Roberto Javier Hernández El Pelón y la Compañía de Teatro en Vecindades

(Primer acto)

Por: Alejandro Ostoa

A Catalina Miranda y su Tespis…
de colección

El teatro, como representación es efímero, pero quienes lo hacen posible (dramaturgos, directores, actores, escenógrafos y productores, entre los principales), marcan a los espectadores. Este año (2023) se cumplen 35 de la creación de la Compañía de Teatro en Vecindades, proyecto de gran alcance, de Roberto Javier Hernández El pelón.

Roberto Javier Hernández, más reconocido como El Pelón, chilango de nacencia y conciencia, egresó de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Fue alumno de Héctor Mendoza, Luis de Tavira y Julio y Germán Castillo, entre otros notables directores, con lo que posteriormente trabajó. Fue iluminador, escenógrafo y asistente de dirección. Como actor, también tuvo presencia, destacando en Nadie sabe nada, de Vicente Leñero. Julio Castillo y Germán Castillo fueron quienes más le solicitaban que asistiera para recibir la crítica de los montajes a estrenar. El Pelón, generoso desparramado, realizaba la crítica y constantemente le pedían puentear escenas, porque tenía la capacidad de hacerlo con elementos que simbólicamente eran los idóneos.

Incisivo, corrosivo, imaginativo y propositivo, era un ser luminoso que contrastaba la alta cultura con la popular. Luchador social desde la escena, sin panfletos ni discursos mareadores, tendenciosos, llegaba a los oprimidos, a los combativos. Recuerdo que cuando le pregunté a qué se debía su estilo rapado, me platicó la historia. Participó en una manifestación conmemorativa del Movimiento Estudiantil del 68. Traía greña larga, los granaderos lo golpearon y le quitaron un mechón, con parte de cuero cabelludo y desde entonces andaba con la cabeza como de rodilla. Sus bigotes, recordando a las morsas, eran otra de sus características. Así se involucró en una aventura, participando como actor en la telenovela El pecado de Oyuki.

Verlo dirigir era disfrutar una escena del teatro del absurdo. Su lenguaje oral era como comedia de enredos, pero con pocas palabras, repetitivas, enfáticas y abstractas, careciendo de cantinfleo. Dicho lenguaje lo fortalecía corporal y gestualmente, poniendo énfasis en lo descomunal. No decía nada… pero trasmitía todo.

Siempre he dicho que al director escénico que más le aprendí fue a él. Va un ejemplo, subiéndose a escena y con mirada, lenguajes corporal, gestual y textual, cargado de energía emprendía lo que deseaba que se le trasmitiera dentro de su proyecto de dirección: “Mira, cabrón, el pedo está así… tú llegas… pas… pum y en chinga te presentas, poniéndote muy acá… Agarra el pedo y maneja todo el escenario. ¿Captas? Y se bajaba del escenario. (¿A alguno de los lectores no le quedó claro la indicación?) Yo la captaba.

Recuerdo que lo entrevisté para la revista Mira, titulando tal trabajo como “Por actuar en quinto patio”. Cuando entré a trabajar en cultura de la Ciudad de México, en lo que fuera Socicultur (que había sido un proyecto de entretenimiento), cuando fue titular Alejandro Aura, y subdirector de actividades Culturales Armando Vega-Gil, llegamos a programar a la compañía de Roberto con obras contra las adicciones y con canevás que presentaban en diversos foros callejeros, así como en reclusorios y orfanatos. Su compañía era la más solicitada porque se adaptaban al público que presenciaba la obra.

Recuerdo que una ocasión me invitó a un canevá y actué en la Candelaria de los patos. La obra se presentó tras ver una muestra de objetos que pertenecieron a prostitutas asesinadas. La exposición me resultó un golpe clarísimo en el espejo de la cotidianeidad, realidad destrozada, esquirlas de lo que fueron zapatos de plataforma, fragmentos de lápiz labial, condones amarillentos, peines chimuelos, y sostenes sin apetencias.

Después me invitó a escribir un Hamlet a la mexicana. Había ganado la beca de la Fundación Rockefeller. La obra fue El otro espectro de Hamlet, se estrenó en el teatro Venustiano Carranza de la Ciudad de México. Hicimos una gira delegacional con una pastorela de payasos. Con El otro espectro de Hamlet me pidió que lo acompañara a los ensayos. Así lo hice. El padre Hamlet lo interpretó Juan Pablo de Tavira. Me pidió que marcara a un guardia que le rompía una botella en la cabeza. Tavira asistía a los ensayos con sus guaruras, había superado el atentado en su casa, mediante la fuga de gas y dejado de ser director general técnico del Sistema Penitenciario Nacional. Nunca llegó el actor que iba a realizar el guardia. El día del estreno hice el papel. Mi miedo era la reacción, porque le rompí la famosa botella (de utilería en la cabeza).

Cae el telón del primer acto.

Tespis de Icaria, el Héroe que Inspiró una Colección

Por Catalina Miranda

Tespis, nacido en Icaria cinco siglos antes de nuestra era, es el héroe griego al que se le atribuye la creación del teatro, por interactuar con el Coro de manera dialogada. También introdujo el uso de la máscara e inició el teatro itinerante, ya que fue desterrado y se vio en la necesidad de viajar en su carreta, y de llevar sus representaciones teatrales por distintas localidades de Grecia.

 Editorial Ariadna, en 2016, eligió el nombre “Tespis de Icaria” para su colección de dramaturgia. El libro con el que ésta inicia es de Gonzalo Valdés Medellín (novelista, ensayista y periodista de amplia trayectoria): A tu intocable persona. Delirio dramático en dos actos, que en ese año conmemoró 30 años de haberse escrito. Obra muy importante, innovadora, y no obstante haberse representado hasta 1994, significó un parteaguas, ya que fue la primera en abordar el tema del sida. Ernesto Reséndiz Oikión, en el Prólogo de este volumen —que contiene fotografías y reseñas aparecidas sobre todo en el suplemento sábado de unomásuno—, anotó: “Esta obra ofreció una renovación. Para la mayoría de las personas heterosexuales, y para muchos homosexuales, el silencio en torno al tema era preferible antes que reconocer la ignorancia común.” Poco se sabía entonces de las causas del SIDA, lo que sí se palpaba era que muchos miembros de la comunidad homosexual caían fulminados; había terror, ignorancia y tabú, no sólo entre los gays, los más afectados, sino también entre los heterosexuales y entre la gente dedicada a la salud, quienes no estaban capacitados para detectar y menos para tratar la enfermedad. Así, A tu intocable persona… es también una denuncia en contra de la Medicina, como ciencia, y en contra de la Religión como distorsionadora de ideas y satanizadora de las prácticas en torno a la diversidad sexual. Son varios los aspectos de esta obra que son plausibles: la valentía del autor de 23 años; el uso de un lenguaje verosímil, fiel recreador de la realidad; la realización del desnudo y del acto sexual en pleno escenario.

El número 2 de la colección lo ocupa Hugo Salcedo, un maestro de la dramaturgia mexicana, doctor en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, ganador del Premio Internacional Tirso de Molina cuando aún no cumplía los treinta años, y de muchos más, que dan testimonio de la calidad de su pluma. Salcedo presenta dos obras que no han sido aún representadas: La primera es Onania, y la segunda, Seis metros, dos mil quinientos kilos y un chorro de espuma.

Onania es un neologismo creado a partir del nombre de Onán, personaje bíblico aparecido en el Génesis que se casó con la viuda de su hermano. Cada vez que Onán tenía coito con su cuñada se alejaba del cuerpo femenino antes de eyacular, ya que no deseaba engendrar un hijo con ella. En Onania, Hugo Salcedo plantea la necesidad de una mujer, cuyo esposo acaba de morir creyendo que ella está embarazada y que heredó todos sus bienes a su futuro hijo. El drama se desarrolla a partir de la petición que Tamara le hace a Octavio, su cuñado, de darle un hijo.

Seis metros, dos mil quinientos kilos y un chorro de espuma. Farsa marina en dos actos, es una imagen que alude a un cetáceo hallado por unos niños en la Bahía de Santa Magdalena, Baja California. Los niños, sorprendidos y juguetones, se acercan al animal, y ante la incapacidad de devolverlo al mar piden ayuda a las autoridades del pueblo, quienes astutas y corruptas ven en el hecho la posibilidad de ganar dinero. Así, cobrando, llevan a los pobladores, en una de las camionetas de la comisaría, a ver a la ballena y encierran en la cárcel a los niños. Al llegar las autoridades federales a esa playa, lejos de querer dar solución al problema de la ballena muerta, que en breve iniciará su proceso de descomposición, causando graves enfermedades a los aborígenes, prefieren tomar nota de la extensión y belleza de las playas de Santa Magdalena, en las que planean, para su propio beneficio y enriquecimiento, erigir un centro turístico. Ante la ineptitud de las autoridades, y motivados por el hambre, los pobladores deciden destazar al animal y asegurar el alimento para una larga temporada. Seis metros, dos mil quinientos kilos y un chorro de espuma es la denuncia de la corrupción de los políticos que saquean al país, convirtiéndolo en una zona en la que prevalece la injusticia, la hambruna, la ignorancia, la falta de conciencia, lo que, sabemos, sucede en muchos puntos de nuestro país.

Gonzalo Valdés Medellín escribió en el Prólogo: “Las obras que el lector tiene en sus manos hablan de un dramaturgo que apuesta por la forma, que explora las anécdotas a costa del devenir de sus propios personajes, que discurre en torno a la injusticia social, pero también en favor de la espiritualidad, de la honestidad del ser y de la búsqueda de una identidad que se ha colapsado.

”Onania es una obra neomilenaria, apocalíptica, en donde el debate de la identidad del ser cobra visos perturbadores; los personajes viven historias entremezcladas de terror, de fantasía corrosiva, inmersos en una realidad que los agobia, que macera sus existencias y solivianta la realidad misma. Una de las obras más hermosas del catálogo de Hugo Salcedo es esta ballena dramática llamada Seis metros, dos mil quinientos kilos y un chorro de espuma, donde vemos al dramaturgo en total madurez compositiva y donde nuestro México (a través de personajes infinitamente humanos), vuelve a llorar de vergüenza, de impotencia, de desolación, de conciencia de sí mismo como un país que no merecería ser ese cadáver vejado por las manos codiciosas de sus gobernantes, como sucede con la ballena, en incisiva metáfora dramática, sino cobrar conciencia del sino de su infortunio.”

Del 2016 al 2023, la colección Tespis de Icaria ha ido ampliándose con obras de otros destacados dramaturgos, las cuales abordaremos en futuros artículos, aquí, en Prensamérica Jalisco.

Territorios Baldíos

Orfebres de la enseñanza
Por Darío Fritz

Hay tanto ruido allí afuera que a veces cuesta encontrar el foco. Los pensadores de la antigüedad, que han marcado el camino al paso de los siglos, señalaban a la educación como el lugar para desarrollar los sueños de cómo construir el futuro. Le daban así más valor al educador que al funcionario gobernante. Ser “ministro” o funcionario por entonces –minus-, significaba estar hecho para las actividades menores, en cambio, el magister era, tomado del latín, el maestro. Desde la palabra se simbolizaba la preponderancia de una sobre otra. Por entonces, los hijos de los acaudalados eran los únicos que asistían a recibir conocimientos -fueron los primeros-, y eso, aún entrado el siglo XX, siguió ocurriendo en la mayor parte del mundo.

Se aprendía de memoria -¿algo ha cambiado?- porque no había papel donde asentar el aprendizaje y la oralidad era el modo de retransmitir el conocimiento. Irene Vallejo, que en El infinito en un junco nos ayuda a quitarnos tantas telarañas de ignorancia, relata que para la fiesta de Pentecostés, los judíos del Medioevo hacían una ceremonia con los niños que se iniciaban en el aprendizaje donde debían lamer la miel untada sobre las palabras del alfabeto hebreo escritas en el pizarrón para que les entraran simbólicamente en su cuerpo. Esos maestros de alguna manera hacían que el gusto por el aprendizaje quedará incrustado para siempre en cada cuerpo y la enseñanza fuese un placer y no una carga como muchas veces nos pretenden hacer creer.

Fue Albert Camus quien dejó una marca indeleble de la impronta de los maestros en la formación de los niños, como potenciales transformadores de sus vidas. Después de obtener el Premio Nobel de Literatura en 1957, le escribe a su maestro Louise Germaine para agradecerle que en la pobreza de su niñez, sin su madre y sin sus enseñanzas y ejemplo no hubiese podido llegar a ser el escritor que era.  “No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo, pero por lo menos ofrece la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.”

También Nuccio Ordine ha dejado asentado que “la buena escuela… la hacen sólo los buenos docentes” -su reflexión se hace en el contexto de serias dudas sobre los beneficios de la multimedia, las tablets y la educación que se pretende ligar a empresas privadas. Los buenos docentes, dice, son “aquellos que, renunciando a las medidas coercitivas, logran que la única fuente del respeto del alumno hacia el profesor sean las cualidades humanas e intelectuales de éste”.

Hoy meros hacedores de las decisiones de los minus, los magister escuchan el ruido diario allá afuera. Unos libros de textos -¿quién será el autor de tanta redundancia?- realizados a oscuras, cojos en transparencia, impuestos a rajatabla, los tendrán a ellos como orfebres, quiéranlo o no, de arbitrariedades ajenas.

@DarioFritz
Darío Fritz ejerce el periodismo desde hace más de tres décadas (Reforma, Milenio Diario, Siglo XXI, La Crónica, entre otros). Publicó la investigación Con la muerte en el bolsillo. Seis desaforadas historias del narcotráfico en México, el cual recibió el Premio Planeta de Periodismo, y es coautor de El Libro Rojo III (Fondo de Cultura Económica). Redactó manuales sobre seguridad física y digital dirigido a periodistas. Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo (área Investigación). Ha sido corresponsal para publicaciones de Argentina e instructor para UNESCO México. En la actualidad ejerce como profesor de periodismo en la FCPyS de la UNAM, y editor de la revista trimestral BiCentenario.

Tipos de Atención

Por: Eva Montañez  García
Psicóloga

En psicología y en pedagogía no es correcto hablar de atención sin más, pues existen varios tipos de atención, en función de diferentes clasificaciones. A continuación se enumeran y explican los tipos de atención que responden a las clasificaciones más habituales.

Atención activa y voluntaria o deliberada. Es aquella que se orienta y proyecta sobre un objeto con un fin práctico o por curiosidad. Siempre responde a una motivación. Esta motivación no siempre implica interés por el estímulo, puede ser el deseo de aprobar un examen de una materia que nos aburre o nos cause fatiga intelectual.

Atención activa e involuntaria. Consecuencia de una percepción, aunque el sujeto no suele ser consciente de ella.
Atención pasiva es la atraída sin esfuerzo. Por ejemplo si escuchamos un ruido fuerte, anómalo y cercano prestaremos atención como un acto reflejo.

Dependiendo del objeto y el grado de la activación psicológica:

Atención selectiva: es la capacidad del individuo de centrarse en una única fuente de información, ignorando todo lo demás. En ocasiones, en lenguaje coloquial se dice que alguien que se encuentra prestando una atracción selectiva a algo se encuentra abstraído, ajeno al resto del mundo.
Atención dividida: es la que permite al sujeto atender simultáneamente a varios objetos o tareas. En general, el cerebro tiende a automatizar las tareas repetitivas y menos relevantes para poder centrarse más en las otras, aunque todas ellas reciben atención a la vez pese a no ser con la misma intensidad para todas. Es lo que sucede cuando escuchamos música mientras escribimos en un ordenador y estamos pendientes de que suene la alarma del microondas; la música se escucha de forma automatizada y tampoco se está muy pendiente del sonido de la alarma del electrodoméstico, pues cuando suene ya lo percibiremos y son la escritura y su semántica las que se llevan un mayor porcentaje de la atención.
Atención sostenida o vigilancia. Hace referencia a la capacidad de mantener la atención de forma sostenida e ininterrumpida en el tiempo con el fin de evitar errores antes de que lleguen a cometerse. Es el tipo de atención necesaria para conducir un vehículo o la que se supone debe prestar un estudiante en el aula.
Atención global. Disposición general del organismo para procesar información. Se manifiesta con estados de alerta que responden al ambiente, generalmente de forma intensa pero de corta duración, pues en caso de mantenerse de forma involuntaria de manera continuada estaríamos antes un trastorno de ansiedad generalizado o TAG.
Atención interna o externa. Dependiendo de si el objeto es externo al individuo (un objeto sólido que se cae, por ejemplo) o si se trata de algo físico interno que se experimenta durante el estado de relajación, como puede ser una taquicardia que no obedezca a ningún sobresalto ni recuerdo traumático, una digestión pesada o sentir somnolencia cuando debemos mantenernos despiertos.
Atención abierta o encubierta. La atención abierta se acompaña de una serie de respuestas motoras o fisiológicas que hacen posible su detección, mientras que la atención encubierta logra pasar inadvertida a quienes no son el sujeto que la presta, en teoría. Con una resonancia magnética con contraste sí se pueden detectar cómo se activan o se desactiva diferentes zonas del encéfalo en todo tipo de atención, aunque un observador no sería capaz de detectar la atención encubierta sin este sistema diagnóstico. El ejemplo más representativo de la atención encubierta es el de un jugador de póker que tiene una buena mano y logra disimularlo de forma magistral, controlando incluso la dilatación de las pupilas. Otro ejemplo más habitual sería el de escuchar la conversación de gente cercana y fingir que no nos enteramos, aunque en este caso habrá quien se delate por algún ligero movimiento, por la mirada fija, etc.

Otras clasificaciones de la atención:

Atención visual y atención auditiva. Dependiendo de la naturaleza del estímulo y del sentido implicado en su detección. De manera general, la atención visual se relaciona con conceptos espaciales y la atención auditiva se relaciona con parámetros temporales.
Atención olfativa. No se suele distinguir como un tipo especial de atención, aunque existen profesiones en las que puede llegar a salvar vidas, como es el caso de quienes trabajen en un laboratorio químico (ante un aroma a almendras deben gritar para alertar a sus compañeros, abrir las ventanas y evacuar en segundos, pues podría ser una fuga gaseosa de ácido cianhídrico).

Algunos autores también distinguen entre atención interna-reducida, interna-amplia, externa-reducida y externa-amplia, combinando en una matriz las variables de la naturaleza interna o externa del estímulo y la variable de todo o nada que indica si la atención es selectiva o no.

¿Por qué emigran las Mujeres?

Por: Teresa Valdés Betancourt

Porque la migración no es delito y se convierte en una manera de  escapar de la violencia doméstica y social que se presenta  con la pobreza extrema, la drogadicción, la política, la delincuencia y el crimen organizado. Ellas tienen la aspiración de acceder a nuevas oportunidades,  para mejorar sus medios de vida y dejar atrás situaciones  emocionales, familiares, sociales que les hacen la vida imposible en sus lugares de origen.

La migrante por lo general no viaja sola,  a veces  arrastran a sus hijos e hijas, a personas discapacitadas y hasta de la tercera edad. ONU MUJERES  denuncia que, las mujeres representan casi la mitad de los 244 millones de migrantes y la mitad de los 19,6 millones de personas refugiadas del mundo. https://www.unwomen.org/

En consecuencia resulta significativo que,  las mujeres migrantes envían las mayores  remesas y así contribuyen a mejorar los medios de vida y de salud de sus familias y hasta fortalecen, la economía en sus localidades.

Sin embargo, durante la travesía o en los campamentos, en el país de origen o de destino, son las féminas las mayores víctimas de las violencias. Sus agresores varían desde los funcionarios corruptos, por represión política, con agresiones  del crimen organizado, ejecutadas por tratantes o polleros quienes  las secuestran para  convertirlas en mercancía de venta y  cambio, incluso  son violentadas hasta los propios migrantes, que coinciden con ellas durante las inclemencias del tiempo y condiciones de los caminos.

Las agresiones comienzan por las violaciones sexuales. Basta solo un hecho, a cada mujer que se lanza a travesía se les recomienda “prepararse para  las violaciones”, como el primer peligro en la migración irregular”.

Sin embargo, sus necesidades como refugiadas y migrantes, están omitidas desde el propio texto de las  políticas destinadas a protegerlas y darles asistencia.

Los textos de las organizaciones que defienden los derechos de los migrantes, han expresado gran preocupación ante las cifras sobre pérdidas humanas en las fronteras y afirman que, gran parte de estas muertes se relacionan con la exposición al medioambiente y las altas temperaturas. El plural masculino omite también los detalles en diferencias de sexo.

“Este año sin duda vivimos uno de los momentos más difíciles para los migrantes en la frontera. Los cruces, las detenciones, las deportaciones y sobre todo las muertes fueron algo muy lamentable”, denuncio  a Efe Vicki Gaubeca, directora de la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur, quien explica, se trata de  personas que transitan por lugares irregulares, ingresan a trochas, y cuando cometen algún error los grupos al margen de la ley, los matan.

Asociado a lo anterior, cabe señalar la creciente complejidad y diversidad de las modalidades migratorias. Se agregan a las  clásicas definiciones de migración permanente y temporal, otras modalidades, como la migración circular, la transfronteriza, la de retorno y la migración indocumentada.

También las investigaciones académicas señalan la diversidad de actores y sujetos sociales que participan actualmente en el proceso migratorio (Pujadas y Massal, 2005; Pedonne, 2006). Se refieren  así  a la migración de mujeres, de población indígena y migración familiar niños, niñas y ancianas, preferentemente. No se trata sólo de actores y sujetos que se incorporan al flujo migratorio, sino que además, se vuelven visibles políticamente. Por ejemplo, en  el caso de las mujeres, cuya migración por muchas décadas fue invisible por estar asociada y subsumida a la migración masculina (UNFPA, 2006).

Y se repite en cada realidad, 2023: https://www.dallasnews.com/  Autoridades estadounidenses y mexicanas acordaron nuevas políticas migratorias diseñadas para detener los cruces ilegales de frontera y abrir otras vías para el esperado incremento de migrantes que intentan hacer el viaje tras el final de las restricciones por la pandemia. El texto explicita que se tiene previsto acelerar los trámites para filtrar a los migrantes que piden asilo en la propia frontera, deportar con rapidez a los que no se consideren cualificados y sancionar a la gente que cruce de forma ilegal o atraviese otro país de forma ilegal en su camino hacia Estados Unidos. ¡Las mujeres merecen atención diferenciada en los asuntos de política migratoria!

@Letra Clara
esta columna también la puedes consultar en @semmexico
https://semmexico.mx/por-que-migran-las-mujeres/

Voces Sobre Zapata

Por: Alejandro Ostoa

Toluca Estado de México.- El viernes 4 de los corrientes, en el Centro Toluqueño de Escritores, con la convocatoria de A mis Contemporáneos, se presentó el libro  Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur, de Édgar Castro Zapata, con la participación de Georgina Flores, el autor y quien esto escribe. Como moderadora la convocante Tania Hernández. Édgar es historiador y bisnieto del general Zapata. Georgina Flores es doctora, reconocida en el ramo histórico.
El presente fue la manera en que presenté.

Alejandro observa al público.

ALEJANDRO: ¿Saben cómo nace la caña? (Pausa en espera de respuesta.) Por la zafra genealógica lo conocerán. Si no lo creen, véanlo. Es Édgar Castro Zapata, el historiador. El bisnieto, el embarbecido. Él también tiene ingenio, pero no del azucarero, sino con los conocimientos adquiridos, vividos. En Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur, se desbrozan las conjeturas para dejar testimonios, el eco de la verdad histórica y que ustedes se liberen de asfates. Y ya entrado en trapiches expriman a Édgar, pero no con tanto estrujamiento lo dejen como bagazo y ya no me quiera acompañar a brindar con la cachaza. Con Castro Zapata corroboramos que la memoria debe estar presente. Él nos recuerda sobre la lucha para defender el derecho a la tierra, montes y aguas. Eso sucedió en 1909. Qué tanta agua siguen llevando algunos a sus molinos. ¿Y de la tierra qué hay? Troceadores que les extraen sus entrañas, las asfaltan. Y así, ni cómo abrir las manos para acariciarla. ¿Y de los montes? Las mafias voraces, insaciables. (Transición.) Este es sólo un parte que le hago saber, mi general. Y debo decirle que el libro se está presentando en Toluca, y que su bisnieto va a estar firmando hartos ejemplares. (Transición. Cambia de personaje.) Hubo una bellísima mujer que lo mismo se metía en archivos o en estudio de campo y me sigue maravillando por el legado que nos dejó y tuvimos un encuentro entre los andurriales de Emiliano Zapata. Testimonios de la Revolución del Sur. Muchos de ustedes la conocieron, fue cronista municipal de Toluca. Yo sigo despetalando las historias de Margarita García Luna. Y aquí está una entrevista que realizó ella y aparece en este libro. (En campesino.) “No, po’s… al, al morir mi general Zapata po’s tuvimos que desmoralizarnos, mmm, porque ya no había eco, ¿verdad?, de nada. Ya pues, es como un padre de familia: se muere el papá del, del, del hogar, se desbarajusta la familia, mmm. Así fue… po’s sí, unos agarramos por un lado y otros por otro. Bueno, nosotros nos reconcentramos en nuestro pueblo y a trabajar, ¿verdad?, y otros generales po’s reconocieron también su rumbo, mmm y ya… Po’s entregamos las armas, ¿verdad?, entregamos las armas a un general que se llamaba… Benancio López, que estaba aquí en destacamiento, se las entregamos y nos pusimos a trabajar hasta la fecha”. (Transición. En Zapata.) “Que esto que han visto les sirva de ejemplo; este es el castigo que doy a los traidores; que esta sea la última sangre que se derrama por esta causa; de hoy en adelante será una vida nueva; perdono las faltas que hayan cometido ustedes, pero a partir de este día exijo de todos el mejor comportamiento, porque seré muy severo con el que cometa alguna falta, y no quiero que digan después que soy ingrato. Va a incorporarse con nosotros el coronel Guajardo, quien se ha convencido de la bondad de nuestra causa, que es la causa del pueblo humilde, del campesino, y con este valioso contingente, y otros más, espero, es seguro nuestro triunfo; y quiero que al llegar éste, nuestras tropas estén moralizadas y disciplinadas, por lo que les repito: manéjense bien porque castigaré severamente a los que cometan alguna falta ¡A enterrar a los muertos!” (Transición. Cambia de personaje.) Oiga, mi general, ¿a ellos les vamos a hacer su ofrenda el Día de muertos? Pues aunque sea una calaverita de azúcar, porque desde ahí, desde la caña, surgió su movimiento. Y para que no me pandee para un solo lado, también papel picado, como los balazos que entraron a los que petateamos. Y ahora viene de piloncillo Mauricio Magdaleno. (Transición. En Zapata.)Amigos, enemigos… a montones les hemos ido dejando, todavía calientes y sin enterrar, en los ranchos y en los caminos reales. Como decía Montaño, nuestro paso deja ruinas y desolación. Nadamás que a él le tembló el alma, y traicionó a la causa, y por eso murió, y yo no temo ni lo que hemos hecho ni o que tengamos que hacer. Yo ya no me paro nunca, aunque quisiera, como esos troncos que se lleva el río cuando va creciendo, y que no se detienen ni en los recodos, ni en los puentes”. (Transición. Cambio de personaje.) Así es, mi general, en director del Instituto Pro-veteranos de la Revolución y presidente (no como Emiliano, de la junta), Édgar de la Fundación Zapata y de los Herederos de la Revolución AC.

Lo indispensable es que todos nos irgamos resueltos a defender el interés común y a rescatar la parte de soberanía que se nos arrebata.

Me gustaría celebrar con toros, con música y con mucho contento. Pero eso sí, que conste que no tenemos olvido. Memoria, archivos y admiración. ¡Zapata siempre vivirá!

Una Gacela de la Intelectualidad Mexicana

Por: Catalina Miranda

Margarita Peña (1937-2018) fue mi profesora de Literatura Novohispana en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, hace ya muchos años. Era una mujer de carácter fuerte, estatura mediana y elocuencia monumental. Escucharla era motivo de asombro. Me dejaba perpleja. Llegué a admirarla por su capacidad para disparar información a una velocidad inaudita. Su cerebro trabajaba velozmente procesando gran cantidad de datos sobre la historia y la literatura producida en lo que fue la Nueva España.

   Nunca imaginé, durante mis años de estudiante, que tiempo después coincidiríamos como colaboradoras en el suplemento cultural sábado de unomásuno, dirigido por el maestro Huberto Batis, suplemento del que posteriormente fui Jefa de Redacción. Nadie hubiese podido vaticinar que la entrevistaría y que más tarde me convertiría en su editora.

   Poco después de que inicié Editorial Ariadna tuve el gusto de publicar: Fulgor Español. Guía para viajeros despistados por la Península Ibérica, en el que Margarita Peña contó la historia de los viajes por Castilla, Cataluña y Andalucía, de Concha de Villarroel (su alter ego), “mexicana obsesionada por bibliotecas, marisquerías, libros viejos y nuevos”, por los aromas macerados y dulces del oro viejo y las sombras, de las tierras amarillas y los molinos de viento, de los muros encalados, las tejas oscuras y las callecitas empedradas.

   Para la autora, estos textos formaron una crónica novelada, una crónica de creación, una croniquilla o cronorrelato. Obra en la que trazó con precisión filigranesca los encuentros con los vivos y los muertos que se le aparecieron en España de frente para no pasar inadvertidos; también da cuenta de la dificultad, por instantes, para describir todo aquello del paisaje que se le derramaba por los bordes y que se le resbalaba del marco estrecho de la retina y la memoria.

   En Fulgor Español… se hallan crónicas escritas sobre Cádiz (1996); Barcelona, Córdoba y Granada, intemporales; Madrid (1973, 74, 80, 83 y 95); Sevilla (1995). Son una combinación abigarrada, un ensamblaje de tiempos, estilos arquitectónicos y literarios: prosa y poesía dando cuenta de costumbres y escenas cotidianas; de cines y monasterios; sex-shops; cafeterías de hotel; moros que aún se ocultan en los patios de la Alhambra; del académico de la universidad; de microfilms; fray Luis de Granada; de San Juan de Dios, mascullando: “Haced el bien, hermanos”, mientras carga a un enfermo; de la Mezquita de Córdoba; de la Venus en el espejo; del restaurante Mesón don Raimundo; del descendimiento de la Cruz; de retratos de Goya; del corazón de Santa Teresa que late relicariamente vivo en la portada: creación de Editorial Ariadna hace ya diecisiete años.

   Las crónicas incluidas en Fulgor español… son el relato de un viaje interior, largo y único y, a la vez, reflejo de un país en continuo cambio, y del vínculo, amoroso, casi siempre, que une al que viaja con el lugar que lo recibe. Fueron publicadas por el maestro Huberto Batis (1934-2018) en el suplemento sábado de unomásuno, de 1995 a 1997, forman parte de la Colección Laberinto de Papel, nombre tomado de la sección de “Libros y Revistas” que el maestro mantuvo en ese suplemento durante casi 25 años.

   El próximo 21 de agosto será el aniversario 86 del natalicio de Margarita, y el 7 de octubre se cumplirán 5 años de su fallecimiento. Concepción Margarita Peña Muñoz  fue doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México; especialista en Literatura Novohispana y Española de los Siglos de Oro; profesora e investigadora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM desde 1969, y profesora visitante de universidades nacionales y extranjeras. Publicó: Flores de baria poesía (edición crítica); Literatura entre dos mundos (ensayo); Descubrimiento y conquista de América (antología); La palabra amordazada (rescate documental); El canto de nunca acabar (poesía, 1993); Vivir de nuevo (crónica, 1980); De ida y vuelta (1990); En el nombre de Elegua (1995); El masaje y otras historias de amor (1998); La vampiresa de Dakota (2000). En 1995 obtuvo el Premio Universidad Nacional.

   Ya habrá tiempo y tinta suficientes para escribir sobre esta catedrática mexicana, quien también impulsó y apoyó a escritores noveles, y que, en su juventud, en los años 60 del siglo XX, fundó la revista El Rehilete junto con otras escritoras de su generación: Beatriz Espejo, Carmen Rosenzweig, Elsa de Llarena, Guadalupe de León, Thelma Nava y Lourdes de la Garza.

   Alguna vez dije con admiración sobre la doctora Margarita Peña: “Es una giganta”, queriendo expresar: es una leona, una loba, una gacela corriendo en los territorios de la intelectualidad mexicana.