Cómo se Forjan los Periodistas

Por: Catalina Miranda
Jesús Miguel Röhmero inició durante la primaria su labor como periodista, con tan sólo diez años de edad, al fundar su primer periódico escolar. Cuando los adolescentes buscan únicamente jugar y divertirse, él emprendió su vida laboral en una imprenta rodeado de tintas, plomo, madera y mucho papel. Eran los años 50 del siglo XX.

Siendo un joven inteligente y curioso asimiló el oficio de linotipista. Entre los primeros libros que reprodujo, con lingotes de plomo, estaban Dialéctica de la Naturaleza de Federico Engels, y El Capital, de Carlos Marx. Posteriormente ingresó al periódico El Universal y tiempo después, desde 1973, en Excélsior, que llego a ser considerado en la lista de los diez periódicos más importantes del mundo occidental.

De los 37 años que permaneció en el “Periódico de la vida nacional” nos cuenta en Quijotes en tinta negra para envolver (2023, edición del autor), su libro más reciente, su vida en el periodismo. En la portada ostenta un Quijote de la Mancha, marchito y cabizbajo, montado en su escuálido y famélico Rocinante (aún más que los que en su momento realizó Gustave Doré), que le dedicó el gran cartonista Luis de la Torre Ruiz: “Para Chucho Röhmero, por su incansable trotar y trotar en aras de un periodismo que se respete a sí mismo”.

Con estilo ameno, lleno de frases rítmicas y lúcidos comentarios, Röhmero revive las situaciones más relevantes que acontecieron en México durante tres décadas y que se reseñaron durante y después de la cooperativa dirigida por Julio Scherer: destacando por supuesto el movimiento estudiantil de 1968; el golpe a Excélsior y a la libertad de expresión, ordenado por Luis Echeverría; así como su entrevista a la madre Teresa de Calcuta, en 1980; el asesinato de Manuel Buendía, en 1984;  el terremoto de 1985; entre otros importantes sucesos; además, su libro destaca la labor y el compromiso de las mujeres periodistas.

Jesús Miguel Röhmero es autor también de literatura; hombre prolífico al hablar y al escribir; ganador del Premio Ariadna de Cuento 2021, con su texto La encantadora de libros; Su novela El Club de las Afortunadas (Editorial Ariadna, 2022) cuenta la vida amorosa de dos personajes cuyas aventuras hacen reír y también llorar, pero a carcajadas. La versión del libro digital de Quijotes en tinta negra para envolver, está próxima a ver la luz, con una versión completa (Amazon books); así como una versión de obsequio con descarga libre en: www.EditorialAriadna.com/Quijotes-en-tinta-negra-para-envolver.

Su cuento ganador, La encantadora de libros, se pude descargar gratuitamente de:
https://editorialariadna.com/premio-ariadna-de-cuento-2021/

¿Qué compositor…?

Por: Ernesto Eduardo Martínez Romero (Ernie ).
Lic. En Pedagogía y Músico.

Recuerdo que cuando niño, al tomar conciencia de la música que me gustaba o me empezaba a gustar, todo era sobre música popular. Pensar en música culta o clásica como se le dice comúnmente era pensar: ¿qué es eso? ¡Guacala! No me gusta, que aburrido, me enfada. A un gran amigo de la infancia cada vez que su papá lo castigaba, según él, le imponía, lo ponía, lo obligaba a escuchar música clásica a todo volumen junto con él. Fueron mis primeros contactos con la música clásica.

Conforme nace el gusto, nace el interés de conocer más de lo que es la música, como se forma, quienes fueron y forman parte de la evolución musical. Así empecé a escuchar obras de los compositores más reconocidos del mundo empezando por Antonio Vivaldi músico italiano. Escuché por primera vez sus conciertos de las cuatro estaciones, bueno en realidad solo escuché el primer movimiento del primer concierto de la primavera y ya me sentía muy conocedor, pero cuando a mis oídos llegó el sonido de las cuerdas del tercer movimiento del concierto del verano, ¡quedé pasmado, emocionado, ¿cómo lo hizo? Desde que era niño me encantó el heavy metal, entonces pensé: “ya existían rockeros en esa época del siglo XVII”. 

Después seguí con Bach -Tocata y fuga en Re menor BW V 565–, Pachelbel y su canon en Re mayor, Coreli, Teleman. De repente llegué a la magia Mozart y su Pequeña Serenata en Sol mayor K.525. Y sin pensarlo, tenía el poderío de la 5ta sinfonía de Beethoven en mis oídos, mi mente, mi corazón, en fin, en todo mi ser. Ni que decir de la ópera, una de las más hermosas manifestaciones artísticas más completas, donde el teatro, la literatura, la pintura, escultura y escenografía, la danza y por supuesto la música; se mezclan para contar grandes historias: tragedias, romance, comedia historias fantásticas, cuentos, etc.

De este punto en adelante como en otros géneros musicales, exploré a otros compositores de siglos posteriores. Cada uno con su propuesta, sus complejidades, su espíritu, su sueño y magia. Lo que me inquietó en buscar compositores mexicanos: Manuel M. Ponce, José Rolón, Moncayo, Arturo Márquez. Apareciendo como músicos que destacan y dejan huella en la historia musical de México.

Manuel M. Ponce, fue un compositor con estudios musicales con una influencia francesa. Fue el impulsor de dar un sello nacionalista a la Música culta, que impulsó a otros compositores como los mencionados con anterioridad. Cada uno de ellos crearon una pintoresca y descriptiva imagen auditiva musical, desde el México antiguo, campirano y citadino que se ha mostrado en todo el mundo.

Es difícil señalar que compositor es mi favorito, o cual obra es la que más me gusta, si cada uno me da satisfacción de una manera diferente. Cada creador musical crea obras en la que cada oyente que pueda disfrutar de su música, dejar en el alma, un momento, una marca que siempre se recuerda.

Jaime Augusto Shelley, tiene su casa del poeta

Por: Alejandro Ostoa


Luego, ventana abierta al alba
con rocío de júbilo riendo en sus cristales.

Jaime Augusto Shelley

Casas del Poeta, proyecto del escritor y actual cronista municipal de Toluca,  Francisco Xavier Estrada, surgió en noviembre de 2005. La primera de ellas fue la Sor Juana Inés de la Cruz, en la capital mexiquense. Adquirió el nombre de Casas del Poeta AC, dos años después, cuando se constituyó ante notario. En la actualidad existen 124 Casas del Peta, la diseminadas en el territorio nacional, principalmente en el Estado de México y seis en el sur de Estados Unidos. Propiciar encuentros, compartir lecturas, acervos, realizar publicaciones y conmemorar a los poetas que llevan el nombre, son algunas de las principales acciones

El sábado 20 de mayo fue inaugurada la Casa del Poeta Jaime Augusto Shelley, en su casa de Naucalpan, a iniciativa de su viuda Lorena Larenas y su hijo Lorenzo Shelley. El presidente fundador, Estrada Arriaga, atendió la solicitud y para tal efecto, como se ha vuelto tradición, instaló la placa de barro con el nombre del poeta, quien fuera integrante de La Espiga Amotinada. En este acto  fue nombrado presidente emérito el escritor Bernardo Ruiz, quien por cierto, es de los pocos escritores vivos que cuentan con una casa del poeta y no es en su domicilio.

Una importante participación fue la de Teodoro Villegas, quien se refirió a Shelley como el más coherente de los integrantes de La Espiga amotinada. Nació en el entonces Distrito Federal, en 1937 y falleció el 29 de septiembre de 2020.

Su primer libro fue publicado con los otros integrantes de La Espiga Amotinada (Oscar Oliva, Jaime Labastida, Juan Bañuelos y Eraclio Zepeda). En 1960, Octavio Paz dijo sobre el sobresaliente escritor: “Los poemas de Jaime Augusto son más complejos que los de sus compañeros de grupo. No es una dificultad conceptual sino física: leerlo es abrirse paso entre piedras, yerbas, espinas. Vale la pena, las vistas son vertiginosas. Otros elementos de la poesía de Jaime Augusto: el jazz, las máquinas, las ciudades”.

El transitar de Jaime Augusto fue por diversas disciplinas literarias y artísticas. Su visión y conocimiento de la cultura y artes lo llevaron a desarrollar grandiosos proyectos y estar presente, tanto como profesor como por asesor, además de traductor.

El guionismo y la escena no le fueron ajenos. En 1977 la Compañía Universitaria de Teatro de la UNAM, fue llevada a escena su obra La gran revolución.

La casa de este grandioso poeta irradia su esencia. Y para husmear en su poesía empecemos con Por amor

He aprendido de ti
Que no basta el gesto ni la acción
Que el amor no basta
Ni la inteligencia
O el susurro exacto
Aun más
Que la ternura
En ciertos casos sale sobrando
He aprendido
Que el cuerpo
La carne
El sexo
No tiene mucho que ver
Con hacer el amor
Y seguir vibrante
He aprendido
Que unirse
Contigo
Es volver a ordenar una lucha
Conmigo
Que ha de llegar a ti
En la punta de los poros los labios y los dedos
Al beber y al cantar
Al ver un árbol que crece y una amapola que muere
En el ciclo normal
Ése que de alguna manera por humanos hemos perdido

Cincuenta Sin Cuenta

Por: Catalina Miranda
El más reciente libro de José Ruiz Mercado, Cincuenta sin cuenta, será presentado el próximo miércoles 31 de mayo, en Los Arrayanes, espacio que inspira a la libre convivencia, al intercambio de ideas y a la sesuda tertulia intelectual.

En Cincuenta sin cuenta (Editorial Ariadna, 2023), José Ruiz Mercado exhorta a su propia memoria, hurga en la interioridad y nos cuenta lo que cuenta  de su amplia trayectoria como dramaturgo, poeta, cuentista, director de escena, melómano, profesor, locutor, entrevistador, investigador de altos vuelos: consciente de la importancia de ir a la Historia de aquello en lo que se busca evolucionar.

Ruiz Mercado, en este valioso libro, que contiene su bibliografía: las portadas y contraportadas de las obras que ha publicado durante décadas, va más allá de la anécdota, de la transcripción culta y nos revela que con una visión inteligente y con paso seguro ha llegado a la cumbre de la madurez y promete ascender mucho más porque cincuenta años es nada y sesenta y cinco, menos… ¡Enhorabuena!

La Música

Por: Ernesto Eduardo Martínez Romero (ernie)
Lic. Pedagogía y Músico

Existen muchísimas definiciones para describir la música y entre ellas hay una que encaja con todas las artes, refiriéndome a la pintura, escultura, arquitectura, la danza, la poesía, el teatro y las manifestaciones que han aparecido a la llegada del siglo XX y años posteriores, como a la fotografía, el cine y las nuevas tendencias de arte tecnológico y digital. El arte es la expresión creativa en el que el ser humano se manifiesta y trasciende.

La música la defino: como la máxima expresión del espíritu y alma convertida en sonidos y silencios que viajan sobre un tiempo, una métrica, un patrón rítmico. Llenando a nuestro ser de diferentes sensaciones, imágenes, recuerdos y movimiento. La música lo es todo; es bella, es horrible, es alegre, triste, nostálgica, es melosa, cursi, romántica y claro que sí, es sensual, sexual. Es rápida, es lenta, salvaje, formal, sanadora, etc.

No solo percibimos la música por nuestros oídos, también por el tacto al sentir las vibraciones de los sonidos, por los ojos al ver un concierto o un video musical, mejor aún, cuando vas por la calle y observas que alguien está tocando tu instrumento musical favorito.

Señalar que tipo de música, género, periodo musical es el mejor. ¡Sería un insulto a la creatividad humana! Así como existe diversidad de culturas, existe música con sus propias características e instrumentos. Como un buen oyente musical disfruto cada momento con diferente tipo de género musical; al despertar con música suave ya sea obra de Vivaldi, Mozart, balada pop, rock clásico. La sobremesa con jazz, bossa-nova, repertorio de violín, como música de Sarasate, tangos argentinos. El trabajo o los quehaceres: heavy metal, ska, punk, grunge o hasta un cambio radical con cumbias, bolero, folclor y en mi tiempo libre exploro nuevas expresiones musicales, toco el piano, la guitarra o el violín. Si me pongo a leer es siempre acompañado de música.

Es difícil concebir una celebración sin música, desde el interior de la iglesia hasta la fiesta donde se contrata la música de un grupo versátil, un buen mariachi, una buena banda sinaloense, un grupo norteño, una marimba o un trio de boleros o por lo menos le piden al compadre que se lleve su bocina para reproducir música.

Recordemos y hablemos de la música que se disfruta en teatros u otros foros para conciertos, la música académica, culta o clásica como se le conoce comúnmente. Todos podemos disfrutar de ella dejar que el sonido de los instrumentos de cuerdas, de viento y percusiones te transporten a lugares mágicos y únicos. Observar como el hombre parado frente a todos esos músicos mueve sus manos y su batuta haciendo magia para lograr las más bellas sensaciones y emociones de quien escucha. Así la música de cámara, un solista, un grupo de jazz un pianista o un guitarrista, pintan el aire de sonidos de colores tomando como lienzo nuestro ser llenándolo de gozo.

Disfruten la Música.

Sociedad y Museos

José Ruíz Mercado

El Museo ha transformado su concepto victoriano del coleccionismo para convertirse en un espacio de comunicación. Pasan de ser espacios estáticos a lugares de aprendizaje, de comprender, a partir de los objetos ahí expuestos, los cambios sociales.

   Más no es únicamente esto, se convierten en la aprensión objetiva de lo que pudo ser mera subjetividad. Una lectura de la historia política de un pueblo, a partir de la numismática, puede ser una figura de las necesidades económicas, así como el manejo de las figuras simbólicas.

   Los museos comunitarios son agentes de cambio. Las teorías de la comunicación nos hablan de una estructura de ida y vuelta. Alguien da un mensaje para un destinatario, si este reconoce el código, sabrá a qué se refiere, pero, si lo desconoce se interrumpe la estructura comunicativa.

   ¿Qué sucede en un museo y sus visitantes? Cuando estos intercambian sus objetos de uso común, no sólo ganan en proyectar su cultura, también lo harán quienes administran el espacio. Un ejemplo, un museo de barrio, con una exposición de un día feriado. Un hallazgo para la convivencia barrial y un derrame económico para el turismo.

   Escribe Eilan Hooper-Grenhill [profesora de estudios museísticos en la Universidad de Leicester] «Los museos deben volver a plantearse la compleja relación entre los objetos y sus fines educativos», en el libro Los Museos y sus Visitantes en 1998 por Editorial Trea, de Asturias.

   Un reto, sí, incluyendo el concepto con su significado popular: «Eso es objeto de museo» para referirse a lo fuera de interés, de circulación, lo obsoleto; para transformarse en objeto de análisis, de comprensión comunitaria, de identidad.

Un reto. Sí. Los tiempos cambian siempre y cuando comprendamos por qué.

Atmósfera de Voces

José Ruiz Mercado

   Esta es la respuesta. Este es el llamado, la atmósfera de las voces que danzan. Bienvenida al movimiento. Elaboración de un conjunto de expresiones, los ciudadanos de la escena, la capacidad del llamado.  Cinco palabras en el proceso dancístico. Cinco estructuras en el hacer, el gran acontecimiento. La fiesta del movimiento en su carisma antropológico, la unión humana, la persistencia. La Atmósfera creada en un instante de universo.

Primera Atmósfera
Para el día internacional de la danza
Dra. Sarahí Lay Trigo:
En este día tan especial, quiero subrayar la vital importancia que tiene la danza en el ser humano, no sólo como manifestación artística profesionalizante sino como práctica social, cultural, ritual y religiosa en la que los seres humanos pueden compartir el movimiento con los otros en eventos especiales —como fiestas y/o reuniones familiares—, en lugares y/o actividades religiosas —como las Romerías—, en lugares de convivencia con amigos —o desconocidos— y/o simplemente en la intimidad, sea en la soledad o en compañía, en donde dos personas se disponen a moverse al ritmo de la música para dejarse llevar por el momento Así pues, la danza como profesión y/o como momento de convivencia a través del movimiento, nos lleva a colocar este arte en un lugar privilegiado de encuentro con los otros, sea a través del escenario con la audiencia y/o a través de cualquier otro espacio que le permite, a aquel que danza, entrar en contacto con los otros (su pareja, su familia, sus amigos, sus compañeros, por señalar los más importantes). La danza es pues, una manifestación importantísima para la convivencia humana. Sobre esto, es importante recordar la necesidad de tener espacios adecuados para el encuentro de los seres con la danza, el movimiento, el ritmo, el sonido y todo aquello que entra en interacción con esta manifestación. Pues, además de que es un arte que favorece la socialización, es también una poderosa herramienta para la salud y el bienestar humano —tal y como lo han demostrado diversos estudios como Lynne Hanna (2007), Ward (2013) y Olvera (2008)—. Por eso, en este día internacional de la danza, mi deseo es que existan más espacios en los que se pueda bailar, de manera recreativa, educativa y/o profesionalizante. Sólo así se podrá favorecer más el encuentro de los seres humanos con el arte del movimiento. Algo que se vuelve aún más necesario en estos momentos en los que hemos regresado a la presencialidad después de una pausa de la actividad y de un encierro forzado que nos separó de los otros y de nosotros mismos. De manera que, en este día sólo me queda decir, sigamos adelante con la promoción y difusión de la danza. ¡Por un arte del movimiento vivo en todos los rincones!

Segunda Atmósfera                           
Complejos tintes de la actividad creadora
Dra. Reyna Janette Barba Pérez
La danza como forma sublime y creativa nos lleva a transformar el mundo conocido en otras realidades, mezclas de recuerdos, imágenes, aromas, sueños o fantasías mostradas en voces, sonidos, movimientos, formas tangibles e intangibles que en su faceta efímera reconocen el interior del propio ser.

   En el entretejido de cada pensamiento, el bailarín, crea un mundo de posibilidades bajo una visión unificadora, excluyente de toda reducción de acciones o consecuencias, localiza distintos puentes de conexión entre reflexiones y acciones visibles ante el boceto creativo del coreógrafo.

   Recuerdos y situaciones se dispersan en el aire, segundo a segundo en el enorme laboratorio de la mente. Un juego de instantes, guardados desordenada y convenientemente en una pequeña cajita de realidades múltiples, a la que el ser accede como acción motivadora a partir de interacciones y retroacciones que constituyen una compleja organización coreográfica.

   Compuestas facetas del pensar y del actuar, son diluidas en innumerables posibilidades, una transdisciplinariedad de eventos conduce al sendero creativo, donde el artista encuentra lo no buscado al reconocer su propia humanidad a través del movimiento, la respiración y el ritmo, dotando a la danza de una nueva voz que habla por sí misma bajo un lenguaje universal.

   El punto de llegada traducido al término de la escultura rítmica o la presentación de una danza escénica; parecen entonces ideales de simplificación, pero ese acto final lleno de convicciones y perfección es proveedor de nuevas formas inestables, un punto de partida incierto y excitante, capaz de desentrañar nuevos riesgos, que conducen a la construcción de efímeros movimientos asimétricos y simétricos en un devenir de posibilidades.

   Sin duda parece que la complejidad es inherente al pensamiento del bailarín, una necesidad armónica ligada al caos y viceversa, capaz de mostrarse tanto en lo diverso como en lo particular, que advierte la búsqueda incansable por una cadenciosa complicidad entre el espectador y la misma danza.

Tercera Atmósfera
CUERPO
Antonio González:
El cuerpo, prótesis de la intensión humana en el mundo, discurso en el que se sustenta la danza para construir una realidad que podamos abrazar, que nos permita tener tomado, aunque sea por un instante, el hilo de la eternidad.

Cuarta Atmósfera
In memoriam José Rafael Bravo
Autor del monologo Isadora
Sandra Ponce, Actriz
La danza es un fuego solitario. Rio anchuroso que se inicia con un movimiento de manos, con una mirada que se eleva, con una mano que desea asirse a lo imposible. Ardor consumido en la memoria de los hombres, grito escondido en el tiempo; para elevarse, dejar el suelo: ¡Danzar!
La danza como sinuoso camino de descubrimientos, nuestro espejo colmado de diversidad de explicaciones. Va con la vida como la compañera de siempre, gusta acompasar los latidos de los instantes, en el movimiento que lo envuelve todo, que todo lo conforta.
Tiempo suspendido en movimiento que se apresa en un constante latido del infinito glorioso cuando la vida es solamente un instante en el escenario y el escenario es el tiempo vital que nos abarca. La danza es un fuego solitario que nos consume y nos hace ser distintos, conforta los instantes de duda y conturba las conciencias.
Mi danza es el placer que dura solo un instante, construido por estrellas vagabundas que viven en el interior del interprete. Vida y danza, la danza de la vida donde el escenario es el vacío constante de las alboradas

Quinta Armósfera
Diapasón de la danza
Reyna Barrera López
La danza como la palabra, se enfrenta a tantos espacios como los deseos que se multiplican a través del movimiento y a veces de la música que la acompaña. En la danza vibran los sentimientos y los deseos en el escenario, todo es movimiento. El movimiento en la danza obedece a un pensamiento que se silencia pero que se expresa de mil maneras como las hojas de un árbol que vibran ante el delicado y sutil aroma de una briza. Bailarinas, bailarines, expresan la conmoción interna a que el diario vivir nos obliga, son capases de arrostrar tras de sí una música arrolladora o un silencio complementario y audaz. La fuerza de sus cuerpos no desmaya sino hasta el palpitar de una lagrima, a pesar de que sus manos y pies hagan todo por retenerla Porque la danza y el amor se entrelazan en la lluvia continua de salpicaduras de sol y notas estridentes, en un diapasón donde cuerpos agitados o próximos al desmayo se encuentran, mientras los espectadores se mantienen cercanos en el alto grado de la sensibilidad y la admiración absoluta de mirar ante sus ojos cómo danza el mundo, cómo realiza una coreografía hasta el astro más lejano y todo se detiene ante la punta de un pie inalcanzable que señala el horizonte. ¡El mundo danza!

29 de Abril 2023, Día Internacional de la Danza.