¿Quiénes son los astronautas de Artemis III?

Los cuatro exploradores que prepararán el regreso humano a la Luna

Por: Verónica Isabel Enríquez Falcón
Cuando pensamos en la exploración espacial solemos imaginar cohetes despegando, cápsulas orbitando la Tierra o astronautas flotando en el vacío del espacio. Sin embargo, detrás de cada uno de esos momentos existen personas que dedican años de su vida a prepararse para responder algunas de las preguntas más ambiciosas de la humanidad: qué hay más allá de nuestro mundo y hasta dónde somos capaces de llegar.

El pasado 9 de junio, la NASA anunció a los cuatro astronautas que integrarán la misión Artemis III, prevista para 2027. Aunque la misión no contempla un alunizaje, será clave para demostrar las tecnologías y maniobras necesarias para las futuras expediciones que buscarán regresar seres humanos a la superficie lunar.

La tripulación reúne experiencia militar, liderazgo, investigación científica, medicina aeroespacial y cooperación internacional. Cada uno de sus integrantes representa una pieza distinta del rompecabezas que permitirá construir la siguiente etapa de la exploración espacial.
Randy Bresnik: el arquitecto operativo de la nueva era espacial

Al frente de Artemis III estará Randy Bresnik, astronauta de la NASA, ex coronel del Cuerpo de Marines de Estados Unidos y uno de los astronautas más experimentados de la agencia.

Seleccionado como astronauta en 2004, Bresnik ha participado en misiones a bordo del transbordador espacial Atlantis y de la Estación Espacial Internacional, donde llegó a desempeñarse como comandante durante la Expedición 53. A lo largo de su carrera ha acumulado cerca de 150 días en el espacio y realizado múltiples caminatas espaciales. Sin embargo, su experiencia va más allá de los vuelos espaciales. Durante los últimos años ha desempeñado un papel clave en el desarrollo de la nueva generación de vehículos tripulados de la NASA. Como integrante de la Oficina de Astronautas, participó en la preparación de las futuras misiones de exploración más allá de la órbita terrestre y colaboró estrechamente con SpaceX en el desarrollo de la cápsula Dragon para transporte de tripulación.

Su trayectoria también incluye misiones análogas de exploración, como el programa submarino NEEMO y el proyecto internacional CAVES, iniciativas diseñadas para simular las condiciones que enfrentarán los astronautas durante futuras expediciones a la Luna y Marte. Por ello, más que un astronauta veterano, Bresnik representa a una generación de exploradores que no solo han viajado al espacio, sino que también han contribuido a diseñar las tecnologías, procedimientos y estrategias que permitirán a la humanidad regresar a la Luna y aventurarse más lejos en el Sistema Solar.
Luca Parmitano: experiencia, resiliencia y cooperación internacional

La misión también marcará un momento histórico para la cooperación internacional. Luca Parmitano, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), se convertirá en el primer europeo en formar parte de una misión Artemis.

Piloto de la Fuerza Aérea Italiana y veterano de dos vuelos espaciales, Parmitano acumuló más de un año en órbita y se convirtió en 2019 en el primer italiano en comandar la Estación Espacial Internacional. Su carrera también está marcada por uno de los incidentes más recordados de la exploración espacial reciente. Durante una caminata espacial en 2013, una falla en su traje provocó la acumulación de agua dentro de su casco. Gracias a su entrenamiento y capacidad para mantener la calma, logró regresar de manera segura a la estación.

Su participación refleja el papel cada vez más importante de la cooperación internacional en la exploración del espacio profundo y simboliza el compromiso compartido de diversas agencias espaciales por regresar a la Luna.
Frank Rubio: el astronauta que ayudó a entender los límites del cuerpo humano

Entre los especialistas de misión destaca Frank Rubio, médico, piloto de helicóptero y astronauta de la NASA.

Rubio se convirtió en una figura ampliamente conocida en la comunidad científica tras permanecer 371 días consecutivos en el espacio, estableciendo el récord de la estancia más larga realizada por un astronauta estadounidense.

Lo que comenzó como una misión de seis meses terminó convirtiéndose en una oportunidad única para estudiar cómo responde el cuerpo humano a los vuelos espaciales de larga duración. Los datos obtenidos durante su permanencia en órbita serán de gran valor para futuras misiones de exploración profunda, especialmente aquellas con destino a Marte. Su experiencia representa uno de los mayores desafíos de la exploración espacial moderna: comprender cómo vivir y trabajar durante largos periodos lejos de la Tierra.
André Douglas: la nueva generación de exploradores

El integrante más joven de la tripulación es André Douglas, ingeniero e investigador seleccionado por la NASA en 2021. Artemis III será su primer viaje al espacio, pero su presencia refleja la visión de largo plazo del programa lunar estadounidense. Douglas ha trabajado en tecnologías de navegación y exploración planetaria, además de participar como astronauta suplente durante los preparativos de Artemis II.

Su incorporación simboliza la llegada de una nueva generación de astronautas que podría protagonizar las futuras bases lunares e incluso las primeras expediciones humanas hacia Marte. Para Douglas, Artemis III representa el inicio de una carrera que podría desarrollarse en una época en la que la presencia humana más allá de la Tierra deje de ser una excepción y comience a convertirse en una realidad permanente.

Cuatro trayectorias, un mismo objetivo
Más allá de sus logros individuales, los cuatro astronautas representan la evolución de la exploración espacial en el siglo XXI. La combinación de experiencia, diversidad profesional y colaboración internacional refleja cómo las grandes misiones ya no dependen únicamente de una agencia espacial, sino del trabajo conjunto entre gobiernos, instituciones científicas y empresas privadas.

Durante los próximos meses, los cuatro astronautas se prepararán para una misión que ayudará a definir el futuro de la exploración espacial. Sus nombres quedarán ligados a una nueva etapa del programa Artemis, pero también a una tradición mucho más antigua: la de las personas que se atreven a cruzar horizontes que nadie ha cruzado antes.

Después de todo, la exploración espacial no trata únicamente de llegar más lejos. Trata de comprender quiénes somos, de dónde venimos y qué lugar ocupamos en el universo. Y en esa búsqueda, Bresnik, Parmitano, Rubio y Douglas serán los encargados de dar el siguiente paso.

Fotografías cortesía: NASA y ESA

NASA anuncia la tripulación de Artemis III

El siguiente paso hacia el regreso humano a la Luna

Crédito: NASA/Robert Markowitz

Por Verónica Isabel Enríquez Falcón

La NASA dio a conocer este 9 de junio de 2026 a los cuatro astronautas que integrarán la misión Artemis III, una de las etapas más importantes del programa que busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna y preparar futuras expediciones hacia Marte.

La tripulación estará conformada por el astronauta estadounidense Randy Bresnik, quien fungirá como comandante de la misión; Luca Parmitano, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), como piloto; así como los astronautas de la NASA Frank Rubio y André Douglas, quienes participarán como especialistas de misión.

Aunque originalmente Artemis III fue concebida como la misión que llevaría nuevamente seres humanos a la superficie lunar, la NASA confirmó que esta misión tendrá un papel distinto, pero igualmente crucial: demostrar en órbita terrestre las tecnologías necesarias para futuros alunizajes. Durante la misión, la nave Orion deberá realizar complejas maniobras de encuentro y acoplamiento con los sistemas de aterrizaje lunar desarrollados por SpaceX y Blue Origin.

Estas pruebas permitirán validar procedimientos fundamentales para las futuras expediciones que buscarán llevar astronautas a la región del polo sur lunar, una zona de especial interés científico debido a la posible presencia de hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados.

Una misión internacional

La presencia del astronauta italiano Luca Parmitano refuerza el carácter internacional del programa Artemis, en el que participan diversas agencias espaciales y socios comerciales. La colaboración entre la NASA, la ESA, SpaceX y Blue Origin representa uno de los esfuerzos más ambiciosos de exploración espacial desde la era Apolo.

Por su parte, André Douglas realizará su primer vuelo espacial tras haber formado parte del equipo de astronautas seleccionados por la NASA en 2021. Frank Rubio llega a la misión después de haber establecido uno de los récords de permanencia continua más prolongados de un astronauta estadounidense en el espacio, mientras que Randy Bresnik y Luca Parmitano aportan una amplia experiencia en vuelos espaciales y operaciones orbitales.

Crédito: NASA/Bill Stafford

Desde la otra orilla

El hombre que veía noticias

Colaboración de Xavier Zaragoza Núñez.

Había adquirido una costumbre silenciosa: encender las noticias y permanecer observando más de lo que escuchaba. Con el tiempo dejó de interesarle el acontecimiento y empezó a fijarse en los rostros. Eran casi siempre los mismos.

Los veía aparecer día tras día ocupando espacios, pronunciando discursos, anunciando crisis, triunfos, amenazas o esperanzas. Entonces una idea extraña comenzó a visitarlo: Quizá aquellos hombres y mujeres eran prisioneros. No de cárceles visibles, sino del personaje que representaban.

Algunos parecían condenados a exagerar cada gesto; movían las manos con vehemencia, fruncían el ceño o sonreían con precisión teatral, como si una cámara invisible vigilara incluso sus silencios.

Otros habían elegido convertirse en monumentos. Permanecían rígidos, solemnes, casi pétreos. Hablaban con una seguridad inalterable aun cuando las palabras resultaban pesadas, absurdas o inútiles. Habían aprendido el arte de no pestañear mientras sostenían aquello que quizá, en otro tiempo, ellos mismos habrían puesto en duda.

El hombre pensaba entonces que debía ser agotador vivir así: despertar cada mañana obligado a defender una versión pública de uno mismo hasta olvidar quién se era antes del cargo, antes de la fama, antes del poder o antes de los aplausos.

Quizá —imaginaba— la tragedia más profunda no fuera mentir a otros, sino repetir durante tanto tiempo una máscara hasta que terminara sustituyendo al rostro.

Algunas noches apagaba el televisor con una sensación difícil de nombrar. No era enojo. Tampoco desprecio. Era algo parecido a la melancolía.

Porque intuía que, mientras aquellos personajes continuaban interpretando el mismo libreto frente al país, millones de personas anónimas seguían ocupadas en asuntos más verdaderos: trabajar, amar, envejecer, perder, resistir, leer un libro, cuidar a alguien o simplemente esperar.

Y pensaba antes de dormir, que acaso una forma secreta de libertad consiste en no convertirse jamás en esclavo del personaje que el mundo exige representar.

Museos y públicos digitales: la cultura más allá del espacio físico

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- La relación entre los museos y las comunidades digitales fue uno de los temas centrales de la mesa de diálogo “Museos en red: comunicación digital, públicos y comunidades más allá del espacio físico”, realizada durante el Octavo Foro de Museos del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA).

La mesa reunió a Daniela Ascencio, de FIL Joven; Andrea Moreno, promotora de lectura y Sandra Reyes, representante del MUSA. La moderación estuvo a cargo de Ana Karina Molina.

Durante la conversación, las participantes reflexionaron sobre cómo las redes sociales y las plataformas digitales han transformado la manera en que los museos se relacionan con sus públicos. También se discutió la necesidad de generar contenidos más cercanos, participativos y accesibles para audiencias diversas.

Las ponentes coincidieron en que la comunicación cultural ya no puede limitarse únicamente a la difusión de actividades, sino que debe buscar crear vínculos y comunidades activas dentro y fuera de los espacios museísticos.

La mesa también abordó los retos de conectar con generaciones jóvenes en un entorno marcado por la rapidez digital y los cambios constantes en el consumo cultural.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió a especialistas, gestores culturales y públicos interesados en reflexionar sobre el presente y futuro de los museos desde una perspectiva colaborativa.

Fotografías: Verónica Isabel Enríquez Falcón

Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes

Verónica Isabel Enríquez Falcón

Guadalajara, Jalisco 18 de mayo 2026.- En el marco del Día Internacional de los Museos y del Octavo Foro de Museos MUSA “Horizontes compartidos”, realizado en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, Gabriela Gil Verenzuela, presidenta de la mesa directiva de ICOM México, impartió la conferencia “Museos en acción: alianzas que afianzan horizontes”.

Durante su participación, la especialista reflexionó sobre el papel contemporáneo de los museos como espacios de diálogo, colaboración y transformación social. La conferencia puso énfasis en la importancia de generar alianzas entre instituciones culturales, comunidades, universidades y organizaciones civiles para fortalecer el impacto social de los museos más allá de la exhibición artística.

Uno de los ejes centrales fue la necesidad de construir redes de cooperación capaces de responder a los desafíos actuales que enfrentan los museos: la vinculación con nuevos públicos, la accesibilidad, la inclusión y la permanencia de proyectos culturales en contextos sociales cambiantes.

La participación de Gil Verenzuela también dialogó con el espíritu del Día Internacional de los Museos, impulsado por el Consejo Internacional de Museos, que busca reconocer a los museos como instituciones activas dentro del desarrollo cultural y comunitario.

El Octavo Foro de Museos MUSA reunió este año a especialistas, gestores culturales y profesionales del sector para reflexionar sobre el presente y futuro de los espacios museísticos desde una perspectiva colaborativa y local.

Fotografías Verónica Isabel Enríquez Falcón

Un loco a la siniestra del espejo

Por Josefina Lozano Cervantes

Hay libros que se leen…, y hay otros que te observan mientras los lees. Un loco a la siniestra del espejo pertenece a estos últimos.

La obra de Mario Arturo Segoviano no propone una historia lineal, sino una experiencia: un recorrido íntimo donde la ciudad y la mente se funden hasta volverse indistinguibles. Guadalajara deja de ser solo escenario para convertirse en un reflejo emocional, en un territorio habitado por memorias, ausencias y voces que no siempre encuentran lugar en lo cotidiano.

A través de una narrativa que rompe la barrera entre autor y lector, la novela nos confronta con una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quiénes somos realmente cuando dejamos de sostener el personaje que mostramos al mundo? En ese juego de espejos, aparecen las versiones que hemos sido, las que ocultamos y las que aún nos persiguen.

Más que hablar de fragmentación, el autor parece invitarnos a reconciliarnos con ella. Sus personajes —reales o imaginados— transitan entre lo visible y lo invisible, recordándonos que todos llevamos dentro una multitud que pocas veces escuchamos.

Uno de los aspectos más interesantes del libro es su capacidad para transformar lo urbano en algo profundamente simbólico. Calles, parques y rincones se cargan de una energía casi espiritual, como si cada espacio guardara la huella de quienes lo han habitado antes. Así, la ciudad se vuelve memoria viva.

Sin pretensiones académicas, pero con una carga reflexiva importante, la novela toca temas como la identidad, la soledad y la necesidad de reconocernos en el otro. Hay en su fondo una invitación a mirar con más sensibilidad, a entender que incluso en la aparente locura puede existir una forma de claridad.

Un loco a la siniestra del espejo no busca dar respuestas, sino abrir grietas. Y en esas grietas, quizá, cada lector encuentre algo de sí mismo.

Este libro tendrá una presentación el próximo jueves 21 de mayo en punto de las 19:30 horas en Josefina Lozano Gallery en Tlaquepaque, Jalisco

Adquiere tu libro ya, para descubrir quién es el loco a la siniestra del espejo.

Feliz Día del Niño, la Niña y el Adolescente

Por Victoria Falcón Aguila

El Día del Niño, la Niña y el Adolescente es una celebración dedicada a reconocer los derechos, el bienestar y la importancia de la infancia. En México se celebra el 30 de abril, aunque la ONU lo promueve el 20 de noviembre como el Día Mundial de la Infancia para conmemorar la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989; sin embargo, en nuestro país esta fecha está presente desde 1924 cuando fue institucionalizado por el presidente Álvaro Obregón y el ministro de Educación José Vasconcelos, con el propósito de reafirmar los derechos de la infancia.

Los derechos de las niñas, niños y adolescentes (NNA), son de estricta observancia nacional e internacional, fundamentados principalmente en la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia, diseñados para proteger su vida, dignidad y desarrollo integral. Basados en la Convención sobre los Derechos del Niño Incluye el derecho a la identidad, salud, educación, vivir en familia, no discriminación y a una vida libre de violencia.

Esta fecha se celebra con eventos escolares, familiares y comunitarios con énfasis en el juego, la educación y la protección de los niños; pero más allá, esta celebración cumple con dos cosas valiosas: primero, funciona como recordatorio social de que los niños no son adultos pequeños, que tienen necesidades específicas y segundo: sin importar el regalo material, lo que realmente importa al niño, es el gesto de atención y presencia de los adultos, pues es ahí donde los niños realmente aprenden lo que significa ser valorados; no por lo que hacen, sino por lo que son.

Esta celebración no necesita un argumento complejo para justificarse, la alegría genuina de un niño ya le da valor por sí misma y proteger ese espacio, es una forma de preservar la memoria personal del infante, cargándole de recuerdos que lo harán un adulto seguro de sí mismo y lleno de valores.

Festejarlos no pesa cuando recordamos que esta fecha quedará en su memoria por siempre, porque los niños recuerdan el tiempo más que las cosas. Así que en vez de enfocarte en un regalo, otórgale la sensación de que es visto de verdad. Regálale un recuerdo duradero, dale tu tiempo y presencia; no olvides que también un día fuiste niño o niña y un adolescente.