Amin Maalouf, ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco.- La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) ya tiene a su gran protagonista de este año: el escritor franco-libanés Amin Maalouf, una de las voces literarias más influyentes de la actualidad. Este lunes 1 de septiembre se anunció que Maalouf recibirá el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025, un reconocimiento que celebra no solo su trayectoria, sino también su capacidad de tender puentes entre culturas a través de la palabra. El jurado, integrado por especialistas de distintos países, decidió otorgarle el galardón por unanimidad, destacando que su obra “explora con gran lucidez las fracturas y mestizajes del mundo moderno” y que nos recuerda algo esencial: “la esperanza reside en el reconocimiento de nuestras herencias compartidas”.

La entrega oficial será el 29 de noviembre, durante la inauguración de la FIL Guadalajara, ¡un momento que promete ser memorable!

Un escritor que une culturas
Amin Maalouf nació en Beirut en 1949 y a lo largo de su carrera, ha explorado temas como la memoria, el exilio y la identidad, con una sensibilidad que ha tocado a lectores en todo el mundo. Es miembro de la Academia Francesa desde 2011 y ha recibido premios tan importantes como el Goncourt y el Príncipe de Asturias de las Letras. Sus libros, traducidos a más de 40 idiomas, incluyen títulos imperdibles como León el Africano, Samarcanda, Los jardines de luz, Identidades asesinas y El naufragio de las civilizaciones.

Durante la lectura del acta, la jurado Carmen Alemany Bay destacó algo que describe perfectamente su estilo: “Maalouf da voz a los desarraigados y viajeros de distintas épocas, mostrando que nuestras identidades están formadas por cruces y pasajes, más que por muros”.

Un premio con historia
Este año, el Premio FIL recibió 63 candidaturas de autores de 18 países, en seis lenguas romances: español, francés, italiano, portugués, gallego y catalán.
El galardón reconoce la trayectoria de personalidades que han dejado una huella profunda en la literatura contemporánea y se entrega junto con consiste 150 mil dólares.
Desde su creación en 1991, lo han recibido grandes figuras como Nicanor Parra, Olga Orozco, Fernando del Paso, Ida Vitale, Diamela Eltit, Emmanuel Carrère y, recientemente, Coral Bracho.
Este premio además podría ser una forma de celebrar la literatura como un espacio donde convergen culturas, lenguas y formas de ver el mundo.

Rumbo a la FIL 2025
La FIL Guadalajara no solo es el escenario de este reconocimiento, también es un punto de encuentro para lectores, editoriales y amantes de los libros. Este premio nos da un motivo más para esperar con emoción la inauguración el 29 de noviembre, día en que Amin Maalouf recibirá su merecido homenaje.

Fuente y fotografías por: FIL Guadalajara

La escritora María Victoria Díaz Ruiz recibe el Premio de Literaturas Indígenas de América 2025

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco. 26 de Agosto 2025.- La chiapaneca María Victoria Díaz Ruiz fue reconocida con el Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2025 gracias a su libro Hombres absurdos (Sokem Viniketik), una serie de seis cuentos en lengua tsotsil que abordan temas como la muerte, la pobreza, la espiritualidad y los dilemas de las comunidades frente a la modernidad.

Una voz desde Chiapas

Díaz Ruiz nació en 1995 en San Cristóbal de las Casas y pertenece a la variante chamula del tsotsil. Estudió la licenciatura en Lengua y Cultura en la Universidad Intercultural de Chiapas y actualmente ejerce como maestra en una escuela primaria indígena. Además de su labor docente, ha participado en antologías en México y Argentina, consolidándose como una de las voces emergentes de la literatura indígena contemporánea.

La obra premiada

Hombres absurdos fue seleccionada entre propuestas de México, Perú y Ecuador. En sus relatos, la autora explora la vida cotidiana y los conflictos internos de personajes que se debaten entre conservar las tradiciones heredadas y abrirse paso hacia nuevos horizontes.

El jurado destacó la fuerza narrativa de la obra y la manera en que combina problemáticas actuales con elementos de la cosmovisión indígena.

El valor del premio

El PLIA es organizado por la Universidad de Guadalajara junto con instituciones culturales nacionales. Es considerado el reconocimiento más importante en su campo, pues visibiliza la creación literaria en lenguas originarias.

La ganadora recibirá 300 mil pesos, una estatuilla conmemorativa y la publicación de su obra. La entrega oficial será el5 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

Más que un galardón

Este premio confirma el papel central que tienen las lenguas indígenas en la literatura contemporánea y ofrece una plataforma para que nuevas generaciones de escritores encuentren un espacio en el ámbito internacional. Con esta distinción, María Victoria Díaz Ruiz se suma a la lista de autores que han hecho de su lengua materna un vehículo de creación y resistencia cultural.

Cultura del emprendimiento

Innovación con propósito y sororidad como motor

Por: Josefina Lozano

Hablar de emprendimiento ya no es solo hablar de negocios. La verdadera cultura del emprendimiento se teje en la forma en que enfrentamos los retos de la vida, la creatividad con la que respondemos a las necesidades de nuestra comunidad y la capacidad de transformar ideas en realidades que aporten valor.

Pero hay algo fundamental: el emprendimiento se da sí, y solo sí nace del Ser, del corazón. Como cualquier profesión o vocación auténtica, requiere una conexión profunda con aquello que somos y creemos. Cuando un proyecto surge desde lo más íntimo de la persona, tiene raíces sólidas y una fuerza transformadora capaz de trascender los obstáculos.

Esta cultura no nace de la nada, se construye sobre actitudes y principios que nos impulsan a atrevernos como la proactividad de dar el primer paso, la valentía de asumir riesgos y la sensibilidad de reconocer oportunidades en los lugares más inesperados, pero sobre todo, se fortalece la capacidad de innovar de manera constante, de mirar más allá de la competencia y apostar por la colaboración.

En un mundo cada vez más globalizado, la competitividad ya no se mide solo por quién llega primero o quién acumula más, sino por quién logra generar un impacto sostenible, ético y transformador. Competir hoy, significa tener el coraje de diferenciarse con autenticidad y, al mismo tiempo, sumar a otros en el camino.

Aquí entra un valor que se ha convertido en indispensable: la sororidad. El emprendimiento con rostro humano y femenino reconoce que no estamos solas, que cada idea se potencia cuando se comparte, que el éxito de una mujer inspira y abre camino a muchas más. Sororidad es innovación social, es tender puentes y construir comunidades de apoyo que trascienden la lógica individualista.

La cultura del emprendimiento entonces, se convierte en un motor no solo económico, sino también cultural y social. Nos invita a aprender de los fracasos, a adaptarnos a los cambios y a mantener viva la chispa de la resiliencia y sobre todo, nos recuerda que cada proyecto puede ser una oportunidad para transformar nuestro entorno.

Si logramos que esta cultura se siembre desde edades tempranas, en escuelas, universidades y espacios comunitarios, estaremos apostando por un futuro donde la innovación tenga propósito, la competitividad sea sana y la sororidad marque la diferencia.

Porque emprender no es únicamente crear empresas, es crear caminos, soluciones y esperanzas y solo florece de verdad, cuando nace del corazón.

María del Consuelo Montero Larios, recibe sentido homenaje

Por: Victoria Falcón Aguila

El día de ayer jueves 21 de Agosto, la Escuela de Artes Plásticas, Artesanías y Oficios Ángel Carranza en Tlaquepaque, rindió homenaje a la profesora de arte María del Consuelo Montero Larios, por su larga trayectoria y como un agradecimiento a su labor como fundadora.

María del Consuelo es originaria de la Ciudad de México donde nació el 20 de octubre de 1937 y migró a San Pedro Tlaquepaque en marzo de 1958, debido a cambio de trabajo de su señor padre José Antonio Montero Castillón. Desde entonces radica en este municipio.

El homenaje estuvo a cargo del personal administrativo junto con el profesorado, quienes bajo un ambiente de armonía y frescura proporcionado por una intensa lluvia que se dio minutos antes del evento, recibieron a los asistentes los cuales se mostraron festivos.

En punto de las 17:30 horas, dio inicio con la bienvenida a la homenajeada e invitados especiales a cargo del Maestro Jaime López Sandoval, Subdirector de Promoción y Difusión Cultural y Oscar Carrillo Villa, Director de Cultura de Tlaquepaque; Jaime López Sandoval, elogió la entrega y pasión de la maestra Consuelo, señalando que para la escuela era un honor realizar dicho homenaje  a tan distinguida y estimada persona.

Por su parte, Oscar Carrillo Villa agradeció a los presentes a nombre de la Presidenta Municipal, Mtra. Laura Imelda Pérez Segura y a la propia homenajeada el haber guiado un proyecto que se convertiría en lo que hoy es un recinto dedicado a las artes y oficios; hizo hincapié en mantener a los niños y adolescentes cercanos a la cultura debido a los altos niveles de desintegración social y violencia: “La dirección de cultura tiene como meta recoger los pasos de la maestra María del Consuelo con la finalidad de extenderlos a todo el municipio mediante talleres de artes y oficios”.

Posteriormente, la profesora Minerva Mendoza leyó a manera de remembranza, un escrito inspirado en las propias palabras de la maestra Consuelo, donde se mencionó que para los años 1980 y 1981, formó junto a unas amigas el grupo de pintura “Dr. Atl”, dedicado a la pintura. El punto de reunión fue una terraza acondicionada por el esposo de la homenajeada Fausto Ceja. Ese grupo sería el antecedente de los que hoy es, la escuela Ángel Carranza.

En 1982, bajo la Presidencia municipal de Arturo Franco Lozano, el Centro Cultural El Refugio buscaba incentivar las actividades artístico, culturales; así que Fausto Ceja, quien entonces era el Regidor de Cultura, recibió de Franco Lozano la sugerencia de que se ofreciera algún espacio para que el grupo de pintura “Dr. Atl” usara las instalaciones del edificio y las clases de abrieran a la comunidad en general. El Ayuntamiento los apoyó con volantes que pegaron en los postes invitando a las personas a tomar clases de pintura en Contreras Medellín No. 194. María del Consuelo y su grupo, se instalaron en el salón 611.

Más tarde fue directora de la institución y después de treinta y dos años de trabajo en la escuela, se retiró y volvió a dar clases de pintura en su casa.

Posterior a la lectura de la remembranza, el grupo folclórico formado por jóvenes alumnos, representó los vibrantes sones: “Las Alazanas y Los machetes”, conectando así el pasado, el presente y el futuro, como una muestra de la importancia de preservar y transmitir nuestra identidad cultural a las siguientes generaciones.

Con el público entusiasmado, subieron al escenario los profesores de música encabezados por el maestro de canto: Antonio Pérez Ibarra, ellos interpretaron hermosas piezas entre las cuales estuvieron, “Bonita y Novia mía”.

Para cerrar el evento se inauguró una exposición de pinturas de ex alumnos de la maestra María del Consuelo Montero Larios y se invito a los presentes a un brindis en honor de la homenajeada.

Fotografías: D.R Alejandra Enríquez Falcón.

Escuchar lo invisible: taller transforma el ruido diario en creación

Por Verónica Isabel Enríquez Falcón

El pasado 24 de junio de 2025 se llevó a cabo el taller “Escuchar para crear” en la Biblioteca de la Escuela de Artes de Jalisco. Este encuentro fue la muestra final del Semillero “Re-imaginando la Enseñanza de las Artes”, un proyecto impulsado por la Licenciatura en Artes (LEA) que invita a repensar la educación artística desde una perspectiva crítica y sensible.

Durante el taller, los asistentes exploraron paisajes sonoros provenientes del pasado, del hogar, de animales y de la calle. A través de estas mezclas de sonidos, se propició una conexión con la memoria, las emociones y los recuerdos, revelando cómo lo cotidiano puede convertirse en un detonador creativo.

“La memoria está siempre en movimiento creando realidades”, recuerda la artista Cecilia Vicuña, y esta idea fue uno de los ejes conceptuales del ejercicio.

El proyecto del semillero se desarrolló entre marzo y junio de este año en la Casa Taller José Clemente Orozco, bajo la coordinación del profesor Emmanuel Miranda. Participaron en él las y los estudiantes: Eunice Contreras Gómez, Abril Rodríguez, Luis Enrique, Nadia Villa, Bianca Morales, Verónica Enríquez y Andrea Morales, quienes pusieron en práctica metodologías experimentales para el desarrollo de proyectos artísticos con enfoque comunitario, colaborativo y transdisciplinario.

Capitalismo y Cultura, la riqueza que el dinero no puede comprar

Por: Josefina Lozano

Vivimos en un sistema que en su origen prometía libertad y desarrollo, pero que con el paso del tiempo se ha contaminado con una ansiedad insaciable por tener, sin cuestionar el cómo ni el para qué. El capitalismo no es, en sí el enemigo; somos nosotros quienes, al perder el equilibrio entre ambición y ética, lo hemos deshumanizado.

Hoy, el éxito se mide en ceros y propiedades. Se admira más a quien acumula riqueza que a quien preserva sabiduría. El problema no está en el dinero, sino en convertirlo en el único valor.

La línea que separa el “tener”, del “tener correctamente”, es cada vez más delgada. Se difumina cuando justificamos mentir, oprimir, robar o traicionar con tal de escalar. Y al hacerlo, no solo se corrompe el sistema: se erosiona el alma de nuestras sociedades.

¿Dónde quedó el respeto por la dignidad, la palabra, el tiempo? ¿Cuándo dejamos de creer que hay otras formas de riqueza, invisibles a los ojos de los bancos, pero fundamentales para el espíritu de los pueblos?

En un mundo que corre detrás de bienes materiales, hay quienes resisten desde otro lugar: el del arte, la palabra, la música, las danzas, los rituales, las lenguas originarias, las manos que tejen memoria. Ellos construyen la economía cultural, un pilar silencioso, pero esencial, que alimenta la identidad y el alma colectiva.

¿Por qué no se celebra con el mismo orgullo a un artista que mantiene viva una tradición como a un ejecutivo que cierra un negocio millonario? ¿Por qué el arte, el conocimiento y el patrimonio siguen siendo vistos como adornos y no como fundamentos del desarrollo?

No se trata de satanizar el dinero, sino de ponerlo en su lugar. De devolverle su papel como herramienta y no como medida absoluta del valor de una vida.

Elije, apoyar lo local, lo auténtico, lo hecho con alma; leer más, conversar mejor, mirar con más profundidad. Enseñar a nuestros hijos que el éxito no solo se hereda, también se honra. Exige que nuestras políticas públicas protejan lo que nos hace únicos.

El verdadero progreso no se mide solo en términos económicos. Se mide también en belleza compartida, en valores preservados, en historias contadas, en comunidades que no olvidan sus raíces.

El mundo no cambiará con más billetes. Cambiará con más conciencia.

Cultura Viva, el Motor que Sostiene Nuestros Sueños

Por Josefina Lozano

La cultura no es un museo de piezas antiguas, ni una vitrina para contemplar de lejos. La cultura somos nosotros; en nuestras manos que crean, en nuestras voces que cantan, en los sabores que heredamos, en los colores que vestimos. La cultura es vida en movimiento, es identidad construida todos los días con actos grandes y pequeños.

En San Pedro Tlaquepaque, Jalisco y en todo México, nuestra riqueza cultural es un tesoro que no solo alimenta el alma, sino también la vida económica de nuestras comunidades. Cada pieza de barro moldeada con amor, cada platillo tradicional servido con orgullo, cada mariachi que arranca sonrisas, cada feria, cada procesión, cada festividad, son raíces profundas que sostienen a nuestra gente.

La cultura no es un gasto, es una inversión. Cada turista que pisa nuestras calles buscando vivir una experiencia auténtica deja mucho más que fotografías, deja ingresos que benefician a las familias, fortalece a pequeños comercios, impulsa a los artesanos, da vida a galerías y cafeterías, crea empleos, enriquece nuestro presente y siembra esperanza en nuestro futuro.

El turismo cultural crece en el mundo porque la gente quiere más que lugares bonitos, quiere historias, emociones verdaderas; quiere pertenecer aunque sea un instante a un pueblo con alma. Y eso solo lo logra un lugar que mantiene vivas sus tradiciones, su arte y su espíritu colectivo.

Pero la cultura no se preserva sola, depende de quienes vivimos aquí, quienes heredamos saberes, quienes tenemos el privilegio de ser portadores de historia y creatividad. Cada vez que organizamos una celebración, que compartimos nuestras costumbres, que enseñamos a los niños a valorar su herencia, estamos escribiendo un futuro más próspero y más digno.

Por eso, hoy más que nunca necesitamos defender nuestras tradiciones con pasión y con orgullo. No basta con admirarlas de lejos, hay que vivirlas, promoverlas, innovarlas sin romper su esencia, sostenerlas con fuerza frente a la modernidad que a veces arrasa con la memoria de los pueblos.

Te invito a ser parte de este movimiento de vida. Compra a nuestros artesanos, asiste a nuestras festividades; difunde nuestras costumbres, consume lo local. Enseña a las nuevas generaciones el valor de su historia, ¡celebra lo que somos!

Cada pequeño gesto cuenta, cada voz que se suma importa. Cada esfuerzo suma para que nuestras tradiciones sigan latiendo con fuerza, atrayendo a quienes buscan un México auténtico, diverso y vibrante.

Porque cuando honramos nuestras raíces, abrimos caminos al futuro. La cultura vive en nosotros, mantengámosla fuerte, viva y orgullosa.