José Ruíz Mercado, de la Primera Llamada al Homenaje Póstumo

Por: Catalina Miranda

Un domingo por la mañana, a principios de noviembre del 2020, en plena pandemia por Covid-19, recibí una llamada de Jalisco. El número no lo tenía registrado en mis contactos, pero decidí contestar. La voz era la de un hombre amable, sin duda maduro, hablaba pausadamente, se identificó como José Ruiz Mercado, de Guadalajara.

Había leído algunas notas de Ruiz Mercado en internet y tenía conocimiento de su trayectoria en la dramaturgia mexicana, ya que he sido editora de varios autores que lo citaron, pero nunca había hablado con él por teléfono ni lo conocía en persona. Me dijo que quería publicar un libro de cuentos en Editorial Ariadna. Me habló del contenido y me describió la portada. “Es el retrato de mi gata Calabaza. Andaba perdida, más bien, secuestrada, me la acaban de devolver.” Contesté sus preguntas respecto al proceso editorial y a los pocos días me envió el archivo con los textos y el retrato de la gata. El libro se tituló: Y si cuento mejor te cuento, y se publicó con éxito en enero del 2021.

Debido al gran entusiasmo de Ruiz Mercado, pocos meses después, en ese mismo año, publicamos Mosaico teatral (marzo), al que siguió Telares del método teatral (octubre, 2022). El Hilo de Ariadna / 13. José Ruiz Mercado: Dramaturgo, periodista, poeta, novelista, dedicado íntegramente al maestro, se dio a conocer, con mucho gusto y admiración, en octubre del 2022.

     Alguna vez, también por teléfono, platiqué con él sobre la Colección Entre Libros, que contiene en la primera parte un ensayo o una entrevista, y en la segunda, todas las portadas y contraportadas de los libros publicados por el autor abordado. También le envié por paquetería entre otras obras: Huberto Batis, entre libros.

      José, como me gustaba decirle, se entusiasmó con las características de esa colección y en enero del 2023 me comentó que como este año celebraría sus 50 años de carrera, deseaba conmemorar su trayectoria con la edición de José Ruiz Mercado, entre libros. Así,  me envió por paquetería todos sus libros publicados, ejemplares muy interesantes, con distintos formatos: de dramaturgia, poesía, cuento, ensayo; sin duda, una amplia bibliografía, para que escaneara las portadas y contraportadas y las integrara en el nuevo libro. Con el paquete mandó una carta manuscrita en la que describía el material que me hacía llegar.

Cincuenta sin cuenta. José Ruiz Mercado, entre libros vio la luz en mayo del 2023. Me hubiera gustado que apareciera en marzo para que el festejo hubiese sido doble, ya que el 14 de marzo era su cumpleaños.

          Así, de enero del 2021 a mayo del 2023, Editorial Ariadna tuvo el gusto de editar cinco obras del maestro José Ruiz Mercado. Todo un honor ser partícipe de su enorme vitalidad, testigo de la fidelidad a su oficio de dramaturgo, investigador, periodista, cuentista y poeta. Fue un hombre que desde muy joven supo lo que quería y fue congruente hasta el último momento. En ocasiones me llamó la atención, incluso me sobresaltó, cierta premura suya, como si quisiera tener en un tiempo breve, casi toda su obra publicada. En Mosaico teatral y en Telares del método teatral mencionó con nostalgia a los escritores que se le habían adelantado y decía (parafraseando) con ansiedad: quisiera no mencionar a otro más que se nos van.

   Desde mi visión y porque alguna vez lo platicamos, el libro que le hubiera gustado dejar publicado también es: José Ruiz Mercado. Dramaturgia completa, en la Colección Tespis de Icaria, de Editorial Ariadna. Ojalá que, en algún momento, esto pueda ser realidad in memoriam y de manera póstuma. El pasado sábado 16 de septiembre se cumplieron tres meses de su partida. Maestro ser y hacer hoy sin dilación, para transcender mañana. Requiescat in pace in aeternum.

Territorios Baldíos

Manos oscuras

Por: Darío Fritz

El conductor te lanza la carrocería de su vehículo en el cruce de la calle y uno a pie no tiene otra opción que frenarse y mirarlo a los ojos para ver cómo se justifica, pero obvio que no mira. Y si le das un golpecito de bronca a su vehículo con los nudillos, se enerva. Frena, te insulta y se va. Uno se indigna. Se indigna al paso de otro conductor que en la esquina acelera cuando va a cruzar la pareja de adultos mayores o el padre con el bebe en la carriola. Te indignas con el poder del burócrata de cerrar cualquier opción de solución con el despótico “vuelva cuando tenga el original de esa copia” que nunca pidió. Uno se indigna con la oficial de seguridad que hace como si no existieras y te cierra la puerta de la farmacia en la cara aunque falten cinco minutos para la hora. Un amigo me contaba cómo le quitaba el bono mensual su jefe en la oficina en derechos humanos porque al cumplir las ocho horas se retiraba. Otra amiga indignada relataba cómo el banco no aceptó devolverle el dinero que le quitaron en una compra con tarjeta que nunca realizó. Un colega se indignaba en los comienzos de su carrera cuando su editor le quitó el trabajo propuesto para dárselo a otra colega del área sin más explicación. Indigna que una propuesta laboral no merezca ni una mínima respuesta al teléfono o en el correo electrónico. Que en el aeropuerto reclames por la tardanza en la atención y no recibas disculpas. Que el frutero o en el puesto del tianguis te aumenten el precio por tu aspecto de extranjero o las ropas que llevas. Que alguien mate a una madre por reclamar por la desaparición de su hija. Que la autoridad sólo ofrezca condolencias por ese crimen. Indigna que la economía vuelque a niños a la indigencia. La indignación en tiempos de Aristóteles se definía de manera diferente a cómo la entendemos hoy. Es “el sufrimiento ante quien aparece yéndole bien inmerecidamente”, hizo saber. Ese “inmerecidamente” se asemeja a ironía.

En días pasados en el Estado de México una pareja dejó sus trabajos desesperada y corrió hacia su propiedad que había sido usurpada por desconocidos. Cuando ambos quisieron entrar rompieron un vidrio y los detuvieron porque a las cinco patrulladas presentes no les constaba que eran los dueños, como sí a su parecer lo serían quienes estaban adentro. En el Ministerio Público no entraron en razón con ellos hasta que intervino una mano amiga poderosa que “les hizo ver” algunas irregularidades del procedimiento. Vieron como el abogado de los usurpadores -alguien que tiene el despacho frente al propio MP y se cuelga del servicio de electricidad- le entregaba dinero, displicente y antes sus ojos, a uno de los agentes que lleva el caso. Al día siguiente, al comenzar a indagar recibieron videos de vecinos donde se ve que los usurpadores entraron por la parte trasera de la casa y cambiaron luego las cerraduras mientras una patrulla policial atestiguaba desde la calle. Los usurpadores se declaran inquilinos de un supuesto propietario que por supuesto no es la pareja que hoy se enfrenta a una disputa de años de litigio, asumen, porque “así son las cosas en esto”, dice indignada. Un comentario ajeno al matrimonio y que llegó de inmediato y aventurero fue preguntarse por qué no recurrir a “esas manos oscuras conocidas” para que entren a la casa y la recuperen. La indignación vestida de justicia por mano propia.

En la novela ¡Estafen!, del escritor y exmagistrado Juan Filloy, se hace una crítica sutil y meticulosa a la justicia. El personaje delincuente asume allí que “las estafas peores especulan con el desamparo de las víctimas y la estúpida aquiescencia de la ley”. También le dice al juez que en las historias de vida de los santos “no hay ni comerciantes ni políticos ni jueces”. Mucho menos policías y notarios.

@DaríoFritz

¿Cuáles son los signos y síntomas de la celotipia?

Por: Eva Montañez García

Los celos se consideran como un sentimiento que las personas manifiestan en diferentes etapas de la vida y con diferentes personas del entorno: la pareja, la familia y amigos. Este sentimiento en un nivel extremo puede llegar a causar problemas y conflictos en nuestro día a día.

Una de las principales características de los celos es que se perciben de forma subjetiva, por eso ante la misma situación no todos reaccionamos por igual. Y aunque son emociones naturales, el problema comienza cuando controlan nuestra vida, nos perturban y deterioran nuestra relación, ya sea de pareja, familia o de amistad.

Los celos a nivel de pareja se presentan en diversas situaciones, mientras estos celos no impidan el buen funcionamiento y dinámica de la pareja, no se presentarán conflictos, pero si este sentimiento bloquea y tiene una carga negativa en nuestra relación, entonces tenemos que estar alertas y trabajar sobre ellos.

Este sentimiento está relacionado con la inseguridad, la posesión, baja autoestima y dependencia.

Según el DSM IV el Trastorno Delirante de tipo celotípico: “El tema central de esta idea delirante es que la pareja tiene un amante o es infiel. Esta idea se apoya sobre inferencias erróneas apoyadas en pequeñas pruebas, como, por ejemplo, manchas en la ropa. El sujeto con esta idea intenta intervenir en la infidelidad imaginada, como, por ejemplo, investigando al amante o agrediendo a la pareja.”

Entre sus síntomas encontramos:
La persona mantiene la idea delirante con absoluta convicción.
A pesar de que la evidencia y la lógica muestren lo contrario, la persona afectada se mantendrá inmodificable en su idea. En el caso de la celotipia, es la idea de que está siendo engañada por su pareja.
El contenido de las ideas delirantes es poco probable y en ocasiones, llegan al extremo de ser fantasiosas.
La persona puede presentar síntomas depresivos intermitentes o incluso, un cuadro completo de depresión.
La persona puede experimentar intolerancia, irritabilidad extrema, agresividad y confrontación que no se limita a su pareja, ni a su familia, sino que se extiende a su círculo social.

En el trastorno delirante de tipo celotípico, el individuo mantiene muchos aspectos normales de su personalidad, sin embargo, su vida se ve progresivamente afectada por la intensidad y la intrusión de ideas delirantes.
Una idea delirante puede definirse como una idea equivocada o errada que es mantenida por el paciente de manera inquebrantable.

Respuestas Cognitivas: Se dan pensamientos e interpretaciones irracionales sobre la relación de pareja, al mismo tiempo, distorsionadas de la realidad, se crean dudas sobre la otra persona, se analizan las intenciones de la pareja y de las otras personas. Se produce cadenas de pensamientos las cuales provocan inseguridad, ansiedad, irritabilidad y suspicacia.

Respuestas Psicofisiológicas y emocionales: los pensamientos distorsionados sobre la conducta de la pareja provocan miedos, inseguridades y dudas constantes, que de alguna manera van a incrementar la percepción de amenaza, peligro y desencadena la respuesta de ansiedad.

Respuesta Motora: son las conductas que la persona celotípica realiza para tratar de controlar a la pareja. Busca indicios para confirmar sus sospechas, intenta con sus conductas reducir el miedo e inseguridad que siente sobre la pareja.

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Creatividad  Cultural

Por: Josefina Lozano

Todo lo que es creado por el Ser humano, es cultura y  aquí es donde viene lo importante, pues la creación es universal, es parte del Ser, unos en menor y otros en  mayor grado, pero hasta como hacer una gelatina Pronto, la tenemos que sazonar con un poco de creatividad.

El aspecto económico es el desbordante de toda creatividad cualquiera que esta sea, obviamente cuando quieres potencializar una idea. Aspectos como la religión, la moral, las artes, el protocolo, la ley, la historia y la economía son determinantes en un grupo de personas que se manifiestan. Y todos estos aspectos necesitan de la creatividad para su manifestación.

Dichas manifestaciones por consecuencia se convierten en cultura ya que la cultura la hacemos todos.

Para producir cultura tenemos que inyectarle primero un poco de  protocolo para determinar a quién va dirigida después, dinero para  potencializar dicha manifestación dentro de un grupo determinado.

Así entonces, tenemos manifestaciones culturales según la capacidad económica de cada persona, sin importar el nivel social al que pertenezca.

Para que una manifestación se convierta en cultura, primero se tiene  que vivir,  segundo transmitirlo a través de grupos y por último, y lo más importante: adoptarlo.

Como ejemplo, tenemos las innumerables manifestaciones mexicanas de Día de Muertos. Estas manifestaciones ya son una tradición, ya que  honrar a los muertos a la mexicana, ha traspasado fronteras, siendo  adoptadas,  transmitidas y  vividas de generación en generación. 

Los creativos son máquina  de ideas que muy pocos pueden hacer realidad por falta de recursos económicos;  aquí tenemos algo muy interesante, ya que la excepción hace la regla,  existen proyectos culturales donde intervienen los creativos y los mecenas para materializar  la genialidad que solo unos cuantos tienen pues, para que un mecenas invierta su dinero en una idea, esta debe ser genial. Considero que la  creatividad es de todos,  pero la genialidad no.

Los tiburones siempre están al acecho,  los #DDones (así los llamo), son personas con doble DD; D de don y D de Dones (Señores).  Su principal  característica es tener dinero. Ellos hacen mucho bien al mundo, dan lo que a otros les hace falta.

A esto yo le llamo: Equilibrio universal.

Los Mártires de Toluca, Segunda Parte

Por: Alejandro Ostoa

Toca el turno al monólogo de Alexander Niame, coordinador de 19 de octubre de 1811. Los Mártires de Toluca. El texto Una confesión de Porlier, el responsable. El martirio en la Plaza de Armas de Toluca.

Se trata de los últimos momentos del brigadier Porlier. Como planteamiento dramático resulta interesante, pues resume la sicología del personaje y  la entrada a la historia y la muerte, en un suspiro final, en el horizonte histórico, en el que la mente empieza a ensombrecerse y los actos se presentan entre hazañas y tormento.

“Siento la muerte cerca. Todo afuera es frío. El hielo de los glaciares rodea mi maltrecho navío que encalló entre montañas de hielo. La tripulación, desesperada, me ha abandonado y ahora camina sin rumbo y sin posibilidad alguna de sobrevivir. Todo lo que nos rodea es gélido; estamos abandonados a nuestra propia suerte. La sensación de saber que se va a morir es extraña. ¡Qué ironía!, estoy aquí, sentado, esperando la muerte; yo, que sobreviví a cientos de batalla, vengo a encontrarla de la manera más absurda, solo y sin enemigo a quien dar la cara, sin espada a la cual enfrentar, una agonía sin grito de dolor ni olor a batalla, a pólvora, a sangre. Sólo mi cocinero y su perro han permanecido a mi lado. Ambos guardan un silencio sepulcral sabiendo que nuestro destino está escrito. La sensación es de una soledad inmensa, casi no cruzamos palabras y únicamente nuestras miradas parecen decirnos algo. 

“Como confesión me siento a escribir estos recuerdos, ¿será éste mi último acto cristiano?, ¿será éste mi último acto de contrición? Escribo para sacar recuerdos que me atormentan, para olvidar los ríos de sangre y los gritos de los indios que mandé fusilar en la Plaza de Armas de Toluca; escribo porque nunca dejé constancia de lo ocurrido, porque no me atreví a narrar lo que vi, lo que ordené como defensor de la villa contra los insurrectos. Entre siniestras tormentas, inmersos en un viento que ruge ferozmente, escribo para limpiar mi alma de los males que hice en este mundo, para sacar de una buena vez todos esos gritos que me atormentan desde que dejé México y que me ofuscaron en la batalla de Tenancingo, en la que fui vencido por Morelos (…).

“Escribo en una cabina de mi maltrecho navío San Telmo, que cruje a cada bocanada de viento, varado entre montañas de nieve (…) Escribo para recordar, para no olvidar, para limpiar mi conciencia, pues, lo sabe el Señor, todo lo hice en cumplimiento de mi deber. Sin embargo, el remordimiento no me abandona.

“Soy Rosendo, nacido en la capital del virreinato del Perú en 1771. Nací en noble cuna, lo que no impide que tenga una muerte lenta en esta inmensidad desconocida. Soy Rosendo Porlier, alférez, teniente y capitán de fragata de la gran armada española; soy Rosendo Porlier y Asteguieta, brigadier de la Real y Militar Orden de Santiago, participante en la guerra de Trafalgar y defensor del puerto de Cádiz ante los ingleses; soy caballero de la Orden de Santiago y comandante en jefe de las tropas destinadas a la reconquista y pacificación de los pueblos de Zocoalco, Zayula y Zapotlán, en la Nueva España; soy el defensor y pacificador de Toluca y sus alrededores; soy quien traje en mi fragata al  virrey Venegas desde España y entramos al puerto de Veracruz para devolver el orden a la más importante y rica de las colonias españolas. He matado y he ordenado matar, sí, pero Dios sabe que todo fue en su nombre. (…)

“Es que Toluca estaba en peligro de caer en manos de los rebeldes y era mi obligación, desde que me dieron esa plaza, cuidarla de cualquier ataque insurgente. Así lo hice; organicé a las tropas y los perseguí. Durante meses mantuve la calma y hasta el ambiente en la villa se relajó. Ya sabía yo de las conspiraciones y reuniones clandestinas que se habían organizado antes de mi llegada en las casas de algunos criollos, como en la del herrero Joaquín Canseco o en la del contador Joaquín de la Llera, en donde se había dado lectura a una proclama para convocar a la Independencia; bueno, hasta el señor Hidalgo había pasado por ahí con un ejército que se calculaba en más de cien mil hombres. (…)

“Toluca era pequeña, un pueblo de comerciantes y hacendados, un poco insalubre, pero eso sí, muy religioso y con una capilla hermosamente decorada en los dominios de los franciscanos.

“Llegué teniendo bajo mi mano a más de mil hombres de todas armas y con cuatro piezas de artillería. Durante meses mantuve la tranquilidad, a pesar de la presión por buscar, en donde fuera, rebeldes. (…)

“Mi cocinero se ha dormido, no sé si para siempre, recargado en la panza de su perro. Me invade un sentimiento de tristeza e impotencia. Quisiera llorar como niño y morir dormido, en silencio, como si me arrullara mi madre. Está oscuro, pero la luz de la última vela que nos queda es suficiente para seguir escribiendo. Tal vez algún día alguien recoja este escrito sobre hechos que nunca quise describir y que me atormenta. Que sea leído y que me perdonen. (…)

“Supe, entonces, que varios españoles y prelados le habían enviado una queja al virrey acusándome de cobarde y hasta de adhesión y simpatizantes de los insurgentes. ¡Qué insolencia! ¡Acusarme a mí!, que siempre había servido a las causas del rey y de España. (…)

“Era la mañana del 19 de octubre de 1811; yo tenía ya cuarenta años y estaba cansado. Mi dignidad la sentía lastimada… Recorrí las laderas del cerro y conté más de doscientos muertos por parte de los rebeldes. Nuestras bajas eran pocas. Pero esos muertos no eran suficientes, yo tenía que demostrar mí fuerza, mi coraje, la energía que, según los españoles, me hacía falta. Tomamos banderas, lanzas, caballos y recogimos a nuestros muertos. Entonces mandé traer a los detenidos y ordené a mis hombres que fueran a los pueblos aledaños a aprehender rebeldes. Trajeron a más de doscientos, todos amarrados unos a otros y con los torsos desnudos…

“Esos recuerdos me atormentaron siempre. Perdí mi genio en los campos… perdí batallas. Yo sólo quería regresar a mi fragata… a abandonarme en ella para olvidad, para escribir esta confesión y que Dios me perdone…

“Estoy cansado y muerto de río… escucho el crujir de lo que queda del San Telmo… la tempestad sigue y mi cocinero ya no se mueve… la vela se acaba y mis fuerzas… mis fuer…”.

Como podrá observarse, la selección de textos del monólogo (que no completo para esta colaboración), responden a una recapitulación, que pasa de estados emocionales y anímicos mientras las vivencias que se van marchitando en recuerdos. Pausas y transiciones son de marcada eficiencia.  

¡Gracias Alexander!

Diez de Septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio

Por: Catalina Miranda

1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40. Cada 40 segundos una persona en el mundo se quita la vida.  El suicidio es multicausal. Se equivocan los que creen que quienes deciden terminar con su camino en el mundo es porque padecen alguna enfermedad mental, o porque son inmaduros o muy valientes.

   Nadie está libre de padecer en algún momento de su existencia: depresión, ansiedad, ira, desánimo, dolor espiritual. El sufrimiento no es selectivo, no hace diferencia entre edad, clase social, religión o género. Cualquier persona puede atentar contra su propia vida para terminar con el dolor emocional. Eso lo saben muy bien, en carne propia, quienes han intentado quitarse la vida sin lograrlo (supervivientes); quienes tuvieron un familiar o amigo que sí lo consiguió (sobrevivientes). Son ellos y ellas, sobre todo, quienes se organizan año con año para conmemorar el Día Mundial de la Prevención del Suicidio: el 10 de septiembre. Por eso este mes se viste de amarillo, color elegido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) para identificar la prevención del fatídico acto.

   En la Ciudad de México existe un grupo llamado “Colectivo Mamitas en Lucha por SÍ A LA VIDA”, formado por Consuelo García Martínez; Guadalupe Cuevas Benítez; Yonathya Ramírez; Alma Feria Rodríguez; Audes Pérez, entre otras; mujeres que perdieron a sus hijos adolescentes por suicidio y que han decidido aliviar su dolor proporcionando ayuda a la sociedad en general y en específico a padres de familia para prevenirlos de los riesgos que pudieran estar viviendo los niños y jóvenes.

   El Colectivo Mamitas en Lucha… convocó a una rueda de prensa el 5 de septiembre, en Distrito Urbano, en la esquina de 5 de Mayo e Isabel la Católica (CDMX) para que se difundiera la realización de la marcha del día de ayer. Acudieron a los llamados distintos medios de comunicación, músicos, cantantes, escritores, activistas: Aly Rivera, especialista en Suicidología y Tanatología Resiliente, fundadora de PsicoHope; Diego Armando Victoria, estudiante de la UAM Iztapalapa (superviviente); embajadores y embajadoras de SÍ A LA VIDA; Locked out of Heaven (Banda de rock), Asociación 19S México, Ale Toledo y Rafael E. Mora; León Vago (músico); Krazy Star (luchadora profesional); Johnny Depp Mexicano (actor-influencer; El Adversario (rapero); Rayado (luchador profesional); máster Bárbara Ruiz; Fundación MORITAS A. C.; Gabriela Vargas; Dulce Ma. Escoto; Miriam Alceda, entre otros y otras sobrevivientes,  supervivientes y activistas.

   Ayer, la marcha inició en el Monumento a la Revolución a las once de la mañana. Caminaron hacia el Palacio de Bellas Artes, donde se detuvieron para realizar charlas y actividades de impacto para esparcir los mensajes entre los participantes y espectadores: “Sí a la vida”, “que ni una luz más se apague”, “¿sientes que la situación te supera?”, “¿necesitas hablar con alguien?”, “no estás solo”, “cuentas con ayuda”. “La prevención del suicidio es justicia social”. “La prevención del suicido es asunto de todos”. “Hablar sobre el suicido, salva vidas.” “Los suicidios son predecibles y prevenibles”.

A los pies del Palacio de Bellas Artes extendieron un rollo de papel kraft e invitaron a quienes alguna vez intentaron quitarse la vida y a quienes conocieron a alguien que trascendió por suicidio a que plasmaran la palma de su mano con un marcador de color. El pliego de papel se llenó de huellas que significan lágrimas, sufrimiento, gritos apagados, culpas y confusión que se han desvanecido. El pliego también se saturó de fuerza para seguir llevando el mensaje a donde se necesite porque los participantes insisten: “NO ESTÁS SOLO”, “SALVA TU VIDA”, “SE VALE PEDIR AYUDA”. Conserva, difunde, comparte, utiliza en el momento preciso la Línea de la Vida: 800 911 2000. Consulta la página en Facebook: SI A LA VIDA.

El próximo 30 de septiembre, a las nueve de la mañana, se realizará la “Caminata contra la Depresión”, del Ángel de la Independencia a la Alameda Central, participa.

(Fotografías de Diego Armando Victoria García, superviviente del suicidio. Estudiante de la UAM Iztapalapa).

Territorios Baldíos

Agua a degüello

Darío Fritz

Somos agua. Tres cuartas partes de nuestro cuerpo está constituido por agua. En eso abunda la igualdad. No importan identidades de género, color de piel, clases sociales, estatura o cualidades profesionales. El problema está al momento de ingerirla, allí se transforma para adquirir valor, como las pepitas de oro que buscan los garimpeiros en la Amazonia brasileña o el negocio de los tubos de oxígeno en los peores momentos de la pandemia reciente. ¿Pagar por aire? Sí. ¿Pagar por agua? También. Aparece entonces la desigualdad, por consumirla o por contar con ella para los más elementales menesteres. Agua que no has de beber, dice el lugar común del refrán, déjala correr. O sea, no te metas en lo que no te importa. El problema es que cuando la dejas correr más de un codicioso en saltarse las leyes se la apropia. O se beneficia de la incompetencia de otros.

Dos incidentes en el transcurso de este año entre habitantes de comunidades ejidales y fuerzas de seguridad dejaron traslucir las apetencias por el agua en los negocios privados de la política. A catorce pobladores de Rincón de Tamayo, Guanajuato, la policía local los torturó cuando reclamaban que el municipio de Celaya no les quitará el control de los pozos de agua. Después de una investigación la Comisión Nacional de los Derechos Humanos acreditó los excesos policiales y emitió una recomendación aceptada por el Ayuntamiento. Pero el problema de fondo, el control político del agua para aportar al desarrollo de la zona, no se ha resuelto.

En el vecino Querétaro, una ley de aguas aprobada en el Estado ha dado lugar a la apropiación de tierras ejidales por supuestos funcionarios estatales. La comunidad de Escolásticas en el municipio de Pedro Escobedo protestó en julio pasado y recibió como respuesta del ayuntamiento detenciones y golpizas por parte de la policía. El desarrollo de nuevos emprendimientos inmobiliario en la zona sería imposible sin el control de los manantiales.

La defensa del medio ambiente se paga muchas veces con la pérdida de vidas. 2021 fue el año récord en México con 54 ambientalistas asesinados. En 2022, más de medio millar de ataques directos y 24 muertes. La disputa por el agua es una de las razones detrás de los crímenes. Álvaro Arvizu Aguiñiga, defensor del uso del agua y la agroecología en el Estado de México fue el más reciente en junio pasado.

Escribió el poeta Francisco Segovia: “Agua que corta de golpe todo rastro/ agua sin huella para el policía/ sin olor para el sabueso/ agua en que el pecador lava su crimen”. La apropiación del control del agua se hace también con leyes para beneficio de pocos. En México, 76% del agua potable concesionada se destina al sector agropecuario. Estas concesiones no están obligadas a pagar por el agua. Para su mayor suerte -si se le puede llamar así- también se les subsidia la energía empleada en los procesos de bombeo. Lo dice el IMCO en un informe de la semana pasada que habla de las desigualdades en el cobro de tarifas por el servicio y los perjuicios para la población más vulnerable.

Se cuenta que en un día de calor asfixiante del año 49 a.C., similar a cualquier otro de la crisis climática de nuestros días, Julio César dejó aislado a los pompeyanos cerca del Ebro en Lérida. Aturdidos por la inclemencia del sol y sin agua, a pesar de tener ríos a la vista, en pocas horas capitularon sin combatir. Fue una oportunidad única, resuelta con inteligencia –Julio César fue magnánimo luego con los derrotados. Las batallas del presente como las futuras son de “agua a galope y a degüello, como una horda de mongoles
que aniega el llano y ahoga la esperanza”, a decir de Segovia.

@DaríoFritz