Cultura Viva, el Motor que Sostiene Nuestros Sueños

Por Josefina Lozano

La cultura no es un museo de piezas antiguas, ni una vitrina para contemplar de lejos. La cultura somos nosotros; en nuestras manos que crean, en nuestras voces que cantan, en los sabores que heredamos, en los colores que vestimos. La cultura es vida en movimiento, es identidad construida todos los días con actos grandes y pequeños.

En San Pedro Tlaquepaque, Jalisco y en todo México, nuestra riqueza cultural es un tesoro que no solo alimenta el alma, sino también la vida económica de nuestras comunidades. Cada pieza de barro moldeada con amor, cada platillo tradicional servido con orgullo, cada mariachi que arranca sonrisas, cada feria, cada procesión, cada festividad, son raíces profundas que sostienen a nuestra gente.

La cultura no es un gasto, es una inversión. Cada turista que pisa nuestras calles buscando vivir una experiencia auténtica deja mucho más que fotografías, deja ingresos que benefician a las familias, fortalece a pequeños comercios, impulsa a los artesanos, da vida a galerías y cafeterías, crea empleos, enriquece nuestro presente y siembra esperanza en nuestro futuro.

El turismo cultural crece en el mundo porque la gente quiere más que lugares bonitos, quiere historias, emociones verdaderas; quiere pertenecer aunque sea un instante a un pueblo con alma. Y eso solo lo logra un lugar que mantiene vivas sus tradiciones, su arte y su espíritu colectivo.

Pero la cultura no se preserva sola, depende de quienes vivimos aquí, quienes heredamos saberes, quienes tenemos el privilegio de ser portadores de historia y creatividad. Cada vez que organizamos una celebración, que compartimos nuestras costumbres, que enseñamos a los niños a valorar su herencia, estamos escribiendo un futuro más próspero y más digno.

Por eso, hoy más que nunca necesitamos defender nuestras tradiciones con pasión y con orgullo. No basta con admirarlas de lejos, hay que vivirlas, promoverlas, innovarlas sin romper su esencia, sostenerlas con fuerza frente a la modernidad que a veces arrasa con la memoria de los pueblos.

Te invito a ser parte de este movimiento de vida. Compra a nuestros artesanos, asiste a nuestras festividades; difunde nuestras costumbres, consume lo local. Enseña a las nuevas generaciones el valor de su historia, ¡celebra lo que somos!

Cada pequeño gesto cuenta, cada voz que se suma importa. Cada esfuerzo suma para que nuestras tradiciones sigan latiendo con fuerza, atrayendo a quienes buscan un México auténtico, diverso y vibrante.

Porque cuando honramos nuestras raíces, abrimos caminos al futuro. La cultura vive en nosotros, mantengámosla fuerte, viva y orgullosa.

Deja un comentario