Los Mártires de Toluca, Segunda Parte

Por: Alejandro Ostoa

Toca el turno al monólogo de Alexander Niame, coordinador de 19 de octubre de 1811. Los Mártires de Toluca. El texto Una confesión de Porlier, el responsable. El martirio en la Plaza de Armas de Toluca.

Se trata de los últimos momentos del brigadier Porlier. Como planteamiento dramático resulta interesante, pues resume la sicología del personaje y  la entrada a la historia y la muerte, en un suspiro final, en el horizonte histórico, en el que la mente empieza a ensombrecerse y los actos se presentan entre hazañas y tormento.

“Siento la muerte cerca. Todo afuera es frío. El hielo de los glaciares rodea mi maltrecho navío que encalló entre montañas de hielo. La tripulación, desesperada, me ha abandonado y ahora camina sin rumbo y sin posibilidad alguna de sobrevivir. Todo lo que nos rodea es gélido; estamos abandonados a nuestra propia suerte. La sensación de saber que se va a morir es extraña. ¡Qué ironía!, estoy aquí, sentado, esperando la muerte; yo, que sobreviví a cientos de batalla, vengo a encontrarla de la manera más absurda, solo y sin enemigo a quien dar la cara, sin espada a la cual enfrentar, una agonía sin grito de dolor ni olor a batalla, a pólvora, a sangre. Sólo mi cocinero y su perro han permanecido a mi lado. Ambos guardan un silencio sepulcral sabiendo que nuestro destino está escrito. La sensación es de una soledad inmensa, casi no cruzamos palabras y únicamente nuestras miradas parecen decirnos algo. 

“Como confesión me siento a escribir estos recuerdos, ¿será éste mi último acto cristiano?, ¿será éste mi último acto de contrición? Escribo para sacar recuerdos que me atormentan, para olvidar los ríos de sangre y los gritos de los indios que mandé fusilar en la Plaza de Armas de Toluca; escribo porque nunca dejé constancia de lo ocurrido, porque no me atreví a narrar lo que vi, lo que ordené como defensor de la villa contra los insurrectos. Entre siniestras tormentas, inmersos en un viento que ruge ferozmente, escribo para limpiar mi alma de los males que hice en este mundo, para sacar de una buena vez todos esos gritos que me atormentan desde que dejé México y que me ofuscaron en la batalla de Tenancingo, en la que fui vencido por Morelos (…).

“Escribo en una cabina de mi maltrecho navío San Telmo, que cruje a cada bocanada de viento, varado entre montañas de nieve (…) Escribo para recordar, para no olvidar, para limpiar mi conciencia, pues, lo sabe el Señor, todo lo hice en cumplimiento de mi deber. Sin embargo, el remordimiento no me abandona.

“Soy Rosendo, nacido en la capital del virreinato del Perú en 1771. Nací en noble cuna, lo que no impide que tenga una muerte lenta en esta inmensidad desconocida. Soy Rosendo Porlier, alférez, teniente y capitán de fragata de la gran armada española; soy Rosendo Porlier y Asteguieta, brigadier de la Real y Militar Orden de Santiago, participante en la guerra de Trafalgar y defensor del puerto de Cádiz ante los ingleses; soy caballero de la Orden de Santiago y comandante en jefe de las tropas destinadas a la reconquista y pacificación de los pueblos de Zocoalco, Zayula y Zapotlán, en la Nueva España; soy el defensor y pacificador de Toluca y sus alrededores; soy quien traje en mi fragata al  virrey Venegas desde España y entramos al puerto de Veracruz para devolver el orden a la más importante y rica de las colonias españolas. He matado y he ordenado matar, sí, pero Dios sabe que todo fue en su nombre. (…)

“Es que Toluca estaba en peligro de caer en manos de los rebeldes y era mi obligación, desde que me dieron esa plaza, cuidarla de cualquier ataque insurgente. Así lo hice; organicé a las tropas y los perseguí. Durante meses mantuve la calma y hasta el ambiente en la villa se relajó. Ya sabía yo de las conspiraciones y reuniones clandestinas que se habían organizado antes de mi llegada en las casas de algunos criollos, como en la del herrero Joaquín Canseco o en la del contador Joaquín de la Llera, en donde se había dado lectura a una proclama para convocar a la Independencia; bueno, hasta el señor Hidalgo había pasado por ahí con un ejército que se calculaba en más de cien mil hombres. (…)

“Toluca era pequeña, un pueblo de comerciantes y hacendados, un poco insalubre, pero eso sí, muy religioso y con una capilla hermosamente decorada en los dominios de los franciscanos.

“Llegué teniendo bajo mi mano a más de mil hombres de todas armas y con cuatro piezas de artillería. Durante meses mantuve la tranquilidad, a pesar de la presión por buscar, en donde fuera, rebeldes. (…)

“Mi cocinero se ha dormido, no sé si para siempre, recargado en la panza de su perro. Me invade un sentimiento de tristeza e impotencia. Quisiera llorar como niño y morir dormido, en silencio, como si me arrullara mi madre. Está oscuro, pero la luz de la última vela que nos queda es suficiente para seguir escribiendo. Tal vez algún día alguien recoja este escrito sobre hechos que nunca quise describir y que me atormenta. Que sea leído y que me perdonen. (…)

“Supe, entonces, que varios españoles y prelados le habían enviado una queja al virrey acusándome de cobarde y hasta de adhesión y simpatizantes de los insurgentes. ¡Qué insolencia! ¡Acusarme a mí!, que siempre había servido a las causas del rey y de España. (…)

“Era la mañana del 19 de octubre de 1811; yo tenía ya cuarenta años y estaba cansado. Mi dignidad la sentía lastimada… Recorrí las laderas del cerro y conté más de doscientos muertos por parte de los rebeldes. Nuestras bajas eran pocas. Pero esos muertos no eran suficientes, yo tenía que demostrar mí fuerza, mi coraje, la energía que, según los españoles, me hacía falta. Tomamos banderas, lanzas, caballos y recogimos a nuestros muertos. Entonces mandé traer a los detenidos y ordené a mis hombres que fueran a los pueblos aledaños a aprehender rebeldes. Trajeron a más de doscientos, todos amarrados unos a otros y con los torsos desnudos…

“Esos recuerdos me atormentaron siempre. Perdí mi genio en los campos… perdí batallas. Yo sólo quería regresar a mi fragata… a abandonarme en ella para olvidad, para escribir esta confesión y que Dios me perdone…

“Estoy cansado y muerto de río… escucho el crujir de lo que queda del San Telmo… la tempestad sigue y mi cocinero ya no se mueve… la vela se acaba y mis fuerzas… mis fuer…”.

Como podrá observarse, la selección de textos del monólogo (que no completo para esta colaboración), responden a una recapitulación, que pasa de estados emocionales y anímicos mientras las vivencias que se van marchitando en recuerdos. Pausas y transiciones son de marcada eficiencia.  

¡Gracias Alexander!

Diez de Septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio

Por: Catalina Miranda

1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40. Cada 40 segundos una persona en el mundo se quita la vida.  El suicidio es multicausal. Se equivocan los que creen que quienes deciden terminar con su camino en el mundo es porque padecen alguna enfermedad mental, o porque son inmaduros o muy valientes.

   Nadie está libre de padecer en algún momento de su existencia: depresión, ansiedad, ira, desánimo, dolor espiritual. El sufrimiento no es selectivo, no hace diferencia entre edad, clase social, religión o género. Cualquier persona puede atentar contra su propia vida para terminar con el dolor emocional. Eso lo saben muy bien, en carne propia, quienes han intentado quitarse la vida sin lograrlo (supervivientes); quienes tuvieron un familiar o amigo que sí lo consiguió (sobrevivientes). Son ellos y ellas, sobre todo, quienes se organizan año con año para conmemorar el Día Mundial de la Prevención del Suicidio: el 10 de septiembre. Por eso este mes se viste de amarillo, color elegido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) para identificar la prevención del fatídico acto.

   En la Ciudad de México existe un grupo llamado “Colectivo Mamitas en Lucha por SÍ A LA VIDA”, formado por Consuelo García Martínez; Guadalupe Cuevas Benítez; Yonathya Ramírez; Alma Feria Rodríguez; Audes Pérez, entre otras; mujeres que perdieron a sus hijos adolescentes por suicidio y que han decidido aliviar su dolor proporcionando ayuda a la sociedad en general y en específico a padres de familia para prevenirlos de los riesgos que pudieran estar viviendo los niños y jóvenes.

   El Colectivo Mamitas en Lucha… convocó a una rueda de prensa el 5 de septiembre, en Distrito Urbano, en la esquina de 5 de Mayo e Isabel la Católica (CDMX) para que se difundiera la realización de la marcha del día de ayer. Acudieron a los llamados distintos medios de comunicación, músicos, cantantes, escritores, activistas: Aly Rivera, especialista en Suicidología y Tanatología Resiliente, fundadora de PsicoHope; Diego Armando Victoria, estudiante de la UAM Iztapalapa (superviviente); embajadores y embajadoras de SÍ A LA VIDA; Locked out of Heaven (Banda de rock), Asociación 19S México, Ale Toledo y Rafael E. Mora; León Vago (músico); Krazy Star (luchadora profesional); Johnny Depp Mexicano (actor-influencer; El Adversario (rapero); Rayado (luchador profesional); máster Bárbara Ruiz; Fundación MORITAS A. C.; Gabriela Vargas; Dulce Ma. Escoto; Miriam Alceda, entre otros y otras sobrevivientes,  supervivientes y activistas.

   Ayer, la marcha inició en el Monumento a la Revolución a las once de la mañana. Caminaron hacia el Palacio de Bellas Artes, donde se detuvieron para realizar charlas y actividades de impacto para esparcir los mensajes entre los participantes y espectadores: “Sí a la vida”, “que ni una luz más se apague”, “¿sientes que la situación te supera?”, “¿necesitas hablar con alguien?”, “no estás solo”, “cuentas con ayuda”. “La prevención del suicidio es justicia social”. “La prevención del suicido es asunto de todos”. “Hablar sobre el suicido, salva vidas.” “Los suicidios son predecibles y prevenibles”.

A los pies del Palacio de Bellas Artes extendieron un rollo de papel kraft e invitaron a quienes alguna vez intentaron quitarse la vida y a quienes conocieron a alguien que trascendió por suicidio a que plasmaran la palma de su mano con un marcador de color. El pliego de papel se llenó de huellas que significan lágrimas, sufrimiento, gritos apagados, culpas y confusión que se han desvanecido. El pliego también se saturó de fuerza para seguir llevando el mensaje a donde se necesite porque los participantes insisten: “NO ESTÁS SOLO”, “SALVA TU VIDA”, “SE VALE PEDIR AYUDA”. Conserva, difunde, comparte, utiliza en el momento preciso la Línea de la Vida: 800 911 2000. Consulta la página en Facebook: SI A LA VIDA.

El próximo 30 de septiembre, a las nueve de la mañana, se realizará la “Caminata contra la Depresión”, del Ángel de la Independencia a la Alameda Central, participa.

(Fotografías de Diego Armando Victoria García, superviviente del suicidio. Estudiante de la UAM Iztapalapa).

Territorios Baldíos

Agua a degüello

Darío Fritz

Somos agua. Tres cuartas partes de nuestro cuerpo está constituido por agua. En eso abunda la igualdad. No importan identidades de género, color de piel, clases sociales, estatura o cualidades profesionales. El problema está al momento de ingerirla, allí se transforma para adquirir valor, como las pepitas de oro que buscan los garimpeiros en la Amazonia brasileña o el negocio de los tubos de oxígeno en los peores momentos de la pandemia reciente. ¿Pagar por aire? Sí. ¿Pagar por agua? También. Aparece entonces la desigualdad, por consumirla o por contar con ella para los más elementales menesteres. Agua que no has de beber, dice el lugar común del refrán, déjala correr. O sea, no te metas en lo que no te importa. El problema es que cuando la dejas correr más de un codicioso en saltarse las leyes se la apropia. O se beneficia de la incompetencia de otros.

Dos incidentes en el transcurso de este año entre habitantes de comunidades ejidales y fuerzas de seguridad dejaron traslucir las apetencias por el agua en los negocios privados de la política. A catorce pobladores de Rincón de Tamayo, Guanajuato, la policía local los torturó cuando reclamaban que el municipio de Celaya no les quitará el control de los pozos de agua. Después de una investigación la Comisión Nacional de los Derechos Humanos acreditó los excesos policiales y emitió una recomendación aceptada por el Ayuntamiento. Pero el problema de fondo, el control político del agua para aportar al desarrollo de la zona, no se ha resuelto.

En el vecino Querétaro, una ley de aguas aprobada en el Estado ha dado lugar a la apropiación de tierras ejidales por supuestos funcionarios estatales. La comunidad de Escolásticas en el municipio de Pedro Escobedo protestó en julio pasado y recibió como respuesta del ayuntamiento detenciones y golpizas por parte de la policía. El desarrollo de nuevos emprendimientos inmobiliario en la zona sería imposible sin el control de los manantiales.

La defensa del medio ambiente se paga muchas veces con la pérdida de vidas. 2021 fue el año récord en México con 54 ambientalistas asesinados. En 2022, más de medio millar de ataques directos y 24 muertes. La disputa por el agua es una de las razones detrás de los crímenes. Álvaro Arvizu Aguiñiga, defensor del uso del agua y la agroecología en el Estado de México fue el más reciente en junio pasado.

Escribió el poeta Francisco Segovia: “Agua que corta de golpe todo rastro/ agua sin huella para el policía/ sin olor para el sabueso/ agua en que el pecador lava su crimen”. La apropiación del control del agua se hace también con leyes para beneficio de pocos. En México, 76% del agua potable concesionada se destina al sector agropecuario. Estas concesiones no están obligadas a pagar por el agua. Para su mayor suerte -si se le puede llamar así- también se les subsidia la energía empleada en los procesos de bombeo. Lo dice el IMCO en un informe de la semana pasada que habla de las desigualdades en el cobro de tarifas por el servicio y los perjuicios para la población más vulnerable.

Se cuenta que en un día de calor asfixiante del año 49 a.C., similar a cualquier otro de la crisis climática de nuestros días, Julio César dejó aislado a los pompeyanos cerca del Ebro en Lérida. Aturdidos por la inclemencia del sol y sin agua, a pesar de tener ríos a la vista, en pocas horas capitularon sin combatir. Fue una oportunidad única, resuelta con inteligencia –Julio César fue magnánimo luego con los derrotados. Las batallas del presente como las futuras son de “agua a galope y a degüello, como una horda de mongoles
que aniega el llano y ahoga la esperanza”, a decir de Segovia.

@DaríoFritz

Cultura del Mecenazgo

Por: Josefina Lozano

Hablando de  dones, DAR es un Don maravilloso.  La práctica del mecenazgo  es para los verdaderos maestros, para los que dan desinteresadamente sin esperar nada a cambio; ya que este simple hecho trae intrínsecamente ligado  poder, ¡sí!, poder.

Aun cuando el mecenazgo tuvo su mayor auge en la época del Renacimiento, hoy en día siguen las buenas prácticas a través de gobiernos, empresas y personas con gran poder adquisitivo. 

Gracias a estas prácticas, tenemos artistas, literatos y científicos, que a cambio de dinero, crean obras maestras  que  empoderan  primero al mecenas y ellos a su vez con sus colecciones,  crean proyectos que empoderan a una ciudad como es el caso de Florencia, en Italia. En nuestro México lindo y querido, por medio de grandes mecenas, tenemos maravillosos museos como el Museo Soumaya, Museo Jumex, Casa de subastas Morton; grandes colecciones privadas, ferias como Zona Maco, que embellecen, enaltecen y empoderan a  nuestro país.

Estoy de acuerdo en que esté limitado el mecenazgo al arte, la literatura y la ciencia, pero la realidad supera en mucho dicha concepción, ya que la cultura del mecenazgo se da en muchas otras áreas y en muchos niveles, por ejemplo, partamos de que nuestras familias nos apoyan con nuestros estudios, son nuestros primeros mecenas; amigos o personas con ese don de dar, que nos financian materiales para realizar  las obras de arte; personas que nos toman de la mano y nos introducen en el mundo del arte, la literatura o la ciencia; promotores de cultura que no cobran por exponer su obra y cobran solamente si y solo si,  venden la obra; gobiernos que financian proyectos. Estos son solo unos ejemplos.

Si eres artista, escritor, o científico, te invito a que agradezcas con todo tu corazón a quien te ha echado la mano. Agradecer es de los buenos, y los buenos somos más.

De mi parte agradezco: Primero a Dios, a mi familia, a mi marido Jasmani Israel Montaño Romero, al Gobierno de San Pedro Tlaquepaque por apoyar el #Concurso de Arte «Mictlampa», a Cámara de Comercio de Tlaquepaque y a todos mis @coleccionistas que han comprado mis obras.

¡Gracias!
Un promotor,  «Empodera-vendiendo».

¿Qué es el burnout?

Por: Eva Montañez García
Psicóloga

En este artículo hablaré sobre qué es el burnout y de qué manera te puede afectar. Es un síndrome que afecta de diferentes maneras a la población trabajadora como consecuencia del estrés laboral crónico.

El estrés es muy normal ante las situaciones de la vida cotidiana que no suponen un reto; se denomina eustrés a un estrés bueno que no se activa ante la situación complicada, por otro lado el estrés se produce cuando esa tensión se mantiene de manera continuada y hace que estemos desconcentrados y suframos una serie de síntomas que nos limitan en nuestra vida habitual.

La OMS caracteriza al burnout por tres dimensiones diferentes:
-Sentimientos de agotamiento
-Sentimientos negativos
-Distanciamiento con respecto al trabajo y reducción de la eficiencia laboral.

Por eso, uno de los perfiles más propensos a sufrir estrés crónico es el de las madres que trabajan fuera de casa; estas mujeres viven una doble jornada por eso se entiende la sobrecarga de trabajo y muchas veces sufren una falta de apoyo por parte de su familia o pareja porque se da por hecho que la mujer debe ser la que se ocupe de todo.

Por otro lado también nos encontramos que el hombre se encuentra dentro de este perfil ya que por cuestiones económicas en algunas ocasiones tiene un doble trabajo para poder solventar los gastos que tienen dentro de la familia.

Otro de los perfiles con mayor factor de riesgo de estrés a los que se señala son los jóvenes y gente preparada, pero no han recibido formación en inteligencia emocional que les permita afrontar siete situaciones; no saben ser resilientes, ni priorizar y a veces les cuesta gestionar el tiempo, están tan ilusionados y tienen tantas ganas de mostrar su valía en el trabajo que tampoco dicen que no a nada y esto los carga más de actividades laborales.

Volviendo a las condiciones específicas del burnout, la clave para detectar el síndrome del trabajador quemado es, su persistencia en el tiempo ya que suele tardar años en manifestarse, no se trata de una respuesta inmediata como en el caso del estrés; cuando entras en una espiral de estrés continua hay que pararse y tomar conciencia de hasta donde tenemos nuestros alcances, su desarrollo es progresivo y puede pasar años hasta alcanzar una fase fácilmente diagnosticable. La causa principal es no tener carga de trabajo demasiado grande sino, la disonancia entre tus expectativas laborales y el trabajo que realmente realizas.

Cuando comiences en un trabajo nuevo hay una fase de ilusión y las expectativas son muy altas, pero se produce una fase de desilusión cuando te das cuenta del desfase entre lo que es y lo que pensabas y empiezas a sobrecargarte, después aparece la fase de la frustración porque por más que trabajas no se valora o se reconoce lo que haces las horas de más etcéteras; la cuarta fase es la apatía como mecanismo de defensa, te separas de tu empresa psicológicamente empiezas a desvincularte de los compañeros y a tener sentimientos negativos hacia tu trabajo y ya por último, la fase de desesperación; los síntomas se agudizan y es necesario una intervención médica o una baja laboral para asistir a terapia.

Terapias presenciales y por internet
Guadalajara, Jalisco
Tel 333 25 25 34
Tel 3345 93 6464

Los Mártires de Toluca

Primera parte

Por: Alejandro Ostoa

El pasado 1 de septiembre, en la Feria Internacional del Libro del Estado de México, se llevó a cabo la presentación de la plaqueta de 30 páginas 19 de octubre de 1811. Los Mártires de Toluca, con texto y selección de Alexander Naime, e ilustraciones (acuarelas) de Benito Nogueira Ruiz, editada por el Ayuntamiento de Toluca.

La investigación de Alexander es variada, recurre a investigadores de diversas épocas (empezando por Lucas Alamán y concluyendo con María de Pilar Iracheta Cenecorta y Raymundo César Martínez García). La presentación de Naime es concisa y nos habla de lo que para él es, el suceso histórico más importante en la actual capital del Estado de México y escribe un monólogo, a manera de confesión, de Porlier.

Se trata de la masacre del 19 de octubre de 1811 contra un grupo de indígenas, comandada por  el brigadier Rosendo Porlier, en la que un número indefinido de prisioneros indígenas fueron  asesinados por las fuerzas realistas, en la entonces Plaza de Armas y posteriormente Plaza de los Mártires. Se habla de 100 prisioneros, otros referentes es de 67 y otro más de 63.

Vayamos a la introducción. “Anda y cuéntale a todos lo que viste, anda y diles lo que les espera si se rebelan en contra de la Corona, del virrey de los ejércitos al servicio de la Nueva España”, le dijo el brigadier Porlier, jefe en Toluca de las fuerzas realistas, las del virrey de la Nueva España, las del rey de España, al último indio, a quien había dejado vivo para que contase la terrible matanza de la que fue testigo. Le golpeó la espalda y lo largó.

“El indio, desnudo y con las manos atadas, caminó por la ensangrentada Plaza de Armas de Toluca”.

“Era 19 de octubre y la noche empezaba a caer, el frío se combinaba con un silencio pesado que parecía cubrir la ciudad y con mujeres, envueltas en mantas negras, que lloraban en silencio ante la tragedia. Un cura se acercó para tratar de consolarlo y extender una manta para cubrirle el cuerpo, pero el hombre se apartó bruscamente con la mirada perdida y huyó y huyó…, nadie nunca más supo de él. Se fue con la imagen de la masacre en sus ojos; a nadie, a nadie, según se supo, le contó lo sucedido. Suponen que nunca más volvió a hablar”.

Estas acciones impactan. La atmósfera  está bien lograda y plantea un hecho épico. Un conflicto libertador.

El estudioso Inocente Peñaloza relata: “El ataque insurgente comenzó el 14 de octubre y fue creciendo en intensidad hasta alcanzar su punto crítico el 19; es decir, seis días de lucha sin tregua. Existen razones para suponer que la batalla comenzó en la cortadura del cerro de Coatepec, donde los españoles perdieron tres cañones, ‘reventados’, lo cual redujo considerablemente su poder ofensivo… La ejecución en masa se realizó en la calle principal (Independencia), frente a la Plaza Mayor, donde las víctimas fueron formadas de espalda a los muros del convento franciscano de la Asunción”. Este autor señala que Lucas Alamán y Carlos María Bustamante tienen versiones distintas.

Lucas Alamán escribió en 1823: “… El carácter sanguinario de Porlier se había formado con el ejemplo de las atrocidades que los franceses cometían en España y dio en esta ocasión una tremenda prueba de él. Hicieron en la acción unos cien prisioneros indios, y en el mismo día en que obtuvo este triunfo, los hizo fusilar á todos puestos en fila en la calle principal de Toluca, no dejando vivo más que a uno solo, para que fuese á contar esta terrible matanza a sus compañeros”.

El historiador guanajuatense habla de cien.

Carlos María de Bustamante, en 1849: “Toluca presentó en sus plazas aquella vez el espectáculo más espantoso, porque tomados muchos indios prisioneros fueron fusilados en todo el dicho día, en cuyo espacio de tiempo duró la más horrible ejecución. Los soldados americanos que emularon en ella á los de la Marina, y seguramente les excedieron en crueldad, chapalearon la sangre con los pies, llegándoles en algunas partes hasta las espinillas, de modo que andaban sobre ella como por sobre un lago ó remanso.

“Tal es la relación que me ha hecho una persona, testigo ocular de esta catástrofe, y tal fue la terminación de un asedio de cinco días. Parece que el mismo Cueva horrorizado de tanta matanza se retiró del servicio, pues ya no vuelve á figurar más en la historia”.

El escritor y periodista oaxaqueño es contundente en el hecho trágico, en la crónica sobre este acontecer.

Aurelio J. Venegas escribe en 1926, la variación del número de víctimas: “Las guerrillas de Porlier bajaron los cañones, y otras, con los dragones, se retiraron para excursionar por los pueblos vecinos al Calvario, en donde saquearon las casas de los indígenas, recogiendo a más de doscientos hombres inocentes que metieron en son de triunfo a la ciudad, diciendo que eran ‘prisioneros de guerra’, de los cuales la furia de Porlier hizo que fusilasen en la tarde a sesenta y siete, dejándolos como Adán.

“El resto escapó de semejante pena y al día siguiente fueron puestos en libertad, convencido Porlier de que no tenían esos pobres hombres culpa alguna”.

Otra variación la dan María de Pilar Iracheta Cenecorta y Raymundo César Martínez García, quienes recurrieron a un documento suscrito por el Ayuntamiento en 1840.

En diez y nueve de octubre de mil ochocientos y once años, se les dio sepultura eclesiástica en el campo como a sesenta y tres arcabuceados y a doscientos ochenta y dos que murieron en el ataque del Calvario sin haberse sabido su estado ni sus nombres y origen y los firmé.

Fr. Francisco Gomes Cura (rúbrica).

Con este último se tiene fundamento documental. Los investigadores encontraron el Archivo Parroquial de la capital mexiquense, la partida de defunción. Extraordinario hallazgo.

La próxima semana tocará el monólogo del periodista y escritor Alexander Naime. Hasta entonces.

Beatriz Falero, la Guardiana de la Palabra y su Santuario: Santa Catarina, Coyoacán

Por Catalina Miranda

La vida de Beatriz Falero bautizada acertadamente como La Hablista —ya que su apellido proviene del verbo en portugués “falar”, emparentado con “fabular”, crear historias—, gira en torno a los cuentos, a escribirlos, a narrarlos de manera oral y escrita. Además, nos podemos referir a ella como La que Hace Honor a la Palabra, al respecto Beatriz comenta: “Hay una frase, que yo no me daba cuenta cuánto la decía hasta que me lo hicieron ver, es: ‘En honor a la palabra’, ésa es mi muletilla. Es que ‘en honor a la palabra’ impone. En un recorrido al Centro de la Ciudad de México, caminamos desde Bellas Artes hasta el Zócalo, donde había un gran templete. Llegué con seiscientas personas. Ahí conté la ‘Leyenda del águila herrada’, cuando bajé, estaban unas jovencitas como de quince años, abajito de las escaleras; me vieron, se entrelazaron y empezaron a brincar y a decir: ‘En honor a la palabra, en honor a la palabra’. Yo: ‘¡Ay!, ¡qué pena!, ya no lo voy a decir’. ‘Nooo’, me dijeron, ‘se le oye muy bonito’. Ya me di cuenta de que yo sí le hago ‘honor a mi palabra’. Soy de la época en que la palabra era muy importante. Por eso cuando yo digo que voy a hacer algo, siempre lo cumplo, no voy a fallar. Creo en el honor, no necesito tener contrato”.

   Ser La que Hace Honor a la Palabra, convierte a Beatriz Falero en La Guardiana de la Palabra que tiene su Santuario en la bella plaza de Santa Catarina, ubicada en Coyoacán, zona en la que por excelencia se realizan actividades culturales en la Ciudad de México. Ahí, Beatriz ha creado y cultivado un cálido espacio, semejante a un nido, en el que se refugian narradores orales y el público para sentirse apapachado, protegido, acunado con el sonido de las palabras, transmutadas en canto, por la ahora también conocida como la Mujer Cenzontle.

   El pasado domingo 2 de julio, Beatriz Falero recibió el Premio Cenzontle otorgado por el Movimiento de Cuenteros Nacional e Internacional y los Amigos de NAO, por ser fundadora y directora de los narradores orales de Santa Catarina, desde hace casi 40 años. Para ella este premio es: “Muchísimo, muchísimo. Es un parteaguas en mi vida. La gente me quiere mucho y yo los adoro. La entrega de El Cenzontle es un reconocimiento por el grupo que tengo, por lo que los hago sentir, porque los apoyo y porque me quieren. Muchos iniciaron contando cuentos en Santa Catarina. Unos como alumnos, otros simplemente iban a hacer sus pininos. Dicen que son mis alumnos, pero aprendieron escuchando, viendo a otros, teniendo el foro, que es muy importante. Este Premio es un parteaguas porque es un sueño cumplido.” 

     El Premio Cenzontle que Beatriz Falero recibió es por toda su trayectoria en Santa Catarina y también por su trabajo con distintos públicos, como el de los hospitales del ISSSTE y del IMSS, lugares de los que guarda infinidad de recuerdos:
“Me encontré a una persona que me saludó y me dijo: ‘¿Se acuerda usted de mí?’ ‘No, no me acuerdo’. Buscó en su cartera y sacó un sapito. ‘Mire, aquí traigo el sapito que me regaló, para acordarme de que sí se puede’. Era un sapito de plástico, que di en los hospitales después de contar un cuento. A los niños les daba un muñequito, de esos que dan en las despedidas de soltera, hay amarillos, rosas, azules, son de hilo, con su pañalito. Se los regalaba y les decía que lo tenían que cuidar, ponerle nombre, ‘es tu amigo, cuando sientas mucho dolor, agárralo y apriétalo, y él se quedará con la mitad de tu dolor’. No les puedo decir que con todo el dolor. Un día, un niño muy inteligente, cuando lo iban a inyectar, le dijo a la enfermera que mejor inyectara al muñequito”.

   Cada anécdota es una historia. Cada acto que realiza Beatriz Falero es una invitación a imaginar un cuento completo: “Fui a un hospital donde había enfermos de SIDA. Me encantaba porque me pedían mi dirección y mi teléfono porque  me iban a ir a ver cuándo salieran. Una vez fui a un hospital de quemados, y un señor me dijo que no quería escuchar el cuento, y que además ni sabía leer. Le dije: ‘Pero este cuento está muy bonito’. Era de pájaros y se lo enseñé. ‘¡Ay!, cómo esos hay en mi pueblo, y cantan”.

   Uno de los más grandes deseos de Beatriz Falero es que Santa Catarina, ahora también conocido como el Santuario de la Mujer Cenzontle: “Nunca se pierda y que pudiera pasar de generación en generación. Ha sido muy importante para la narración oral y para todos los narradores. Yo quisiera que tuviera permanencia, porque, aunque la tecnología nos está alejando de esa voz, de esa palabra viva, creo que cada vez es más necesaria, porque con la palabra puedes acariciar, aunque también puedes destruir, pero es cuestión de elegir. Creo que necesitamos abrazos de palabras vivas”.

   El domingo 3 de septiembre, en la Feria Internacional del Libro del Estado de México (FILEM), en el marco del Encuentro Estatal de Profesionales en Fomento a la Lectura, Beatriz Falero, Marcela Romero y Vivianne Thirion recibieron el Homenaje “El Camino de los Cuentos”, por su trayectoria artística. ¡Felicidades!