Presentación de «Voces de Tinta Fresca»

Guadalajara, Jalisco.- El día de Ayer viernes 01 de diciembre de 2023, en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas MUPAG (conocido también como la casa de los perros), dentro de la celebración del X Aniversario de la asociación Tinta Fresca México, se presentó el libro conmemorativo «Voces de Tinta Fresca».

La presentación estuvo a cargo del escritor y periodista cultural Oscar Trejo Zaragoza, quien felicito en primer lugar a Tinta Fresca México por su X Aniversario y dirigió una puntual ponencia en torno a  “Voces de Tinta Fresca”.

A continuación reproducimos el mensaje de su presentación:

SOBRE VOCES DE TINTA FRESCA

Oscar Trejo Zaragoza

Siempre es grato la edición de un nuevo libro; y más aún, si versa sobre el periodismo cultural y creación literaria, en el que participan diez autoras y autores, entre los que se encuentran las y los que ya van transitando por el sendero y aquellas y aquellos que empiezan a recorrerlo. Y sí este volumen es motivo de festejo por la primera década del colectivo “Tinta Fresca México”, agrupación dedicada a la creación y promoción del arte y la cultura, qué mejor.
Sus integrantes ejercen el oficio de escribir y como lo expresan, de ahí exploran otros caminos artísticos, la plástica y la música, entre otros.
Han sido diez años de trabajo constante, real, honesto, muy lejos de escenografías; “Tinta Fresca México” está edificando su destino, muy propio, independiente y autónomo. Están forjando día a día su propia identidad. Y abriendo brecha, la agrupación ha dado un paso más; inician este nuevo tramo creativo. No podría ser de otra manera para quienes son testigos de su tiempo y de su entorno; esto se documenta, como lo demuestran estas Voces de Tinta Fresca; libro donde se abordan temas viopintos. En sus páginas encontramos literatura a través del cuento y la poesía, así como gritos de alerta sobre problemas sociales que nos lastiman. Entre paréntesis, me parece excelente el nombre del libro y el colectivo.

   El libro es síntesis y a su vez, botón de muestra de lo que es este colectivo, que por más que resulte apabullante la realidad que vivimos, no la utilizan como pretexto para la indiferencia, sino como una sólida balsa para la travesía; algunas veces a contracorriente y otras, con mal tiempo. En la vida, difícilmente se navega siempre como un mar en calma. Vivimos a ritmo de taquicardia y no con pocos sobresaltos. A veces hay remansos también.
Diez años, diez autoras y autores, la mayoría con más de un texto. Así Alejandra Enríquez Falcón, que utiliza el seudónimo de “Alechasez”, Ma. del Rocío Manzano Hernández, Carlos Augusto Huelgas Moreno, Manuel Fernando Guzmán Jiménez, Victoria Falcón Aguila, Ma. Susana Mora Martínez, Josefina Lozano Cervantes, Arturo Robles Grey, Gustavo Pérez Cervantes y Ma. Dolores Valdivia Trujillo, “Lolatizin”, aportaron sus escritos para la conformación de estas Voces de tinta fresca. Como lo mencioné líneas arriba, nos ofrecen una diversidad de temas que permiten al lector tener un panorama amplio sobre la realidad actual.

   En la narrativa, el libro se distingue por su lenguaje ágil, fresco, digerible incluso para nuevos lectores. La participación poética de largo aliento, adopta las formas tradicionales del soneto. Las vivencias personales son la fuente primaria de inspiración.
De pronto en la narrativa, parece que existe cierta precipitación de algunas o algunos autores por exponer ideas; intentando acrisolarlas en unas cuantas cuartillas. Se entiende por ser sus pasos iniciales. El oficio les dará el reposo necesario para clarificar, ordenar y sintetizar. Nos sucede a todos en nuestros primeros escritos.
Bien diría que este primer ejemplo del trabajo creativo personal, rebasa las expectativas iniciales, incluso las que las mismas autoras y autores, se fijaron.
Algunas de ellas y ellos, ven por primera vez publicados en las letras de molde de un libro, que no está por demás mencionarlo, queda para siempre. Esto sin duda los debe de alentar para seguir por la misma senda; su trabajo y el tiempo, que es un juez implacable, decidirán hasta dónde avanzan. Si alcanzan la añorada trascendencia.

   En varias ocasiones, desde mis épocas universitarias, el Mtro. Juan José Arreola, me dijo que si en verdad quería consolidarme en el oficio de escribir, era indispensable ser un testigo de nuestro tiempo; vive, observa y escribe, me dijo en más de una ocasión. Se los transmito tal cual a nuestras Voces de tinta fresca.
En una ocasión jugando una partida de ajedrez, que junto a la lectura fueron sus grandes pasiones, en su casa-biblioteca de Mar Caspio en Guadalajara, lo cual sucedía con frecuencia, en uno de sus ex abruptos por cualquier motivo, da un manotazo al tablero y tira las piezas; le pregunté sorprendido que si eso también lo escribía, ya que al fin y al cabo era testigo de mi tiempo. Después de una breve pausa me dijo que sí, pero con sutileza y metafóricamente; le contesté que si hacerlo así no era disfrazar la realidad. No lo escribas entonces, al menos mientras yo viva, me respondió con firmeza. Cumplí por eso lo escribo treinta y dos años después de sucedido el hecho y a veintidós de su fallecimiento, ocurrido el 3 de diciembre de 2001; pasado mañana.
Valga esta cita para recordar a uno de los hombres que a su manera, contribuyó a forjar el rostro de la cultura nacional. Y además, por esas extrañas coincidencias del destino, el mismo 3 de diciembre, pero de 2014, también se cambió de escenario otro ilustre jalisciense, el Mtro. Vicente leñero.

Integrantes de la agrupación, continúen con ese trabajo difusor de arte y cultura, que jamás sobrarán esfuerzos como el que realizan ustedes cotidianamente. Su aportación busca entender mejor los tiempos que se viven. Este libro no solo significa estar presentes en el contexto de la cultura local, donde se inicia el camino; por su cuna jalisciense, con el bagaje que esto representa, los debe motivar a integrarse por completo a la cultura más allá de las fronteras iniciales.

   Que a estas Voces de tinta fresca, le sigan más esfuerzos editoriales; continúen comprometidos con su tiempo y entorno; testigos siempre de los aconteceres del mundo, pero sin descuidar nuestra aldea. Que la tinta siempre este fresca, con todo lo que esto implica.
El arte y la cultura son un tema inacabable. Se traza a grandes rasgos, pero jamás se puede limitar a un puñado de hojas. Un libro se queda para siempre, en espera que les permita seguir relatando en otro libro; y en otras más.

   La historia cultural jalisciense es muy vasta; esto nos compromete a todas y todos los que hacemos y difundimos cultura. Y más aún, a quienes hemos hecho de este maravilloso pedazo de tierra un lugar para vivir y crecer en todos los sentidos. Y cada uno de nosotros, debemos responder por lo que nos corresponde.

   Entre líneas o abiertamente, en algunos escritos de este libro muestran su orgullo por nuestro pasado e incluso, por el convulso presente que nos ha tocado vivir. Con firmeza, exaltan nuestras tradiciones sin dejar de mirar hacia el futuro. Ser jalisciense es pertenecer a Jalisco; comprometerse con lo que esto significa.

   La labor de “Tinta Fresca” adquiere valor y le da sentido a su esfuerzo, por eso merece nuestro apoyo y reconocimiento. Así, el periodismo cultural nos permite documentar nuestro tiempo, sin olvidar el pasado.

En fin, llegaron los 10 años de esta agrupación, que su permanencia sea proporcional a su trabajo, talento y constancia, que estos, son senderos que no fatigan nunca.

Sobre Cincuenta, Sin Cuenta de José Ruíz Mercado

Por: Oscar Trejo Zaragoza
Cuando una vida se sustenta en aportaciones, bien vale la pena relatar en las páginas de un libro ese tránsito, pero más aún, cuando se ha difundido arte y cultura cotidianamente desde hace más de cinco décadas, repletas de vivencias variopintas que han fortalecido las convicciones y la misión trazada desde la frontera inicial.

Cincuenta, sin cuenta de José Ruiz Mercado, es justamente eso, la historia del recorrido por las brechas que se tienen que caminar a través de este escenario repleto de ángeles y demonios llamado cultura; como dramaturgo, poeta, investigador, ensayista, director y también como público.

Pepe junta sus pasos, desde el primero hasta los más recientes, que permanecerán como testigos de una actividad, de un tiempo y espacio compartidos. El autor, incorporó su carreta a la caravana de la literatura jalisciense para ya no salir de ella jamás.

Mención aparte merece la pulcra edición de Editorial Ariadna, que poco a poco se ha ido ganando un lugar en el escenario editorial mexicano. Con un excelente diseño de su portada y una formación y diagramación que hacen accesible su lectura, Cincuenta, sin cuenta, es una muestra más del gran trabajo editorial de su directora, Catalina Miranda.

Y hoy, José Ruiz Mercado le sigue buscando la cuadratura al círculo teatral como si estuviera dando sus primeros pasos. Basta con revisar fechas y temas que aborda en estos Cincuenta, sin cuenta, para entender la naturaleza del autor. Conserva esa permanente inquietud por explorar, investigar, analizar y escribir, con disciplina y rigor académico. No se fatiga; o al menos eso parece.

En 132 páginas sintetiza el tiempo que ha invertido en su trabajo cultural; creo que lo comprimió en exceso. Hay hechos que se le quedaron en el tintero que considero trascendentes, que omitió consciente o inconscientemente. O tal vez los tiene reservados para cuando escriba su memoria; si, memoria en singular, porque solo tenemos una, diferenciada o cronológica, buena o mala; pero nos gusta decirle “memorias”. Pero para lo anterior, aún no llega la fecha; todavía hay tiempo para ejercer la creatividad. Sigue desarrollando su propia puesta en escena… qué bueno.

El libro es un anecdotario, un recuento a vuelo de pájaro, un testimonio, un pase de lista; pero a su vez es un recordatorio de que cuando se tienen convicciones y se adquiere un compromiso para consigo mismo, se construye una carrera y se honra una vocación.

El volumen cimienta un posible trabajo más acucioso de como librar las batallas cotidianas para ganarse la permanencia en una actividad por demás compleja y siempre en movimiento. Hacer y promover cultura en sociedades como la nuestra, no solo tiene tintes masoquistas, sino abiertamente demenciales. Sí, quise decir que José Ruiz Mercado está loco, como la mayoría de los aquí presentes, que además estamos convencidos de que esa locura creativa, nos permite sobrevivir en un mundo cada día más convulsionado, que encuentra en el arte y la cultura el oxígeno necesario para vivir.

Gracias a personajes como el autor y a todas aquellas y aquellos que día a día nutren el microcosmos cultural en el que transitamos, encontramos razones suficientes para demostrar, como Pepe, que se eligió el camino correcto; como creadores o diletantes.

Valgan estás escasas palabras, para celebrar los primeros cincuenta de un ser comprometido con lo que es y con lo que hace. Gracias Pepe.