Morelos. La heredera de la cátedra de Rodolfo Usigli nació el 2 de enero de 1928. Prolífica escritora. En novela destacan Apocalipsis cum figuris; El lugar donde crece la hierba; La plaza de Puerto Santo; Nostalgia de Troya y Mis tiendas y mis toldos. En dramaturgia: Los frutos caídos, Los huéspedes reales, La calle de la gran ocasión, Botica modelo; Tres perros y un gato; El orden de los factores  y Arpas blancas… conejos dorados.

La polémica Irma Serrano, quien fue bautizada como Irma Consuelo Cielo, nació en Comitán de Domínguez, Chiapas, el 9 de diciembre de 1933 y falleció el 1 de marzo, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. La cantante, actriz y senadora es coautora de sus libros autobiográficos, con Elisa Robledo, de A calzón amarrado; Sin pelos en la lengua y Una loca en la polaca.

El historiador y maestro del Colegio de México, Enrique Florescano, nació en Coscomatepec, Veracruz, el 7 de julio de 1937 y falleció en la Ciudad de México, el 6 de marzo. Entre los numerosos títulos de su autoría se encuentran Estructuras y problemas agrarios de México (1500-1821); El mito de Quetzalcóatl; El nuevo pasado mexicano; Historia de las historias de la nación mexicana y Los orígenes del poder en Mesoamérica.

La historiadora y funcionaria pública Alejandra Lajous, falleció en la Ciudad de México, el 11 de marzo. Nació en la misma entidad el 18 de agosto de 1948. En 1982 fue nombrada Cronista de la Presidencia de la República. Entre los libros publicados se encuentran: Manual de historia del México contemporáneo. 1917–1940, coordinadora, con Margarita Ávila Ramírez; ¿Dónde se perdió el cambio? Tres episodios emblemáticos del gobierno de Fox, Cambio de rumbo; Testimonio de una Presidencia, 1982–1988, en colaboración con Miguel de la Madrid y Confrontación de agravios. La postelección de 2006, con la colaboración de Santiago Portilla.

El extraordinario Ignacio López Tarso falleció en la ciudad que lo viera nacer, la de México, a los 98 años de edad, el 11 de marzo. Nació el 15 de enero de 1925. Ignacio López Tarso. Hablemos de teatro, es un libro que recorre vida y trayectoria del protagonista desde sus inicios en el semanario Temascalcingo hasta su participación en la puesta en escena de El cartero, de Antonio Skármeta, en 2012. Narra sus experiencias en el ejército y como bracero. También sobre sus maestros Novo y Villaurrutia, la construcción de personajes, preparación de la puesta en escena. Además de material fotográfico y documental de la carrera del actor. Este libro es de la autoría de Susana López Aranda, hija de López Tarso. Al día siguiente de su fallecimiento, recibió homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes, recinto en el que inició su carrera como actor teatral.

Esther Hernández Palacios, nacida en Xalapa, Veracruz, el 16 de abril de 1952, murió, 12 marzo 2023. Doctora en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana. Entre sus libros destacan Estridentismo: memoria y valoración; La poesía de Jaime Sabines: análisis poético estructural de Algo sobre la muerte del mayor Sabines; Salvedades, notas y ensayos sobre literatura veracruzana; Tablada o el crisol de las sorpresas, Travesía y otros poemas y Enriqueta Ochoa: la configuración de un femenino sagrado, así como varios libros de narrativa para niños, entre los que destacan: El cromosoma de Beatriz y Las manos de la abuela. También coautora de Veracruz: dos siglos de poesía.

El político y periodista Carlos Payán Velver, nació el Día de la Candelaria de 1929 y falleció el 17 de marzo, ambos acontecimientos en la Ciudad de México. Fue el primer director y fundador de La Jornada. Autor de los libros de poesía Ixqui; Lejanías y Memorial del viento.

Famoso como El Cuate o Tony, Antonio del Conde Pontones, nació en Manhattan, el 5 de enero de 1926 y falleció el 28 de marzo en Tecate; Baja California. Es autor de Memorias del dueño del yate Granma, que fue un gran éxito editorial.

Con cien años a cuestas y grandes logros profesionales y en la vida, Pablo González Casanova, nacido en Toluca, Estado de México, el 11 de febrero de 1922, falleció en Tlalpan, Ciudad de México. El abogado, historiador, crítico, defensor de la identidad de los pueblos indígenas y sociólogo, quien fuera rector de la UNAM, entre otros nombramientos, es autor de: Misoneísmo y modernidad en el siglo XVIII en México; La literatura perseguida en la crisis de la Colonia; La democracia en México; Sociología de la explotación; El estado de los partidos políticos en México y Explotación, colonialismo y lucha por la democracia en América Latina, se han vuelto referente de este Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1984.

El 13 de mayo falleció el antropólogo Rubén Cabrera Castro, originario del estado de Guerrero. De 1980 a 1982, dirigió el Proyecto Teotihuacán, que “abrió la posibilidad de nuevas interpretaciones sobre la forma de organización de la Ciudad de los dioses”. En coautoría escribió los libros Teotihuacán 1980-1982: nuevas interpretaciones, con Noel Morelos G. Con Sergio Gómez Chávez Estudios de un barrio de la antigua Ciudad de Teotihuacán.

Óscar Bonifaz nació el 4 de septiembre de 1925 en Comitán, Chiapas y murió el 16 mayo. Obtuvo varios premios y reconocimientos nacionales. Entre las obras publicadas se encuentran: El zenzontle y las estrellas; La noche de los girasoles; Una lámpara llamada Rosario; Arcaísmos, regionalismos y modismos de Comitán, Chiapas y El eco del silencio.

El 20 de mayo de 1947 nació el poeta y ensayista Antonio Deltoro, quien falleció el pasado 21 de mayo, ambos sucesos en la Ciudad de México. Entre sus libros sobresalen: Algarabía inorgánica; ¿Hacia dónde es aquí?; Balanza de sombras; En las aguas del jueves para siempre y A veces salto fuera de lo humano.

El periodista citadino Ricardo Rocha nació el 20 de febrero de 1950 y falleció el reciente 4 de junio. Autor de Conversaciones para gente grande y coautor de Yo, corresponsal de guerra.

Zamora, Michoacán se vistió de luto el 9 de junio con la muerte del narrador Carlos Ruvalcaba, quien naciera el 7 de abril de 1951. Sobresalen sus novelas Vida Crónica; Los novenarios y La cita, y su libro Infantil La mariposa bailarina.

El periodista Jaime Sánchez Susarrey, nació en el entonces Distrito Federal, en 1961 y falleció en la Ciudad de México el 25 de junio de 2023. Era el conductor del programa En contexto  de ADN 40. Entre sus publicaciones se encuentran La Transición incierta; El debate político e intelectual en México; La victoria y Un proyecto irresponsable de Nación.

Lamentablemente, el 16 de junio murió mi admirado José Ruiz Mercado, quien naciera en la capital tapatía, el 14 de marzo de 1954, Escritor, poeta, dramaturgo y director escénico. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores. Obtuvo diversos premios y reconocimientos. Entre sus libros de dramaturgia publicada destacan: La dignísima Sra. Dry; Juan y los marcianos y otras obras; La balada de Cata y Manuel; El cumpleaños; El circo, el circo, Frontera, Historia con condominio y una silla; Pueblo de miel derramada; Memorial de abril, Obras para después y De música con músicos. Además de las obras La historia de un baúl o el proyecto de un político; Pshklmania; El teléfono, Augusto’s café (Nada pasa) y Éxito radiofónico, entre otras. Las novelas Mujer con paloma y Otra cara (ponla ya), el libro de cuentos Y si te cuento mejor te cuento, el libro Estética, de investigación e historiografía Mosaico teatral y Método teatral. El libro de poesía Ausencia con paisaje, entre otros títulos.

Aunque argentino, Adolfo Gilly, nacido en la capital el 25 de agosto de 1928, hizo en México su brillante carrera como historiador, profesor universitario, escritor y politólogo. Son representativos sus libros: La revolución interrumpida;El cardenismo: una utopía mexicana; Felipe Ángeles, el estratega y A la luz del relámpago. Cuba en octubre. Colaboró en el libro ¿Historia para qué? y prologó el El príncipe mexicano, de Rhina Roux Ramírez.

El político Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega nació en el Distrito Federal el 23 de juliode1933 y falleció el pasado 9 de julio, en la Ciudad de México. Autor de El poder y la República; Memoria de la palabra: sentencias políticas; La vida radical: para refundar la República; Semblanzas y La ruptura que viene: crónica de una transición catastrófica, con prólogo de Andrés Manuel López Obrador.

El 13 de julio falleció Jorge Berry, quien naciera en la capital mexicana, hijo de padre estadounidense Su actividad periodística fue de gran cobertura. Autor de Crónicas Trumpianas.

De Ciudad Juárez fue originario Ignacio Solares, quien naciera el 15 de enero de 1945 y muriera en la Ciudad de México el 24 de agosto. Narrador, dramaturgo, editor, académico, periodista cultural. Multipremiado, fue Premio Nacional de Ciencia y Artes en el área de Lingüística y Literatura 2010. Entre su prolífera obra se encuentran Anónimo; Madero, el otro; No hay tal lugar; La noche de Ángeles y Muérete y Sabrás. En dramaturgia: El problema es otro; El Jefe Máximo; El gran elector; Tríptico y Desenlace.

En 1947 nació en la Ciudad de México Montserrat Galí Boadella, quien se convirtiera en historiadora de arte. Ella fue directora del famoso Museo del Chopo. Entre sus publicaciones destacan Artistas catalanes en México: siglos XIX y XX; Historias del bello sexo: la introducción del romanticismo en México; José Manzo y Jaramillo, artífice de una época (1789-1860); La pluma y el báculo: Juan de Palafox y el mundo hispano del seiscientos y La casa de Minerva. Arte e historia en el patrimonio edificado de la BUAP, entre otras. Murió en Puebla de Zaragoza el 30 de agosto.

El 26 de septiembre falleció el admirado Fernando Muñoz Castillo, en su amada Mérida que lo vio nacer el 26 de noviembre de 1952. Cuentista, dramaturgo, investigador y ensayista. Fue autor de la biografía de Sara García; No tiene la menor importancia: Arturo de Córdova y Las reinas del trópico, donde entrevista y comenta la vida profesional de María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar, Ninón Sevilla y Rosa Carmina. De su dramaturgia sobresalen: Las niñas grandes no lloran, Soy Jasón, tengo 28 años, El hastío es pavorreal y Baúl de sueños. También autor de El teatro regional de Yucatán, Dos siglos de dramaturgia regional de Yucatán y Teatro experimental de Yucatán 1949-199. Al día siguiente de su fallecimiento recibiría la Medalla Eligio Ancona por parte del gobierno estatal de Yucatán.

La química, editora y periodista Estrella Burgos Ruiz, falleció el 6 octubre pasado, a los 63 años de edad. Autora del libro infantil ¿Cómo es tu papá? y La lluvia.

Maykol Pérez nació el 4 de septiembre de 1984 y falleció en Ciudad Nezahualcóyotl, de donde era oriundo, el 16 de octubre. El prolífico director y dramaturgo, festejó el 31 de octubre del año pasado los XX años de la agrupación escénica Ángeles Extremos. Dejó escritas Hombres de altura, No tengo tiempo de cambiar mi vida, La caja de bombones y Te amo, historia de un perro negro.

Este ha sido un recorrido ultra veloz de la infinidad de páginas que dejaron publicados estos autores que partieron.

Domingo de Poesía

VEINTE AÑOS
Manuel Fernando Guzmán Jiménez

Hoy regreso a mi pueblo
donde corrí de pequeño,
voy a ver quién vive,
mis padre o los abuelos.

A aquella bella niña
-la princesa de mis sueños-
que al partir me dijo:
«no tardes aquí te espero».

Después de veinte años
vuelvo a pisar mi tierra,
tal vez alguien diga al verme:
«¿A quién busca, qué desea?».

Qué pesadilla me espera:
la casa está abandonada,
los abuelos al no verme
se fueron a la semana.

Mi madre murió también
buscándome en las mañanas
mi padre se fue secando,
la lluvia no lo mojaba.

Mi novia de aquel entonces
tiene hijos, tiene marido,
motivos le di de sobra
para hacer lo que ella hizo.

El pueblo es un triste pueblo
lleno de polvo y olvido,
me fui para mejorar
y hoy todo lo he perdido.

Esto es lo que gané
con el sueño americano,
en veinte años perdí
todo lo que había logrado.

Mejor me regreso al norte
voy gritando mi tristeza,
aquí ya nada me queda
mejor me muero de pena.

Las Vegas, Nevada febrero de 2012





Comunicación Cultural

Por: Josefina Lozano         

La comunicación  pasiva y asertiva de una manifestación, es la base de la Cultura.
Tenemos diferentes tipos de culturas: según el aspecto económico, dependiendo del uso social, la religión; conforme a su forma de producción y su distribución geopolítica.

Sin duda uno de los aspectos más importantes para lograr ser una cultura, es indudablemente la comunicación;  tomando en cuenta que debe ser  asertiva ya que  interviene la  capacidad con que  se  expresa un mensaje, una actitud, un valor, una opinión o una emoción.

La historia de la humanidad nos cuenta que existe  un patrimonio cultural invaluable donde se   incluyen  bienes materiales e inmateriales. Este patrimonio existe gracias a las manifestaciones  conscientes o inconscientes que reflejan  valores de una sociedad y se  plasman a través de  formas artísticas, como la música, el arte, la literatura, la danza, la arquitectura, la gastronomía, entre otras.

La socialización de los  diferentes tipos de comportamiento y de todas y cada una de las manifestaciones culturales, hacen posible que un grupo o una comunidad  perdure a través del tiempo dejando un aprendizaje  en todos los sentidos: económico, social y espiritual.

Como patrimonio material e inmaterial,  podemos nombrar a una de las culturas más antiguas de la tierra,  “la cultura China”  país asiático que se caracteriza por rasgos propios como la gastronomía, sus posturas filosóficas, idiomas y religiones.

También podemos hablar de la cultura europea, con valores propios de la región, que crean identidad. En la antigüedad, Europa funcionaba como el centro cultural, tecnológico y comercial del mundo antiguo.

Y otras culturas importantes, son las precolombinas; civilizaciones americanas previas a la llegada de Cristóbal Colón y a la colonización europea, como son los mexicas (aztecas), los incas, etc.

Por último, hoy en día la cultura 2.0, es la cultura propia del internet y de las redes sociales que engloba a todas las interacciones que ocurren en las plataformas y aplicaciones virtuales. Por lo tanto,  una buena comunicación cultural potencializa el discurso de tu manifestación y gracias a la tecnología, puedes crear espontáneamente discursos que contribuyen a crear cultura.

Pero cuidado con lo qué comunicamos y cómo lo comunicamos, ya que con la misma rapidez con que generas una eficiente comunicación, se puede generar todo lo contrario y ser perjudicial, si es que, no te expresas de la forma correcta.

Agustín Meléndez Eyaraud

En el mes de noviembre se presentará en Toluca el libro El mexican dream y otros textos, de Agustín Meléndez Eyraud, editado por Escenología AC, además de la novela El anfiteatro, editada en 2022, Esta novela, es un homenaje al dramaturgo y director escénico Ángel Norzagaray.
Agustín Meléndez Eyraud. Dramaturgo, ha sido merecedor del Premio Nacional de dramaturgia Nuestras Voces, de Nueva York y dos Emmy a la mejor producción de televisión en EE. UU. Ganador del Programa Internacional de Escritores NBC/ TELEMUNDO celebrado en la Universidad Loyola Marymount en Los Ángeles por el guion de telenovela Vino el amor, 2007. Es considerado como uno de los dramaturgos más representativos de su natal Baja California. Radica en Hollywood desde hace más de una década; las obras de este autor cachanilla, que además combina sus quehaceres teatrales con la televisión y el cine, representan la vida en ambos lados del muro fronterizo. Agustín ha experimentado en carne propia la constante lucha por sobrevivir en un mundo dominado por la frivolidad mediática, el materialismo, acoso racial y fanatismo religioso. Temas que, sin duda, son parte de su dramaturgia. Un teatro inteligente y sin concesiones, que continúa con la larga tradición del humor negro, herencia cultural del teatro mexicano, de la dramaturgia contemporánea de México. Como preámbulo, reproduzco el prólogo que escribí para El santuario y otros atentados, que fue publicado por Escenología AC.

Teatro transfronterizo
Alejandro Ostoa
… el tiempo en que vivimos es de sumas y resúmenes;
de síntesis y compendios
Ángel María Garibay

Agustín Meléndez Eyraud desdeña la ingratitud y frecuenta el sitio donde fue enterrado su cordón umbilical: México y la escena, lugares carentes de fronteras, de aduanas. Tal es el caso del origen de su natal Mexicali (México y California).

   En El santuario y otros atentados se integran obras en las cuales resuena el eco helénico, con un coro que representaba la conciencia y el sentir del pueblo, surgido del emblemático coro caprino que daba la cara en el teatro de Epidauro, y en la actualidad mexicana resulta indignación de cabrones que ante las intimidaciones, censura, mordazas y amenazas lo hacen fuera de escena, pero en ese sentir prosigue su espíritu combativo que encuentra la acústica en los resonadores del público.

   La integración de estas obras son recreaciones con sentido trágico, con temática de esta condición, no como género, pero sí con visión encadenada de la tragedia humana, de la polis y la sociedad. Contrastes y símbolos postmodernos; en lugar de dioses o héroes, personajes comerciales succionadores de valores.

   La Esfinge en este siglo XXI, sólo es destructora que ya no eructa acertijos, sino somete con su seductora mirada leonina, condición de reina de los asfaltos, que vuela esparciendo miasmas. Contaminación aérea y putrefacción terráquea que disemina entre los mortales, agusanándoles los sentimientos, fermentando sus odios.

    El Caos también es protagonista y se enfrenta en conflicto contra el orden, tratando de impedir que los personajes se alíen para adquirir fuerza y al impedírselos, son succionados por el albañal que es una de sus venas por la que circula su poder.

   El contraste se lleva a cabo en un almacén con productos de limpieza, donde la traición envuelta en cáscara “higiénica” esconde su inmunda condición humana. Discriminación ante la semejanza, mordaza ante la conciencia y juego con cartas de desnaturalización.

   La voz contracultural y las prevaricaciones son herida, sangre y escupitajos de una realidad maquillada, convenenciera. Secuestro y auto secuestro, enemistades, tapias y destrucción.

   Las voces que dan noticias son iluminadas en amarillo y rojo, en la desintegración humana, en la “nota”, en la química que embrutece, adicciona dependencia y aniquila, en la que hasta el espectro anda errante al perder su ímpetu libertario.

   Ahora toca el turno al comic, como Meléndez lo hizo anteriormente con el graffiti. El sentido fársico, con sus cabriolas y malabares; personajes tipo en la cuerda floja, sin malla de protección, con piso aceitoso y suelo empantanado.

   Imágenes aéreas, captadas superficialmente, a la manera de drone, llevan a negociador a un mundo en el que antes que su papel ante la sociedad asume el de su unigénito, mientras que no puede llegar a la esencia. Las armas de fuego dan en el blanco tanto de críticas como de aniquilamiento).

   El sueño de rock star, acrecentado, desvariando hasta la enajenación y caída del mismo, en una realidad no de foro, apresa a las almas (aquí sí gemelas), en franca rivalidad y enredando el lazo de sangre. Las piltrafas pueden invertir el micrófono y llevarse su propia voz a sus adentros. Su voz convertida en sollozos, en frustración.

   La irrealidad en un terreno perdido, con valores trastocados hasta llegar a la popular manipulación de ventrílocuo, se van criminalizando. Los fetiches, la colección con la que se intenta negociar se topan con que ello está en “chino”, con la sorpresa de los adeudos no saldados, con la visión que no fue apreciada como nebulosa en su clarísima presencia y oscilación en el futuro.

   Agustín Meléndez Eyraud escénicamente expone, con personal estilo bien logrado, su manifiesto transfronterizo. Estas obras, en el plantío de la inseguridad, amenazas, delincuencia y aniquilamiento tienen el pasaporte teatral para aposentarse en el escenario de las emociones, las pasiones y de la turbia realidad.

   El telón se abre, como también lo hace el Santuario y no se permite atentar contra la sensibilidad del público.

Domingo de Poesía

BUSCANDO
Manuel Fernando Guzmán Jiménez

Una persona en mi pueblo
pensó que yo la quería,
ella andaba en los setenta
yo apenas florecía.

Al tiempo confesó
que tuvo un sueño divino:
que se casaba conmigo
y que yo era su marido.

Cuando lo supe le hablé:
que tal vez mis atenciones
los había confundido.

Le dije que no podía ser
ni su novio ni su amante,
mucho menso su marido.

Que aunque yo tenía quince años

ya estaba comprometido
con una niña de trece
que en la escuela había conocido.

Cuando le hablé ella lloró
suspirando em lo dijo,
que solo fue un sueño de amor
que gracias por mi atención
que lo echara en el olvido.

No la volví a ver…
al poco tiempo supimos
que se fue a los olivos.

Que poco a poco
se fue acabando
y una noche de otoño
exhaló el último suspiro.

Con un rosario en la mano
bendiciendo mi destino,
la vida se el acabó,
vivió buscando marido.

Guadalajara, Jalisco, febrero de 2012.

Reflejos de una Ciudad. Acuarelas de Manuel Barranco

Por: Alejandro Ostoa

El Colegio de Arquitectos del Estado de México, AC, festejó su 58 aniversario. Para ello, contó con la exposición Reflejos de una ciudad, de Manuel Barranco. Estar entre arquitectos, con obra  representativa de esa temática, de Toluca, es un reto y el autor, Manuel Barranco, superó las expectativas. El siguiente texto, fue la cédula de sala que realicé sobre el acuarelista y esta exposición.

…magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura;

amago de la humana arquitectura
Sor Juana Inés de la Cruz

Dos bellas artes confluyen en esta exposición de Manuel Barranco: la arquitectura y la pintura (acuarela).

   Una peculiaridad de nuestro acuarelista es el acertado manejo de los detalles, contagiado por los arquitectos que proyectaron los edificios y los escultores que en sus obras le imprimieron los delicados pellizcos de la creación.

   Cada una de las piezas que componen Reflejos de ciudad, tiene su característica distintiva; sin embargo, no sólo se trata de belleza fría, sino que se perciben historias en el lenguaje de claro-oscuros, en variadas épocas, estaciones  y oscilantes tiempos. La sensibilidad de Barranco se impregna en el papel, con pinceladas seductoras y coloridos sentidos, haciendo habitables los sitios.

   En estos reflejos está presente la reverberación, el eco, las voces flotantes e imperecederas. Logro de este singular acuarelista, quien –como percibimos en sus trabajos– nos incita a habitar esos mundos de la creación, edificios emblemáticos, no sólo permanecer pasivos ante sus fachadas, sino a escuchar las historias que nos apunta el consueta, a percibir temperaturas, a saborear el tiempo, a olfatear los vericuetos de la existencia ida, que se desarrugan con el agua de Barranco, y mirar el espacio.

   Manuel perpetuamente crea atmósferas y espacios para acceder a sus arquitecturas pictóricas; por lo tanto, debemos caminar y habitar el universo que nos brinda, completar el ciclo con la recreación. Ahí hay moradores que cobran aliento con la mirada de los espectadores. La lluvia es un espejo en el que se reflejan nuestros pasos, con chapuzones de regocijo, el viento nos traslada en grandes vuelos, el sol ilumina y da cobijo. Las nubes son las ideas que emergen y esperan ser atrapadas.

   Reflejos de una ciudad es un esplendor de la capital mexiquense, custodiada por el Xinantécatl, como podemos confirmarlo en la obra de Manuel Barranco, dejando el amago para concretarlo, como los trascendentes arquitectos que buscan la permanencia en el tiempo”.

Para muestra, sólo algunas obras.

Marcela Magdaleno

Mención Honorífica del Premio Ariadna de Poesía 2022

Catalina Miranda      

Marcela Magdaleno Deschamps ha obtenido la Primera Mención Honorífica del Premio Ariadna de Poesía 2022. Es una escritora multifacética, con amplia experiencia, de alta sensibilidad. Tiene publicados más de 30 libros en todos los géneros. Es una inquieta promotora cultural que, como una ráfaga de intensa luz, deja sus destellos y contribuciones por donde pasa. Ha vivido en la Ciudad de México, en Cuernavaca, en el Estado de México, y desde hace seis años en Todos Santos, Baja California Sur.

   Para ella, escribir poesía requiere de una sensibilidad y un estado de ánimo muy especiales: “El estado del poeta es un estado del alma, la poesía es como la respiración, se dice que el sonido de la respiración es una plegaria a Dios. Sin embargo, en la poesía a veces me inspiro en un tema y escribo variaciones del mismo tema, ya sea una anciana en la calle o alguna metáfora transfigurada, percibo los ecos del pasado y los llamados del futuro para poderlos plasmar en estas letras humanas que reinan el presente. Poetizar es transfigurar los códigos y símbolos que viajan en el espacio, que están dentro de nuestra genética y descifrarlos con ritmo, coherencia y significado”.

   En el poema “Escuela celeste” encontramos a una mujer que se ha elevado, o desdoblado, a la que le han brotado alas y habita en “el jardín del Edén” y en otros territorios en los que sólo pueden desenvolverse los cuerpos etéreos, que al llegar a otras dimensiones, o a otros niveles astrales, exploran una realidad distinta en la que hallan sorpresas sin antecedentes, trascendentales, ámbitos diferentes, paisajes que sorprenden y obligan a usar otros sentidos para descifrar.

   El poema, escrito con la visión de una alquimista, con la sensibilidad que sólo puede percibir quien hace uso de manera continua del tercer ojo invita a imaginar el otro lado del universo y nutre con la capacidad de crear imágenes y metáforas propositivas:

(…) el tercer ojo simula no ver, está constelado/
escucho los secretos, fui olvidada en una caja de cristal/ vi todo desde el fondo de una mina/
atisbo etéreo, quimérico… inquietud/
saboreo el néctar del carbón,/ lo paseo en mi boca hasta volverlo transparente (…)


     Marcela Magdaleno al escribir estos versos es guiada por la profunda necesidad que lleva consigo de expresarse, de aportar, de evolucionar, experimentar y seguir aprendiendo no sólo en el mundo terrenal, sino que aspira a escuelas más elevadas, como las que han descrito muchos videntes, chamanes y médiums, quienes aseguran que el alma, al ser eterna, continúa evolucionando en aulas del saber en las que es recibida al desencarnar, al elevarse a los mundos del más allá:

Susurra el aliento:
¡Quiero cambiar de alma!,
¡anhelo una más fuerte!
Que aún no comienza mi misión
y la vieja ya la tengo herida!
¡Quiero cambiar de piel!
Sé que puedo habitar espacios nuevos
cristalizados con el latido del alma nueva.
Abro mi alforja, tu universo me colma de luz
Venus abre la escuela celeste,
los secretos de cielo pululan,
peces y aves lavan tus ojos, sortilegio divino,
no puedo dejar de mirarte, oras con lágrimas,
¿te volveré a ver?
Sí, en alguna página de la historia.
(Fragmento)

   Al preguntarle cómo concibió “Escuela celeste”, nos dice: “Mi inspiración fueron los libros sagrados como El Zohar, los cantos descubiertos en las tablas caldeas, algunos cantos a Inanna y los misterios del cielo de los esenios”. Felicidades, Marcela Magdaleno.