EULAC recibirá el Homenaje al Mérito Editorial de la FIL

Guadalajara, Jalisco 24 de septiembre de 2025.- Por su enorme labor en la difusión del pensamiento académico, por fomentar el espíritu de integración de las editoriales universitarias e impulsar la profesionalización del gremio durante casi cuatro décadas de trabajo sostenido, la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC) recibirá, el próximo 01 de diciembre, el Homenaje al Mérito Editorial de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Con esta distinción se reconoce el aporte de las editoriales universitarias a la bibliodiversidad y su rol como agentes transformadores para el ecosistema de la industria editorial de los países de América Latina y el Caribe.

La EULAC fue fundada el 26 de agosto de 1987 en Lima, Perú, por Pedro Visconti Clava, bajo el lema “Unirnos es una necesidad, lograrlo es nuestra tarea”, y con la misión de abrir canales de comunicación entre las editoriales universitarias del continente y promover la circulación de sus publicaciones. Actualmente agrupa a más de 400 editoriales pertenecientes a once asociaciones y redes nacionales de los diversos países de América Latina y el Caribe, con el objetivo de dar difusión y visibilidad al pensamiento académico latinoamericano, además de promover el reconocimiento de la bibliodiversidad y del multilingüismo en la ciencia.

El Homenaje al Mérito Editorial fue instituido por la FIL en 1993 como parte de sus programas para profesionales, en honor del argentino Arnaldo Orfila, con la intención de destacar la visión y el oficio de esta figura fundamental en el mundo de los libros. El veredicto es responsabilidad de un comité integrado por editores reconocidos en años anteriores y personalidades del mundo editorial contemporáneo. Han sido reconocidas con esta distinción Neus Espresate, Beatriz de Moura, Antoine Gallimard, Inge Feltrinelli, Anne Marie Métailié, Daniel Divinsky y Kuki Miller; Peggy Espinosa, Juan Casamayor y Patricia van Rhijn, entre otras grandes figuras de la edición.

Esta será la primera vez que el Homenaje al Mérito Editorial se otorgue a una asociación. Recibirá la distinción la actual presidenta de la asociación, Lía Castillo Meneses, además serán reconocidos Juan Felipe Córdoba Restrepo y Sayri Karp Mitastein, ex presidentes de EULAC e integrantes de su Consejo Consultivo.

Lía Castillo Meneses (Perú), es Presidenta de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC) desde 2023. Administradora de empresas con estudios de posgrado en comercialización y marketing. A partir de 2007 coordina el área de Marketing y Ventas en la Editorial UPC de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. Fundadora del capítulo de editoriales universitarias y centros de investigación o documentación en Perú (EUPerú) y presidenta de los dos primeros períodos de esta comisión.

Sayri Karp Mitastein

Sayri Karp Mitastein (México), es Directora de la Editorial de la Universidad de Guadalajara, en la que trabaja desde 2002, cuando fue invitada a crearla. Cofundadora de la Red Altexto de Editoriales Universitarias y Académicas de México e integrante de su Consejo Consultivo. Fue presidenta de la EULAC de 2015 a 2023. En 2018 recibió el Mérito Editorial Universitario por la Feria Universitaria del Libro de la Universidad Autónoma de Hidalgo y el Reconocimiento al Editor Universitario Rubén Bonifaz Nuño que otorga la UNAM en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni).

Juan Felipe Córdoba Restrepo

Juan Felipe Córdoba Restrepo (Colombia), esHistoriador. Director de la Editorial de la Universidad del Rosario. Consultor en Colombia del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, organismo autónomo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Fue presidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC) y, de 2009 a 2015, de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC). Recibió en 2019 el Reconocimiento al Editor Universitario Rubén Bonifaz Nuño que otorga la UNAM en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni).

Con información y fotografías FIL Prensa

Nunca había conocido a una Reina

Autor: Xavier Zaragoza Núñez

Nunca había conocido a una Reina.
La primera vez que la vi, aún ignoraba que lo era.
Su cabello, negro como la noche más profunda,
y su figura esbelta y ligera guardaban la armonía perfecta
con sus ojos negros y brillantes, almendrados como cuarzos,
y con aquella boca discreta que parecía sonreír sin esfuerzo.
Su nariz y su cuello tenían la gracia altiva y delicada
de una gaviota en vuelo.

Supe entonces que su nombre era Alegría.
Con el paso de los años descubrí que su majestuosidad
no se reducía a esa graciosa apariencia,
sino que era una realidad profunda:
Era una reina primaveral, radiante y eterna.

Jamás olvidaré la perfección de sus pies delicados,
que un día contemplé desnudos,
cuando caminaba suavemente
sobre la noche estrellada que cubría el cielo de Guadalajara.

Amin Maalouf, ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco.- La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) ya tiene a su gran protagonista de este año: el escritor franco-libanés Amin Maalouf, una de las voces literarias más influyentes de la actualidad. Este lunes 1 de septiembre se anunció que Maalouf recibirá el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025, un reconocimiento que celebra no solo su trayectoria, sino también su capacidad de tender puentes entre culturas a través de la palabra. El jurado, integrado por especialistas de distintos países, decidió otorgarle el galardón por unanimidad, destacando que su obra “explora con gran lucidez las fracturas y mestizajes del mundo moderno” y que nos recuerda algo esencial: “la esperanza reside en el reconocimiento de nuestras herencias compartidas”.

La entrega oficial será el 29 de noviembre, durante la inauguración de la FIL Guadalajara, ¡un momento que promete ser memorable!

Un escritor que une culturas
Amin Maalouf nació en Beirut en 1949 y a lo largo de su carrera, ha explorado temas como la memoria, el exilio y la identidad, con una sensibilidad que ha tocado a lectores en todo el mundo. Es miembro de la Academia Francesa desde 2011 y ha recibido premios tan importantes como el Goncourt y el Príncipe de Asturias de las Letras. Sus libros, traducidos a más de 40 idiomas, incluyen títulos imperdibles como León el Africano, Samarcanda, Los jardines de luz, Identidades asesinas y El naufragio de las civilizaciones.

Durante la lectura del acta, la jurado Carmen Alemany Bay destacó algo que describe perfectamente su estilo: “Maalouf da voz a los desarraigados y viajeros de distintas épocas, mostrando que nuestras identidades están formadas por cruces y pasajes, más que por muros”.

Un premio con historia
Este año, el Premio FIL recibió 63 candidaturas de autores de 18 países, en seis lenguas romances: español, francés, italiano, portugués, gallego y catalán.
El galardón reconoce la trayectoria de personalidades que han dejado una huella profunda en la literatura contemporánea y se entrega junto con consiste 150 mil dólares.
Desde su creación en 1991, lo han recibido grandes figuras como Nicanor Parra, Olga Orozco, Fernando del Paso, Ida Vitale, Diamela Eltit, Emmanuel Carrère y, recientemente, Coral Bracho.
Este premio además podría ser una forma de celebrar la literatura como un espacio donde convergen culturas, lenguas y formas de ver el mundo.

Rumbo a la FIL 2025
La FIL Guadalajara no solo es el escenario de este reconocimiento, también es un punto de encuentro para lectores, editoriales y amantes de los libros. Este premio nos da un motivo más para esperar con emoción la inauguración el 29 de noviembre, día en que Amin Maalouf recibirá su merecido homenaje.

Fuente y fotografías por: FIL Guadalajara

La escritora María Victoria Díaz Ruiz recibe el Premio de Literaturas Indígenas de América 2025

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco. 26 de Agosto 2025.- La chiapaneca María Victoria Díaz Ruiz fue reconocida con el Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2025 gracias a su libro Hombres absurdos (Sokem Viniketik), una serie de seis cuentos en lengua tsotsil que abordan temas como la muerte, la pobreza, la espiritualidad y los dilemas de las comunidades frente a la modernidad.

Una voz desde Chiapas

Díaz Ruiz nació en 1995 en San Cristóbal de las Casas y pertenece a la variante chamula del tsotsil. Estudió la licenciatura en Lengua y Cultura en la Universidad Intercultural de Chiapas y actualmente ejerce como maestra en una escuela primaria indígena. Además de su labor docente, ha participado en antologías en México y Argentina, consolidándose como una de las voces emergentes de la literatura indígena contemporánea.

La obra premiada

Hombres absurdos fue seleccionada entre propuestas de México, Perú y Ecuador. En sus relatos, la autora explora la vida cotidiana y los conflictos internos de personajes que se debaten entre conservar las tradiciones heredadas y abrirse paso hacia nuevos horizontes.

El jurado destacó la fuerza narrativa de la obra y la manera en que combina problemáticas actuales con elementos de la cosmovisión indígena.

El valor del premio

El PLIA es organizado por la Universidad de Guadalajara junto con instituciones culturales nacionales. Es considerado el reconocimiento más importante en su campo, pues visibiliza la creación literaria en lenguas originarias.

La ganadora recibirá 300 mil pesos, una estatuilla conmemorativa y la publicación de su obra. La entrega oficial será el5 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

Más que un galardón

Este premio confirma el papel central que tienen las lenguas indígenas en la literatura contemporánea y ofrece una plataforma para que nuevas generaciones de escritores encuentren un espacio en el ámbito internacional. Con esta distinción, María Victoria Díaz Ruiz se suma a la lista de autores que han hecho de su lengua materna un vehículo de creación y resistencia cultural.

Cultura del emprendimiento

Innovación con propósito y sororidad como motor

Por: Josefina Lozano

Hablar de emprendimiento ya no es solo hablar de negocios. La verdadera cultura del emprendimiento se teje en la forma en que enfrentamos los retos de la vida, la creatividad con la que respondemos a las necesidades de nuestra comunidad y la capacidad de transformar ideas en realidades que aporten valor.

Pero hay algo fundamental: el emprendimiento se da sí, y solo sí nace del Ser, del corazón. Como cualquier profesión o vocación auténtica, requiere una conexión profunda con aquello que somos y creemos. Cuando un proyecto surge desde lo más íntimo de la persona, tiene raíces sólidas y una fuerza transformadora capaz de trascender los obstáculos.

Esta cultura no nace de la nada, se construye sobre actitudes y principios que nos impulsan a atrevernos como la proactividad de dar el primer paso, la valentía de asumir riesgos y la sensibilidad de reconocer oportunidades en los lugares más inesperados, pero sobre todo, se fortalece la capacidad de innovar de manera constante, de mirar más allá de la competencia y apostar por la colaboración.

En un mundo cada vez más globalizado, la competitividad ya no se mide solo por quién llega primero o quién acumula más, sino por quién logra generar un impacto sostenible, ético y transformador. Competir hoy, significa tener el coraje de diferenciarse con autenticidad y, al mismo tiempo, sumar a otros en el camino.

Aquí entra un valor que se ha convertido en indispensable: la sororidad. El emprendimiento con rostro humano y femenino reconoce que no estamos solas, que cada idea se potencia cuando se comparte, que el éxito de una mujer inspira y abre camino a muchas más. Sororidad es innovación social, es tender puentes y construir comunidades de apoyo que trascienden la lógica individualista.

La cultura del emprendimiento entonces, se convierte en un motor no solo económico, sino también cultural y social. Nos invita a aprender de los fracasos, a adaptarnos a los cambios y a mantener viva la chispa de la resiliencia y sobre todo, nos recuerda que cada proyecto puede ser una oportunidad para transformar nuestro entorno.

Si logramos que esta cultura se siembre desde edades tempranas, en escuelas, universidades y espacios comunitarios, estaremos apostando por un futuro donde la innovación tenga propósito, la competitividad sea sana y la sororidad marque la diferencia.

Porque emprender no es únicamente crear empresas, es crear caminos, soluciones y esperanzas y solo florece de verdad, cuando nace del corazón.

Escuchar lo invisible: taller transforma el ruido diario en creación

Por Verónica Isabel Enríquez Falcón

El pasado 24 de junio de 2025 se llevó a cabo el taller “Escuchar para crear” en la Biblioteca de la Escuela de Artes de Jalisco. Este encuentro fue la muestra final del Semillero “Re-imaginando la Enseñanza de las Artes”, un proyecto impulsado por la Licenciatura en Artes (LEA) que invita a repensar la educación artística desde una perspectiva crítica y sensible.

Durante el taller, los asistentes exploraron paisajes sonoros provenientes del pasado, del hogar, de animales y de la calle. A través de estas mezclas de sonidos, se propició una conexión con la memoria, las emociones y los recuerdos, revelando cómo lo cotidiano puede convertirse en un detonador creativo.

“La memoria está siempre en movimiento creando realidades”, recuerda la artista Cecilia Vicuña, y esta idea fue uno de los ejes conceptuales del ejercicio.

El proyecto del semillero se desarrolló entre marzo y junio de este año en la Casa Taller José Clemente Orozco, bajo la coordinación del profesor Emmanuel Miranda. Participaron en él las y los estudiantes: Eunice Contreras Gómez, Abril Rodríguez, Luis Enrique, Nadia Villa, Bianca Morales, Verónica Enríquez y Andrea Morales, quienes pusieron en práctica metodologías experimentales para el desarrollo de proyectos artísticos con enfoque comunitario, colaborativo y transdisciplinario.

Capitalismo y Cultura, la riqueza que el dinero no puede comprar

Por: Josefina Lozano

Vivimos en un sistema que en su origen prometía libertad y desarrollo, pero que con el paso del tiempo se ha contaminado con una ansiedad insaciable por tener, sin cuestionar el cómo ni el para qué. El capitalismo no es, en sí el enemigo; somos nosotros quienes, al perder el equilibrio entre ambición y ética, lo hemos deshumanizado.

Hoy, el éxito se mide en ceros y propiedades. Se admira más a quien acumula riqueza que a quien preserva sabiduría. El problema no está en el dinero, sino en convertirlo en el único valor.

La línea que separa el “tener”, del “tener correctamente”, es cada vez más delgada. Se difumina cuando justificamos mentir, oprimir, robar o traicionar con tal de escalar. Y al hacerlo, no solo se corrompe el sistema: se erosiona el alma de nuestras sociedades.

¿Dónde quedó el respeto por la dignidad, la palabra, el tiempo? ¿Cuándo dejamos de creer que hay otras formas de riqueza, invisibles a los ojos de los bancos, pero fundamentales para el espíritu de los pueblos?

En un mundo que corre detrás de bienes materiales, hay quienes resisten desde otro lugar: el del arte, la palabra, la música, las danzas, los rituales, las lenguas originarias, las manos que tejen memoria. Ellos construyen la economía cultural, un pilar silencioso, pero esencial, que alimenta la identidad y el alma colectiva.

¿Por qué no se celebra con el mismo orgullo a un artista que mantiene viva una tradición como a un ejecutivo que cierra un negocio millonario? ¿Por qué el arte, el conocimiento y el patrimonio siguen siendo vistos como adornos y no como fundamentos del desarrollo?

No se trata de satanizar el dinero, sino de ponerlo en su lugar. De devolverle su papel como herramienta y no como medida absoluta del valor de una vida.

Elije, apoyar lo local, lo auténtico, lo hecho con alma; leer más, conversar mejor, mirar con más profundidad. Enseñar a nuestros hijos que el éxito no solo se hereda, también se honra. Exige que nuestras políticas públicas protejan lo que nos hace únicos.

El verdadero progreso no se mide solo en términos económicos. Se mide también en belleza compartida, en valores preservados, en historias contadas, en comunidades que no olvidan sus raíces.

El mundo no cambiará con más billetes. Cambiará con más conciencia.