Voces Sobre Zapata

Por: Alejandro Ostoa

Toluca Estado de México.- El viernes 4 de los corrientes, en el Centro Toluqueño de Escritores, con la convocatoria de A mis Contemporáneos, se presentó el libro  Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur, de Édgar Castro Zapata, con la participación de Georgina Flores, el autor y quien esto escribe. Como moderadora la convocante Tania Hernández. Édgar es historiador y bisnieto del general Zapata. Georgina Flores es doctora, reconocida en el ramo histórico.
El presente fue la manera en que presenté.

Alejandro observa al público.

ALEJANDRO: ¿Saben cómo nace la caña? (Pausa en espera de respuesta.) Por la zafra genealógica lo conocerán. Si no lo creen, véanlo. Es Édgar Castro Zapata, el historiador. El bisnieto, el embarbecido. Él también tiene ingenio, pero no del azucarero, sino con los conocimientos adquiridos, vividos. En Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur, se desbrozan las conjeturas para dejar testimonios, el eco de la verdad histórica y que ustedes se liberen de asfates. Y ya entrado en trapiches expriman a Édgar, pero no con tanto estrujamiento lo dejen como bagazo y ya no me quiera acompañar a brindar con la cachaza. Con Castro Zapata corroboramos que la memoria debe estar presente. Él nos recuerda sobre la lucha para defender el derecho a la tierra, montes y aguas. Eso sucedió en 1909. Qué tanta agua siguen llevando algunos a sus molinos. ¿Y de la tierra qué hay? Troceadores que les extraen sus entrañas, las asfaltan. Y así, ni cómo abrir las manos para acariciarla. ¿Y de los montes? Las mafias voraces, insaciables. (Transición.) Este es sólo un parte que le hago saber, mi general. Y debo decirle que el libro se está presentando en Toluca, y que su bisnieto va a estar firmando hartos ejemplares. (Transición. Cambia de personaje.) Hubo una bellísima mujer que lo mismo se metía en archivos o en estudio de campo y me sigue maravillando por el legado que nos dejó y tuvimos un encuentro entre los andurriales de Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur. Muchos de ustedes la conocieron, fue cronista municipal de Toluca. Yo sigo despetalando las historias de Margarita García Luna. Y aquí está una entrevista que realizó ella y aparece en este libro. (En campesino.) “No, po’s… al, al morir mi general Zapata po’s tuvimos que desmoralizarnos, mmm, porque ya no había eco, ¿verdad?, de nada. Ya pues, es como un padre de familia: se muere el papá del, del, del hogar, se desbarajusta la familia, mmm. Así fue… po’s sí, unos agarramos por un lado y otros por otro. Bueno, nosotros nos reconcentramos en nuestro pueblo y a trabajar, ¿verdad?, y otros generales po’s reconocieron también su rumbo, mmm y ya… Po’s entregamos las armas, ¿verdad?, entregamos las armas a un general que se llamaba… Benancio López, que estaba aquí en destacamiento, se las entregamos y nos pusimos a trabajar hasta la fecha”. (Transición. En Zapata.) “Que esto que han visto les sirva de ejemplo; este es el castigo que doy a los traidores; que esta sea la última sangre que se derrama por esta causa; de hoy en adelante será una vida nueva; perdono las faltas que hayan cometido ustedes, pero a partir de este día exijo de todos el mejor comportamiento, porque seré muy severo con el que cometa alguna falta, y no quiero que digan después que soy ingrato. Va a incorporarse con nosotros el coronel Guajardo, quien se ha convencido de la bondad de nuestra causa, que es la causa del pueblo humilde, del campesino, y con este valioso contingente, y otros más, espero, es seguro nuestro triunfo; y quiero que al llegar éste, nuestras tropas estén moralizadas y disciplinadas, por lo que les repito: manéjense bien porque castigaré severamente a los que cometan alguna falta ¡A enterrar a los muertos!” (Transición. Cambia de personaje.) Oiga, mi general, ¿a ellos les vamos a hacer su ofrenda el Día de muertos? Pues aunque sea una calaverita de azúcar, porque desde ahí, desde la caña, surgió su movimiento. Y para que no me pandee para un solo lado, también papel picado, como los balazos que entraron a los que petateamos. Y ahora viene de piloncillo Mauricio Magdaleno. (Transición. En Zapata.)Amigos, enemigos… a montones les hemos ido dejando, todavía calientes y sin enterrar, en los ranchos y en los caminos reales. Como decía Montaño, nuestro paso deja ruinas y desolación. Nadamás que a él le tembló el alma, y traicionó a la causa, y por eso murió, y yo no temo ni lo que hemos hecho ni o que tengamos que hacer. Yo ya no me paro nunca, aunque quisiera, como esos troncos que se lleva el río cuando va creciendo, y que no se detienen ni en los recodos, ni en los puentes”. (Transición. Cambio de personaje.) Así es, mi general, en director del Instituto Pro-veteranos de la Revolución y presidente (no como Emiliano, de la junta), Édgar de la Fundación Zapata y de los Herederos de la Revolución AC.

Lo indispensable es que todos nos irgamos resueltos a defender el interés común y a rescatar la parte de soberanía que se nos arrebata.

Me gustaría celebrar con toros, con música y con mucho contento. Pero eso sí, que conste que no tenemos olvido. Memoria, archivos y admiración. ¡Zapata siempre vivirá!

Una Gacela de la Intelectualidad Mexicana

Por: Catalina Miranda

Margarita Peña (1937-2018) fue mi profesora de Literatura Novohispana en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, hace ya muchos años. Era una mujer de carácter fuerte, estatura mediana y elocuencia monumental. Escucharla era motivo de asombro. Me dejaba perpleja. Llegué a admirarla por su capacidad para disparar información a una velocidad inaudita. Su cerebro trabajaba velozmente procesando gran cantidad de datos sobre la historia y la literatura producida en lo que fue la Nueva España.

   Nunca imaginé, durante mis años de estudiante, que tiempo después coincidiríamos como colaboradoras en el suplemento cultural sábado de unomásuno, dirigido por el maestro Huberto Batis, suplemento del que posteriormente fui Jefa de Redacción. Nadie hubiese podido vaticinar que la entrevistaría y que más tarde me convertiría en su editora.

   Poco después de que inicié Editorial Ariadna tuve el gusto de publicar: Fulgor Español. Guía para viajeros despistados por la Península Ibérica, en el que Margarita Peña contó la historia de los viajes por Castilla, Cataluña y Andalucía, de Concha de Villarroel (su alter ego), “mexicana obsesionada por bibliotecas, marisquerías, libros viejos y nuevos”, por los aromas macerados y dulces del oro viejo y las sombras, de las tierras amarillas y los molinos de viento, de los muros encalados, las tejas oscuras y las callecitas empedradas.

   Para la autora, estos textos formaron una crónica novelada, una crónica de creación, una croniquilla o cronorrelato. Obra en la que trazó con precisión filigranesca los encuentros con los vivos y los muertos que se le aparecieron en España de frente para no pasar inadvertidos; también da cuenta de la dificultad, por instantes, para describir todo aquello del paisaje que se le derramaba por los bordes y que se le resbalaba del marco estrecho de la retina y la memoria.

   En Fulgor Español… se hallan crónicas escritas sobre Cádiz (1996); Barcelona, Córdoba y Granada, intemporales; Madrid (1973, 74, 80, 83 y 95); Sevilla (1995). Son una combinación abigarrada, un ensamblaje de tiempos, estilos arquitectónicos y literarios: prosa y poesía dando cuenta de costumbres y escenas cotidianas; de cines y monasterios; sex-shops; cafeterías de hotel; moros que aún se ocultan en los patios de la Alhambra; del académico de la universidad; de microfilms; fray Luis de Granada; de San Juan de Dios, mascullando: “Haced el bien, hermanos”, mientras carga a un enfermo; de la Mezquita de Córdoba; de la Venus en el espejo; del restaurante Mesón don Raimundo; del descendimiento de la Cruz; de retratos de Goya; del corazón de Santa Teresa que late relicariamente vivo en la portada: creación de Editorial Ariadna hace ya diecisiete años.

   Las crónicas incluidas en Fulgor español… son el relato de un viaje interior, largo y único y, a la vez, reflejo de un país en continuo cambio, y del vínculo, amoroso, casi siempre, que une al que viaja con el lugar que lo recibe. Fueron publicadas por el maestro Huberto Batis (1934-2018) en el suplemento sábado de unomásuno, de 1995 a 1997, forman parte de la Colección Laberinto de Papel, nombre tomado de la sección de “Libros y Revistas” que el maestro mantuvo en ese suplemento durante casi 25 años.

   El próximo 21 de agosto será el aniversario 86 del natalicio de Margarita, y el 7 de octubre se cumplirán 5 años de su fallecimiento. Concepción Margarita Peña Muñoz  fue doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México; especialista en Literatura Novohispana y Española de los Siglos de Oro; profesora e investigadora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM desde 1969, y profesora visitante de universidades nacionales y extranjeras. Publicó: Flores de baria poesía (edición crítica); Literatura entre dos mundos (ensayo); Descubrimiento y conquista de América (antología); La palabra amordazada (rescate documental); El canto de nunca acabar (poesía, 1993); Vivir de nuevo (crónica, 1980); De ida y vuelta (1990); En el nombre de Elegua (1995); El masaje y otras historias de amor (1998); La vampiresa de Dakota (2000). En 1995 obtuvo el Premio Universidad Nacional.

   Ya habrá tiempo y tinta suficientes para escribir sobre esta catedrática mexicana, quien también impulsó y apoyó a escritores noveles, y que, en su juventud, en los años 60 del siglo XX, fundó la revista El Rehilete junto con otras escritoras de su generación: Beatriz Espejo, Carmen Rosenzweig, Elsa de Llarena, Guadalupe de León, Thelma Nava y Lourdes de la Garza.

   Alguna vez dije con admiración sobre la doctora Margarita Peña: “Es una giganta”, queriendo expresar: es una leona, una loba, una gacela corriendo en los territorios de la intelectualidad mexicana.

Hombres eficaces

Territorios Baldíos

Por: Darío Fritz
La verdad frente a la simulación tiene su derrota asegurada. Simulamos vacaciones baratas en playas de arenas blancas y residencias pagadas en el extranjero. Simulamos ecuanimidad con quienes bebemos los viernes, éxitos en cenas de entresemana, que un pésimo día sólo es un pasaje casual. La sapiencia de cómo catar vinos y entusiasmo por los logros de los demás. Simulamos talento aunque escaseen lectores, pacientes en el consultorio o devotos de discursos progresistas. Con simular creemos que cada día es diferente al anterior, que mañana ahora sí seremos felices y que en diciembre el amor resucita entre descorches de sidras e ingesta de pavo seco. Simulamos que los pobres sólo habitan las periferias, que el corazón se satisface con unas monedas al niño de la calle, que alguna vez sí pagaremos las deudas, sobre el rico y la igualdad. Simulamos preocupación por el gobernante de turno que esconde la escasez de medicina en hospitales. Simulamos disfrutar el gasto en el restaurante, recorrer el museo de cera, lanzarnos en parapente. Simulamos que con cada quincena le ganamos a la inflación. Simulamos nuestro trabajo maravilloso, que dejaremos de consumir marihuana, paracetamol y la Coca-Cola con whisky. La búsqueda de un psicoanalista, ir al psicoanalista, abandonar al psicoanalista. Que tenemos conciencia ecológica, cuidamos el agua, reclamamos árboles para el barrio. Y que nos molestan los parques y veredas cagados por los perros.

Simulamos heroicidad en la compra de ropa de segunda mano. Simulamos otro cuerpo en una cita amorosa, otra ductilidad en una cita de trabajo, una idea definida para afrontar la muerte. Que el “te amo” y el “te quiero” no son declaraciones circunstanciales. Que los amigos en redes sociales son amigos. Tranquilidad en la visita al médico y sencillez a la hora de negar el ego. Simulamos justicia, equilibrio, sosiego, sinceridad, cursilería. Respeto a la gritonería del jefe y paz con el que nos niega la estima. La necesidad de aprender un nuevo idioma, preparar la última receta del chef de la tele, diplomacia con el chofer que no respeta la parada del bus. Simulamos que las hemorroides se curan con cremas y la vitamina C previene los resfriados. Aceptamos la simulación de los que exigen verdad y claman por informes reveladores pero luego niegan información y rechazan responsabilidades. La simulación del investigador de la justicia, de los que niegan la impunidad, del narcotraficante redimido, del dealer sin esperanza, de la gratificación de un despido laboral. Que la revolución está en nuestros genes. Simulamos que sólo otros corrompen. Simulamos que la verdad aflora en una discusión de trabajo y en el relato sobre la marcha de los hijos. En confiar en la historia escrita por los que ganan. En confiar. En que un texto como éste, y tantos otros, cuentan para algo. Que la realidad es simulada y que ET debe estar con nosotros. Que el mejor lugar del mundo es el país que nos tocó habitar. Que a los muertos los dejamos ir cuando quitamos su ropa del armario.

El triunfo de la simulación habla del predominio de la mentira. “El diablo estaba tan cansado que prefería dejarlo todo en manos de los hombres más eficaces que él”, escribió Leonardo Sciascia en El caballero y la muerte. Tanta eficacia no deja de ser una simulación.

@DaríoFritz
Darío Fritz ejerce el periodismo desde hace más de tres décadas (Reforma, Milenio Diario, Siglo XXI, La Crónica, entre otros). Publicó la investigación Con la muerte en el bolsillo. Seis desaforadas historias del narcotráfico en México, el cual recibió el Premio Planeta de Periodismo, y es coautor de El Libro Rojo III (Fondo de Cultura Económica). Redactó manuales sobre seguridad física y digital dirigido a periodistas. Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo (área Investigación). Ha sido corresponsal para publicaciones de Argentina e instructor para UNESCO México. En la actualidad ejerce como profesor de periodismo en la FCPyS de la UNAM, y editor de la revista trimestral BiCentenario.

¿Qué es la hipoacusia?

Por: Eva Montañez García
Psicóloga

En este artículo explicaré en que consiste la hipoacusia (incapacidad auditiva que en la mayoría de los casos se ve presente en los adultos mayores) de igual manera algunas causas y síntomas de la misma así como sus niveles.

La hipoacusia, sordera o deficiencia auditiva, es un trastorno sensorial que consiste en la incapacidad para escuchar sonidos, que dificulta el desarrollo del habla, el lenguaje y la comunicación.  Puede presentarse en forma unilateral, cuando afecta a un solo oído o ser bilateral cuando ambos oídos están afectados.

¿Cuáles son sus causas?
La pérdida de audición puede existir ya en el momento del nacimiento (causas congénitas), y también puede suceder a cualquier edad (causas adquiridas).

Entre las causas congénitas se encuentran:
-Factores hereditarios o no hereditarios.
-Complicaciones en el embarazo o en el parto, por ejemplo: falta de oxígeno en el momento de nacer, ictericia grave durante el período neonatal, bajo peso en el nacimiento.
-Infecciones que haya sufrido la madre durante la gestación, como la rubeola o la sífilis.
-El uso incorrecto de determinados fármacos durante el embarazo (por ejemplo: aminoglucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos).

Entre las “causas adquiridas”, se destacan las siguientes:
-El envejecimiento.
-Padecer infecciones crónicas del oído. En los niños, la otitis media crónica -presencia de líquido en el oído, es una causa frecuente.
-Sufrir enfermedades infecciosas como la meningitis, el sarampión y la parotiditis.
-La obstrucción del conducto auditivo por cerumen o cuerpos extraños.
-Padecer traumatismos craneoencefálicos o de los oídos.
-El consumo de algunos medicamentos como los que se prescriben en el tratamiento de infecciones neonatales, el paludismo, algunos tipos de tuberculosis y algunos tipos de cáncer.
-Exponerse a un ruido excesivo (la OMS recomienda un límite de 65 decibeles). Esta circunstancia puede producirse en el puesto de trabajo, si está relacionado con maquinaria ruidosa o explosiones, o durante actividades y eventos recreativos como en bares, discotecas o conciertos, donde se alcanzan a veces los 110 decibelios. También puede ser perjudicial usar los auriculares para escuchar música a un volumen excesivamente alto.

¿Se puede prevenir?
 
Hay muchas maneras de prevenirla:
-Realizar todos los controles prenatales durante el embarazo.
-Recibir todas las vacunas del Calendario Nacional.
-Pedir para los recién nacidos la Prueba de Pesquisa Neonatal Auditiva antes de salir de la maternidad o dentro del primer mes de vida.
-Llevar a las niñas y niños al control periódico de salud, aunque estén sanos.
-Limitar el volumen y el tiempo de uso de los auriculares, y evitar los ambientes ruidosos.

¿Cuáles son sus síntomas?
*En la etapa anterior al desarrollo del lenguaje, puede no haber síntomas, pero sí algunas señales de alarma:-Falta de reacción del niño ante ruidos fuertes.
-El bebé no balbucea o deja de hacerlo.
*En otras etapas de la vida, la pérdida de audición se puede manifestar con síntomas como:
-Problemas para seguir una conversación que se produce entre dos o más personas.
-Dificultad para oír en ambientes con mucho ruido.
-Problemas para diferenciar sonidos agudos.
-A veces puede producirse sensación de falta de equilibrio o mareo, sensación de presión en el oído o escucharse un zumbido.

¿Cómo se trata?
La detección e intervención oportuna son fundamentales para disminuir las consecuencias de la pérdida de audición en edades tempranas.En cualquier caso y en función del tipo de hipoacusia, su grado y el momento de aparición, existen varios tipos de tratamientos:
La utilización de audífonos; amplifican el sonido hasta volverlo audible para la persona.
La intervención fonoaudiológica temprana y la habilitación/rehabilitación auditiva.

Además, existen otras herramientas que pueden favorecer la comunicación de estas personas: la lectura de los labios, los textos escritos o el lenguaje de señas.

Por la vía quirúrgica y de acuerdo a la clínica y patología del paciente existen las siguientes opciones:
-La cirugía de reparación del oído medio. Puede consistir en la colocación de una prótesis que reemplaza el estribo, en la reparación de perforaciones del tímpano, etc.
-El implante coclear.- es un tratamiento muy común en caso de hipoacusia profunda. Se trata de un dispositivo electrónico que sustituye al oído externo, medio e interno, capaz de recoger los sonidos, transformarlos en estímulos eléctricos para transmitirlos al nervio auditivo y restablecer el flujo de información auditiva que llega al cerebro.
-El implante de tronco cerebral.- es una técnica similar a la anterior, pero los electrodos que se implantan estimulan directamente los núcleos cocleares en el tronco cerebral.
-El implante de conducción ósea.- se coloca bajo la piel un dispositivo que transmite al hueso del cráneo vibraciones, que el oído interno percibirá como sonido.

Para cerrar el tema dejo la siguiente frase: cuidar tu audición como cuidar tus pensamientos es volverte experto  de la vida, amigo de tu paz, arquitecto de tu  vida interna.

Terapias presenciales y virtuales
Guadalajara, Jalisco.
Eva Montañez García
Tel: 3333252534
Tel: 334593646

Murciélago Teatral a Casi un Siglo

Por: Alejandro Ostoa

El teatro, aunque efímero, registra su historia. Este movimiento, denominado Teatro del Murciélago, se orientó en la oscuridad y percibió el instinto de los espectadores.

El Teatro del Murciélago surge en 1924, como un teatro nacionalista. Fue fundado por Luis Quintanilla con el fin de adaptar al teatro, de manera estilizada, danzas y elementos folclóricos de México.

Quintanilla expresó: “Un día, en Nueva York, conocí el teatro ruso de la Chauve-Souris, y este me hizo recordar que México tiene más color que Rusia. Desde aquel día, la idea de crear un espectáculo semejante en mi país, con elementos exclusivamente nacionales y desarrollando temas de la vida mexicana, se fijó en mí como una obsesión. Hoy, la colaboración de los artistas Carlos González y Francisco Domínguez me permite realizar esa idea.

“Hemos titulado murciélago, porque es la traducción de ese teatro ruso… El organdí dominguero de nuestras chicas, la perfecta cursilería de nuestras colonias, los camiones y los fifís son tan característicos de nuestra vida nacional como las costumbres más románticas de nuestros pueblos o el ritmo soberbio y salvaje de las danzas indígenas. “El teatro Mexicano del Murciélago es una tienda de juguetes para el alma.”

Después de presentarse al aire libre, lo hacen en el Teatro Principal con los cuadros El juego de los viejitos, danza humorística de Michoacán. Los fifís, Aparador y Camiones, se constituyen en cuadros típicos de la ciudad; La danza de los moros, recoge una fiesta en honor de los Reyes Magos y La ofrenda, muestra la ceremonia tradicional del día de muertos en la isla de Janitzio, con sones y bailables indígenas. Los decorados corren a cargo de Carlos E. González, Francisco Domínguez reúne y hace el arreglo de la música. Después del fracaso económico de este experimento, El Murciélago bajó el telón durante casi dos años. A finales de 1926, retirados del teatro, Quintanilla y Domínguez, Carlos E. González se une a los críticos Júbilo y Jacobo Dalevuelta, con el escritor Ermilo Abreu Gómez y el compositor Tata Nacho para continuar con el proyecto de Quintanilla. El Murciélago se convierte en un experimento dentro de otro que es la Casa del Estudiante Indígena, donde se puede recurrir a un tipo humano idóneo. La docilidad del indígena venido de cualquier rumbo mexicano se incendia en los breves cuadros de las obras Vivac y Casamiento de indios, realizados por Júbilo; La Tona, escrito por Jacobo Dalevuelta y La Xtabay, escrita y dirigida por Abreu Gómez. Al parecer estas representaciones no cubren con las medidas teatrales tradicionales de aquellos tiempos, pero satisfacen, condensadas, los valores estéticos de la escena, ya que lo más admirable de este experimento fue lo plástico, el timbre personal, la imagen de los valores humanos y estéticos de aquel México cuyo juego se acentuaba en los medios expresivos. Por ello, este tipo de espectáculos abre nuevos rumbos y hace escuela, porque dentro del elemento folclórico en lo lírico y en la construcción dramática de sus diálogos, proporciona materiales inéditos que de inmediato aprovecha el género de la revista mexicana, hijastra a su vez de la fiesta folclórica.

Es merecido recordar a Carlos E. González, quien escondiera en la abreviatura de E, el nombre de Epigmenio, nació en 1893 y falleció en 1961, ambos acontecimientos en la Ciudad de México. Pintor, escenógrafo, promotor teatral y folclorista. Promovió la realización del Teatro Regional en Teotihuacan en la década de los veinte. Realizó más de medio centenar de escenografías, entre ellas la de La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, en 1934, con la cual se inauguró el teatro de Bellas Artes, dirigida por Alfredo Gómez de la Vega. Participó activamente en la creación del Teatro Orientación, realizando novedosas propuestas escénicas en la obra O´Neill, Lázaro rió., de O´Neill.

Además de ser pionero en el cine nacional, en la Compañía Azteca Films, ambientando escenarios de la película El automóvil gris, realizó varios diseños escenográficos para el séptimo arte. Colaboró con el antropólogo Manuel Gamio, en la reproducción de códices prehispánicos, el diseño de vestuario y la decoración -primero del corto y luego de la obra teatral –Tlahuicole.

Carlos E. González dedicaría su vida al rescate y registro de la música y las danzas populares, la pintura mural y de caballete.

En 1940 realizó el mural del Café Tacuba, en la Ciudad de México y diez años después en el Comité Pro-Americanistas de Phoenix, Arizona

Este personaje vivió durante dos años en Toluca, en la calle de Matamoros.

En la Biblioteca José María Heredia y Heredia, existen dos murales de su creación., que remiten a la cultura popular, incluyendo instrumentos musicales y danza, la producción de artesanías y el Día de Muertos. Fue inaugurado en 1943, como Pabellón de Turismo y el desaparecido Museo de Arte Popular de Toluca.

Sobre Sonetos del Adiós y del Regreso

Por Catalina Miranda

En la actualidad es difícil encontrar un poeta cuyos versos destellen una propuesta clásica tanto en el aliento, como en el tono, la forma y el sentido. Agreguemos a esas cualidades la sensibilidad, la franqueza y la imaginación; además, limpidez, precisión, buen gusto, armonía, belleza y erudición.

Fernando Corona, escritor mexicano, nacido en 1978, reúne en su obra las cualidades mencionadas. Su capacidad, su minuciosidad, su entrega lo han llevado a cultivar la forma poética más elevada, “clásica, entre las clásicas”: el soneto.

Se dice que Francesco Petrarca (Italia, 1304-1370) es el creador de esta forma de escribir poesía. Lo cierto es que otros poetas, entre ellos Dante Alighieri (1265-1321), habían allanado el camino para que Petrarca escribiera los sonetos incluidos en su Cancionero.
El rigor es el primer requisito para lograr un poema digno de llamarse “soneto”.
La Real Academia de la Lengua lo define como: “Composición poética que consta de catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos.
En cada uno de los cuartetos riman, por regla general, el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, y en ambos deben ser unas mismas las consonancias. 
En los tercetos pueden ir estas ordenadas de distintas maneras”.
A esta definición habría que agregar, a pie de página, para tener una idea más general de la teoría sobre el soneto, los significados de endecasílabo, asonante, consonante, cuarteto, terceto, y otros, como de métrica, sinalefa y dialefa.

“Llega el libro que atesora la huella en el camino de un bardo sin amada que reposa su amor. Fernando Corona es la pluma, la letra viva, que atesora en cincuenta sonetos su carga espiritual más honda. Como un pez en el agua se desliza en estos versos, son suyos, lo iluminan cuando marca «un palpitar de tinta y hueso».” Dice la cubana Juanita Conejero, en el Prólogo de Sonetos del adiós y del regreso.

En efecto, “como pez en el agua” se desplaza Corona por la poesía incluida en este libro. Obra muy recomendable, que será altamente valorada por los lectores que gustan deambular por las páginas de autores que se explayan libremente con conocimiento de causa. Porque Corona es un poeta que sabe inspirarse; además, una larga trayectoria en la academia lo respaldan. “Es egresado de la licenciatura en Letras Clásicas; maestro en Letras Latinoamericanas y doctorante en Letras Mexicanas, por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se ha desarrollado profesionalmente en el ámbito bibliotecario y archivístico en la Biblioteca Nacional de México como asistente investigador; en El Colegio de México como becario de investigación en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios; en el Museo Nacional de Arte como coordinador de la Biblioteca y de la Red de Bibliotecas de Arte Mexicano, y en el Banco Nacional de México como Coordinador del Archivo Histórico…”, se anota en su semblanza.

            Y como muestra basta un botón, un capullo floreciente e imperecedero en la página impresa, de Editorial Ariadna:

 EN TUS OJOS…

                              a Blanca Pérez

En tus ojos la tarde está dormida,
llegando va la noche con sosiego;
tus ojos son trigales, yo estoy ciego;
mi presencia en tu sueño está prohibida.

Te pareces al mar y a su embestida,
tu sonrisa va lenta como el fuego,
¿te importa lo que diga este mi ruego?
Calla, que tu mirada lo decida.

De la noche nada queda, ya nada,
yo dormido y tú fija en mi recuerdo.
No sé por qué no estás desesperada,

pues siento que de tanto que remuerdo
tu rostro y tus cabellos imagino,
ya casi va tu huella en mi camino.

Siempre es un gusto encontrar y disfrutar de seres humanos tan creativos y prolíficos.

Podemos conocer más sobre la trayectoria y la obra de Frenando Corona en su página web: https://www.fernandocorona.mx/portfolio/sonetos-del-adios-y-del-regreso

Ahora más que nunca la cultura está al alcance de todos. Gracias por leer y compartir.

Beneficios de llorar

Por: Eva Montañez García
Psicóloga

En este artículo abordaré algunos de los beneficios que nos brinda el llanto.
Sabemos que el llanto es una respuesta desencadenada ya sea por la tristeza que pudiéramos llegar a sentir por alguna situación de dolor ya que se libera cierta angustia, o sea por felicidad; aquí te mencionaré por qué llorar sin duda te hace bien:
-Es sano desde el punto de vista fisiológico y emocional.
-Es útil para liberar físicamente hormonas y toxinas relacionadas con el estrés y genera un efecto calmante.
-También nos ayuda a comunicar nuestros sentimientos.

Por mucho tiempo, se creyó que el llanto era un signo de una personalidad débil, pero en realidad, es todo lo contrario. Llorar ante una situación de crisis o un momento de ternura, es evidencia de una gran capacidad de empatía. Por ejemplo, cuando vemos a otra persona llorando, se activa nuestra neurona espejo y genera un neurotransmisor llamado oxitócina (hormona del amor, de la calma y el contacto), que aumenta el sentimiento de empatía.

1) Llorar reduce el estrés.- El llanto es terapéutico porque alivia tensiones, sirve para desahogarte y luego, sentir mayor tranquilidad.
2) Incrementa el metabolismo cerebral.- Al llorar, tu cerebro recibe un 30% de toda la sangre que el corazón bombea al cuerpo. Es la única emoción que logra ese incremento; aumenta el gasto energético y la frecuencia respiratoria para oxigenar al cerebro. Por esa razón, sentimos más cansancio y bienestar ya que, al terminar, el cerebro libera endorfinas que te tranquilizan y generan la sensación de esperanza y fe.
3) Te humaniza.- Cuando lloras o estás frente a una persona llorando, compartes un momento en el que se presenta mayor empatía y apoyo.
4) Tomas conciencia.-  Al liberar el llanto, estás enfrentando algo que sientes o te sucede. De esta forma, puedes identificarlo y trabajarlo para lograr resolverlo. Es importante que reconozcas y puedas exteriorizar tus sentimientos.
5) Puedes prevenir otras enfermedades.-Es posible aliviar el dolor si no reprimes tus lágrimas cuando tu cuerpo lo necesita. De lo contrario, podría manifestarse en forma de depresión y poner en peligro tu salud física.
Aprende a llorar.

Consultas presenciales y virtuales
Guadalajara, Jalisco
Tel 3333252534
Tel 3345936464