Las arrugas de mi Infancia

Por: Alejandro Ostoa

Las arrugas de mi infancia, de Mónica Zepeda lo leí antes de ser editado. Para poder participar en publicación debería llevar prólogo y tras terminar la lectura, gustoso  acepté escribirlo, por su valor poético. Publicado por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas, la a través de Secretaría de Cultura a través del Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC), pertenece a la colección Poesía Tz’akbu Ajaw, publicado en 2020.

Arrugas con tersura poética

Paso sobre mí misma,
contraolvido y recuento…
Ileana Godoy

Tiendo el manto creativo, acordeón de amate, con palabras que resuenan en los puntos sensoriales y los que marcan rumbo. Empiezo a leer y soy hechizado por este reciente libro de la poeta Mónica Zepeda, quien resiente y re (en mi más enfática indigencia idiomática) siente esa primera edad.

Mónica no se arruga frente a la vida ni se tensa ante la muerte, si acaso se dobla, pero no se quiebra y permanece ante la vivencia. No sólo es voz poética: es epicentro, eco, conciencia y sensibilidad en Las arrugas de mi infancia.

El contraste va de la cuna al ceño que lleva a la mortaja, al mausoleo, a la expresión bella y cadenciosa sobre la tierra, la creadora y la madre. Es gramática y fonología, filigrana de pensamiento.

En este libro, libra las connotaciones y escarceos con las palabras de apetencia; sin forzamientos, encabalgando en joyas que liman sus aristas con el resplandor semántico y la retozada paranomasia.

En este peregrinaje explorador se integra la lengua como instrumento de comunicación, pero también como badajo que resuena y contrapuntea con la eterna dualidad del periplo equidistante.

Es teologal en cuanto a las virtudes, pero su tratamiento es espontáneo. Llega a las alturas, se llena de aire, observa y es misericordiosa en el rito, culto y ceremonia. Con certeza poética asume el destino –destierro y refugio– indulgente ante vilezas e infamias.

Agonía que surca, navega, flota, anda y encamina a la palabra protectora que asila, como refugio, como sentencia sin juicio, entre sueños, miedos, ilusiones, fantasías, ideales y realidades: autoconocimiento libertario, a plenitud.

De forma inaudita lleva lo efímero  la crianza de la longevidad, a los rostros que dan la cara y enfrentan sus pasiones. La frescura se desprende con madurez para resonar en el eco refulgente que trasplanta con la acción inmediata y los sentimientos.

Leño a leño, poesía a poesía, verso a verso, los elementos se integran y magnifican los sentidos que son abrazados gozosamente, con sensaciones abrasadoras.

Las arrugas de mi infancia: gestación que fructifica, expide acta de nacimiento y es epitafio imperecedero en la sensatez creadora y cimérica de Mónica Zepeda.

Como muestra, dos poemas de este libro.

A cuentagotas
Qué dicha siento al hablar de mi niñez.
Creyeron manosear mi infancia toda,
y yo mantuve intacta mi inocencia.

Pretendieron inundarme la garganta
y utilicé el perdón, a cuentagotas,
para engullir cada torrente
de supuesta hombría.

Un mismo árbol
El poema es tensión.
El poema sujeta la soga que
lía a dos seres equidistantes: los mantiene, al fin y al cabo,
de cabo a rabo,
a cada uno en su puesto
y en suposición del otro.
Los mantiene suspendidos
en distintas ramas del mismo árbol
y no ahorca y pone el banco.
Les advierte con certeza:
quien dé un paso hacia adelante
           habrá dado marcha atrás.

Do Re Mi Fa Sol La Si

Por Josefina Lozano

La música tiene dos connotaciones: la música vista desde el arte y la música como producto cultural.

Cabe destacar que la música como producto cultural y como manifestación artística tiene muchas finalidades, una de ellas es la  experiencia estética; otra es la expresión de experiencias, circunstancias, pensamientos o ideas y otra no menos importante, es  la terapéutica,  ya que potencializa la inteligencia emocional.

Me ocupa escribir en esta ocasión algo que está pasando desde  hace tres  meses en el Municipio de San Pedro Tlaquepaque, donde cada jueves,  en distintas delegaciones, agencias municipales y barrios, en un horario de 5 a 7 p.m,  los ciudadanos disfrutan del flujo sonoro de múltiples manifestaciones musicales, de distintos géneros llenas de ritmo armonía y  melodía,  que logran estimular el campo perceptivo del individuo.

Es impresionante sentir como a través de esta actividad, artistas diversos  hacen vibrar a propios y extraños en un mismo lugar. El sonido inunda el ambiente invitando a  detenerse para escuchar a  los que pasan por ahí,  sin siquiera pronunciar una sola palabra.

Una de las funciones de esta manifestación musical es el entretenimiento y la  otra y más importante  es lograr una bella,  irrumpida   y maravillosa experiencia de   comunicación con los que transitan por donde pasa el programa municipal, «Jueves de Kiosco en Tlaquepaque».

El irrumpir en su tiempo y espacio,  también, es irrumpir en su alma ya que las melodías  les susurran al oído   llegando de inmediato a  todos y cada uno de  los sentidos, tocando fibras extrasensoriales que se  transforman  en alegría que contribuye a pasar un momento inolvidable e inesperado y me atrevo a decir que a algunos haciendo olvidar por un momento una mala experiencia o aligerar alguna carga y por añadidura contribuye  a  regenerar el tejido social.

Lo más importante es subrayar en letras mayúsculas lo bien que se siente este estímulo sonoro en los transeúntes y como un gobierno cercano  a su gente se ocupa en el modo de vida de los ciudadanos.

Si tomamos en cuenta que la música es un lenguaje universal que supera a cualquier lengua, cada contexto social puede comunicar    experiencias  y sentimientos que conquistan el corazón de los individuos a través de  innumerables sonidos.

Hoy en día la música es una práctica  de comunicación y  sanación; por tanto puedo asegurar que la música regenera el alma. 

Termino escribiendo que como mexicana estoy muy orgullosa de que en el mes de Noviembre del año 2011, la UNESCO inscribió a «El Mariachi», música de cuerdas, canto y trompeta, en la lista del patrimonio inmaterial de la humanidad.

Que gran valía tenemos los mexicanos.
¡Viva México!

Roberto Omar Román, Ganador del Premio Ariadna de Cuento 2022

Por: Catalina Miranda

Desde su primera edición en 2018, el Premio Ariadna de Cuento se ha convertido en un referente en el mundo de la literatura, atrayendo a escritores de diversas latitudes del país que desean compartir sus historias y talento. Sin embargo, más allá de ser una competencia literaria anual, este Premio ha servido de escenario para la persistencia y el compromiso de una gama amplia de narradores, incluso de participantes que han inscrito sus obras en varias ediciones de manera continua. Estos autores, fieles a su amor por las letras y su deseo de mejora continua, han enriquecido significativamente la diversidad del concurso. En este contexto, el Premio Ariadna de Cuento no sólo celebra el arte de contar historias, sino que también reconoce la dedicación y el espíritu perseverante de aquellos que han elegido la escritura como su vocación.

Roberto Omar Román es el ganador del Premio Ariadna 2022. Es significativo decirlo porque él ha sido perseverante y fiel a su objetivo. Participó en este mismo Premio en 2020 y 2021, años marcados por la pandemia por Covid-19. Cabe destacar que Roberto ha demostrado tener un sólido oficio y ha obtenido diversos reconocimientos que lo colocan entre los mejores narradores de su generación en México. Es un escritor preciso, meticuloso y pulcro. Como constructor de ideas es consciente al trazar cada una de las estructuras y sabe aplicar la exacta cantidad de eslabones para unir todos los elementos.

Aunado a ello, Roberto Omar Román está comprometido, de tiempo completo, con la Literatura. Es cofundador e integrante del Grupo Literario Urawa, en la ciudad de Toluca, desde 1993. Su trayectoria en las letras abarca ya más de tres décadas.

En entrevista declaró que al haber ganado el Premio Ariadna de Cuento 2022 se siente: “Emocionado, desde luego —en esta tercera participación lo conseguí—, y a la vez comprometido a pulsar mi vena narrativa en otras justas literarias. El reconocimiento, derivado de un concurso de cuento, es representativo e incentivador, por supuesto, pero implica a la vez una reinvención, una superación permanente en el autor. Requiere, digamos, de una potestad, de un balance reflexivo de que en ese momento lo escrito funcionó para ese concurso y para ese jurado. Eso me parece bien; indica que hay porvenir. Después, es necesaria la independencia o liberación del texto respecto a la tutela de su creador, y atañe al lector, una vez publicado, juzgar su valor. Es, entonces, cuando el autor debe reafirmarse, proponer prosas, igual o mejor logradas. Me parece que es un asunto similar a alcanzar la cúspide del enamoramiento, y a continuación romper el vínculo afectivo, porque lo inmediato es casarse, y considero que ningún cuentista se debe casar con un cuento o un premio. Es aconsejable mantener el celibato literario, permanecer ilusionado, seducido por la imaginación, asombrado de la propia inventiva”.

Estos comentarios de Roberto Omar Román se convierten en incisivo consejo para los autores jóvenes o para quienes se inician en la Literatura, ya que él habla desde la experiencia y desde el largo camino recorrido. El cuento “El pianista”, con el que ha sido galardonado, atrapa desde la primera línea hasta el punto final; se lee fluidamente, sin tropiezos, sin el deseo de detenerse para introducir una coma, un acento, o cambiar una palabra o la estructura de una oración. Lo cual siempre es gratificante. Está planteado en dos líneas conductoras. Dos personajes activos que se desenvuelven en el “aquí y ahora”, y otros a los que se menciona en un texto en cursivas, en el que se revelan la trama, el meollo del asunto, el desenlace. El final, del relato, al ser y un final sorpresivo. Otro de los aciertos de este cuento es que los dos hilos conductores son voces de tesitura distinta. La que inicia es la que culmina. Es decir, la estructura del cuento es totalmente redonda. Sorprende detectar que el final es continuación del inicio y que al unirse estas dos partes se pueden leer de manera independiente como si fueran un microrrelato o minificción; es decir, una sola unidad literaria.

Sin duda, Roberto Omar Román dedicó bastante tiempo en elaborar el andamiaje de este relato; es decir, la cimbra, la estructura. Sobre la concepción de “El pianista” nos dice: “Intuyo, porque sería pretencioso e inexacto asegurarlo, que la idea germinal surgió de la lectura del cuento Olaf oye a Rachmaninoff de Cary Kerner. Es un cuento de excepcional ternura, encomiable sencillez lingüística y ponderable destreza narrativa. Desde luego, yo hice una versión satírica y absurda del gran hombre que toca el piano.  // Para bien de nosotros, autores contemporáneos, el riesgo y fortuna de las influencias está, justamente, en esa libertad de tergiversar las fantasías de narradores paradigmáticos, y consolidar cosmogonías propias, estrambóticas o cotidianas, utópicas o distópicas, a nuestro modo y capricho”.

Felicidades a Roberto Omar Román por la obtención del Premio Ariadna de Cuento 2022, y felicidades por los que seguirá recibiendo, ya que, lo ha demostrado, como escritor de relatos seguirá siendo incansable.

En breve se publicará el libro digital que se podrá consultar y descargar de manera gratuita en el sitio web
https://editorialariadna.com/premio-ariadna-de-cuento-2022/

Fragmento del Prólogo del libro Premio Ariadna de Cuento 2022.

Decimoprimera edición de Latinoamérica Viva, en FIL Guadalajara 2023

Después del gran éxito del ciclo Los 25 Secretos Mejor Guardados de América Latina, en 2012 surgió el programa Latinoamérica Viva, donde más de 240 escritores han tenido la oportunidad de compartir con sus lectores.
Esta edición tendrá la participación de 20 escritores provenientes de 9 países con cinco mesas de diálogo, donde destacadas plumas latinoamericanas compartirán sus experiencias creativas, su percepción del estado que guarda la literatura en sus países de origen, así como sus novedades editoriales.

La primera mesa se realizará el lunes 27 de noviembre y estará a cargo de la escritora colombiana Margarita García Robayo; Patricia Sánchez Lurueña, de Costa Rica; Pablo Casacuberta, de Uruguay, y el escritor peruano Enrique Planas, quien formó parte de Los 25 Secretos Mejor Guardados de América Latina. La mesa estará moderada por el poeta y narrador mexicano, Rogelio Guedea. El martes 28 de noviembre, el novelista argentino Hernán Ronsino; Karina Pacheco, de Perú; Pablo Simonetti, de Chile, y la colombiana Diana Obando, acompañados del periodista y escritor costarricense Óscar Núñez Olivas, serán los responsables de la segunda sesión del encuentro.

El miércoles 29 de noviembre, el novelista Enzo Maqueira, de Argentina; Amara Moira, escritora y feminista brasileña; Carlos Wynter Melo, de Panamá, y la periodista y escritora chilena, Ma. José Ferrada serán los responsables de compartir con los asistentes la tercera jornada del programa. Por su parte, Julio Rojas, guionista y novelista chileno; Itamar Vieira Junior, escritor y geógrafo brasileño; la poeta y narradora colombiana Fátima Vélez y Matías Moscardi, novelista y poeta de Argentina, serán los protagonistas de la cuarta mesa que se presentará el jueves 30 de noviembre.

La última sesión de este programa se realizará el 1 de diciembre, y contará con la participación del cuentista colombiano José Zuleta; Sonia Budassi, periodista y escritora argentina; Simón Soto, novelista y guionista chileno, así como de la novelista mexicana Brenda Navarro. Esta sesión será moderada por la autora mexicana Orfa Alarcón. Todas las actividades de Latinoamérica Viva están abiertas al público general y se llevará a cabo en el Salón E, del Área Internacional, de Expo Guadalajara, de las 18:00 a 18:50 horas.

Con la información de Prensa FIL Guadalajara.

La Literatura Universal presente en la Fil Guadalajara 2023

Guadalajara, Jalisco 04 de Octubre.- La literatura del mundo se hará presente en los diferentes programas de la FIL Guadalajara, como Latinoamérica Viva, Nombrar a Centroamérica porque Centroamérica Cuenta y Destinaçao Brasil. Las mesas sobre literatura estarán representadas por países como Chile, Colombia, Noruega, Quebec, Galicia, Marruecos o Georgia. Las Galas del Placer de la Lectura, el Encuentro Internacional de Cuentistas y las 22 sesiones del Salón de la Poesía, también serán parte de la muestra literaria que arribará a Guadalajara.

Más de 630 presentaciones de libros formarán parte de la edición número 37, entre las que están: No te veré morir de Antonio Muñoz Molina; Poesía reunida (1977-2023), de Coral Bracho; Extrañas, de Guillermo Arriaga; El peso de vivir en la Tierra, de David Toscana; Me llamo cuerpo que no está, de Cristina Rivera Garza; Cuatro veranos, de Benito Taibo; Un cuento de Navidad, de Alejandro Zambra; De todas las flores, de Natalia Lafourcade; Contra la naturaleza secreta de las cosas de este mundo, de Patricio Pron; Las luces de febrero, de Joana Marcús; En la boca del lobo, de Elvira Lindo; Los genios, de Jaime Bayly; Umbilical, de Andrés Neuman, y La escalera eléctrica, de Ana García Bergua. Además, la Editorial de la Universidad de Guadalajara trabaja un libro homenaje que reúne fotografías, fragmentos de textos que escribió Raúl Padilla López, así como comentarios de autores y personas cercanas a él.

Los jóvenes lectores tendrán la oportunidad de escuchar a escritores de la talla de Coral Bracho, Elia Barceló, Jordi Sierra i Fabra, Jorge F. Hernández y Andrés Oppenheimer, en las Sesiones de Mil Jóvenes con… 
El Concurso Cartas al Autor estará dedicado a la escritora francesa Nathalie Bernard y su libro Lágrimas de bosque.  FIL Joven contará con charlas, como “Mafalda, la tira cómica que cambió al mundo”, con la participación de Daniel Divinsky, editor de Quino, y Benito Taibo; “De machos alfa a hombres del futuro”, “La cultura de los roomies”, “Abrazar mi adolescencia trans” o “Literatura LGBTQ+”, además del Encuentro Nacional Booktube 2023 y la mesa “Booktok: la comunidad amante de los libros en TikTok”. Además, Ecos de la FIL contempla alrededor de 130 sesiones presenciales en las que autores provenientes de 33 países visitarán preparatorias de la UdeG, tanto en el área metropolitana como en otros municipios del estado de Jalisco.

El Salón del Cómic + Novela Gráfica es uno de los espacios más esperados por el público que asiste a la FIL y cobrará vida a partir del jueves 30 de noviembre y hasta el domingo 3 de diciembre. Contará con la participación de grandes personalidades, entre las que destacan Trino y Catalina Bu, quienes junto con Daniel Divinsky rendirán homenaje a Quino, cuyos personajes vestirán este año el Foro Rius. Además, creadores como Carlo Chable, Pénélope Bagieu, Jens Kjartan Styve, Alexandre Couture, Pau Márquez y Changos Perros, estarán presentes en el Salón del Cómic.

Conferencia Magistral, Martha Pacheco y la mirada explicita

La exposición Anatomía íntima de la jalisciense Martha Pacheco (Guadalajara, 1957-2021) está llegando a su fecha de clausura. Esta exhibición tiene como objetivo rendirle un homenaje, con la curaduría de la maestra María Fernanda Matos Moctezuma, y se presentan cuatro etapas significativas de su producción plástica para acercar al público a la experiencia estética de una artista que a través de dos categorías opuestas, Eros y Tanatos, revela su interés por los seres que sufren la marginación social. Se integra por dibujo, pintura, escultura, obra gráfica, fotografía y documentos, expuestos hasta este domingo 8 de octubre.

Como un acto especial de clausura, el próximo sábado 7 de octubre a las 12:00 horas, será la Conferencia Magistral “Martha Pacheco y la mirada explícita”,  a cargo de María Fernanda Matos, Maestra en arte moderno y contemporáneo, con una amplia experiencia como curadora de arte. Su trayectoria dentro del ámbito de los museos abarca la dirección del Museo Raúl Anguiano, la red de Museos del Estado de Puebla, el Museo Nacional de San Carlos, el Museo Cabañas y el Palacio de Bellas Artes.

La entrada es libre.

Con información de Museo Cabañas

Bertha, Tlacuilo que nos Cuenta…

Por: Alejandro Ostoa

Bertha Balestra, amiga y escritora que admiro, fue homenajeada en la reciente Feria Internacional del Libro del Estado de México. Con ella he realizado multidisciplinarios, presentaciones de algunos títulos de su autoría y un guion cinematográfico, además de participación en festivales y encuentros.

Molinete del tiempo, publicado por Editorial de Autor, es un libro de cuentos, del cual escribí el prólogo y lo reproduzco.

Un torbellino acciona en las siguientes páginas de Molinete del tiempo, libro de cuentos de Bertha Balestra. Diez historias, con igual número de voces adquieren eco, resonancia y orientación por los cuatro puntos cardinales y los cinco sentidos, sumándosele el común, con lo que se llega a la decena.

Estas narraciones parten de lo mexicano y, por ese gran sentido, traspasan lo universal, porque llegan hasta el ombligo de la luna, significación de México.

Nuestra autora, tutelada por Ehécatl, Dios del viento, exhala y le da aliento a las criaturas de este libro. Este molinete no sólo orea la atmósfera, sino que ventila lo antiguo, renueva los aires y oxigena el presente. (Le devuelve a este valle literario, la visión decimonónica de Alexander von Humboldt: La región más transparente).

En estos cuentos encontramos desde el regalo navideño de la mascota que, al igual que el camaleón, se metamorfosea como contrapunto en la rabia contenida de un xoloizcuintle, que permite que le den “machetazo al caballo de espadas”; es decir, revertir sus aptitudes y destino, ya que este perro mexicano acompañaba a los difuntos en el camino al Mictlán, al lugar de los difuntos.

Balestra le hace una tierna caricia en las mejillas a Tonatiuh y le arrebata una sonrisa que comparte con nosotros, convertida en barro, transformada en letra, trocada en historia.

El personaje hispánico por antonomasia es el Quijote, y como reconocimiento y, para que se nos apetezca este libro, pero afortunadamente carente de sentido didáctico, nos lleva a una de las aventuras de dos de los personajes cervantinos, gestada en el imaginario de la autora.

Sucesora del Dr. Atl, la cuentista le da preñez a “La mujer dormida”, este significado es sólo una metáfora, ya que esta majestuosa presencia siempre ha sido vigía desde la torre en que es coronada por el iluicatl (cielo mexica) y el Popocatépetl hace sonar su caracol y lanza volutas prehispánicas para comunicar la nueva buena.

El monólogo interno, desde su primera gestación como célula, se hace escuchar en “Por mí no te detengas”.

Los presagios, premoniciones y designios se materializan en el tejido formado por la trama y la urdimbre que llega a arrancar el alma. Hilado y deshilado en esta hilvanada historia cósmica.

Una vereda de tina conduce hacia el camino de las aventuras, en el que se bifurcan el realismo y la fantasía para, posteriormente llegar al real maravilloso rumbo en el que habitan títulos, personajes y sus escritores, como los insurrectos compatriotas que, desafiando la Inquisición, leían a escondidas a los autores franceses, proclamando, como en el nacional Grito de Dolores, el clamor gozoso del 23 de abril (Día mundial del libro y los Derechos de autor) al sonoro rugir del lector.

Bertha tiene el don de seducir a sus personajes con el trabajo que realiza que hasta ellos, después que nuestra cuentista conoce su vida íntima, escriben lo que guardan en su sentir, en un soliloquio dirigido al ser amado, como también a los lectores.

Y la historia de amor, deseo, sensualidad y sensibilidad se contonea cadenciosa en un singular ritmo de iniciación, de tradición milenaria que, con sus devaneos seduce los poros del alma, al ritmo de la sinfonía deleitante que acaricia la piel que abrasa con el abrazo y da sentido a los sentidos.

Habitar, de niño, en la región del Popocatépetl, del volcán que humea, y percatarse que es el viejo sabio que en la cima manifiesta su sapiencia, con su cerebro agitado por las vivencias y conocimientos, que con su  voz grave pide respeto hacia la naturaleza y no indagar en su sentir es como tirar las canicas sin pronunciar su sonido que en el idioma de los antiguos pobladores es la vos que dice: ¡Aquí estoy! Es como suicidar al instinto infante de curiosidad y mandarlo a calacas, a chiras pelas, como enredar la cuerda del yoyo y perderse de la evolución que malabarea para alcanzar la altura que es premiada por su destreza con la mano que lo acaricia y lanza a una nueva suerte, como ahorcar al trompo con la cuerda en su cuello, sin permitirle mostrar su destreza en la pista danzarina o no transformar a la madera en un camioncito lleno de aventuras y cargas que dan aprendizaje en la vida. El protagonista descubre que Don Goyo no tiene cerumen en su órgano auditivo, que sus conocimientos no sólo surgen en su voz expresada por sus experiencias, sino porque sabe escuchar. Este chiquillo-chiquitótl dialogó con el compañero de Iztaccíhuatl y pudo percatarse que se puede conversar con la montaña mágica, con el de la perpetua cabellera cana.

Con molinete encontramos cuentos que con su soplo autoral nos hace girar la estrella de su estro, el astro luminoso que nos alumbra como lectores, la danza aérea que revolotea en imágenes. Es una faena completa, con todo tipo de suertes en el ruedo literario.

Bertha Balestra es la tlacuilo que nos cuenta historias, que convierte el libro en el lugar de recreo, que de lo antiguo produce algo nuevo, como el alma de los papalotes que se elevan en el cielo de la creación.

Nezahualcóyotl, el rey poeta, nos legó, entre sus versos, aquel que dice: “No cesarán mis cantos”. Con Molinete del tiempo escucho a Cronos decir de esta escritora: “No cesarán tus cuentos”.

Así que con el molinete danzarín de nuestro índice entremos a las páginas de este libro, como lo que es. Foro de energía y sensibilidad.