Calaverita dedicada a Paco Ignacio Taibo II
Por Israel Alexander Meza Martínez
En su despacho la muerte vivía,
pues su jornada nunca termina.
Exigente y culta decidía,
quien de todos al Mictlán iría.
Con los escritores más cabrona,
amante de libros sin remedio.
La flaca en serio se corona,
como la genio de este medio.
Todo un concurso simulaba,
pues ella no se anda con rodeos.
Si tu texto no le agrada,
de corazón mis mejores deseos.
En su despacho la muerte leía,
a un tal Paco el amargado.
De los escritos que le conocía,
ninguno era de su agrado.
Todos y cada uno de ellos,
horriblemente de asquerosos.
Y “no habrá final feliz”, Paco:
Ni la flaca te quiere por malo.

