Un Corazón Extraviado

Por: Alejandro Ostoa

El pasado 5 de noviembre fue dado a conocer el ganador del Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares 2023, para obra publicada. Un corazón extraviado, novela de María de Alva, tuvo mención honorífica. Además, María tiene publicadas las novelas A través de la ventana, Antes del olvido y Lo que guarda el río. El 21 de abril del año en curso, en la librería Gandhi Toluca, hicimos la presentación Maricruz Castro Ricalde, Daniel Mesino y quien esto escribe. Felicito a María e invito a que lean esta novela, de la cual reproduzco el texto leído en presentación.

Un corazón estrábico

Él iba solo/tambaleándose…/ Borracho de amor,/
borracho de hambre,/ borracho de alcohol,/ quién sabe.
Pedro Garfias

María de Alva, de apellido vascuence y nacencia regia, orienta su corazón en el mapa sensitivo del poeta salamantino Pedro Garfias. Dos seres lúcidos (María y Pedro), se encuentran en el tiempo, donde el Cosmos, con alineación, orden y armonía comulgan para desentrañar un sentido de vida, en andares de poesía y senderos eróticos, con laderas tanáticas y precipicios de inmolación.

Un corazón extraviado, novela de María de Alva que nos reúne, abre con la pérdida y culmina con la copa para brindar, con el corazón desplazado y la reunión familiar. En la escritura de esta gran novela, no se advierte la investigación, ésta es superada por el conocimiento adquirido y asimilación del personaje ultraísta, a quien se le atribuye pertenecer a la Generación del 27. La prosa flota con su ligereza para estamparse con tinta en el papel, llegando a los terrenos biográficos, donde la creación literaria se impone a la cronología, como también lo lograra el llamado Padre del teatro mexicano contemporáneo, Rodolfo Usigli, quien aparece en el texto, en el papel de figurante, también estrábico como Garfias, también fastidiado ante los avatares, el primero con “Beirutitis” y Pedro con la cólera de los corazones.

El primer epígrafe corresponde a la sinopsis de nuestro poeta y el segundo es el extracto del otro autor que se pierde, se encuentra y al fin es. Ambas citas son gajos de las vicisitudes de Garfias. Recuerdos y esperanzas, memorias, a las que la novelista se las arrebata al olvido.

Pedro Garfias no perteneció a la Generación del 27, aunque convivió con sus integrantes y generó una poesía peculiar, entre sombras, velos, cóleras y protestas.

De Alva experimenta, y lo hace por el dominio literario que tiene. Atmósferas, sensaciones, construcción de personajes, emociones y conflictos se viven con la huella del protagonista en España, Francia, Inglaterra, Monterrey, Torreón, Guadalajara, Guanajuato y Ciudad de México.

Cinco son los principales componentes de la estructura del libro: El mar, Fantasmas, Corazones, Observaciones que a nadie le importan y un capítulo que le da título los versos del autor, como los cinco toritos negros, como los sentidos, como los cinco soles mexicas.

En Fantasmas, se aparece el espectro y se manifiesta como en lámpara votiva para, paulatinamente, adquirir cuerpo, entrañas y María hurga, en libros, documentos, pláticas e importantes hipótesis o posibilidades para desentrañar los sucesos y diferenciarlos de las probabilidades, experimentación que oscila entre el misterio, la reconstrucción y la realidad, pero no en tono intelectualizado, sino reflexivo, en ocasiones con música.

El mar es la presencia de la sirena, es la segunda persona, la conciencia, el monólogo interno, la voz del consueta sobre el sucedáneo futuro, las olas que pasan como ráfagas, las premoniciones, el Pedro trémulo, la confusión entre el mar y el cielo, la búsqueda del paraíso y en ocasiones recupera su voz y el sentido para ubicarse en la realidad o ante las quimeras, con los patitos que hacen las piedras (Pedro), en el mar.

Corazones es la cercanía de la autora con esa afección cardiaca, con las visitas médicas, permanencias hospitalarias con los desvelos y la intimidad de María. Pareciera ser un entremés, pero realmente es una tragicomedia, en la que la escritora sufre las peripecias del género teatral y, a pesar de las adversidades, vence a los obstáculos que enfrenta. Labor titánica, de entereza que la cumple por esa singularidad de su corazón que es diestro y no siniestra.

Observaciones que a nadie le importan son unos bocadillos del pensamiento, de las preguntas, de la inteligencia con subtexto humorístico, con devaneos de comedia. Con la sabiduría de la brevedad.

Y por último los capítulos que le dan título los versos del autor, que se desarrollan con las vivencias del personaje, sus posturas ante la vida, la familia, el país, la sociedad, las amistades, los encuentros, los amores, sus placeres y los desencantos, el silencio, las pausas, transiciones, la creación poética, las premisas soterradas y los conflictos, la premonición de Unamuno cuando vio al pequeño leer, al decirle que sería poeta.

A Garfias le tocó presenciar lo que sería un nacimiento, de la que iba a ser su hermana y que no adquirió vida, sino salió muerta. Situaciones duales durante sus 66 años, reconocimiento y admiración de los regiomontanos, de este poeta de Salamanca que se quedó en Monterrey.

Cuán interesante resulta hacer presente épocas y personajes, ramilletes de escritores, entre ellos García Lorca, Miguel Hernández, Antonio Machado, León Felipe, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Valle-Inclán, Azorín, Max Aub, Manuel Altolaguirre, Luis Villoro, Rius, Juan Larrea, Roberto Bolaño, Alfonso Reyes, Andrés Henestrosa, Efraín Huerta, Fedro Guillén, Gerardo Diego y Gabriel Zaid, entre los principales.
De mujeres destacan: Concha Méndez, María Félix, Dolores del Río, Frida Kahlo, Chachita, Libertad Lamarque, Toña La Negra, Silvia Pinal y, Margarita Carmen Cansinos y María Luisa Gómez Mena, Carmen Mondragón, Remedios Varo.
Otros personajes como Lázaro Cárdenas, Diego Rivera, Jorge Negrete, Cantinflas y Agustín Lara.

Entre las revistas y publicaciones: “Romance”, “El burro ilustrado”, “España peregrina”, “Las Españas”, “Horizonte”, “El Tiempo”, “Cuadernos Americanos” y “Letras de México”.
Y qué decir de las tertulias, conferencias, programas de radio, instituciones, de los teatros, cafés, cantinas, toreros, todo ello con la delicia del relato de María, con la recuperación de esos tiempos idos.

Antes de cerrar el telón y como la parte del boleto que se le queda al público está un magnífico código QR, con las voces de Serrat, Nacha Guevara, Mercedes Sosa, Pablo Milanés, Víctor Manuel, Ana Belén, Rolando Alarcón, Ganbara, Andrés Berzosa, Luis Eduardo Aute, Joaquín Sabina, Leonard Cohen, Eugenia León y Carlos Ávila.

Tras la gozosa lectura de Un corazón extraviado, encontré la brújula y al saltimbanqui Garfias.
Lo anterior sólo fue un piscolabis, porque el banquete con manteles largos es Un corazón extraviado, que se hace en la librería Gandhi, en honor y recuerdo de la antigua librería Cosmos, con el fantasma que sale del panteón del Carmen y regresa a ese predio que ha cambiado el papel para libros por el papel moneda. Y es precisamente hoy, en el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación.
María de Alva, en el subtexto me dice que los latidos del corazón son como detectores de gambusinos. Los invito a vivir la aventura y tener este tesoro literario.

Sor Juana

Por: Alejandro Ostoa

El 12 de noviembre de 1651 o ¿1648?, nació en San Miguel Nepantla, Estado de México, Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más recordada como Sor Juana Inés de la Cruz.

En honora a su natalicio, en1979 se instituyó, el Día Nacional del Libro y al siguiente año se imprimió una edición especial de su obra y los ejemplares fueron regalados. Por años fueron publicados otros títulos conmemorativos, que también fueron obsequiados.

En el tercer centenario luctuosos de Sor Juana Inés de la Cruz (1995), en el semanario Mira, cuyo director fundador fuera Miguel Ángel Granados Chapa y el director de ese entonces Humberto Musacchio, en el número 265, del 17 de abril de 1995, gran parte de la revista estuvo dedicada a la Décima Musa, en cuya portada se lee: Sor Juana superstar.

El crítico e historiador teatral Armando de María y Campos, durante mucho tiempo tuvo la columna Memoria y Olvido, título que posteriormente fue retomado por un libro que se publicó de manera póstuma. Entre esa memoria, reproduzco esa colaboración publicada como “El corpus (dramático) de la monja.

El dogmatismo eclesiástico y las costumbres virreinales no impidieron que el genio de Nepantla abordara temas profanos en su creación teatral.

El santoral es un cementerio viviente. El canonizado sube al cielo el día de su muerte y es en ese día cuando será venerado. Onomástico y aniversario luctuoso imbrican en la celebración.

¿Por qué no ocuparnos de Sor Juana Inés de la Cruz a trescientos años de sus exequias, realizando misa de libro presente?

12 de noviembre, nacimiento de sor Juana y Día Nacional del Libro, en su honor. Aberrante paradoja, ya que por el acoso intelectual por parte de las autoridades eclesiásticas, al renovar sus votos se queda sin sus apreciadas compañías: libros e instrumentos científicos.

Sor Juana, legítima heredera de Juan Ruiz de Alarcón, recibió el influjo de Calderón de la Barca, la exquisitez bien lograda del barroco. Al igual que él, escribía para que sus obras se representaran en la Corte, y también se le censuraba que escribiera sobre temas mundanos. En Los empeños de una casa logra su madurez intelectual y, curiosamente, el título es muy similar al de Calderón: Los empeños de un ocaso.

La producción dramática de la monja consta de dos comedias: Los empeños de una casa  y Amor es más laberinto. Tres autos sacramentales: El Divino Narciso, El mártir del Sacramento y El cetro de José. Toda esta producción tiene sus correspondientes la y sainetes. Independientemente dejó loas, letras sagradas y villancicos de contextura dramática.

Los criollos hacen la cultura, tienen conciencia de una Nueva España. Ellos miran su entorno, el clima, las ciudades faustosas, los metales preciosos y el paraíso de América.

Teatralidad de una época
El despliegue parafernálico vivido por la llamada “Fénix Mexicano”, “Glorioso Honor del Mexicano Museo” y “Décima Musa” (entre otras hiperbólicas etiquetas) fue de lo más variado, en lo religioso y lo civil. Los autos inquisitoriales fueron un macabro espectáculo. Las celebraciones de los santos patrones, la inauguración de los templos, cuando los religiosos salían de procesión para celebrar la conmemoración anual de Corpus Christi, con marchas y representaciones espectaculares, configuraban todo un imaginario dramático en el orden de lo religioso.

La teatralidad en lo civil también era fastuosa. A la entrada de un nuevo virrey se realizaba un arco triunfal. En graduaciones, los desfiles y ceremonias eran todo un acontecimiento. Las mascaradas se popularizaban.

Ya a los ocho años, Sor Juana había escrito una loa para celebrar la fiesta de Corpus.
En 1660, la Real Cédula ordenó que obispos y arzobispos de las Indias no permitieran que se hicieran comedias en las iglesias de los conventos de religiosas y religiosos. El obispo Juan de Palafox y Mendoza emite un Juicio: «No son comedias, sino un seminario de pasiones, de donde sale la crueldad embravecida, la sensualidad abrasada, la maldad instruida (…) ¿qué hace el cristiano donde se enseñan los vicios sino aprender a obrar lo que está mirando hacer?”

Los orígenes de las representaciones cortesanas se encuentran en la segunda mitad del siglo XVII. Todo gran suceso se celebra con fiestas palaciegas en la corte o casa de algún funcionario de importancia (hasta -1994- en los Pinos se realizaba una pastorela donde actuaban descendientes de políticos cupulares). Los poetas y dramaturgos ponen su talento al servicio de los dignatarios, de los poderosos, y escriben para nacimientos, matrimonios, onomásticos y un sinfín de celebraciones. Por ello no es de extrañar que de las loas que escribe Sor Juana, once estén dedicadas a ensalzar a los reyes o virreyes y cinco de ellas son para festejar el cumpleaños del rey.

Los empeños de una casa es una comedia de capa y espada, pero ante todo es palaciega. La loa inicial es adulatoria hacia lo gobernantes, revela la relación entre el artista y el poder.. En esta comedia están presentes todos los elementos estructurales del teatro cortesano: loa introductoria, letras y canciones, sainetes y al final el sarao apoteósico, que coincide en la alabanza con la loa inicial. Asimismo, la concepción barroca, con música y danza que no consiste únicamente en entretener al espectador y darle la sensación de un espectáculo más ambicioso, sino en integrar los sentidos, es comprendida, aceptada y pedida también en los locales de comedia. Este género, aunque escritos por hombres (hasta antes de sor Juana), tenía un punto de vista femenino, misma que ella conserva. Amor es más laberinto fue escrita al alimón con Fray Juan de Guevara; él realizó la jornada central. La comedia está dedicada al Conde de Galve.

Auto sacramental
Los autos sacramentales son espectáculos sacro-dramáticos en un acto, con características alegóricas al misterio de la Eucaristía, que forma parte de la celebración de Corus. Es la parte medular de una serie de festejos: la procesión, los escenarios rodantes, la presencia de la ostia en tamaño gigante, acompañamiento con varios instrumentos musicales y la tradicional tarasca (especie de serpiente hecha de cartón y papel, en la que se ocultaban los actores para hacerla arrastrarse y asustar a los presentes.

La monja Jerónima, al igual que Calderón, estaba consciente que el drama no podía estar separado de la fastuosa fiesta. Los títulos de los autos de Sor Juana aluden a la temática de los mismos, haciendo representables y tangibles las abstracciones teológicas, morales y dogmáticas. El verso que escribe es de altura poética, de la gran figura del barroco. El divino Narciso estaba destinado a representarse en Madrid.

Los textos dramáticos de Sor Juana no son sólo “joyas barrocas”, sino presencias. En sus comedias se encuentran elementos autobiográficos. La belleza del verso y su resonancia encuentran eco a través del tiempo. Su literatura dramática que debe corporizarse ante los ojos del espectador.

(No podemos dejar de ver la paja en el ojo ajeno y por ello consignamos que en Historia del teatro, de la UTEHA, aparece un equívoco mayúsculo: Los engaños de una casa, por Los empeños de una casa).

Dípticos del Regreso

Por: Victoria Falcón Aguila

Canta el pueblo en esta noche santa,
aromatizada con el olor que me levanta.
+  +
Las moradas son hoy  blancas
rebozan de risas francas.
+  +
Mezcla de fiesta y devoción
ante la muerte hay negación.
+  +
Encuentro entre lo bendito y pagano
en una comunión con postulación.
+  +
No en la trascendencia del morir
sino en el gozo del comer y buen vivir.
+  +
La carne regresa a los huesos,
por hoy no seré anima
el  incienso regresa mi  alma.
+  +
La flor amarilla adorna mi pisada
las campanas anuncian mi llegada.
+  +
A la pelona le arranco los besos.
El camino me iluminan con candelas.
+ +
Una elegante y alegre Catrina
me recibe con un trago de tequila.
+  +
Azúcar y chocolate endulzan la vida.
+ +
Llevan en la frente mi nombre
el que llevase siendo hombre.
+  +
Este es el verdadero “Tlallocan”
donde los mariachis siempre tocan.
+ +
No preguntes si las campanas doblan por mí,
tal vez ellas… tocan por ti .
+  +
¿Por qué vivir sufriendo a la muerte?
Si regresar, siempre será nuestra suerte.

Recuerdo de  Escritores Mexicanos que Partieron al Mictlán

Se acabó la función, no estén chingando.
El que me vio, me vio. No queda nada.
Héctor Bonilla

Por: Alejandro Ostoa

A vuela pluma realizaremos un recorrido de los escritores mexicanos, que dejaron libro impreso en papel y que esta es su primera ofrenda. Iniciamos el 2 de noviembre y finalizamos el 16 de octubre.

Las esquelas iniciaron desde el 2 de noviembre de 2022, en Playa del Carmen, donde falleció Patricia Laurent Kullick, quien naciera en Tampico, Tamaulipas, el 22 de enero de 1962, y residiera en la ciudad de Monterrey. Sus temas principales son de locura y de mujer. En novela escribió El camino de Santiago; El circo de la soledad; y La giganta. En cuento: Esta y otras ciudades; Están por todas partes; El topógrafo y la tarántula; e Infancia y otros horrores.

Jorge Mario Montaño y Martínez, diplomático, profesor, periodista, abogado y escritor, nació en la ciudad de México el 18 de agosto de 1945, misma que lo viera morir el 16 de noviembre de 2022. Autor de los libros  Actitudes políticas en los asentamientos espontáneos; Colonialismos y neocolonialismo en el siglo XX y Las agrupaciones sociales.

El actorazo chilango Héctor Bonilla, nació el 14 de marzo de 1939 y dejó el foro de las emociones el  25 de noviembre de 2022. También fue director y diputado de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, del 15 de septiembre de 2016 al 31 de enero de 2017. La única obra de su autoría; es decir coautoría, fue con su esposa Sofía Álvarez: Cartas marcadas.

El médico, ex Rector de la UNAM, Octavio Rivero Serrano, nació el 15 de junio de 1929, en Puebla de Zaragoza, el 15 de junio de 1929 y falleció el guadalupano 12 de diciembre de 2022. Fue autor de los libros Residuos peligrosos; La situación ambiental en México; y Los residuos peligrosos en México.

El escenógrafo y Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2001, Alejandro Luna, fue originario del Distrito Federal, en donde nació el 1 de diciembre de 1939 y falleció en la Ciudad de México, el 13 de diciembre de 2022. Montó la escenografía e iluminación para más de 200 obras teatrales y dos decenas de óperas en México y en el extranjero. Su libro Alejandro Luna, escenografía: cuatro décadas de teatro en México, 1959-2000.

El poeta, ensayista, narrador y traductorLuis Aguilar Martínez, nació en Valle Hermoso, Tamaulipas, el 12 de diciembre de 1969 y falleció el 15 de diciembre de 2022. Entre sus libros de poesía destacan Mantel de tulipanes amarillos; No quimio; Muchachos que no besan en la boca y Debe ser ya noviembre. En narrativa: Lateral izquierdo.

La reconocida Luisa Josefina Hernández falleció el 16 de enero de 2023, en Cuernavaca, Morelos. La heredera de la cátedra de Rodolfo Usigli nació el 2 de enero de 1928. Prolífica escritora. En novela destacan Apocalipsis cum figuris; El lugar donde crece la hierba; La plaza de Puerto Santo; Nostalgia de Troya y Mis tiendas y mis toldos. En dramaturgia: Los frutos caídos, Los huéspedes reales, La calle de la gran ocasión, Botica modelo; Tres perros y un gato; El orden de los factores  y Arpas blancas… conejos dorados.

La polémica Irma Serrano, quien fue bautizada como Irma Consuelo Cielo, nació en Comitán de Domínguez, Chiapas, el 9 de diciembre de 1933 y falleció el 1 de marzo, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. La cantante, actriz y senadora es coautora de sus libros autobiográficos, con Elisa Robledo, de A calzón amarrado; Sin pelos en la lengua y Una loca en la polaca.

El historiador y maestro del Colegio de México, Enrique Florescano, nació en Coscomatepec, Veracruz, el 7 de julio de 1937 y falleció en la Ciudad de México, el 6 de marzo. Entre los numerosos títulos de su autoría se encuentran Estructuras y problemas agrarios de México (1500-1821); El mito de Quetzalcóatl; El nuevo pasado mexicano; Historia de las historias de la nación mexicana y Los orígenes del poder en Mesoamérica.

La historiadora y funcionaria pública Alejandra Lajous, falleció en la Ciudad de México, el 11 de marzo. Nació en la misma entidad el 18 de agosto de 1948. En 1982 fue nombrada Cronista de la Presidencia de la República. Entre los libros publicados se encuentran: Manual de historia del México contemporáneo. 1917–1940, coordinadora, con Margarita Ávila Ramírez; ¿Dónde se perdió el cambio? Tres episodios emblemáticos del gobierno de Fox, Cambio de rumbo; Testimonio de una Presidencia, 1982–1988, en colaboración con Miguel de la Madrid y Confrontación de agravios. La postelección de 2006, con la colaboración de Santiago Portilla.

El extraordinario Ignacio López Tarso falleció en la ciudad que lo viera nacer, la de México, a los 98 años de edad, el 11 de marzo. Nació el 15 de enero de 1925. Ignacio López Tarso. Hablemos de teatro, es un libro que recorre vida y trayectoria del protagonista desde sus inicios en el semanario Temascalcingo hasta su participación en la puesta en escena de El cartero, de Antonio Skármeta, en 2012. Narra sus experiencias en el ejército y como bracero. También sobre sus maestros Novo y Villaurrutia, la construcción de personajes, preparación de la puesta en escena. Además de material fotográfico y documental de la carrera del actor. Este libro es de la autoría de Susana López Aranda, hija de López Tarso. Al día siguiente de su fallecimiento, recibió homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes, recinto en el que inició su carrera como actor teatral.

Esther Hernández Palacios, nacida en Xalapa, Veracruz, el 16 de abril de 1952, murió, 12 marzo 2023. Doctora en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana. Entre sus libros destacan Estridentismo: memoria y valoración; La poesía de Jaime Sabines: análisis poético estructural de Algo sobre la muerte del mayor Sabines; Salvedades, notas y ensayos sobre literatura veracruzana; Tablada o el crisol de las sorpresas, Travesía y otros poemas y Enriqueta Ochoa: la configuración de un femenino sagrado, así como varios libros de narrativa para niños, entre los que destacan: El cromosoma de Beatriz y Las manos de la abuela. También coautora de Veracruz: dos siglos de poesía.

El político y periodista Carlos Payán Velver, nació el Día de la Candelaria de 1929 y falleció el 17 de marzo, ambos acontecimientos en la Ciudad de México. Fue el primer director y fundador de La Jornada. Autor de los libros de poesía Ixqui; Lejanías y Memorial del viento.

Famoso como El Cuate o Tony, Antonio del Conde Pontones, nació en Manhattan, el 5 de enero de 1926 y falleció el 28 de marzo en Tecate; Baja California. Es autor de Memorias del dueño del yate Granma, que fue un gran éxito editorial.

Con cien años a cuestas y grandes logros profesionales y en la vida, Pablo González Casanova, nacido en Toluca, Estado de México, el 11 de febrero de 1922, falleció en Tlalpan, Ciudad de México. El abogado, historiador, crítico, defensor de la identidad de los pueblos indígenas y sociólogo, quien fuera rector de la UNAM, entre otros nombramientos, es autor de: Misoneísmo y modernidad en el siglo XVIII en México; La literatura perseguida en la crisis de la Colonia; La democracia en México; Sociología de la explotación; El estado de los partidos políticos en México y Explotación, colonialismo y lucha por la democracia en América Latina, se han vuelto referente de este Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1984.

El 13 de mayo falleció el antropólogo Rubén Cabrera Castro, originario del estado de Guerrero. De 1980 a 1982, dirigió el Proyecto Teotihuacán, que “abrió la posibilidad de nuevas interpretaciones sobre la forma de organización de la Ciudad de los dioses”. En coautoría escribió los libros Teotihuacán 1980-1982: nuevas interpretaciones, con Noel Morelos G. Con Sergio Gómez Chávez Estudios de un barrio de la antigua Ciudad de Teotihuacán.

Óscar Bonifaz nació el 4 de septiembre de 1925 en Comitán, Chiapas y murió el 16 mayo. Obtuvo varios premios y reconocimientos nacionales. Entre las obras publicadas se encuentran: El zenzontle y las estrellas; La noche de los girasoles; Una lámpara llamada Rosario; Arcaísmos, regionalismos y modismos de Comitán, Chiapas y El eco del silencio.

El 20 de mayo de 1947 nació el poeta y ensayista Antonio Deltoro, quien falleció el pasado 21 de mayo, ambos sucesos en la Ciudad de México. Entre sus libros sobresalen: Algarabía inorgánica; ¿Hacia dónde es aquí?; Balanza de sombras; En las aguas del jueves para siempre y A veces salto fuera de lo humano.

El periodista citadino Ricardo Rocha nació el 20 de febrero de 1950 y falleció el reciente 4 de junio. Autor de Conversaciones para gente grande y coautor de Yo, corresponsal de guerra.

Zamora, Michoacán se vistió de luto el 9 de junio con la muerte del narrador Carlos Ruvalcaba, quien naciera el 7 de abril de 1951. Sobresalen sus novelas Vida Crónica; Los novenarios y La cita, y su libro Infantil La mariposa bailarina.

El periodista Jaime Sánchez Susarrey, nació en el entonces Distrito Federal, en 1961 y falleció en la Ciudad de México el 25 de junio de 2023. Era el conductor del programa En contexto  de ADN 40. Entre sus publicaciones se encuentran La Transición incierta; El debate político e intelectual en México; La victoria y Un proyecto irresponsable de Nación.

Lamentablemente, el 16 de junio murió mi admirado José Ruiz Mercado, quien naciera en la capital tapatía, el 14 de marzo de 1954, Escritor, poeta, dramaturgo y director escénico. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores. Obtuvo diversos premios y reconocimientos. Entre sus libros de dramaturgia publicada destacan: La dignísima Sra. Dry; Juan y los marcianos y otras obras; La balada de Cata y Manuel; El cumpleaños; El circo, el circo, Frontera, Historia con condominio y una silla; Pueblo de miel derramada; Memorial de abril, Obras para después y De música con músicos. Además de las obras La historia de un baúl o el proyecto de un político; Pshklmania; El teléfono, Augusto’s café (Nada pasa) y Éxito radiofónico, entre otras. Las novelas Mujer con paloma y Otra cara (ponla ya), el libro de cuentos Y si te cuento mejor te cuento, el libro Estética, de investigación e historiografía Mosaico teatral y Método teatral. El libro de poesía Ausencia con paisaje, entre otros títulos.

Aunque argentino, Adolfo Gilly, nacido en la capital el 25 de agosto de 1928, hizo en México su brillante carrera como historiador, profesor universitario, escritor y politólogo. Son representativos sus libros: La revolución interrumpida;El cardenismo: una utopía mexicana; Felipe Ángeles, el estratega y A la luz del relámpago. Cuba en octubre. Colaboró en el libro ¿Historia para qué? y prologó el El príncipe mexicano, de Rhina Roux Ramírez.

El político Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega nació en el Distrito Federal el 23 de juliode1933 y falleció el pasado 9 de julio, en la Ciudad de México. Autor de El poder y la República; Memoria de la palabra: sentencias políticas; La vida radical: para refundar la República; Semblanzas y La ruptura que viene: crónica de una transición catastrófica, con prólogo de Andrés Manuel López Obrador.

El 13 de julio falleció Jorge Berry, quien naciera en la capital mexicana, hijo de padre estadounidense Su actividad periodística fue de gran cobertura. Autor de Crónicas Trumpianas.

De Ciudad Juárez fue originario Ignacio Solares, quien naciera el 15 de enero de 1945 y muriera en la Ciudad de México el 24 de agosto. Narrador, dramaturgo, editor, académico, periodista cultural. Multipremiado, fue Premio Nacional de Ciencia y Artes en el área de Lingüística y Literatura 2010. Entre su prolífera obra se encuentran Anónimo; Madero, el otro; No hay tal lugar; La noche de Ángeles y Muérete y Sabrás. En dramaturgia: El problema es otro; El Jefe Máximo; El gran elector; Tríptico y Desenlace.

En 1947 nació en la Ciudad de México Montserrat Galí Boadella, quien se convirtiera en historiadora de arte. Ella fue directora del famoso Museo del Chopo. Entre sus publicaciones destacan Artistas catalanes en México: siglos XIX y XX; Historias del bello sexo: la introducción del romanticismo en México; José Manzo y Jaramillo, artífice de una época (1789-1860); La pluma y el báculo: Juan de Palafox y el mundo hispano del seiscientos y La casa de Minerva. Arte e historia en el patrimonio edificado de la BUAP, entre otras. Murió en Puebla de Zaragoza el 30 de agosto.

El 26 de septiembre falleció el admirado Fernando Muñoz Castillo, en su amada Mérida que lo vio nacer el 26 de noviembre de 1952. Cuentista, dramaturgo, investigador y ensayista. Fue autor de la biografía de Sara García; No tiene la menor importancia: Arturo de Córdova y Las reinas del trópico, donde entrevista y comenta la vida profesional de María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar, Ninón Sevilla y Rosa Carmina. De su dramaturgia sobresalen: Las niñas grandes no lloran, Soy Jasón, tengo 28 años, El hastío es pavorreal y Baúl de sueños. También autor de El teatro regional de Yucatán, Dos siglos de dramaturgia regional de Yucatán y Teatro experimental de Yucatán 1949-199. Al día siguiente de su fallecimiento recibiría la Medalla Eligio Ancona por parte del gobierno estatal de Yucatán.

La química, editora y periodista Estrella Burgos Ruiz, falleció el 6 octubre pasado, a los 63 años de edad. Autora del libro infantil ¿Cómo es tu papá? y La lluvia.

Maykol Pérez nació el 4 de septiembre de 1984 y falleció en Ciudad Nezahualcóyotl, de donde era oriundo, el 16 de octubre. El prolífico director y dramaturgo, festejó el 31 de octubre del año pasado los XX años de la agrupación escénica Ángeles Extremos. Dejó escritas Hombres de altura, No tengo tiempo de cambiar mi vida, La caja de bombones y Te amo, historia de un perro negro.

Este ha sido un recorrido ultra veloz de la infinidad de páginas que dejaron publicados estos autores que partieron.

Domingo de Poesía

VEINTE AÑOS
Manuel Fernando Guzmán Jiménez

Hoy regreso a mi pueblo
donde corrí de pequeño,
voy a ver quién vive,
mis padre o los abuelos.

A aquella bella niña
-la princesa de mis sueños-
que al partir me dijo:
«no tardes aquí te espero».

Después de veinte años
vuelvo a pisar mi tierra,
tal vez alguien diga al verme:
«¿A quién busca, qué desea?».

Qué pesadilla me espera:
la casa está abandonada,
los abuelos al no verme
se fueron a la semana.

Mi madre murió también
buscándome en las mañanas
mi padre se fue secando,
la lluvia no lo mojaba.

Mi novia de aquel entonces
tiene hijos, tiene marido,
motivos le di de sobra
para hacer lo que ella hizo.

El pueblo es un triste pueblo
lleno de polvo y olvido,
me fui para mejorar
y hoy todo lo he perdido.

Esto es lo que gané
con el sueño americano,
en veinte años perdí
todo lo que había logrado.

Mejor me regreso al norte
voy gritando mi tristeza,
aquí ya nada me queda
mejor me muero de pena.

Las Vegas, Nevada febrero de 2012





Comunicación Cultural

Por: Josefina Lozano         

La comunicación  pasiva y asertiva de una manifestación, es la base de la Cultura.
Tenemos diferentes tipos de culturas: según el aspecto económico, dependiendo del uso social, la religión; conforme a su forma de producción y su distribución geopolítica.

Sin duda uno de los aspectos más importantes para lograr ser una cultura, es indudablemente la comunicación;  tomando en cuenta que debe ser  asertiva ya que  interviene la  capacidad con que  se  expresa un mensaje, una actitud, un valor, una opinión o una emoción.

La historia de la humanidad nos cuenta que existe  un patrimonio cultural invaluable donde se   incluyen  bienes materiales e inmateriales. Este patrimonio existe gracias a las manifestaciones  conscientes o inconscientes que reflejan  valores de una sociedad y se  plasman a través de  formas artísticas, como la música, el arte, la literatura, la danza, la arquitectura, la gastronomía, entre otras.

La socialización de los  diferentes tipos de comportamiento y de todas y cada una de las manifestaciones culturales, hacen posible que un grupo o una comunidad  perdure a través del tiempo dejando un aprendizaje  en todos los sentidos: económico, social y espiritual.

Como patrimonio material e inmaterial,  podemos nombrar a una de las culturas más antiguas de la tierra,  “la cultura China”  país asiático que se caracteriza por rasgos propios como la gastronomía, sus posturas filosóficas, idiomas y religiones.

También podemos hablar de la cultura europea, con valores propios de la región, que crean identidad. En la antigüedad, Europa funcionaba como el centro cultural, tecnológico y comercial del mundo antiguo.

Y otras culturas importantes, son las precolombinas; civilizaciones americanas previas a la llegada de Cristóbal Colón y a la colonización europea, como son los mexicas (aztecas), los incas, etc.

Por último, hoy en día la cultura 2.0, es la cultura propia del internet y de las redes sociales que engloba a todas las interacciones que ocurren en las plataformas y aplicaciones virtuales. Por lo tanto,  una buena comunicación cultural potencializa el discurso de tu manifestación y gracias a la tecnología, puedes crear espontáneamente discursos que contribuyen a crear cultura.

Pero cuidado con lo qué comunicamos y cómo lo comunicamos, ya que con la misma rapidez con que generas una eficiente comunicación, se puede generar todo lo contrario y ser perjudicial, si es que, no te expresas de la forma correcta.

Agustín Meléndez Eyaraud

En el mes de noviembre se presentará en Toluca el libro El mexican dream y otros textos, de Agustín Meléndez Eyraud, editado por Escenología AC, además de la novela El anfiteatro, editada en 2022, Esta novela, es un homenaje al dramaturgo y director escénico Ángel Norzagaray.
Agustín Meléndez Eyraud. Dramaturgo, ha sido merecedor del Premio Nacional de dramaturgia Nuestras Voces, de Nueva York y dos Emmy a la mejor producción de televisión en EE. UU. Ganador del Programa Internacional de Escritores NBC/ TELEMUNDO celebrado en la Universidad Loyola Marymount en Los Ángeles por el guion de telenovela Vino el amor, 2007. Es considerado como uno de los dramaturgos más representativos de su natal Baja California. Radica en Hollywood desde hace más de una década; las obras de este autor cachanilla, que además combina sus quehaceres teatrales con la televisión y el cine, representan la vida en ambos lados del muro fronterizo. Agustín ha experimentado en carne propia la constante lucha por sobrevivir en un mundo dominado por la frivolidad mediática, el materialismo, acoso racial y fanatismo religioso. Temas que, sin duda, son parte de su dramaturgia. Un teatro inteligente y sin concesiones, que continúa con la larga tradición del humor negro, herencia cultural del teatro mexicano, de la dramaturgia contemporánea de México. Como preámbulo, reproduzco el prólogo que escribí para El santuario y otros atentados, que fue publicado por Escenología AC.

Teatro transfronterizo
Alejandro Ostoa
… el tiempo en que vivimos es de sumas y resúmenes;
de síntesis y compendios
Ángel María Garibay

Agustín Meléndez Eyraud desdeña la ingratitud y frecuenta el sitio donde fue enterrado su cordón umbilical: México y la escena, lugares carentes de fronteras, de aduanas. Tal es el caso del origen de su natal Mexicali (México y California).

   En El santuario y otros atentados se integran obras en las cuales resuena el eco helénico, con un coro que representaba la conciencia y el sentir del pueblo, surgido del emblemático coro caprino que daba la cara en el teatro de Epidauro, y en la actualidad mexicana resulta indignación de cabrones que ante las intimidaciones, censura, mordazas y amenazas lo hacen fuera de escena, pero en ese sentir prosigue su espíritu combativo que encuentra la acústica en los resonadores del público.

   La integración de estas obras son recreaciones con sentido trágico, con temática de esta condición, no como género, pero sí con visión encadenada de la tragedia humana, de la polis y la sociedad. Contrastes y símbolos postmodernos; en lugar de dioses o héroes, personajes comerciales succionadores de valores.

   La Esfinge en este siglo XXI, sólo es destructora que ya no eructa acertijos, sino somete con su seductora mirada leonina, condición de reina de los asfaltos, que vuela esparciendo miasmas. Contaminación aérea y putrefacción terráquea que disemina entre los mortales, agusanándoles los sentimientos, fermentando sus odios.

    El Caos también es protagonista y se enfrenta en conflicto contra el orden, tratando de impedir que los personajes se alíen para adquirir fuerza y al impedírselos, son succionados por el albañal que es una de sus venas por la que circula su poder.

   El contraste se lleva a cabo en un almacén con productos de limpieza, donde la traición envuelta en cáscara “higiénica” esconde su inmunda condición humana. Discriminación ante la semejanza, mordaza ante la conciencia y juego con cartas de desnaturalización.

   La voz contracultural y las prevaricaciones son herida, sangre y escupitajos de una realidad maquillada, convenenciera. Secuestro y auto secuestro, enemistades, tapias y destrucción.

   Las voces que dan noticias son iluminadas en amarillo y rojo, en la desintegración humana, en la “nota”, en la química que embrutece, adicciona dependencia y aniquila, en la que hasta el espectro anda errante al perder su ímpetu libertario.

   Ahora toca el turno al comic, como Meléndez lo hizo anteriormente con el graffiti. El sentido fársico, con sus cabriolas y malabares; personajes tipo en la cuerda floja, sin malla de protección, con piso aceitoso y suelo empantanado.

   Imágenes aéreas, captadas superficialmente, a la manera de drone, llevan a negociador a un mundo en el que antes que su papel ante la sociedad asume el de su unigénito, mientras que no puede llegar a la esencia. Las armas de fuego dan en el blanco tanto de críticas como de aniquilamiento).

   El sueño de rock star, acrecentado, desvariando hasta la enajenación y caída del mismo, en una realidad no de foro, apresa a las almas (aquí sí gemelas), en franca rivalidad y enredando el lazo de sangre. Las piltrafas pueden invertir el micrófono y llevarse su propia voz a sus adentros. Su voz convertida en sollozos, en frustración.

   La irrealidad en un terreno perdido, con valores trastocados hasta llegar a la popular manipulación de ventrílocuo, se van criminalizando. Los fetiches, la colección con la que se intenta negociar se topan con que ello está en “chino”, con la sorpresa de los adeudos no saldados, con la visión que no fue apreciada como nebulosa en su clarísima presencia y oscilación en el futuro.

   Agustín Meléndez Eyraud escénicamente expone, con personal estilo bien logrado, su manifiesto transfronterizo. Estas obras, en el plantío de la inseguridad, amenazas, delincuencia y aniquilamiento tienen el pasaporte teatral para aposentarse en el escenario de las emociones, las pasiones y de la turbia realidad.

   El telón se abre, como también lo hace el Santuario y no se permite atentar contra la sensibilidad del público.