Pan y Paz

Por: Josefina Lozano

Desde los albores de la historia la mujer ha sido el pilar sobre el que se construye la vida. En su esencia habita el don divino de dar existencia, de nutrir, cuidar y velar por el bienestar de los suyos; su lucha no es solo por ella misma, sino por la humanidad entera, porque su naturaleza está intrínsecamente ligada al equilibrio entre el pan y la paz.

El pan, símbolo del sustento material, representa la necesidad básica de alimentar, de garantizar que haya justicia y oportunidades, de sembrar el porvenir. La mujer, desde tiempos remotos, ha sido quien cosecha y transforma, no solo los frutos de la tierra, sino también los caminos del futuro.

La paz, en cambio, es el anhelo más profundo del espíritu. A lo largo de la historia, las mujeres han alzado su voz contra la violencia, resistido en tiempos de guerra y exigido justicia, cuando la opresión intentaba doblegarlas. En 1917, en el marco de la Revolución Rusa, salieron a las calles exigiendo “Pan y Paz”, cansadas de la miseria y el sufrimiento. Aquel grito se convirtió en un eco universal que sigue resonando en cada lucha por la igualdad y la dignidad.

En México y el mundo, la historia de la mujer es la historia de la resistencia, del amor transformador y el sacrificio convertido en fortaleza. Desde las madres que buscan a sus hijos desaparecidos, hasta las artistas, escritoras y luchadoras sociales que plasman en su obra la memoria de su pueblo, todas encarnan la misma esencia: la de quien a pesar de la adversidad, nunca deja de sembrar la esperanza.

Hoy más que nunca, seguimos reclamando pan y paz: pan para erradicar la pobreza y la desigualdad, paz para que ninguna mujer viva con miedo. Porque la lucha de las mujeres no es solo por ellas, sino por toda la humanidad.

Que este día sea un recordatorio de que la voz de la mujer, jamás será silenciada, porque en ella habita la semilla del futuro.

Felicidades a cada mujer, a su esencia, a su lucha y a su amor, porque con ellas se construye un mundo mejor.

Territorios Baldíos

En el mundo de los grises

Darío Fritz

Creer que buenos y malos definen la vida y por lo tanto hay que estar con unos u otros, es de los peores autoengaños con los que podemos estamparnos, tal cual esos autos que para probar su seguridad los estrellan contra una pared de hormigón. Ya somos lo suficientemente adultos para discernir con claridad. Hasta a los niños hay que inculcarles que los Batman, Capitán América o El hombre araña no están hechos de una sola pieza. Solo se trata de patrañas del comic o Hollywood —al parecer en el manga y el anime pasan por circuitos parecidos—, necesarias desmenuzar para no caer en arrepentimientos posteriores. Por eso asumirte con una casaca nacional o de club, defender a rajatabla a la universidad donde obtienes un título a grito pelado como si te fuera la vida, poner las manos en el fuego por un familiar, cegarte con un autor, un músico, una marca de ropa, o hasta un gobernante, te convierte en patrocinador de causas traicioneras. Imposible no trastabillar y caer para ver si luego nos podemos levantar. Lo más probable es que pararnos cueste. Y los antecedentes queden registrados como las primeras piedras labradas de la escritura. Le ha pasado en estos días a Karla Sofía Gascón, astillada por sus propias reflexiones racistas y de lengua larga en el pasado, que le pueden mancillar su pelea por el Oscar; el linchamiento, entre otros, sobre Woody Allen; como también se las hemos encontrado a más de un político —aunque de ellos se suele esperar y por lo tanto, se asume y perdona— que cuando se hace funcionario, reniega sin asumirlo sobre sus dichos del pasado.

Navegar sobre los grises ofrece mejores opciones en la complejidad de convivir, aunque la etiqueta de malo o bueno resplandezca con mayor fuerza. En los grises hay pesimismo y alegría, errores y aciertos, atribulados y expectantes, enamorados y aburridos, sentimentalistas y arrogantes, ambigüedades y certezas, vidas con llantos, tropezones, inequidad, furia, soberbia o hartazgo. Hostilidad, peligro u olvido.

Lo bueno o lo mano, por el contrario, es uniforme, incoloro, ilusorio, hipócrita.

Para sobrevivir y entre los grises tenemos que hacerlo, hay que ser un buen marinero, como dice Arturo Pérez-Reverte, porque “si me descuido, si no estoy atento, si no soy buen marino, si no miro el tiempo, la luz, el barómetro, el mar me puede matar a mí y a los que están a mi cargo como tripulantes”. Sus novelas nos van contando de eso, de los personajes que tomados de historias reales, son tan vívidos como contradictorios. Grises. Tanto el mercenario Luis Corso, de “El club Dumas”; la contrabandista Teresa Mendoza, de “La Reina del Sur”; como el mítico Rodrigo Ruy Díaz de Vivar, de “Sidi”. En la “Isla de la mujer dormida”, su última obra, anclada en aguas griegas del Mediterráneo, va sobre esos grises de hombres de mar que pese a sus creencias republicanas -Jordán Kyriazis, capitán de una torpedera- terminan colaborando con franquistas; de espías de uno y otro bando que juegan su ajedrez; del marino casado que se enamora de la mujer de un aristócrata. Personajes de pérdidas y sufrimiento que también encontramos en la Isabel Archer, de Henry James; el Rugendas de Carlos Franz en el abismo chileno del siglo XIX; o el Frank Bascombe, de Richard Ford, que en “Sé mía”, sabe que tendrá que sobrellevar la muerte próxima de su hijo con ELA, pero aun así quiere vivir: “Todo lo que creo saber es que cuando Paul dejó su vida, yo no dejé la mía”.

En la riqueza de los grises que no nacen de la ficción —la vida de una militante de izquierda que perfila Leila Guerriero en “La llamada”; o los documentales del negocio de las adicciones de la industria farmacéutica (El crimen del siglo), la vida de Anthony Bourdain (Lo desconocido) o El dilema de las redes sociales—, también hallamos esas mismas vivencias de la contrariedad que somos todos a diarios. Y que no pueden arrebatarnos desde la maldad, quienes a diario se presentan con el incoloro uniforme del desprecio por los más débiles, la exaltación por oprimir las voces diferentes o el canto de una vida de premios para pocos.

@dariofritz.bsky.social

Las Tradiciones También Sanan

Por: Josefina Lozano

Las tradiciones no solo son costumbres transmitidas de generación en generación, sino también herramientas de sanación que han acompañado al ser humano en su tránsito por la vida. En cada rincón del mundo, los pueblos han desarrollado rituales, festividades y prácticas que, más allá de su valor cultural, han servido como refugios emocionales, medios de catarsis y puentes hacia la reconstrucción personal y colectiva.

Desde tiempos ancestrales, el ser humano ha encontrado en sus tradiciones un refugio frente al dolor, la pérdida y la incertidumbre. En México, por ejemplo, el Día de Muertos es una forma de reconciliación con la muerte, transformando el duelo en una celebración de la memoria y el amor eterno. Esta tradición permite procesar la ausencia a través del color, el arte, la gastronomía y los rituales, convirtiéndola en una forma de sanar heridas emocionales.

Por otro lado, la tradicional piñata utilizada en diversas festividades, especialmente en México durante las posadas en Navidad, es más que un simple juego, ya que representa la lucha del ser humano contra sus propias debilidades y la recompensa de superarlas; su simbolismo cobra fuerza en el arte como manifestación sanadora de la cultura, como es el caso de mi obra: “Cómo México, no hay dos», donde una colorida piñata simboliza la liberación de un peso emocional, un pecado, un miedo o una carga del alma, pues la lucha interna del ser humano puede ser vista a través de un símbolo tan mexicano como la piñata. En ella, cada pecado representado en los picos, se convierte en un obstáculo a vencer y el acto de golpearla, simboliza la voluntad de soltar aquello que lastima.

Este diálogo entre arte y tradición, resalta que no estamos solos en nuestra búsqueda de sanación. La cultura nos ofrece herramientas, nos da símbolos y rituales que nos permiten sobrellevar los momentos más oscuros; así como los antiguos mexicas, los mayas o los zapotecas encontraban en sus ceremonias formas de sanar el espíritu, nosotros podemos encontrar en nuestras tradiciones, un refugio y un camino hacia la transformación personal.

Así pues, a lo largo de la historia, muchas culturas han utilizado rituales como un medio para sanar el cuerpo, la mente y el espíritu. En México, el temazcal (un baño de vapor de origen prehispánico), ha sido utilizado durante siglos como un espacio de purificación y renacimiento. No es solo un acto físico, sino también un proceso simbólico en el que se eliminan toxinas del cuerpo y se libera el peso emocional que muchas veces cargamos sin darnos cuenta.

Asimismo, la música, la danza y la gastronomía han servido como canales de sanación en distintas culturas. La danza del venado entre los yaquis, las ceremonias de ayuno y rezo de los wixárikas, y los cantos chamánicos en diversas comunidades indígenas no solo conectan a las personas con sus ancestros y su identidad, sino que también ayudan a liberar emociones, encontrar sentido y restaurar el equilibrio interno.

Las tradiciones son más que historia; son parte viva de nuestra identidad y un bálsamo para el alma. Nos recuerdan que la sanación no siempre es un proceso individual, sino que puede ser colectiva, compartida y celebrada. En un mundo donde el estrés, la ansiedad y la desconexión con nuestras raíces parecen dominar, volver a nuestras tradiciones nos ofrece una vía para reencontrarnos con nosotros mismos y con quienes vinieron antes que nosotros.

Sanar a la mexicana es abrazar nuestras raíces, celebrar nuestra identidad y reconocer que en cada ritual, en cada fiesta, en cada golpe a la piñata, también estamos liberando algo de nosotros mismos.

Por supuesto que no necesito este préstamo

Cuídate de los préstamos que te ofrecen en las aplicaciones móviles.

Precisamente ayer, en una reunión de este medio digital tan importante Tinta Fresca México, conversábamos acerca de los intereses tan elevados que se cobran por un crédito.

Cuando solicites un crédito, es importante revisar cuidadosamente los términos y condiciones para asegurarte de que entiendes lo que estás firmando. Aquí te hago saber algunos puntos clave que debes revisar:

*Términos del crédito*
1. *Tasa de interés*: Verifica la tasa de interés anual y si es fija o variable.
2. *Plazo de pago*: Revisa el plazo de pago y la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.).
3. *Monto del crédito*: Asegúrate de que el monto del crédito sea el que necesitas y no más.

*Costos adicionales*
1. *Comisiones*: Revisa si hay comisiones por apertura, mantenimiento o cancelación del crédito.
2. *Gastos de seguro*: Verifica si hay gastos de seguro asociados al crédito.
3. *Gastos de notaría*: Revisa si hay gastos de notaría o registro asociados al crédito.

*Condiciones de pago*
1. *Fecha de vencimiento*: Revisa la fecha de vencimiento de cada pago.
2. *Monto de cada pago*: Asegúrate de que el monto de cada pago sea claro y no cambie sin tu consentimiento.
3. *Consecuencias del incumplimiento*: Revisa las consecuencias del incumplimiento de pago, como intereses moratorios o cobros adicionales.

*Derechos y obligaciones*
1. *Derechos del consumidor*: Revisa tus derechos como consumidor, como la posibilidad de cancelar el crédito o solicitar un reembolso.
2. *Obligaciones del prestamista*: Asegúrate de que el prestamista cumpla con sus obligaciones, como proporcionar información clara y transparente.

*Documentación*
1. *Contrato de crédito*: Asegúrate de que el contrato de crédito sea claro y completo. 2. *Documentación adicional*: Revisa si se requiere documentación adicional, como estados de cuenta o certificados de ingresos. Recuerda que es importante leer cuidadosamente el contrato de crédito y preguntar cualquier duda antes de firmar. También es recomendable buscar asesoramiento financiero si no estás seguro de algo.

Debo destacar lo que significa el Costo Anual Total (CAT), ya que precisamente este préstamo es el que NO necesitas, me refiero al que ofrece la plataforma digital DiDi, cuyo CAT promedio es de 456.75% más IVA, según la información del 20 de agosto de 2024.

DiDi Préstamos ofrece préstamos de entre $300 y $30,000 pesos, con una tasa de interés mensual que va desde el 6% hasta el 12%  y los créditos tienen diferentes plazos, de 30, 61 o 91 días, y te ofrecen autorizártelo en 10 minutos.

Pero su costo anual total, es de 456.75% algo sumamente alarmante, y que al no ser una institución financiera regulada, la CONDUSEF no atendería una queja en contra de este robo.

El CAT es una medida que incluye la tasa de interés anual, costo por apertura del crédito, gastos de investigación, seguros obligatorios, anualidad, comisiones, etc., y es precisamente lo que terminarás pagando.

El costo anual total te ayuda a elegir la mejor opción de crédito disponible. Una tasa de interés baja, no siempre significará que el crédito será más barato, ya que en el CAT se incluyen todos los costos asociados. Compara el CAT de cada crédito ya que te permitirá identificar qué oferta es realmente la más conveniente.

Arturo Robles Grey
Maestro en Derecho.
@roblesgreyarturo

Sin Dios, ¿quiénes somos?

Por: Josefina Lozano

La cultura mexicana, está entrelazada profundamente con la religión, especialmente con el catolicismo que llegó con la conquista española y marcó un antes y un después en nuestras tradiciones, festividades, arquitectura y forma de vida comunitaria.

Ejemplos claros son el Día de Muertos, reflejo del sincretismo entre tradiciones prehispánicas y cristianas; la Semana Santa, donde procesiones y rituales envuelven a comunidades enteras y las fiestas patronales celebradas en pueblos mágicos y comunidades rurales, donde el santo patrón es el eje de danzas, misas, música y comida típica.

Más allá de las festividades, el arte religioso, especialmente la arquitectura, ha dejado un legado tangible. Iglesias, catedrales y capillas de época colonial se alzan como íconos no solo de fe, sino de historia, mestizaje y turismo. Estos edificios narran la fusión de creencias y son testigos del paso del tiempo.

Pero más que templos y tradiciones, el verdadero motor de estas manifestaciones es la fe, un impulso espiritual, económico y social. La comunidad invierte tiempo, esfuerzo y recursos para sostener sus festividades mediante colectas, remesas de migrantes y días sacrificados al trabajo como prueba de que la devoción no solo busca bendiciones, sino que también fortalece los lazos de identidad y pertenencia. Aquí surge una pregunta que no podemos ignorar: ¿qué sucedería si las bases religiosas de estas tradiciones, desaparecieran?

Sin Dios, no solo perderíamos las raíces culturales que nos definen, sino también ese sentido de comunidad que une generaciones y geografías. La religión, más allá de la fe, es el puente que conecta pasado y presente y que, sin duda, da sentido al futuro.

Cartita al Niño Dios

Victoria Falcón Aguila

Querido Niño Dios:
Esta noche de 24 de diciembre, es de alegría porque estás por venir. Me he puesto un lindo vestido para recibirte y cantarte muchos villancicos. Es un tiempo maravilloso donde todo es paz y felicidad por tu llegada.

Cuando era niña nunca pedí muchos regalos y ésta vez no será la excepción; agradecerte creo que es lo correcto, porque Dios padre y tu santa madre siempre me han acompañado, junto con tu divina presencia. Este año en especial, nunca me soltaron de su mano y cuando creí que caería, me sostuvieron.

Agradecerte por mi respiración y la inspiración que se traduce en mis letras, por aun poder ver las maravillas creadas por ti y demostrarme tu existencia con cada acción y bendición concedidas a mi persona.

La navidad me recuerda que estás en este mundo para ayudarnos a descubrir la felicidad, porque vienes a alejarnos de aquello, que nos pone tristes, por eso necesito me ayudes a que mi andar haga buen camino para otros.

Mi mami me enseño una oración que siempre rezábamos antes de dormir, que dice así: niñito Jesús que naciste en Belén, bendice mi cama y a mí también, y si algo he de pedirte, es que bendigas con mucha salud y prosperidad a toda mi familia, mis amigos y a mis hermanos de Tinta Fresca México. Pedirte por mi México querido, para que la paz y estabilidad reinen y que tus bendiciones, se desborden en esta tierra.

Y hablando de mi mami, por favor salúdamela y dile que la extraño mucho. Y ya si quieres concederme algo, has que esta noche sueñe con ella.

Tu hija la más pequeña: Vicky

¡Hallelujah! ¡Que Dios ha nacido!

Cartita al Niño Dios

María Susana Mora Martínez

Querido Niño Dios Jesús: Quiero primero agradecer tu presencia muy notoria en mi vida, principalmente en este año que casi termina. Nuestros logros fueron bastantes y digo, “nuestros”, porque sin ti, no lo hubiera logrado. Inicié poniéndote en primer lugar, en el primer escalón y en el segundo: yo, pues puse todos mis asuntos en tus benditas manos. Me llene de fe y confianza, lo que ayudo a mejorar mucho mi salud; le dije adiós a la ansiedad, a la tristeza que venía arrastrando, tú me liberaste Jesús. Mi progreso fue notorio, obtuve progresos espirituales, laborales y personales, además de los emocionales.

He logrado estacionarme en el presente, olvidar y perdonar mi pasado; no pensar en el futuro y así he sido feliz, también ayudando a los demás.

Esta cartita es para agradecerte tanto amor y abundancia. Te amo mi señor. Agradezco todo de ti.

Con cariño tu amiguita Tuti
¡Feliz cumpleaños!