Octubre en el Cabañas

¿Has visitado recientemente el Museo Cabañas? Si no lo has hecho este mes es una buena excusa para hacerlo ya que en sus instalaciones se encuentra la Sala Orozco donde se expondrán a manera de exposición permanente, obra de José Clemente Orozco. Esta sala está dedicada a montar diversas exhibiciones que den salida a la Colección José Clemente Orozco que el Museo Cabañas resguarda. En este mes y hasta el 29 de enero de 2024, se presenta Los Teules (1947), una serie pictórica que muestra la atrocidad del sitio de Tenochtitlán.
Sala 8 del Circuito Sur.

En las Exposiciones permanentes podrás apreciar:

Esta exposición la encuentras en la Sala 13 del Circuito Sur. Recientemente esta artista mexicana ha destacado en el panorama pictórico y del arte contemporáneo en México por realizar composiciones oscuras que recuerdan a impulsos primitivos. Su pintura se basa en una minuciosa examinación del tiempo y con la actualización de clásicos, desde Goya hasta José Clemente Orozco. Esta exposición presenta diferentes soportes y técnicas como óleo y acrílico.
Estará hasta el 28 de enero de 2024.

Memoria ciega de Mauricio Limón

Salas 5-7 del Circuito Sur. A partir de diversas prácticas como, la pintura, la fotografía, el video, el performance y la escultura, el trabajo de Limón se desarrolla bajo diversas directrices sociológicas que van desde lo etnográfico, psicológico y político hasta una búsqueda humorística de lo identitario. Valiéndose de la sátira como recurso, las obras concebidas para esta muestra despliegan un sesgo crítico hacia la demagogia y el status quo, reflexionando en la noción de “supremacía racial” en tanto a su condición social como en su relación histórica con la distribución de la riqueza y el concepto de bien común.
Inauguración 21 de octubre, 13 horas, Clausura: 10 de marzo de 2024.

Con información del Museo Cabañas.

Las Emociones Influyen en el Aprendizaje

Por: Eva Montañez García
Psicóloga

En las últimas décadas diversas investigaciones en neurociencia han demostrado el éxito de determinadas estrategias para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Hablemos de qué papel tienen las emociones en el aprendizaje:
Sobre los procesos de aprendizaje apuntan que la emoción y la cognición son inseparables, este vínculo se establece por múltiples razones entre ellas porque las emociones influyen en la capacidad de racionamiento, la memoria, la toma de decisiones y la actitud para aprender; por ello se considera que las emociones forman parte del proceso de aprendizaje.

Aprendemos aquello que realmente queremos aprender, las personas quieren aprender aquello que es importante para ellas dentro de su vida y para su supervivencia y como todo no cabe en el cerebro, aquello que consideramos muy importante lo lo que no nos interesa, lo olvidamos rápidamente; de todo ello se deriva la siguiente: conclusión, emoción y motivación son anversos y reverso de la misma moneda; la motivación puede surgir principalmente del valor que le atribuyas a aprender algo ya sea por el placer de aprender lo (intrínseco) o por la utilidad que tiene para alcanzar otros objetivos (extrínseco).

Estar motivado implica dedicar más atención tiempo y esfuerzo a algo, en consecuencia; aprender lo mejor; así pues, se podría decir que la emoción dirige nuestra atención, que a su vez permite una mejor focalización para adquirir y consolidar aprendizajes en la memoria.

Hay emociones que ayudan a aprender como la curiosidad, pero otras que limitan el aprendizaje.

Conferencia Magistral, Martha Pacheco y la mirada explicita

La exposición Anatomía íntima de la jalisciense Martha Pacheco (Guadalajara, 1957-2021) está llegando a su fecha de clausura. Esta exhibición tiene como objetivo rendirle un homenaje, con la curaduría de la maestra María Fernanda Matos Moctezuma, y se presentan cuatro etapas significativas de su producción plástica para acercar al público a la experiencia estética de una artista que a través de dos categorías opuestas, Eros y Tanatos, revela su interés por los seres que sufren la marginación social. Se integra por dibujo, pintura, escultura, obra gráfica, fotografía y documentos, expuestos hasta este domingo 8 de octubre.

Como un acto especial de clausura, el próximo sábado 7 de octubre a las 12:00 horas, será la Conferencia Magistral “Martha Pacheco y la mirada explícita”,  a cargo de María Fernanda Matos, Maestra en arte moderno y contemporáneo, con una amplia experiencia como curadora de arte. Su trayectoria dentro del ámbito de los museos abarca la dirección del Museo Raúl Anguiano, la red de Museos del Estado de Puebla, el Museo Nacional de San Carlos, el Museo Cabañas y el Palacio de Bellas Artes.

La entrada es libre.

Con información de Museo Cabañas

Nos une la Literatura, nos reúne la FIL Guadalajara

Guadalajara, Jalisco 03 de Octubre de 2023.- En conferencia de prensa realizada esta mañana en el Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara (UdeG), se anunció el programa general de actividades 2023. La actividad contó con la presencia de Ricardo Villanueva Lomelí, Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG); Gautier Mignot, Embajador de la Unión Europea en México; Marisol Schulz Manaut, Directora General de la FIL Guadalajara; Karla Planter Pérez, Rectora del Centro Universitario de los Altos de la UdeG y Coordinadora ejecutiva del programa académico de la FIL Guadalajara, y por vía remota, Patricio Jeretič, Curador del programa de la Unión Europea.

En esta edición se harán presentes destacadas figuras de la literatura contemporánea, como Elia Barceló, Elísabet Benavent, Piedad Bonnet, María Dueñas, Morgana Kretzmann, Andrés Neuman, Pascal Quignard, Julia Quinn, Élmer Mendoza, Sergio Ramírez, Angelo Tijssens, Margarita García Robayo, Antonio Muñoz Molina, Jordi Sierra i Fabra, Tatiana Țîbuleac, Jorge F. Hernández, Elvira Lindo o María José Ferrada, entre más de 650 escritores de 45 países y 33 lenguas distintas, serán los protagonistas de los diferentes programas de la FIL Guadalajara que atienden diversas regiones, corrientes y géneros.

Entre los premios y homenajes que cada año se entregan durante la FIL se encuentran el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2023, obtenido por la poeta mexicana Coral Bracho, mientras que la gran escritora italiana Dacia Maraini, será la responsable de abrir el Salón Literario Carlos Fuentes y recibirán, de manos de Silvia Lemus, la medalla que lleva el nombre del autor de La región más transparente. El Homenaje al Mérito Editorial se realizará para Margarita de Orellana y Alberto Ruy Sánchez. José Porfirio Tamez Solís recibirá el Homenaje al Bibliotecario y José María Murià obtendrá el Homenaje al Bibliófilo. El Homenaje de Caricatura La Catrina, será para el dibujante argentino Juan Matías Loiseau, mejor conocido como Tute, y el Homenaje ArpaFIL para la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao.

A la FIL también acudirán James Assir Sarao Cauich, ganador del Premio de Literaturas Indígenas de América; Alejandro von Düben, quien obtuvo el Premio de Literatura Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco, así como la escritora portuguesa Alice Vieira, ganadora del Premio SM de Literatura Infantil y Juvenil. También se entregarán el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz y el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, que serán anunciados en las próximas semanas.

Bertha, Tlacuilo que nos Cuenta…

Por: Alejandro Ostoa

Bertha Balestra, amiga y escritora que admiro, fue homenajeada en la reciente Feria Internacional del Libro del Estado de México. Con ella he realizado multidisciplinarios, presentaciones de algunos títulos de su autoría y un guion cinematográfico, además de participación en festivales y encuentros.

Molinete del tiempo, publicado por Editorial de Autor, es un libro de cuentos, del cual escribí el prólogo y lo reproduzco.

Un torbellino acciona en las siguientes páginas de Molinete del tiempo, libro de cuentos de Bertha Balestra. Diez historias, con igual número de voces adquieren eco, resonancia y orientación por los cuatro puntos cardinales y los cinco sentidos, sumándosele el común, con lo que se llega a la decena.

Estas narraciones parten de lo mexicano y, por ese gran sentido, traspasan lo universal, porque llegan hasta el ombligo de la luna, significación de México.

Nuestra autora, tutelada por Ehécatl, Dios del viento, exhala y le da aliento a las criaturas de este libro. Este molinete no sólo orea la atmósfera, sino que ventila lo antiguo, renueva los aires y oxigena el presente. (Le devuelve a este valle literario, la visión decimonónica de Alexander von Humboldt: La región más transparente).

En estos cuentos encontramos desde el regalo navideño de la mascota que, al igual que el camaleón, se metamorfosea como contrapunto en la rabia contenida de un xoloizcuintle, que permite que le den “machetazo al caballo de espadas”; es decir, revertir sus aptitudes y destino, ya que este perro mexicano acompañaba a los difuntos en el camino al Mictlán, al lugar de los difuntos.

Balestra le hace una tierna caricia en las mejillas a Tonatiuh y le arrebata una sonrisa que comparte con nosotros, convertida en barro, transformada en letra, trocada en historia.

El personaje hispánico por antonomasia es el Quijote, y como reconocimiento y, para que se nos apetezca este libro, pero afortunadamente carente de sentido didáctico, nos lleva a una de las aventuras de dos de los personajes cervantinos, gestada en el imaginario de la autora.

Sucesora del Dr. Atl, la cuentista le da preñez a “La mujer dormida”, este significado es sólo una metáfora, ya que esta majestuosa presencia siempre ha sido vigía desde la torre en que es coronada por el iluicatl (cielo mexica) y el Popocatépetl hace sonar su caracol y lanza volutas prehispánicas para comunicar la nueva buena.

El monólogo interno, desde su primera gestación como célula, se hace escuchar en “Por mí no te detengas”.

Los presagios, premoniciones y designios se materializan en el tejido formado por la trama y la urdimbre que llega a arrancar el alma. Hilado y deshilado en esta hilvanada historia cósmica.

Una vereda de tina conduce hacia el camino de las aventuras, en el que se bifurcan el realismo y la fantasía para, posteriormente llegar al real maravilloso rumbo en el que habitan títulos, personajes y sus escritores, como los insurrectos compatriotas que, desafiando la Inquisición, leían a escondidas a los autores franceses, proclamando, como en el nacional Grito de Dolores, el clamor gozoso del 23 de abril (Día mundial del libro y los Derechos de autor) al sonoro rugir del lector.

Bertha tiene el don de seducir a sus personajes con el trabajo que realiza que hasta ellos, después que nuestra cuentista conoce su vida íntima, escriben lo que guardan en su sentir, en un soliloquio dirigido al ser amado, como también a los lectores.

Y la historia de amor, deseo, sensualidad y sensibilidad se contonea cadenciosa en un singular ritmo de iniciación, de tradición milenaria que, con sus devaneos seduce los poros del alma, al ritmo de la sinfonía deleitante que acaricia la piel que abrasa con el abrazo y da sentido a los sentidos.

Habitar, de niño, en la región del Popocatépetl, del volcán que humea, y percatarse que es el viejo sabio que en la cima manifiesta su sapiencia, con su cerebro agitado por las vivencias y conocimientos, que con su  voz grave pide respeto hacia la naturaleza y no indagar en su sentir es como tirar las canicas sin pronunciar su sonido que en el idioma de los antiguos pobladores es la vos que dice: ¡Aquí estoy! Es como suicidar al instinto infante de curiosidad y mandarlo a calacas, a chiras pelas, como enredar la cuerda del yoyo y perderse de la evolución que malabarea para alcanzar la altura que es premiada por su destreza con la mano que lo acaricia y lanza a una nueva suerte, como ahorcar al trompo con la cuerda en su cuello, sin permitirle mostrar su destreza en la pista danzarina o no transformar a la madera en un camioncito lleno de aventuras y cargas que dan aprendizaje en la vida. El protagonista descubre que Don Goyo no tiene cerumen en su órgano auditivo, que sus conocimientos no sólo surgen en su voz expresada por sus experiencias, sino porque sabe escuchar. Este chiquillo-chiquitótl dialogó con el compañero de Iztaccíhuatl y pudo percatarse que se puede conversar con la montaña mágica, con el de la perpetua cabellera cana.

Con molinete encontramos cuentos que con su soplo autoral nos hace girar la estrella de su estro, el astro luminoso que nos alumbra como lectores, la danza aérea que revolotea en imágenes. Es una faena completa, con todo tipo de suertes en el ruedo literario.

Bertha Balestra es la tlacuilo que nos cuenta historias, que convierte el libro en el lugar de recreo, que de lo antiguo produce algo nuevo, como el alma de los papalotes que se elevan en el cielo de la creación.

Nezahualcóyotl, el rey poeta, nos legó, entre sus versos, aquel que dice: “No cesarán mis cantos”. Con Molinete del tiempo escucho a Cronos decir de esta escritora: “No cesarán tus cuentos”.

Así que con el molinete danzarín de nuestro índice entremos a las páginas de este libro, como lo que es. Foro de energía y sensibilidad.

Norma Susana Argueta Hernández

Premio Ariadna de Poesía 2022

Por Catalina Miranda

Escribir poesía demanda algo más que lucidez e ideas claras, más que un camino trazado con antelación. La poesía exige una profunda introspección que no todos los escritores logran alcanzar porque, tal vez, no desean adentrarse en caminos escabrosos y secretos.  Se escribe poesía haciendo uso del intelecto, pero también atendiendo el llamado de una voz interior que, con apremio, pide sacar a flote las emociones y pensamientos íntimos. Es la poesía lírica la que recurre, con afán meticuloso, a escarbar en los recuerdos, a describir con detalle el calibre de la nostalgia, la soledad, el amor, la tristeza, la pasión, el desgarramiento interior. El poeta es un ser de impulsos, de tempestades, de desdoblamientos, quietud y contemplación no sólo del paisaje exterior sino de escenarios creados con la fuerza de la visión a ojos cerrados, como los que se hallan en el territorio de los sueños y ensoñaciones. No en balde al poeta se le conoce también como el vate, aquel que vaticina; como el vidente, que atisba los misterios insospechados, y hasta como el profeta, destinado a develar los enigmas del alma humana y del cosmos.

      La ganadora de la quinta emisión anual del Premio Ariadna de Poesía (2022) es Norma Susana Argueta Hernández (CDMX, 1967), quien también es narradora, artista plástica, locutora y fotógrafa. Su vocación de poeta inició: “Desde que empecé a usar lápiz y papel. Tuve una familia sensible al arte sin saberlo. Mi mamá nos leía un viejo libro de poemas que le regaló mi papá. Eran tardes de poesía mientras la luz del sol iba desapareciendo y quedábamos a oscuras. Y así continuábamos la charla. Con mi padre hacíamos viajes por carretera. Ahí conocí los amaneceres dorados, los campos plagados de luciérnagas, la ternura del mar y el sabor del desierto, el miedo y el arrojo. No lo supieron nunca, pero ellos me iniciaron en la carrera poética. Escribí durante años, toda la vida. Sólo hace muy poco empecé a publicar”.

      “Entonces, copulamos” es el primer poema de Norma Susana incluido en la antología, de próxima publicación, que tiene un epígrafe del Génesis, “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno”, frase que justifica, desde esa visión, absolutamente todo lo que hay en el mundo. Por lo tanto, la luz y la oscuridad; la pureza y la obscenidad; los animales que vuelan y los que reptan son perfectos; asimismo, el celibato y la sexualidad activa que, bajo esta visión, no tendría por qué ser censurada ni estigmatizada, sino llevada a cabo con libertad y sin morbosidad:  “Y en el inicio de nuestro tiempo/nos ayuntamos;/trasmutamos en umbral de cuerpos,/destino exacto de la materia vuelta universo./ Me penetras, irrumpes, me abro, me propago:/ la conciencia se traspone”.

      El poema “La orfandad de mi madre” escrito en versículos, tiene el acierto de darnos a conocer, a través de ciertas palabras elegidas, el origen de una mujer nacida en suelo muy mexicano: “Testereaba mi infancia con el corazón volteado.” “Mi madre tenía las palabras tatemadas…” “cantaba al sol que se huía en las tardes de su improvisada cháchara.” “Mi madre tenía voz de chichicastle.”

      Los versos de Norma Susana Argueta tienen la tesitura de una mano que se extiende sencilla y franca, a la vez profunda y pausada. Va desde el tono bíblico, universal, al familiar, hasta mostrarnos su interés por México y su historia. En su poema en prosa: “Sólo recuerdos quedan” rescata escenas vividas por los mexicas, mientras ella camina por las calles contemporáneas, ya pavimentadas: “Es un tiempo ido. La voz de los guerreros águila resuena entre las aguas, la última batalla en Tenochtitlan. ¡Lucha, Tlacatéccatl! ¡Ya viene el enemigo entre las chinampas!

      ”Miro al tenochca y al tlatelolca. Desde el Tepeyac, el acolhua se esconde entre la niebla y Cuauhtémoc cae entre el fuego negro y el hierro frío. Serás esclavo, serás el rey perdido”.

       De sus poemas dice la autora: “Recuerdo mucho La historia interminable de Michael Ende. Ahí se dice que los recuerdos de los seres humanos son como hojas delgadísimas, miles de ellas. Bastian, el niño héroe de esta narración, gasta una por una hasta casi quedarse sin recuerdos. Así son estos poemas. Cada uno es una hoja delgadísima de mi historia: el fuego del deseo en el cuerpo amado; el poema entretejido a varias voces internas; el diálogo con la niña que fue mi madre y sus palabras del tiempo ido; mi condición de mestiza y la crisis que me provoca en la búsqueda de mi identidad. Espero que todavía me queden muchos de estos delgados recuerdos para seguir escribiendo poesía”.

      Felicidades a Norma Susana Argueta Hernández por ser la ganadora del Premio Ariadna de Poesía 2022. En breve se publicará el libro digital que se podrá consultar y descargar de manera gratuita en el sitio web de Editorial Ariadna https://editorialariadna.com/premio-ariadna-de-poesia-2022/ 

Fragmento del Prólogo del libro Premio Ariadna de Cuento 2022.

Territorios Baldíos

Armas de extinción

Por: Darío Fritz

Hay dos asuntos que nos desnortan, incluso desde niños: ¿somos la única civilización del universo? ¿Cuándo se acabará el mundo? Una y otra, al fin y al cabo, se relacionan. Ahora que los congresistas estadounidenses andan preocupados en investigar si el Pentágono pisa el palito y revela ultrasecretos escondidos sobre extraterrestres, en tanto sus colegas mexicanos aportan y muestran al mundo los hallazgos internacionales, la duda gira alrededor de esos potenciales enemigos -nunca amistosos-, marcianos, zombies, planetas que nos aplastan, tormentas solares, virus, océanos que se confabulan para arrasar la tierra, guerras biológicas. Hoy, como ayer, desde que Fermi, Oppenheimer y otros científicos pensaron en la energía nuclear como motor de desarrollo para la humanidad, las armas nucleares trajeron el enemigo a casa. No hay que buscarlo tan lejos. Noventa segundos tendríamos para salvarnos si se llevaran a cabo las amenazas nuclear, ambiental y tecnológica que nos acechan. Eso dicen los científicos que desde 1947 pusieron en marcha un reloj simbólico, el Doomsday Clock (Reloj del Apocalipsis), para alertar sobre lo peligroso que somos para nosotros mismos.

A principios de los años ´60 del siglo XX, los países con capacidad para iniciar una tercera guerra mundial atómica y aquellos que se sentían parte de la osadía, comenzaron a construir refugios atómicos que supuestamente salvarían a sus poblaciones. En realidad eran cazabobos, lo único que pretendían eran salvar a su clase dirigente, si es que estaban a tiempo -se estimaba que requerían de cinco a diez segundos- de llegar a aquellas cuevas de concreto y acero a varias decenas de metros bajo tierra. Y aun estando allí nada garantizaba la sobrevivencia. Con la caída de la Unión Soviética en 1991 y el final de la guerra fría, muchos de esos experimentos se convirtieron en bibliotecas (el Amherst Five College Library, de Hampshire), museos (el Regan Vest, de Dinamarca o el Diefenbunker, de Otawa), viviendas subterráneas en Pekín, documentales o recorridos turísticos. Otros permanecen en secreto aún, como algunos búnkeres de Washington y Moscú.

Pero si antes era los gobiernos los que pretendían preservar a su clase dirigente, ahora es el sector privado el que hace negocios con quienes pueden pagar esos gastos millonarios con búnkeres de mejor tecnología que la de hace siete décadas. Y desde allí se construyen los nuevos cultores del apocalipsis. Los megamillonarios de las empresas tecnológicas ven un futuro oscuro para la humanidad del cual pretenden salvarse con la colonización de Marte, viajes al espacio, revertir el envejecimiento, refugiarse en la realidad virtual o que la mente opere desde dentro las computadoras. Gente que, según el investigador Douglas Rushkoff, quien los conoce de cerca, considera que los seres humanos son solo material y no tienen alma. Uno de ellos Sam Altman, creador de ChatGPT y cofundador de OpenAI, forma parte de una comunidad que se prepara para sobrevivir al apocalipsis y se pregunta si el fin del mundo será por escasez de energía, Inteligencia Artificial (IA) o por la biología sintética. En semanas recientes varios de estos multimillonarios -así como científicos- han pedido regulaciones para la IA. Temen que se les vaya de las manos y que el hombre termine dominado por máquinas pensantes o por intereses con malicia. Hay que poner freno, observar y regular, han dicho, o entramos en “riesgos de extinción”. Algunos se preguntan si no será mejor controlar lo que hacen sus empresas, en primer lugar. Para otros, se trata de controlar el desarrollo de la IA y contenerla, pero no entrar en el juego de intereses económicos.

Ante tanto run-run apocalíptico, un grupo de científicos proponía en 2009 no llegar a sobrepasar nueve límites planetarios (suba de temperatura, destrucción de bosques, extinción de especies, entre otros) para impedir la desestabilización de los sistemas terrestres esenciales. Siete de ellos fueron superados en amplias zonas del planeta o en todo, se informó en una actualización de mayo de este año. Los problemas, así se llamen apocalipsis, están delante de nuestros ojos, la cosa es querer avistarlos.

@DaríoFritz