Sin Dios, ¿quiénes somos?

Por: Josefina Lozano

La cultura mexicana, está entrelazada profundamente con la religión, especialmente con el catolicismo que llegó con la conquista española y marcó un antes y un después en nuestras tradiciones, festividades, arquitectura y forma de vida comunitaria.

Ejemplos claros son el Día de Muertos, reflejo del sincretismo entre tradiciones prehispánicas y cristianas; la Semana Santa, donde procesiones y rituales envuelven a comunidades enteras y las fiestas patronales celebradas en pueblos mágicos y comunidades rurales, donde el santo patrón es el eje de danzas, misas, música y comida típica.

Más allá de las festividades, el arte religioso, especialmente la arquitectura, ha dejado un legado tangible. Iglesias, catedrales y capillas de época colonial se alzan como íconos no solo de fe, sino de historia, mestizaje y turismo. Estos edificios narran la fusión de creencias y son testigos del paso del tiempo.

Pero más que templos y tradiciones, el verdadero motor de estas manifestaciones es la fe, un impulso espiritual, económico y social. La comunidad invierte tiempo, esfuerzo y recursos para sostener sus festividades mediante colectas, remesas de migrantes y días sacrificados al trabajo como prueba de que la devoción no solo busca bendiciones, sino que también fortalece los lazos de identidad y pertenencia. Aquí surge una pregunta que no podemos ignorar: ¿qué sucedería si las bases religiosas de estas tradiciones, desaparecieran?

Sin Dios, no solo perderíamos las raíces culturales que nos definen, sino también ese sentido de comunidad que une generaciones y geografías. La religión, más allá de la fe, es el puente que conecta pasado y presente y que, sin duda, da sentido al futuro.

Cartita al Niño Dios

Victoria Falcón Aguila

Querido Niño Dios:
Esta noche de 24 de diciembre, es de alegría porque estás por venir. Me he puesto un lindo vestido para recibirte y cantarte muchos villancicos. Es un tiempo maravilloso donde todo es paz y felicidad por tu llegada.

Cuando era niña nunca pedí muchos regalos y ésta vez no será la excepción; agradecerte creo que es lo correcto, porque Dios padre y tu santa madre siempre me han acompañado, junto con tu divina presencia. Este año en especial, nunca me soltaron de su mano y cuando creí que caería, me sostuvieron.

Agradecerte por mi respiración y la inspiración que se traduce en mis letras, por aun poder ver las maravillas creadas por ti y demostrarme tu existencia con cada acción y bendición concedidas a mi persona.

La navidad me recuerda que estás en este mundo para ayudarnos a descubrir la felicidad, porque vienes a alejarnos de aquello, que nos pone tristes, por eso necesito me ayudes a que mi andar haga buen camino para otros.

Mi mami me enseño una oración que siempre rezábamos antes de dormir, que dice así: niñito Jesús que naciste en Belén, bendice mi cama y a mí también, y si algo he de pedirte, es que bendigas con mucha salud y prosperidad a toda mi familia, mis amigos y a mis hermanos de Tinta Fresca México. Pedirte por mi México querido, para que la paz y estabilidad reinen y que tus bendiciones, se desborden en esta tierra.

Y hablando de mi mami, por favor salúdamela y dile que la extraño mucho. Y ya si quieres concederme algo, has que esta noche sueñe con ella.

Tu hija la más pequeña: Vicky

¡Hallelujah! ¡Que Dios ha nacido!

Cartita al Niño Dios

Arturo Robles Grey

Querido niño Dios:
Esta será la primera ocasión en que no pediré nada para mí, pero te pido salud y bienestar para mi hija y familiares, que haya alegría y esperanza en sus corazones y gracias por permitirme tener el orgullo de ser papá de mi queridísima hija Idolina. A quien te pido le envíes bendiciones y sabiduría para llevar su vida llena de paz, tranquilidad y mucha fe.

Para los mayores que yo, te pido tu acompañamiento, que no sientan soledad, ni tristeza y mucho menos abandono; que puedan recordar todo lo bueno que les ha sucedido y que tengan fuerza para seguir adelante. Son lo mejor que nos ha sucedido.

Ellos son quienes han construido nuestra patria y a quienes les merecemos respeto, aprecio y nuestro mejor trato. Bendícelos y que su última etapa en esta vida, sea llena de buena salud y parabienes.

Muy atentamente:
Arturo

Cartita al Niño Dios

Oscar Villanueva

Querido niñito Dios:
Han pasado muchos años desde la última vez que tome papel y lápiz para escribirte una carta. Recuerdo que en aquel tiempo solía pedirte juguetes y regalos. Calculo que han pasado más de 45 años desde entonces y al fin, hoy escribo para volver a pedirte algo, pero esta vez, no son juguetes o regalos.

Hoy que por fin entiendo el verdadero valor y sentido de la navidad, te escribo estas líneas para pedir no solo por mí, sino por todas las personas que habitamos este planeta, pero sobre todo por aquellos que han decidido tomar los caminos del mal y la autodestrucción, para que con tu llegada habites nuevamente en todos los corazones.

Te pido por la unión y el bienestar de todas las familias, en especial por aquellas que están fragmentadas y encuentren el camino del perdón y vivan un reencuentro de la mano tuya. También te pido por la paz y estabilidad de este país y del mundo entero, para que cesen la violencia, las guerras, el maltrato, el hambre, la pobreza…

No te voy a negar que en ocasiones a mí también me doblegan los males que nos aquejan y me dejo llevar por el miedo y la decadencia que percibo de este mundo que muchas veces se ha olvidado de ti, pero me mantengo de pie, porque sé, que con tu llegada volverá a nacer la fe y la esperanza en un mundo mejor.

El día de hoy abro mi corazón y confió en el poder y la fuerza de tu llegada que como cada año se hace presente para renovar los corazones de todos los que creemos en el amor y paz de la navidad.

Cartita al Niño Dios

María Susana Mora Martínez

Querido Niño Dios Jesús: Quiero primero agradecer tu presencia muy notoria en mi vida, principalmente en este año que casi termina. Nuestros logros fueron bastantes y digo, “nuestros”, porque sin ti, no lo hubiera logrado. Inicié poniéndote en primer lugar, en el primer escalón y en el segundo: yo, pues puse todos mis asuntos en tus benditas manos. Me llene de fe y confianza, lo que ayudo a mejorar mucho mi salud; le dije adiós a la ansiedad, a la tristeza que venía arrastrando, tú me liberaste Jesús. Mi progreso fue notorio, obtuve progresos espirituales, laborales y personales, además de los emocionales.

He logrado estacionarme en el presente, olvidar y perdonar mi pasado; no pensar en el futuro y así he sido feliz, también ayudando a los demás.

Esta cartita es para agradecerte tanto amor y abundancia. Te amo mi señor. Agradezco todo de ti.

Con cariño tu amiguita Tuti
¡Feliz cumpleaños!

Cartita al Niño Dios

Gustavo Pérez Cervantes

Amado niñito Dios, con mi alma llena de gratitud, te escribo la presente cartita. Quisiera pedirte miles y miles de cosas, pero comenzaré primero por agradecerte todo, absolutamente todo lo que este año he aprendido, las lecciones que tu amorosamente me hiciste cursar para mi crecimiento espiritual.

Agradezco por cada día soleado y también por los nublados, por los días de lluvia que nos refrescaron, por las noches en que hacías llover, arrullados por el tintineo de las gotas que caían mientras dormíamos plácidamente en nuestras camas.

Estoy muy agradecido por cada uno de los miembros de mi familia, esa familia que pusiste en mi camino de vida, por los amigos que nos ayudan a soportar las inclemencias que nos da el diario vivir. Pero sobre todo, quisiera hacer énfasis en mi agradecimiento por tu amor que me hacías sentir en las caricias de mi mujer, en los abrazos de mis hijos, en las risas con mis amigos, en las canciones entonadas y en la risa de los niños, en el roce del viento y en la música que escuchaba de los arboles mientras contemplaba tu bella creación.

Quisiera pedirte en esta cartita, ya que tú, eres todo poderoso. Que la paz reine en cada hogar de este bello mundo, que nos hagas entender la importancia de vivir en armonía con nuestra madre naturaleza, que nuestros niños vivan en amor, para que cuando crezcan solo eso brinden a nuestra madre tierra y a todo ser humano, ese bello sentimiento que nos une como verdaderos hermanos. Deseo con toda mi alma, que toques los corazones de quienes gobiernan esta tierra para que reconociéndose, hijos de un mismo Dios, vivamos con empatía, paz y siempre abundantes.

Muchas felicidades por tu renacimiento y que así sea en los corazones de todos los seres humanos.

El más pequeño de tus hijos

Cartita al Niño Dios

Martín Murguía Cervantes

Querido Niño Dios

Se que estás muy cómodo en el vientre de tu madre María y que tu nacimiento ocurrirá dentro de 4 días. Mientras la fecha llega para tu arribo al mundo, te escribo humildemente para hacerte algunas peticiones. Algunas de ellas son un tanto soñadoras e infantiles, pero ¿Qué quieres?, me entró la nostalgia y mis recuerdos de niñez.

Quiero pedirte ayuda para los niños no nacidos y no deseados; piedad para las madres que los rechazan y les impiden llegar a este mundo porque los consideran una carga y un estorbo para ellas; se olvidan que deben ser fuente de vida y no de interrupción de la misma, te pido por esas madres que se atreven a quitar la vida a un ser inocente e indefenso, ten compasión de ellas y perdónales porque no saben lo que hacen.

Te pido también por los niños sin hogar, niños que vagan sin rumbo, en las sombras de la noche, en los peligros del mundo y son resultado del abandono, el abuso y la indiferencia de los mayores. Protege a esos seres que no entienden la razón de ser rechazados y olvidados.

Busco tu clemencia para los niños maltratados por sus padres, víctimas de la ignorancia de quienes deberían protegerlos, pequeños indefensos que no saben la razón de sus castigos y que aprenderán en carne propia una conducta que en futuro replicarán con sus propios retoños, infunde en sus padres la compasión, la piedad y la empatía que a lo mejor con ellos no tuvieron.

No te olvides de los niños que sufren a causa de las guerras y de la delincuencia, pequeños que sufrirán en carne propia la maldad y mezquindad de los mayores, dejando en ellos las huellas y el resentimiento que podría sacar su crueldad y su resentimiento en el futuro, sentimientos que podrían llevarlos a ser los verdugos del futuro.

Te agradezco que nazcas en los corazones de los adultos para que en ellos despierte el niño que todos llevamos dentro, el niño olvidado, el niño maltratado, el niño al que se le mataron sus sueños e ilusiones, haz que en ellos revivan los sentimientos de bondad, esperanza e inocencia que, esperando tu llegada, los hacía comportarse todo un año con la bondad, la dulzura y la ternura que tu nacimiento inspiraba en ellos.

En espera de tu llegada, quedo agradecido con la bondad de tu atención.

Atentamente: Un viejo niño